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MENDOZA, feb 01 (DyN) – Un Boca Juniors alternativo fue esta noche ampliamente superior a River Plate en el Estadio Malvinas Argentinas, pero le hizo precio y sólo le ganó 2-0, suficiente para adjudicarse también la Copa Revancha. En un partido en el que hubo golpes muy duros, Pablo Mouche, la figura de la cancha, a los 45 minutos del primer tiempo, puso el 1-0 tras una habilitación perfecta de Leandro Gracián y un error de Paulo Ferari que quedó enganchado. El tanto decisivo lo aportó el defensor Facundo Roncaglia, a los 31 del segundo período, tras resolver en forma cruzada, luego de recoger un centro hacia atrás que ofreció el recién ingresado Rodrigo Palacio. De este modo el equipo de Carlos Ischia se impuso en los dos superclásicos del año, ya que en Mar del Plata había conseguido un 2-1 por el Pentagonal de los Grandes. Lo de los auriazules esta vez fue directamente un baile, por lo que el entrenador millonario Néstor Gorosito debe haber quedado demasiado preocupado. Es más, el conjunto de Núñez terminó la competencia de verano sin un solo triunfo y con una carencia en su juego que se torna alarmante. River terminó el encuentro con diez jugadores por la expulsión del volante Nicolás Domingo, a los 23 de la segunda mitad, pero la supremacía de los de la ribera fue una constante de toda la noche. Las infracciones violentas en general ya se habían observado desde el capítulo inicial. Temprano fue el capitán millonario Facundo Quiroga quien sufrió la fractura del tabique nasal producto de un codazo intencional que le aplicó el goleador Lucas Viatri. De todos modos, el defensor al menos completó en el campo de juego la primera parte del compromiso. El segundo impacto lo padeció el mediocampista boquense Cristian Chávez, quien tras un salto con Oscar Ahumada resultó con un diagnóstico preliminar de hundimiento de pómulo. El pibe que surgió en Atlas sí fue reemplazado en forma inmediata por Carlos Fondacaro. Respecto del juego propiamente dicho, el inquieto y escurridizo Mouche fue una pesadilla para todo River, pero muy especialmente para Martín Galmarini y Gustavo Cabral. Los de la banda roja intentaron hacerse firmes en la mitad del terreno valiéndose de los dos volantes centrales Domingo y Ahumada, pero la fórmula jamás dio dividendos. Otro de los graves y crónicos problemas riverplatenses consistió en la falta de capacidad para tener el balón, por eso siempre Boca disfrutó del rol de dominador. Nicolás Gaitán, Gracián y Juan Forlín también sobresalieron como distribuidores del esférico. En el episodio decisivo Boca apabulló a River y tuvo amplias oportunidades para golearlo, pero todo concluyó 2-0. Y eso que Carlos Ischia reservó a sus principales estrellas.
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“La gente es recurrente para hacer daño”, decía una publicidad de un automóvil y la de Boca no es ajena a la frase. En este caso el último puesto conseguido por River en el torneo Apertura fue la razón de los afiches que pegaron los hinchas “Xeneizes” para cargar a su eterno rival.
“Blogger, Floger o Looser”, dice uno de los afiches más cómicos de la hinchada de Boca. En ella aparecen tres muñequitos y el último, el de looser, es uno con la camiseta de River.
En otro, dice: “El que llega último, llora mejor”. Allí hay una foto mostrando la tabla de posiciones del Apertura y remarca el último lugar conseguido por River en el campeonato.
Hoy cargan los de Boca, mañana será el turno de los de River. Es un ida y vuelta que no tiene fin y que ya se convirtió en parte del folclore del fútbol nacional.
El dirigente del club mendocino comentó que todavía se contactó con el presidente de River, José María Aguilar, quien ya se comunicó telefónicamente con el jujeño y tiene todo arreglado de palabra, por lo que sólo faltaría la rescisión de su préstamo, que vence en junio de 2009.
“Ariel comenzó de menor a mayor en la categoría. Se encontró con nuevos compañeros y le costó adaptarse, pero ahora estamos viendo al Ortega de River. Está en un muy buen nivel futbolístico y anímico”, agregó Vila.
Por otra parte, descartó que para facilitar la desvinculación del Burrito del club mendocino lleguen otros jugadores a préstamo como Eduardo Tuzzio y Diego Barrado. “Aventurar nombres me parece apresurado. Muchas de las cosas que se dicen son más rumores del periodismo que un dato de la realidad”, concluyó.
Buenos Aires, 9 de diciembre (Télam).- El futuro entrenador de River Plate, Néstor Gorosito, asumirá el 5 de enero pero ya le planteó al presidente del club, José María Aguilar, que jugadores quiere para reforzar el plantel.
