Canción “botón de muestra”: Los ‘80 y la alegría
Voy cantando, voy amando,
voy jugando, voy a más
Si Buenos Aires despierta,
yo digo se despereza
Siente libertad,
busca la alegría de ir a más
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La cámara pasea por el césped del Festival BARock de noviembre de 1982 y de fondo se escucha aquel célebre “Paredón, paredón, a todos los milicos que vendieron la nación”. Y sorprende a dos jóvenes que giran para nosotros: son nada menos que un Charly de 31 quien lleva abrazado a un pendejísimo Andrés Calamaro (21) como quien acompaña a su hijo a jugar por primera vez un torneo de fútbol. No es para menos: es el debut de Los Abuelos de la Nada (versión ‘80s) frente a un público masivo, fuera del ámbito de un teatro
“Queremos ser bailables, contagiosos” decía Miguel en aquellos tiempos. Y vaya si lo logran. Ya desde el rítmico punteo del Vasco Bazterrica del arranque, “Ir a más” se convierte en una canción que, al menos yo, no puedo escuchar estándome quieto. Junto al violero prócer de La Máquina junto a Charly, un increíble seleccionado donde todos son virtuosos en sus instrumentos, cantan y componen. Un tema con excelentes solos del propio Bazterrica y de un genial Melingo, vestido casi íntegramente de amarillo, quien esta vez reemplaza al saxo por el clarinete. Cachorro López (definido por Andrés como “el Glenn Millar argentino”) aporta todo el ritmo jazzero de su bajo. Hay una exacta escalita de Calamaro en el disco que en vivo se pierde. Y Miguel . . . un caso aparte
Miguel es un showman y un poeta a la vez. Dueño de una afinación fantástica, combinó como nadie esa imagen de “pechito bailarín” (como diría Andrés décadas después) y percusionista incansable con la autoría de esas enormes metáforas que viajaron desde las “mariposas de madera” hasta el deseo de que el clima de su corazón “no se rasgue como seda”. Y que nos recomendara, casi como legado, ese emocionante “se acercan tiempos difíciles: amar es urgente”
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Ven a mi banda nena,
no te hagas rogar
No te ates a sistemas,
te atragantarás
Ven cantando, ven bailando
ven jugando, ven a más
Si Buenos Aires despierta,
yo digo se despereza
Siente libertad,
busca la alegría de ir a más
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Completo la cita: “Queremos ser bailables, contagiosos. Hacer pensar sin dar tiempo a pensar. Este país ha sido negado, pisoteado, marginado. Los jóvenes heredan la vida gris y miedosa, la sensación permanente de ser culpables de algo”
Sobre el año ’80 volvió Abuelo de su autoexilio en España en el momento exacto para ser uno de los líderes del cambio. Y logró plasmarlo en el ’82, año de una profunda tristeza que sobrevolaba al grueso de los argentinos. Porque los que no sabíamos, o sabíamos a medias (los péndex de 15 como yo, por ejemplo), acabaríamos por confirmarlo. La certeza de que, además del dolor de una guerra absurda y ridícula ya sea por la sangre derramada como por la ingenuidad de pensar en ganarla, lo que se decía de la dictadura era cierto. Que vivíamos en un país sin libertad, con miles de muertos y desaparecidos y, por si fuera poco, drásticamente empobrecido y endeudado. Nada bueno había en ese presente, colectivamente hablando
Bueno . . . nada no. En realidad, había muchas cosas para rescatar. Visto desde hoy se ve de otra manera
Teníamos la conciencia de que, del fondo del pozo, se puede salir hacia arriba. Teníamos las ganas, el deseo y la necesidad de volver a vivir en libertad y en democracia. Y teníamos también a una generación de gente joven de cuerpo y/o de espíritu con talento para crear y para resurgir
Y, dentro de ese inventario, personas como Miguel Abuelo. Que supieron decirnos (y convencernos) que busquemos “la alegría de ir a más”
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La cita de Miguel la saqué de la contratapa del DVD “Los Abuelos de la Nada en vivo”, nobleza obliga
(Se me nota aquel fanatismo adolescente por esos 6 muchachos, no?
Besos a todos)