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Hermanos (3º concurso de cuentos cortos)


Julieta se para bien derechita. Lleva sus manos a cada lado de su cintura, y pone su mirada en el horizonte. Leonora mira como si fuera a devorarse al mundo. Cruza su brazo izquierdo sobre el torso, por debajo de sus senos imaginarios. En su mano derecha sostiene, apagado, el cigarrillo que le ha quitado al José, su hermano mayor.
Las nenas ensayan las poses de modelo que han visto demasiadas veces en las revistas. Sueñan con un futuro pletórico de lujos que no comprenden bien, tan ajenos a sus infancias pueblerinas.

Desde que regresó de Buenos Aires (con su esperanza de futbolista arrugada en el alma), al José ya no le interesan las revistas; para él sólo son mercadería que venderá en el kiosco. Las desprecia porque le evocan al despertador cantando antes que los gallos y a sus carreras en bicicleta para ganarle al frío de la madrugada ( ni siquiera les da la oportunidad de que le reflejen sus sueños rotos). El José vive desganado; ve sin mirar, y no ha leído el presagio en el extraño amanecer rojizo. Se estaban gestando las circunstancias que traerían fama y fortuna para Leonora, dejándolo a él sin nada

Gingerale

Adalberto (microrrelato)

La dirección que busco no existe y no puedo preguntarle a Adalberto en dónde me espera. Olvidé mi celular en casa y el suyo no tiene señal. Me desespero. Aunque estemos muy cerca, incomunicados nos diluimos en la ciudad. Despojados de tecnología, somos inevitablemente arrojados a sendas dimensiones paralelas. Asumo que nuestro encuentro pertenece a un destino imposible y pienso en regresar. Pero me equivoco, Adalberto aparece buscando esa misma dirección inexistente, justo a tiempo para besarme.

Gingerale

Niña, déjate de joder con la escritura

Poema escrito por una talentosa Gingerale de 10 añitos. Luego voló la mariposa de la infancia, dejándola sin don

Muñequita de Porcelana
que fuiste destinada
a unas tiernas manitos infantiles, desordenadas
y por unos ojos
cien por ciento celosos
que dictaron sentencia
estás condenada
a quedarte en tu estante-jaula
por indefinida permanencia

Fue un juicio sin conciencia
sin delito ni defensa
Tu vida está frustrada
como un ave que carece de alas

aquellos locos bajitos – serrat

Mágico realismo (cuento)

Para ejecutar una brujería perfecta , hay que estudiar muy bien la situación a fin de reducir el impacto de karmas negativos a su mínima expresión. Los hechizos tienen efecto espejo, tanto para los resultados buscados como para las consecuencias colaterarles (muchas veces difíciles de predecir). Por ejemplo, si separamos una pareja, nos sucederá lo mismo. Hasta las brujas más experimentadas son muy cautelosas al utilizar sus poderes, si es que no lo evitan.
Yo trabajo. Para mantener las apariencias, y porque el dinero obtenido mágicamente es falso. Falsificar es un delito, los delitos nos estan vedados. Es válido trasmutar piedras en oro; lástima que el proceso necesita oro genuino como catalizador, siendo éste muy escaso (la mayor parte del oro que circula es mágico).
Obviamente, no vuelo en escoba a plena luz del día. Puedo fácilmente convertir a un zapallo en el vehículo que se me antoje, pero no lograré patentarlo en forma lícita en el registro de la propiedad del automotor. Aún no he ahorrado los suficiente como para comprar un auto, viajo en colectivo.

