Mi vida con ellos
Ellos son importantes para mí desde que pisé los “dieci”. Por un lado, para encontrarme con amigos. Y por otro, uno, que era un entusiasta iniciador de encuentros con mujeres pero que no se terminaba levantando ni a la mañana, elegía a los Bares (porque de “ellos” hablo) como el lugar para ese tipo de andanzas. Porque a mí nunca se me dio, por ejemplo, por invitar a una chica que me gustara a ir al cine: allí no se puede charlar. Cenar? Y, ya de viejo uno disfruta una cena con la pareja y/o con amigos. Pero no me atrae el restaurante a la manera clásica. Si salimos a almorzar o cenar, no me des sólo comida. Dame una onda, una barra, un lugar de intercambio al que uno siquiera sólo mire. Dame sensaciones
Dame un bar
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Salgo a caminar sin rumbo un día cualquiera
pero un día cualquiera puede ser mucho más
Hacia la parte de atrás de un cementerio
cruzando el parque llego a un bar
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Hay sólo hombres que beben vino y fuman tabaco
pero en el aire hay algo especial
Es pleno invierno, pero una ola de calor invade,
como sucede a veces, a toda mi ciudad
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Además de aquellos bares de adolescente, uno agradece laburar mucho en la calle para tener otro Bar: el de diez o quince minutos de descanso que cortan la rutina del trabajo. Ahí uno alterna de lugar según el día o se encariña por alguno, por motivos de lo más diversos. En la aspereza de la vida urbana, el bar es pausa. En la frialdad de la vida laboral, escribir en una servilleta de papel unas frases es irse de viaje aún con el cuerpo anclado en la ciudad
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Ciudad de brujas y de asfalto,
un puerto sin salida al mar
Si navegar es tan preciso
hoy voy a sentarme en el bar
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a viajar, perdiendo el tiempo
Perdiendo el tiempo yo voy a viajar
Adoro descansar entre la gente,
charlar o dibujar,
sentado en cualquier bar
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Y la canción no sólo pinta la idea del bar como pase al mundo del encuentro y de los sueños, sino que describe una especie precisa: el Bar de Tipos. Porque “hay sólo hombres que beben vino y fuman tabaco” no es una frase que habla de un hecho casual, sino que describe a esos lugares, que aún perduran, que funcionan casi exclusivamente con público masculino. Por su escasa preocupación estética? Sí, puede ser. Pero yo creo que más bien es porque allí se respira una especie de hermandad entre los habitués que hace que no cualquiera lo pise (y menos mujeres). Segundo hogar de remiseros, vecinos, desocupados, jubilados, timberos o lo que sea que le dan a este tipo de lugares un plus, que es una especie de círculo donde cualquiera habla con cualquiera. En cierto momento todos miran el mismo programa de TV y lo comentan; en otro, se arma la discusión de política o de fútbol. Hay gente que tiene “su” mesa y (como nos ha pasado al Gato y a mí en la Mesa Analítica) al entrar, ocasionales ocupantes de esa mesa te saludan, te piden disculpas y se van a otra, dejándote tu lugar. Y también te sucede que entra un perfecto desconocido, te encara y te empieza a hablar de su vida
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Un hombre se me acerca y me declara
que él era actor en un teatro principal
Se decide a mostrarme sus virtudes
interpreatando un personaje singular
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A esta altura de mi vida, tengo mis “Bares de Pareja”, mi “Bar de Tipos” y algún que otro “Bar de Pausa” también. Quizás porque son importantes todos ellos, pisar el “Bar de la Calle Rodney” (el mítico Bar de la canción) era una asignatura pendiente. Y la semana pasada andando por allí con mis alumnos los arrié tres cuadras para conocerlo
Cuando nos fuimos, el otro profe que iba con nosotros me dijo “Las opiniones de los chicos están divididas: a algunos les gustó, pero la mayoría no entiende como caminamos hasta acá para ver “esto” . . . Igual, todos coincidimos en que ver la cara de felicidad que tenías cuando saliste hizo valer la pena haber venido”


Tal vez nunca aprecien el dato, tal vez les falten años para hacerlo. Pero seguramente, la próxima vez que escuchen la canción, se acordarán de vos.
Sabé que en la memoria de todos esos pibes, tu cara de felicidad, habrá quedado anundada para siempre a un bar musical.
Es muy temprano para brindar, pero démosle para adelante con un café con leche y tres medialunas!!!