A la espera de la oficialización de “Pipo” Gorosito como reemplazante de Diego Simeone, el técnico y Aguilar comenzaron a delinear al “nuevo River”, que de hecho ya tiene dos refuerzos: Ariel Ortega y Sebastián Abreu, por lo cual, hay dos cupos más para completar teniendo en cuenta el torneo Clausura.
River podrá incorporar más jugadores, pero éstos sólo los podría utilizar para la Copa Libertadores de América 2009.
Gorosito puso como prioridad al mediocampista Juan Mercier, jugador al que todavía dirige en Argentinos Juniors, algo que sorprendió porque Néstor Ortigoza es la figura del “Bicho” y, por ende, el candidato era el candidato más firme a emigrar hacia Núñez.
“Tengo que estar tranquilo, lo bueno es que el técnico conoce lo que puedo dar. Siempre luché para jugar en un grande y que te tenga en la lista un equipo como River me pone contento. Gorosito es un entrenador ganador”, aseguró hoy Mercier.
Sin embargo, a la dirigencia “millonaria” el nombre de Mercier no lo seduce y habrá que ver si le dan el gusto a Gorosito.
Otro nombre que surgió en las últimas horas es el de Pablo Guiñazú, campeón de la Copa Sudamericana con el Inter de Porto Alegre, que seduce por su recorrido y por las ganas necesarias para contagiar a un plantel golpeado y que deambula en el último lugar de la tabla de posiciones del torneo Apertura.
En cuanto al arquero, son más las ganas de los dirigentes “millonarios” de incorporar un refuerzo en ese puesto que las del propio Gorosito, quien habría manifestado que se arregla con Daniel Vega y Juan Marcelo Ojeda.
En ese sentido, el que se mantiene con chances de legar a River es el paraguayo Justo Villar, con poca continuidad en el Valladolid de España.
En tanto, el retorno de Ortega está cada vez más cerca, después de que el jujeño declarara que le gustaría sumarse al club de Núñez en la pretemporada, por lo que el máximo dirigente “millonario” ya mantuvo contactos con el jugador y el mandamás de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, para rescindir el préstamo que todavía lo une a los mendocinos.
“Todo depende de Vila y Aguilar. Todo el mundo sabe lo que siento por River, además tengo un gran aprecio por Gorosito, que en su momento me propuso entrenar con Chicago cuando estaba parado, pero si no se da seguiré mi camino”, había manifestado el “Burrito” antes de los contactos con Aguilar.
Otro nombre que se menciona por estas horas es el de Marcelo Gallardo, quien terminaría en esta semana vinculación al DC United, de Estados Unidos, y pretendería transitaría el último tramo de su carrera con la camiseta de River.
Gallardo tiene otras ofertas del fútbol argentino, pero su pasado en Núñez y la falta de referentes inclinaría la balanza para que desembarque en su ex equipo, aunque no todos los dirigentes de River quieren su regreso.
Hay algunos jugadores que estaban con un pie afuera antes de la llegada de Gorosito, aunque ahora el panorama cambiaría ante los gustos del entrenador, quien pidió que permanezcan en el club, más allá de que Aguilar le habría marcado los futbolistas que, pretende, encabecen la renovación del plantel ante el final de un ciclo. (Télam).- fl-cj-mag 09/12/2008 14:16
River tiene entrenador. Pasaron 25 días de la despedida de Diego Simeone y finalmente Néstor Gorosito ya es el nuevo DT. Lo eligió el presidente José María Aguilar y todo se cerró ayer en una reunión en el restaurante Las Olas, en San Isidro, en la que estuvieron el técnico, su representante, el vicepresidente Julio Macchi y el dirigente Mario Israel además de Aguilar.
Gorosito llegará con el cuerpo técnico completo que lo acompañó en Argentinos Juniors, equipo al que dirigirá hasta fin del torneo Apertura. A ese cuerpo técnico se le agregará Gustavo Zapata como otro ayudante de campo, aunque quizás asuma en la Reserva, un requisito que la dirigencia impuso y para el que Pipo no puso trabas ya que el mismo Zapata trabajó con él en otras oportunidades. Junto a Gorosito llegarán a River Jorge Borelli como otro ayudante de campo, Agustín Buscaglia como preparador físico y Diego Dabobe como entrenador de arqueros. Asumirá el 5 de enero pero el anuncio oficial se haría la semana que viene una vez que todo se apruebe en comisión directiva.
Aguilar, Macchi e Israel se sentaron a la mesa del restaurante y almorzaron, Gorosito sólo tomó café porque ya había comido. Todo quedó acordado rápidamente. El lunes se habían reunido el presidente y el DT y todo había salido perfecto. Aguilar quedó más que conforme con aquel encuentro y sólo dudó en la elección cuando habló con Omar Labruna, hoy entrenador de Gimnasia de Jujuy, ya que el hijo de Angel Labruna también le dejó una grata imagen. Para toda esta movida el presidente de River contó con la venia de su par de Argentinos Juniors, Luis Segura.
