Señora de las cinco decadas.
Si había un lugar en el que no pensaba encontrarme con Inés, era allí…..
Inés tenía 50 años y sus gustos musicales solo tenían como estación los boleros y la música melódica latina, por ello es, que en un recital de Ciro y los persas era un lugar que claramente no le pertenecía.
Por otro lado, era conocida su vida solitaria y de poco salir por elección.
Era atractiva, pero siempre adujo que su decisión era estar sola consigo misma y con el correr de los años, se pudo constatar que no era solo una postura.
Se sonrojó al verme, al punto que dude en acercarme a saludarla, pero la curiosidad pudo mas y fui en busca de hacerle pasar ese incomodo momento de tener que explicarme, como era que había aterrizado allí.
Cuando la tuve de frente, no le dediqué ni un hola, solo me sonreí, con postura de quien merece una explicación.
No dijo nada, solo frases de ascensor, salvo que en un lugar al aire libre con música en vivo y a un volumen importante.
Procedía a volver a mi lugar, cuando un señor muy apuesto, de alrededor de 30 años la tomo por los hombros y le acercó unas gaseosas que evidentemente había ido a comprar.
- Te presento a Gustavo, un muy buen compañero de trabajo dijo Inés:
- Un gusto Gustavo, soy Manuel.
Luego de esa improvisada presentación, argumentando excusas de contenidos Lights me aleje de la escena.
Contra lo que supongo era su pronóstico, el lunes en la oficina no le mencioné el asunto para nada.
Tome premeditadamente la precaución de no cruzármela en la maquina de café ni en los pasillos, dejaría en manos de ella la decisión de jubilar lo que había visto, situación que respetaría sin ningún problema de mi parte.
El día transcurrió como si nada y así finalizó.
También el martes y el miércoles, lo cual hizo que mi frágil memoria empezara a archivar el caso…pero no se pudo…..
A la mañana del viernes, Ines me espero en el baño y con una cara que no era sonriente precisamente escupió.
- Invitame a almorzar y te cuento todo…..
CONTINUARA
Gustavo Morales


La vida te da sorpresas…. puedes encontrarte a quien menos esperas… donde y cuando menos esperas… :S
Me encantará leer qué te cuenta Inés.
Qué gusto que hayas vuelto!