HABLÀS PARA LA MIERDA. PUNTO.

A veces a uno le cuesta asumir sus defectos. Por suerte están los amigos, para decirnos la verdad y recordarnos quienes somos realmente. Yo siempre estuve convencida de algo en lo que casi todo el mundo piensa lo contrario: Podemos engañar a todo el mundo, incluso a nosotros mismos, EXCEPTO A NUESTROS AMIGOS.
Reconocer nuestros errores es el primer paso para cambiar.

Con mucho amor para toda la gente que me soporta y mas de una vez he mandado a cagar! Los quiero Mucheeseemoo!