Gorosito dejó la reunión para ir a dirigir la práctica de Argentinos y eso también dejó una buena impresión en los directivos por el compromiso demostrado por el DT. En la charla se habló mucho de arreglarse con lo que hay y de no hacer muchas compras porque el mercado no lo permite y porque la crisis aprieta. Se le comunicó al DT que lo más probable era que Ariel Ortega vuelva al club y que la pretemporada ya estaba organizada y cerrada en Mendoza. Gorosito escuchó atentamente y no puso objeciones. Comentó varias cosas internas de River dejando claro que conoce bien el día a día de la institución y contó más de una anécdota de su vida en River.
Hablaron del cuerpo médico del club que no será tocado -algo que por ejemplo Ramón Díaz ya había adelantado que quería modificar-, por lo que el doctor Luis Seveso, el kinesiólogo Fabio Alvarez y el masajista Marcelo Sapienza seguirán en sus cargos. El que no llegaría a River sería Galindez, un masajista que fue a Argentinos de la mano de Gorosito pero que en River no tendría lugar.
Una vez que Aguilar y Gorosito se fueron del restaurante, el representante del entrenador, Hugo De Benedetti se quedó junto a Mario Israel para cerrar los temas económicos. River le ofreció algo más de lo que ganaba en Argentinos, pero menos de lo que percibía Simeone. El tema de la plata no será inconveniente en esta historia.
Gorosito habló ayer en La Red y en Fox Sports, y aclaró todo: “Las cosas están muy avanzadas. La reunión sirvió más que nada para ponerme sobre aviso de algunas situaciones del club. De los otros temas se encargará mi apoderado. Mientras, yo sigo dirigiendo a Argentinos y si todo termina bien, trataremos de despedirnos de la mejor forma y ganar contra Banfield y San Lorenzo”.
Ya está, entonces. Más de una vez Gorosito declaró que “alguna vez voy a dirigir a River, yo lo sé”. Ese día ya llegó. Gorosito es el nuevo entrenador de River. El número 41 de manera oficial además de 7 interinos en su historia. Así, el River 2009 ya está en marcha. Y en él manda Néstor Raúl Gorosito.
Simeone no aceptó preguntas en la conferencia de prensa y realizó un monólogo que no se extendió por más de cinco minutos.
“Llegar a River fue muy importante en mi vida deportiva y estoy agradecido por la oportunidad que me dieron”, remarcó.
“Durante el partido se me vinieron imágenes, la caravana en el obelisco, años de esfuerzo, pero también hay que ser realista, que el presente de hoy muestra otra cosa y no puedo estar ajeno, no sería de buen gusto no ver esta realidad”, aseveró.
Luego de tomar aire, llegó el tiempo de los agradecimientos personales del “Cholo”, que tuvieron como principales destinatarios a la dirigencia, encabezado por su presidente, José María Aguilar, y también los jugadores.
“Le quiero agradecer a Aguilar, a Israel, a Cuiña, a los jugadores, que dieron siempre todo y se esforzaron al máximo. Me pasó algo muy fuerte, porque no nací en River y me han respetado siempre en el club, esto es mucho más que la ovación de todos los domingos”, concluyó.
SIMEONE No aguantó. La eliminación de la Copa Sudamericana fue el golpe definitivo para un ya demasiado golpeado Diego Simeone, quien tomó la decisión definitiva de dejar la dirección técnica de River.
Empujado por los pésimos resultados en el Apertura, que ubican a River en el último puesto por única vez en su historia, el entrenador había apostado a una buena actuación en la Sudamericana. Estuvo muy cerca de alcanzar el pase a semifinales -algo casi milagroso después de la caída 2-1 de la ida en el Monumental-, pero el 2-0 del primer tiempo se desvaneció en el complemento con los dos goles lapidarios de Chivas.
El presidente del Departamento de Fútbol de River, Rodolfo Cuiña, contó esta tarde en TN que Simeone comunicó su decisión de dejar el club en una reunión de la que también participaron el presidente del club, José María Aguilar, el secretario Mario Israel, y el ayudante de campo, Nelson Vivas. Según explicó, trataron de convencerlo de que contaba con el apoyo de los dirigentes, pero Simeone se mantuvo firme en su posición.
Cuiña aseguró que en ningún momento se pensó en un eventual sucesor porque estaban “convencidos de que iba a continuar” en el cargo, a pesar de que en los últimos días pareció quedar claro que el Cholo dejaría su cargo si no conseguía la Sudamericana. “El lunes -informó- nombraremos un técnico interino porque es la solución mas practica”.
Más temprano, Abreu había corrido la responsabilidad de lo ocurrido hacia el lado de los jugadores. “No somos chicos para hablar de culpas. Sí considero que es un tema de responsabilidades. Siempre la responsabilidad es del jugador porque es el que sale al campo de juego a buscar los resultados”, expresó.
