El que sabe, sabe
“Veinte minutos: es muy poco tiempo. Yo tampoco tengo poder de síntesis, como Coti. Soy pisciano, nací en la ciudad de Rosario, tengo 46 años y lo único que aprendí del mundo es la confusión. En este sentido la canción ha sido una manera de vincularme con el mundo que me ha permitido organizarme, organizar los delirios y por otro lado darle forma y darle cuerpo a esas cosas tan misteriosas que nos recorren y que generalmente no sabemos de que se tratan”
Fito Páez / Exposición sobre la canción para Casamérica, España / octubre 2009
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No es mi ídolo y, a la vez, su obra y su persona me generan sensaciones encontradas, pero, a quién le importa? Mi paisano Fito Páez es un grande de la música argentina. Sé que comparto con mucha gente de mi edad el gusto mucho más por “aquel” Fito Páez (hasta Tercer Mundo inclusive) que el que llegó después de “El amor después del amor” o “Circo Beat”. Pero ése no es el tema que me interesa, no
Fito se toma en serio sus veinte minutos asignados y nos da una pequeña cátedra, desde su experiencia y su saber, sobre “la canción”. Y sabe de qué habla
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“Después de la Segunda Guerra (. . .) John Cage planteaba la música como una idea libertaria, sin método. . . Y sin embargo, Stravinsky decía lo contrario, que la música era matemáticas . . . Había que pensar el mundo después de la Segunda Guerra: no podíamos seguir escuchando a los violincitos sin tensiones. Esa discusión creo que llega a la música popular . . . La música popular, al igual que la “alta música”, tendría elementos ligados al método, que sería el estudio o sea el conocimiento del lenguaje. De qué se trata la música? La música no se puede adjetivar así nomás; tiene términos muy precisos, muy netos . . . (Y por otro lado) precisa del aspecto metafísico, el aspecto que no conocemos, lo que está en las estrellas, las cosas que viven en nuestro corazón . . . Qué son siempre son enreveradas, intrincadas; nunca son claras, ni definidas . . . La música en sí misma no necesita palabras, por eso surge el género de la canción; que a la vez es una derivación de la ópera, que a la vez es una derivación del teatro. . . El aprendizaje del lenguaje musical es lo que va a determinar también que el artista en cuestión tenga o no los recursos necesarios para poder abordar tremendo género milenario . . .Por otro lado, lo está diciendo un autodidacta. Que después se dedicó a estudiar”
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Hay una relato que recorre Sartre, Chopin, Homero Manzi, Almodóvar, Serrat, Tom Jobim, Chabuca Granda y unos cuantos más. Y para terminar, con la innegable modestia que suele acompañar a sus palabras desde el inicio de su carrera, Fito se reconoce varias veces a lo largo de su charla como heredero de la tradición de la canción latinoamericana y argentina. Esta es una de ellas:
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“ . . . Y mi tradición, que es de dónde yo vengo. Que es el tango: autores como Gardel, Contursi, Discépolo, los hermanos Expósito (Virgilio y Homero). Y el folklore. Con autores de la talla de José Manuel Castilla, de Ramón Ayala, de Cuchi Leguizamón, de los hermanos Ábalos, de Isaco Abitbol, de Chacho Muller . . .
Por un lado. Y por otro lado, mi ascendencia directa, que es la tríada majestuosa de Litto Nebbia, Luis Alberto Spinetta y Charly García. Si no fuera por ellos tres, no estaría aquí hablándoles de la canción”
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No me canso de repetir en este blog que yo no sé de música: soy apenas un oyente, para quien la matemática de la música es chino absoluto. Pero sí tengo alguna idea de la Historia y no dejo de maravillarme por la varita mágica que tocó a la Argentina justamente en la posguerra y que hizo nacer a “mi ascendencia directa”, esa generación que incluye a la “Tríada Majestuosa” y a León Gieco, Pappo, Lebón, Moris, los Manal, Miguel Abuelo primero y a Aznar, Calamaro, Fito, Cerati y el Indio Solari después, entre tantos, tantos otros. Aunque mi costado racional sepa que eso de la “varita mágica”, que es el talento, es casi nada si no hay una enorme cuota de estudio, de método y de sacrificio. Cosa que hoy no abunda tanto, me temo
Y hablábamos de canciones? Allí va una. No tan popular, de un Fito de veinte años. Pero deliciosa, y que viene al caso
Es que el que sabe . . .
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En esta Era de la Velocidad (además de la Amistad), un post largo aburre. Y perder 20 minutos de la vida de uno escuchando a Fito Páez hablar sobre “La canción” también. O tal vez no aburran tanto, pero uno no tiene esos fucking 20 minutos para dedicarle
Ahora, al que llegó hasta aquí yo le recomendaría que no lleva ni 30 segundos subir al inicio del post, cliquear el enlace y ver la remera que tiene puesta Fito cuando hace su disertación . . . En fin, uds me dirán
Como diría un vendedor ambulante: gracias por su atención y que tengan buenas tardes