Alfonsín, el signo que transitó por la historia.
Cada vez que parte algún hombre o mujer significativo para nuestras familias, la comunidad o el país y ello genera respuestas espontáneas de solidaridad, afecto y recuerdos de su paso por este mundo cabe preguntarse ¿que nos ha dejado?. En ocaciones la marcha es silenciosa, breve, en otras hay muchedumbre, prensa. La muerte de Raúl Alfonsín “no es ingenua”. Con ella podemos comprobar el impacto del signo en sus aspectos más paradigmáticos. El Presidente contenía en si mismo una parte del tiempo histórico y sus cirscuntancias, sus dificultades. Las épocas están marcadas por hechos que cuando son relevantes nos quedan grabadas en lo más profundo y sólo son posibles de valorar con el paso del tiempo. Alfonsín cargó sobre sus hombros una transición, difícil, llena de detalles, con animosidades, secretos de pasillos y murmullos en las sombras. No ha de haber sido fácil sin duda.
Alfonsín es por lo tanto un signo en la vida de la Argentina de los 80, un personaje que desde sus convicciones y acciones generó plataformas y puentes para la Argentina de los años posteriores.
Humberto Eco en su texto Lector in Fábula asigna al receptor de la comunicación un trabajo inferencial, es decir, es quien al extremo del proceso es capaz de completar lo que el texto ha dejado en blanco. Si utilizamos este precepto ¿porque tantas personas comunes y corrientes, personalidades, políticos, han acudido a despedir al Presidente?. Tengo una hipótesis: Alfonsín les afectó, dejó a cada quien una pregunta, una palabra de agradecimiento, el recuerdo de otra época. El tiempo ha completado las líneas que Raúl Alfonsín guardó para cada uno en estos momentos.
El signo ha transitado.
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me parece bien, pero boludo flata mejorar la redacción no se entendé lo que vos decís, preocupáte de eso chavón, suerte !!!