20/08/09
POBREZA Y SIDA
La crisis financiera global, está repercutiendo en las condiciones de salud de la población, ya que al generar ausencia de financiamiento aumenta la exclusión de los/as más pobres. En este contexto se están revirtiendo –claramente- los logros en la contención de la epidemia: - acceso continuo a la medicación de las personas viviendo con VIH/SIDA. - implementación intervenciones preventivas de desarticuladas y discontinuas. La pobreza, la exclusión social enlazada a la marginación y el analfabetismo se cuentan entre los principales factores que contribuyen a la propagación del VIH/SIDA, y a su vez la epidemia del virus agrava la condición de pobreza. Los obstáculos y logros de las mujeres para desarrollar una sexualidad más protegida frente a las ITS, el VIH y los embarazos no deseados, se asocian con dificultades en la negociación con los varones, falta de información adecuada, carencias respecto del conocimiento del propio cuerpo y de su sexualidad, ausencia de conciencia del riesgo de infección, temor a la pérdida del amor, ausencia de grupos de pertenencia y/o de referencia para fortalecer su autoafirmación, dificultad para integrar la anticoncepción con el cuidado de la salud sexual, debilidad de las políticas oficiales específicas, aislamiento comunitario. Se suma a esto la violencia intrafamiliar y la falta de acceso al preservativo femenino o a métodos seguros de prevención que no dependan de los varones. Las/as adolescentes priorizan la necesidad de evitar embarazos no deseados, pero difícilmente perciban el riesgo de una infección por VIH. En jóvenes pobres, se suma los consumos de drogas con inicio en la niñez. Un círculo que se ve profundamente acrecentado por la pobreza de nuestros conciudadanos. Ambos grupos refieren un proceso de exclusión del sistema de salud y falta de empoderamiento para la resolución de los problemas de salud en forma comunitaria. Según las cifras del Boletín Nacional de sida Nº 25, en la provincia de Buenos Aires (período 2001-2007), indican que entre los jóvenes de Si tomamos además, los 1621 partos notificados en mujeres con VIH, los cuales se produjeron en hospitales del sistema público de la Ciudad de Buenos Aires, el 40,6% no superó la escuela primaria y sólo el 25,4% completó estudios secundarios o superiores. Estas cifras (*) ponen en evidencia que el bajo nivel de escolaridad incrementa la vulnerabilidad de la población más pobre frente al VIH-sida. La tasa de transmisión perinatal global del período fue de 6,1 (IC95% 4,7-7,8). Observamos que esta tasa supera los valores que podrían esperarse en este distrito que dispone de todas las estrategias preventivas recomendadas en la actualidad. Con lo cual, podríamos aseverar que el control durante el embarazo y el diagnóstico precoz cada vez es más complejo de realizar en las mujeres de la población mas pobre (la falta de dinero para el transporte al hospital o centro de atención, la inaccesibilidad a los servicios de salud para los sectores excluidos, etc). Por lo tanto, es necesario la implementación de políticas públicas que den respuestas urgentes a la problemática del sector poblacional más desposeído y la promoción de abordajes comunitarios que, desde la perspectiva de género, brinden respuestas efectivas y comprometidas, de modo que se eliminen las barreras de acceso a la salud y se fortalezcan el desarrollo y la organización social emergente que está construyendo la población en condición de pobreza como modo de supervivencia. ———————————– (*) Los datos que muestra el informe publicado por la Coordinación de Sida del GCBA -mayo 2009- fueron relevados entre el 01/01/2003 y el 31/12/2008. En este período se registraron 7.011 notificaciones de infección en total.






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