Adalberto (microrrelato)
La dirección que busco no existe y no puedo preguntarle a Adalberto en dónde me espera. Olvidé mi celular en casa y el suyo no tiene señal. Me desespero. Aunque estemos muy cerca, incomunicados nos diluimos en la ciudad. Despojados de tecnología, somos inevitablemente arrojados a sendas dimensiones paralelas. Asumo que nuestro encuentro pertenece a un destino imposible y pienso en regresar. Pero me equivoco, Adalberto aparece buscando esa misma dirección inexistente, justo a tiempo para besarme.
Gingerale
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Gingerale, atrapante juego de imágenes y palabras. Me gustó