Termina así uno de los ciclos más extraños del fútbol argentino moderno. Un técnico que lleva a River al título en su primer campeonato a cargo del equipo, pero en el siguiente lo deja en el último puesto. Como para convencerse una vez de que el crédito que se consigue con un título dura cada vez menos.
GUADALAJARA, México (AFP) – El club mexicano Guadalajara logró su pase a las semifinales de la Copa Sudamericana 2008 al empatar 2-2 con el argentino River Plate, la noche del jueves en partido de vuelta de los cuartos de final.
Gustavo Cabral, al minuto 2, y el colombiano Radamel Falcao, al 20, anotaron para River Plate. Marco Fabián, al 59, y Alberto Medina, al 64, marcaron para las Chivas, que ahora enfrentará al brasileño Inter de Porto Alegre.
River Plate salió al campo con la determinación y la precisión necesarias para resolver su encomienda y ya había puesto un pie en las semifinales antes de que se cumpliera la primera media hora, aprovechando el pánico escénico que el Guadalajara manifestó a lo largo de toda la primera parte.
Los ‘millonarios’ tuvieron opciones para sentenciar la eliminatoria, pero no las aprovecharon y en el complemento pagaron las consecuencias porque las Chivas se volcaron a la ofensiva hasta recuperar todo lo que habían perdido en la cancha y en el marcador.
Antes de que se acumulen adjetivos y sentencias acordes al momento, vaya primero una salvedad, medular e impostergable. Los que volaban en first class a 10.000 metros de altura y a 8.000 kilómetros del incendio, son los que tendrían que haber puesto la carita ayer a la tarde, para hacerse cargo de haber construido, con algunos que sí estuvieron en Lanús, el peor River de la historia. Es cierto que en definitiva la decisión no fue de ellos, pero es difícil imaginar que alguien haya tenido la vergüenza deportiva y la hombría de levantar la manito y pedir jugar. Este exilio disfrazado de partido importante sólo sirve para estirar la agonía y abonar la falsa creencia de que este plantel está en competencia, cuando es claro que hace rato tiró la toalla. El partido contra Chivas será, probablemente, el último capítulo de la farsa.
El River que jugó ayer tiene atenuantes, claro. Simeone presentó un equipo de Reserva… disminuido por la presencia de algunos profesionales con dos orígenes claros: 1) Futbolistas que atraviesan un pésimo momento (Tuzzio, Gerlo, Rosales, Salcedo) y 2) Futbolistas que no cuentan con la más mínima consideración por parte del entrenador (Merlo, Galmarini, Archubi, Barrado). Así es difícil que los pibes hagan pie, y lo que termina sucediendo es que pagan el pato por otros. No se entiende qué hizo el chico Giménez para salir, cuando antes que él había varios que hacían cola desde la madrugada anterior, como los que sacaron entradas para ver a Madonna. El daño es irreparable: al pibe le arruinaron un debut que soñó por años. Así y todo, los juveniles sostuvieron lo poco que había. Musacchio jugó como si tuviera 10 años en Primera, y sus otros tres compañeros de defensa le deben el favor de haberlos salvado del papelón. Ni él, ni Mauro Díaz (si no estaba golpeado, su salida también es inexplicable), ni Bou, pese a haber jugado mal, merecen quedar pegados a este despropósito de actuación. Habría que sacar sus nombres de las formaciones y borronear sus imágenes de los videos, para que el archivo no cometa la injusticia de subirlos a un bondi que no es el suyo. Los nombrados tuvieron la actitud, la hombría y la vergüenza que no tuvieron los otros. Que conste en actas.
Enfrente -y perdón por la demora, Lanús-, hubo un equipo serio. Que no ganó por más goles porque no quiso exponer de más las limitaciones del rival. Hizo un gol a los cinco minutos, otro al comienzo de segundo tiempo, como para asegurar la bocha, y listo. Pero aun a media máquina, como el padre que quiere que su hijo le empate un partido, a Lanús le costaba disimular su evidente superioridad, individual y colectiva. Cualquier análisis táctico no tendría el menor valor, porque no hubo equivalencias entre uno y otro. Blanco lo sacaba a pasear a Gerlo y a Tuzzio aun sin quererlo, Salvio se llevaba como un papelito a Archubi y a Merlo. Y los defensores del local transpiraban, pero por el sol. Mantuvieron con comodidad el arco en cero, y hasta el cuestionado Carlos Bossio se animó a bajar un centro con una mano, made in Navarro Montoya, señal que el partido fue un entrenamiento. O ni siquiera.
Hay algo peor que un equipo pierda: que se acostumbre a perder y no le duela. Y ojo, que el peor River de la historia aún no ofreció su peor concierto.
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