Los Murcielagos: Un ejemplo de Vida y Superación

Este hombre sí que tuvo “Confianza Ciega” en los Murciélagos

La tercera jornada del Ciclo de Conferencias mensuales que organiza la Secretaría de Deporte estuvo a cargo del creador del fútbol sala para ciegos Enrique Nardone, quien destacó la historia de Los Murciélagos como un ejemplo de vida y superación.

Todos los presentes debieron cubrir sus ojos con anteojeras y durante la media hora que duró el “trabajo vivencial” sintieron de qué se trataba todo aquello sobre lo que habían estado hablando algunos minutos antes. Fue una experiencia diferente que les tocó a quienes colmaron el Salón Vip del CENARD durante el taller “Confianza Ciega”, a cargo de Enrique Nardone, profesor de Educación física y uno de los creadores del fútbol sala para ciegos.

La tercera jornada del Ciclo de Conferencias mensuales organizadas por la Secretaría de Deporte de la Nación, que son abiertas al público en general y se desarrollan durante 2008, contó con la presencia de los Murciélagos campeones mundiales Silvio Velo, Lucas Rodríguez, Diego Cerega, Gonzalo Abbas y Eduardo Lima (preparador físico), quienes en septiembre representarán a FADEC (Federación Argentina de Deportes para Ciegos) en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008.

“El objetivo fue trabajar la confianza en uno mismo y en el otro. La gente tiene que darse cuenta de que pueden superarse las adversidades. Los Murciélagos son un claro ejemplo de vida. Creo que hay tres claves fundamentales para lograr conformar un equipo distintivo como ellos: actitud, preparación y compromiso”, aseguró Nardone, quien estuvo acompañado por el Jefe de Gabinete de Asesores de la Secretaría de Deporte de la Nación, Marcelo Achile (en representación del Secretario Claudio Morresi), y por el Director Nacional Raúl Araya.

El “trabajo vivencial” se realizó bajo la consigna “Todo depende de cómo se mire”. A los presentes, con los ojos tapados, se les repartió una bolsa con materiales para reconocer. Así descubrieron el papel de diario a través del olor de la tinta, sintieron elementos de variadas texturas y premiaron al gusto con caramelos. Todo ambientado por canciones debidamente elegidas. La prueba final, con la música de Misión Imposible, fue un trabajo en equipo: unir la cinta que le había tocado a cada uno con las de los demás para lograr una bien grande. Y fue un éxito.

Cuando de la pelota colgaban chapitas de gaseosa…

La historia comenzó en 1987, cuando Nardone comenzó a trabajar en el Instituto Román Rosell. Allí conoció el fútbol que practicaban ciegos y disminuidos visuales, todos mezclados, con una pelota que tenía un ojal y chapitas de gaseosa para generar sonido. El ruido les facilitaba el juego, pero a muchos jugadores esas chapitas les dejaron marcas en la cara. En aquellos picados ya se prendía Silvio Velo, luego reconocido como el mejor del mundo.

Las primeras políticas de desarrollo del fútbol sala para ciegos empezaron en 1989, con la creación del Comité Técnico de FADEC. En 1991, el CENARD fue sede de los Primeros Panamericanos y Juegos Deportivos para disminuidos visuales y la Selección de fútbol, bajo la dirección técnica de Nardone y con Velo en cancha, tuvo un debut desastroso: perdió todos los partidos que jugó. La novedad en ese torneo fue que los brasileños trajeron pelotas con sonido interno.

Nardone viajó en 1994 a Brasil para asistir a un curso de capacitación. Ahí fue que junto con el español Carlos Campos y el brasileño Ramón Souza crearon el Comité Técnico de Fútbol para Ciegos.

Al año siguiente, elaboraron el reglamento y puede decirse que nació oficialmente el fútbol sala para ciegos. Nardone aportó las gafas y parches oculares (antes había tanta trampa que competían ciegos que no lo eran tanto); el brasileño la pelota con sonido interno y el español el vallado lateral. El envión definitivo llegó en 1996, cuando la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) y la Federación Internacional de Deportes para Ciegos (IBSA) aprobaron oficialmente el reglamento.

Leer se puede, pero jugar…

El fútbol sala para ciegos se juega en una superficie de 20 por 40 metros, dado que en grandes superficies se diluía el juego y el partido perdía ritmo. La cancha además cuenta con un vallado lateral, que no sólo favorece la fluidez del juego, sino que también les brinda a los futbolistas mayor orientación y seguridad.

La pelota es Nº 4 y con ruido interno, generado por cuatro cápsulas sonoras entre el cuero y la cámara, fundamental para que los jugadores puedan ubicarse. El arquero es el único con visión normal, tiene una limitada maniobrabilidad en su zona de arquero dentro del área penal y cumple la importante misión de orientar a su defensa. Mientras que un guía detrás del arco contrario es el encargado de dirigir a los atacantes.

Aquellos crotos que pisaron por primera vez el CENARD

Parece una contradicción, pero Enrique Nardone fue un verdadero visionario. El tiene mucho que contar en esta historia, como miembro fundador del llamado fútbol sala para ciegos.

“Recuerdo cuando comenzamos a entrenarnos en el CENARD para participar del primer Mundial, en 1998. Llegamos en un colectivo escolar que se caía a pedazos. En el portón de la entrada había un micro de dos pisos a todo lujo, en el que habían llegado los integrantes de la selección de voleibol, todos uniformados, una pinturita. Y nosotros éramos unos crotos sin uniformes, todos vestidos de cualquier manera. Cuando nos vieron los chicos del voleibol, sus miradas de sorpresa lo decían todo: “¿Y estos quienes son?”. Entonces le di la mano a su entrenador, Daniel Castellani, y le dije: “Aunque no lo parezca, ésta también es una selección. Y te cuento que dentro de muy poco tiempo también seremos tan prestigiosos como ustedes”. No me equivoqué y pudimos demostrar que el deporte contagia y la discapacidad no.

Estamos muy agradecidos a la Secretaría de Deporte porque desde la primera vez que llegamos al CENARD nos permitió realizar un trabajo profesional. Siempre hay un funcionario que escucha nuestras necesidades y eso es invalorable, porque permite cumplirles el sueño de ser deportistas de alto rendimiento. Los Murciélagos, gracias a sus logros, crearon una bisagra entre el deporte convencional y el de los discapacitados. Nuestro trabajo permitió que otras selecciones nos imitaran, ya que demostramos que con esfuerzo se puede”.

Lo que viene

Este Ciclo de Conferencias que se desarrollan en el CENARD a través del Área de Capacitación de la Secretaría de Deporte, tiene como fundamentos brindar a la comunidad deportiva información y recursos pedagógicos y avances teóricos sobre el entrenamiento y la competencia mediante la convocatoria de especialistas de los diferentes deportes.

En los próximos meses los expositores serán el entrenador de natación Orlando “Tato” Moccagatta; Rodolfo Bariza (atletismo) y Alberto Mancini (tenis).


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