Canción “botón de muestra”: Los 2000 y las mujeres
El que suscribe pasó los ‘90 bastante alejado de la noche. Claro; arrancó la década finalizando la facultad, se puso a laburar, contrajo matrimonio heterosexual, se recibió y nacieron sus hijos, para arribar al cambio de siglo con el menor de ellos en preescolar y declarando “misión cumplida” (sonrisa). Esos años no dieron mucho para caravanear, no. Pero habrá sido por el 2000 cuando fue junto a un amigo también casado a conocer un bar/boliche de un compinche común. Una cosa muy tranqui. Sin embargo, en cierto momento de la noche se acercan a su mesa dos chicas y FD vio como una de ellas le decía algo al oído a su compañero: era la primera vez que veía a una mujer (en este caso a dos) avanzarse a un par de tipos. Claro, eso en los ‘80 no sucedía, o hubiera sido rarísimo. Y pocos años después, ya retornado a las “pistas”, otro amigo lo adoctrinó: “Flaco: ahora la cosa cambió. Ya no hay que hacer nada. Pedís un baldecito con una botella de champagne, unas copas y te quedás tomándolo en la barra. Las minas caen solas. A lo sumo, invitás a alguna que te guste, si la tenés cerca . . .”
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Y todo en un minuto . . .
Yo estaba en la cocina,
me abrazó por la espalda
y me dijo al oído
que le encanta ir a la cama conmigo,
pero no quiere nada más
Encendí un cigarro
y me miró a los ojos
Abroché su camisa
y se cruzó de piernas
Y le encanta ir a la cama conmigo,
pero no quiere nada, nada más
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Dije en la intro de este blog que en Flacos Ilustres escribo sobre la música que me gusta. Esto tiene sus matices: por ejemplo, la canción de hoy, sin decir “es buena” o “es mala”, musicalmente no es de las que más me llegan. Pero sí entiendo que para tocar el tema de las mujeres del inicio del S XXI la letra es “anillo al dedo”. Y, ahora que lo escribo y lo repienso, en realidad tampoco creo que la figura central de “Ella dijo” sea la mujer de la historia. La principal cuestión, me parece, es lo desconcertado que está el tipo de la canción frente a esta mujer. Que ilustra lo perdidos que hemos sabido estar los varones frente a ciertos cambios de las minas de hoy. Aunque, como todo, ya pasados unos años nos vamos acostumbrando
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Ya eran las doce,
debía irme de viaje
Que “suerte con las giras”,
que luego iba a llamarme,
porque le encanta ir a la cama conmigo
pero no quiere nada más
Me dijo “yo te quiero,
aquí está mi cariño
Ahora no me atrevo,
es que ya no somos niños
Aunque me encanta ir a la cama contigo,
pero no quiero nada, nada más”
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Todo ha cambiado. Este blogger se sonríe al recordar esa frase de otro amigo: “las cosas que teníamos que hacer nosotros para poder tocar una teta !!!”. Y, sí: una de ellas era ponerse de novio, como condición previa. En cambio, en los 2000 el noviazgo “clásico” es un tipo de relación en extinción. Y la actitud “me gustaste – te levanto – te cojo – te tiro” ya no es patrimonio de ciertos varones, sino netamente unisex. Bueno . . . unisex como casi todo
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Durmiendo en su casa,
los jeanes en el suelo . . .
Mientras me abrazaba
me dijo sonriendo:
“Manuel, me encanta ir a la cama contigo
pero no quiero nada, nada más”
Ella dijo
Y yo dije
“no eres mi amor”
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Desde el punto de vista del “típico macho” (cosa que uno es, en algún grado) muchos aspectos del cambio son al menos interesantes. Pasamos a una era en que las mujeres, vía dietas, gimnasio, cremas y spa, están todas buenas, o casi. Son muchísimo más accesibles que antes y cualquier tipo más o menos presentado, con un nivel de inteligencia básico y una pizca de gracia y (por si hiciera falta) de perseverancia, puede ir rápidamente a la cama con la mujer que elija, siempre que en “términos de mercado” esté acorde a ella. Y, si la que más le atrae no le da bola (cosa que sigue pasando, obvio) lo logrará con una que le guste un poquito menos. Claro que es bastante conocido que, frente a estas minas que avanzan, muchos varones son (somos?) cada vez más histéricos
Uno celebra y aplaude el hecho de que las mujeres se hayan liberado de la carga social de iniciar toda relación con un “no”. Que si se quieren acostar se acuesten, independientemente de pensar que diría el mundo y el macho en cuestión de “su moral y sus costumbres”
Y, a la vez, otro matiz del cambio es que es cada vez más frecuente ese “no eres mi amor” después del sexo, no?
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