Incondicionales.
Incondicionales
“…te amo con la fuerza de los mares…Si…. Te amo de una forma sobre humana a Ti…”
Sonaba en la mística Bombonera, mientras en la pantalla gigante del estadio, pasaban una publicidad del recital, que Ráphael brindará en Buenos Aires.
Las tribunas estaban colmadas a pesar del tardío horario, en el que programan los partidos de Boca, en este campeonato.
Todas las miradas no perdían de vista el túnel de los vestuarios, por donde en cualquier momento saldría el equipo. Quizás nunca fue más acorde a la situación, una música como la que invadía el espacio. Pero la hinchada de Boca tenía preparada otra, una de esas letras del “corazón futbolero” y que en ocasiones son incomparables.
No era una letra romántica o cuidada en sus términos; pero sin duda expresaba en su sencillez y hasta en su vulgaridad, el más incondicional amor por un ídolo.
Más de veinticinco años y luego de copiarla de un corto publicitario. A la salida del equipo a la cancha, la había acompañado:
“…Boca mi buen amigo…esta campaña volveremos a estar contigo… Te alentaremos de corazón, esta es tu hinchada que te quiere ver campeón… No me importa lo que digan lo que diga los demás… yo te sigo a todas partes y cada vez te quiero más…”
Pero hoy no, hoy era un día distinto, lleno de tristezas, contradicciones y ambigüedades.
A la salida del equipo no hubo muchos papelitos, se sentía en la gente de Boca una contenida alegría y una sensación de decepción.
Riquelme el 10 , en la semana había renunciado a la selección y aunque Maradona el técnico y también ídolo histórico del club; probablemente no asistiera al partido, como es costumbre ocupando su palco. La hinchada de boca sabía que igual la iba a escuchar.
En cuanto la bandera que anuncia la salida de los jugadores, se agitó, de todos los sectores del estadio estalló, como un insulto, un desahogo, un apoyo y a la vez una frustración: Riquelme..Riquelme…Riquelme…” la selección…la selección…. Se va a la P… que lo parió… la selección… la selección se va a la P… que lo parió…”.
Y no sólo las canciones mostraban increíblemente, el apoyo a Riquelme en detrimento de Maradona. Si no muchos carteles y banderas, que también fijaban esa posición.
“D10S … No existe” en alusión a Diego. “Que pena Maradona… te fuiste de Boca”, “Román es de Boca… de Boca y nada más…”
Nunca en la historia del Club, en la era Maradona que ya lleva tres décadas, el máximo ídolo había perdido el apoyo de buena parte su gente. Lo que marca que el dolor de los hinchas no es menor.
A las decepciones y las injusticias de no convocar a jugadores de Boca que ampliamente lo merecían, la gente del club está acostumbrada. Salvo Pekerman los demás técnicos del seleccionado nacional, tuvieron muchas resistencias, pese a que Boca en la última década, internacionalmente ganó mucho.
Pero con Maradona esperaban que esa situación se remediará, no llamando a los jugadores de Boca por afinidad, pero si a aquellos que lo merecieran. Riquelme sin duda era uno de ellos, aunque es real lo que dijo Maradona que no pasaba por un momento de alto rendimiento. El problema es que lo dijo por televisión y no al jugador en privado.
Este duelo de personalidades y de códigos distintos, no sólo desembocó en la renuncia de Riquelme, sino que volvió a dividir al ya dividido pueblo futbolero argentino. Esta fecha del torneo Boca mostró su apoyo por Riquelme, y en casi todos los demás estadios hubo alguna bandera o cartel en apoyo a Maradona.
No es común que lo reconozcan frente a hinchas de otros equipos, pero en la intimidad de sus colores, los de Boca dicen con orgullo ser más hinchas de Boca que de la selección. Sí a esto le sumamos la permanente discriminación que generalmente reciben de parte de otros clubes.
Como sucedió en el partido contra independiente, con las banderas de Bolivia y Paraguay. Que no es la primera vez y lamentablemente quizá no se la última.
Es posible que no esté tan equivocado ese cartel de bienvenida que hay en la Avenida Almirante Bronw al lado del parque Lezama que reza:
“Bienvenidos a la Republica de la Boca del Riachuelo”
“Hoy con el técnico de la selección, no pensamos igual, no coincidimos mucho y no tenemos los mismos códigos. Ya soy una persona grande y me muero por



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