LOS CAGATINTAS DEL PUEBLO
Habría que verlos
mostrando su prosapia
que se remonta a algún lejano barco.
Su relación de estiércol

con el vulgo
no es para nada casual,
mas bien es de asco.
Habría que ver
su napia resingada.
Su ilustre amor
por placas y por lustres,
su larga data en sindromes morales
aunque con la moral y el bien
asean sus tujes.
Mírelos desfilar
mostrando su elegancia
a las diez de un domingo,
revoloteando el atrio
deseosos de plasmar
pingüe arrepentimiento
pura formalidad
para coimear al santo.
Allí van
como loros, cuestionando
lo que su pontificio saber
pinta de negro
no por iluminados, señor,
son solo cerdos
que encubren el hedor
rezando salmos.
De igual sentir
sus vástagos encaran
aquella triste experiencia que acometen:
que “mastienes”, “masvales”,
algo fuerte
entre la sociedad virtual
que los contiene.
Cagatintas, cholulos,
socarrones,
perfectos adulones
de la diosa “Hectárea”.
No hacen mas que plagiar
aspiraciones
y aglutinar cual cófrades
sus mañas.
Los aires de progreso
que proclaman
se contrastan de plano
con el resto
de sus cien mil cinturas
reaccionarias
que apestan la cultura
de mi pueblo.



3 Comments:
lo noto alterado. Por qué motivo agrede a esa gente casi santa, que tiene tantos sitios donde ayuda a los menos afortunados.
¿Que le pasa?
¿Por que no agradece las migajas que esos elementos regalan?
Cuidesé, hematófago, y cuenteme como joraca se puede tener un lugar como ese pa uso particular.
TE deseo lo mejor para este año, gomia.
Un gran abrazo para vos y los tuyos – deben estar grandecitos ya –
Senén