Mi nuevo empleo me había conducido ha esperar al colectivo en una esquina donde el espacio y el tiempo coincidían con un encargado de edificio que todas las mañanas se empeñaba en asear la vereda como si bañara a un elefante, mojando a quien no tuviera los reflejos bien despiertos para esquivar el chorro de la manguera. Me contaron que no entraba en razones ni con los reclamos más amables ni con las puteadas más crudas; que el consorcio hizo oído sordo a innumerables quejas.
Me propuse acabar con tanto derroche de prepotencia, desconsideración y agua. Me hubiera resultado sencillo modificar, con un abracadabra, la ubicación de la parada, pero intuí que debí permitir que la situación continuara para lograr mi objetivo. Dos meses me llevó elaborar el encantamiento. Un mes más, validarlo con varias pruebas piloto hasta que obtuve la confianza necesaria para ponerlo en práctica. Mientras tanto, los transeúntes seguían sorteando la manguera despiadada.
Una mañana tras cerrar con llave la puerta de casa me dije “es hoy”. Con pasos
enérgicos alcancé la parada, resbalé, caí hacia atras, quedando inconciente en el
piso.
Desperté en el hospital Tornú, acostada en una cama, con un brazo enyesado. No recordaba mi hechizo perfecto, pero tampoco iba a necesitarlo. A mi lado estaba mi amiga Abigail, la primera en la agenda de mi teléfono celular.
-Sufriste un accidente en la calle, te desmayaste y te fracturaste el codo, pero vas a estar bien. Enrique llamó a un abogado para que inicies una demanda.-
No se preocupen por mi codo, sanó milagrosamente.

Musa encontrada (Podrías estar leyendo a Borges)

Por fin encontré a la musa Arella. Casi tropecé con ella en la puerta del Hospital Tornú. Vestía de rojo de pies a cabeza. Un barbijo le cubría la boca; en una mano llevaba un frasco de insecticida y en la otra, una ristra de ajo.
-Hey Tarúpida- gritó innecesariamente y luego declamó con tono didáctico- La creación es patrimoni
o de la naturaleza y tu cuerpo es tu naturaleza. Él gestará tu potencial creador si pones la mente a su servicio.- su voz abandonó la cadencia pedagógica, para sonar brusca. -Hay llamados que no se posponen, se atienden con devoción o se pierden para siempre.- arrojó un papelito y salió corriendo
-Musa, ¿los llamados del arte?
-Eh… si, si-
improvisó mientras se alejaba.

Sinceramente, dudo si ésta se inspira o inspira algo. Pero, si pretendo publicar algo en el blog, sin la musa Arella estoy en el horno. Levanté del piso el papelito que ella descuidadamente había tirado. Estaba arrugado y olía a ajo. Esto es lo que estaba escrito:

Bajaron de los árboles
Encendieron el fuego
Forjaron lenguajes
Sembraron las artes
Vieron más en las piedras
Erigieron imperios
Percibieron dioses
Endulzaron con mitos
Desmitificaron con ciencia
Desmidieron ambiciones
Entendieron derechos
Abrazaron la Tierra
Pisaron la Luna
Descifraron al hombre
Hechos que debieron ser
para tramar este Hoy
de tujes en la tele

Las talentosas musas extraviadas están en
http://musas-extraviadas.blogspot.com/

La genialidad de Borges, acá

Tarúpida Mamerta

Culebrón Materno Infantil: lunes

Me cebo un último mate, enciendo la radio para amenizar la tarde y decido planchar aprovechando que no está muy calurosa. Entre la pila de ropa reaparece, después de casi tres meses, el guardapolvo blanco.
Acomodo el guardapolvo sobre la tabla, lo aliso con la mano y le paso la plancha bien calentita. Mientras las arrugas desfallecen, anuncian en la radio que las clases no empiezan; que hay paro docente. Me encuentro con el guardapolvo planchadito como el mar caribe y el corazón agitado como las aguas de Hawaii.

Gingerale

Rosarito Vera, Maestra – Mercedes Sosa

Poetonta Intitulada I

Prólogo de Gingerale: La Señorita Olga siempre pensó que Tarúpida Mamerta tenía inclinaciones literarias. Aunque las únicas inclinaciones relacionadas con la escritura que yo puedo referir de sus épocas de escolar son las que hacía para levantar el lápiz del suelo. La tenaz maestra le daba ejercicios para estimular la creatividad y aumentar el vocabulario. Por ejemplo, le pedía que hiciera una oración con la palabra ocaso y la pequeña Tarúpida producía “tengo que buscar en el diccionario la palabra ocaso”.
Fue Juan Pablo Feinmann, al decir que “no hay pelotudo que no tenga blog”, quien dió el puntapié fundamental para su obra poética. Tarúpida es ocurrente pero confunde aliteración con cacofonía y cree que la dislalia es un recurso literario.

Intitulado I-

intuirte
inquietante
insinuante
insurgente
imponente

i-encontrarte
impaciente
insolente
insolvente
impotente
Tarúpida Mamerta