Posts etiquetados como ‘ocaso’

El final del amor

Íbamos sin rumbo.

Como resignados al funeral de la nada.

Sabíamos que los esplendores de las magias pretéritas ya se habían consumido.

Nuestros corazones se habían secado para convertirse en el desierto del sin amor.

Un desierto áspero más cercano a un purgatorio que al infierno mismo.

Sabíamos que estábamos condenados.

Lo que desconocíamos fue cuando comenzamos a forjar las cadenas de nuestras soledades.

Éramos apenas frágiles estertores de aquellos fuegos salvajes donde supimos consumirnos.

Pero no era la pasión sino el bien lo que nos había dejado huérfanos.

La soledad de los amantes desencontrados es una tristeza altiva.

En cambio, la sequedad de los corazones es la punzante daga de la nada.

Ni siquiera nos animamos a mirar hacia atrás en busca de alguna señal reveladora.

Quizás un sano pudor nos preservaba del temor de encontrar más desiertos.

La fiesta había llegado a su fin.

Pero quizás queríamos preservar la ilusión de, que mientras aquel fallido amor duraba, algo real nos había tocado el ser.

Allí estábamos entonces, desnudos ante nuestros mutuos desencantos.

Huérfanos de aquel bien que se nos había escurrido irremediablemente.

Ni siquiera eran penas del amor.

Apenas pura soledad sin cielo.

Ahora ya sabemos.

Sólo nos queda nuestra ausencia.

Sin brillo.

Sin soles.

Pura nada sin bien.

  • Sin Comentarios
  • Sin votos

Tristezas del adiós

Nuestro tiempo se va terminando.

Adiós anunciado entre lágrimas y congojas hondas.

Adiós cargado de memorias de canciones y poemas tristes:

“Beber el trago del dolor hecho de lágrimas

Sentir el sabor amargo del adiós último. (1)

¿Por qué se marchitó la flor de nuestro amor?

¿Por qué se voló el pájaro de nuestros sueños?

¿Por qué esta angustia tensa, si el vino estimulante del deseo aún no se apagó?. (2)

Beber las lágrimas del sin sentido, de lo incomprensible.

Porque ya no hay leña en el árbol de la fe,

Y ya nos probamos la mortaja del recuerdo,

Y nos acostamos en la tumba del pasado. (3)

Y el mundo ha dejado de ser mágico,

Y ahora todas las lunas son espejos del pasado,

Cristales de soledad. Soles de agonía. (4)

Hemos cometido el peor de los pecados de los amantes:

No nos hicimos felices. (5)

No pudimos querernos.

Impotencias de hierro.

Amores sin fe.

Ya atravesamos sin quererlo la puerta de la densidad.

Océano de brumas.

Mares de confusión.

Almas extraviadas.

Corazones de niños asustados.

Promesas incumplidas.

Cruz de desdicha.

Revelamos nuestro misterio,

Pero no encontramos la paz.

La espesura de lo denso urdió este infierno sin centro.

Laberinto sin forma.

Cristal de confusión.

Filo en la nada.

Roca desangelada.

Me pierdo y te pierdo.

Transmutarnos en nadas.

Nos mostramos las heridas

Y no fue suficiente.

Nos fundimos en éxtasis sublimes,

Pero nos quedamos vacíos.

Cuerpos y espíritus entrelazados en danzas ardientes,

Pero no encontramos la luz.

Amor hecho a la medida de mi pena.

Te vas alejando y ya no te tomo.

Me amas, pero te pierdo.

Te amo, pero te vas.

Me llamas y ya no escucho.

Nos abrazamos y somos calor.

Pero también somos cenizas.

Cenizas de sueños no consumados.

Ya tejemos el ocaso de nuestros soles.

Ya nos vamos separando.

El péndulo va y viene.

Pero sabemos que habrá de detenerse.

Pronto.

Nos quedaremos sin tiempo.

Y ya no existirán brillos para nosotros.

Adiós Mi Amor.

Adiós.

(1) “Cuando existe tanto amor”. Sandro, Anderle, Soldán

“Qué triste es despedirse cuándo existe tanto amor” (…)

“Ya bebo de tus lágrimas el trago del dolor,

con el sabor amargo que nos da el último adiós”.

(2), (3) ¿Cómo te diré?. Sandro, Anderle

¿Cómo te diré, que aquella flor

que era este amor se marchitó,

que el pájaro de sueños que tuvimos ya voló,

que el vino estimulante del deseo se acabó?

¿Cómo te diré, que ya mis ojos

se cansaron de llorar,

que ya mis brazos se durmieron de esperar

crucificado en la agonía de tu adiós,

de tu tal vez, de tu quizás?

¿Cómo te diré, que ya no hay leña

en el árbol de la Fe,

que la mortaja del recuerdo me probé,

que ya en la tumba del pasado me acosté?”

4) 1964. Jorge Luis Borges

“Ya no es mágico el mundo (…)

Ya no compartirás la clara luna

ni los lentos jardines. Ya no hay una

luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías”

He cometido el peor de los pecados…

5) He cometido el peor de los pecados. Jorge Luis Borges

“He cometido el peor de los pecados

que un hombre puede cometer. No he sido

feliz. Que los glaciares del olvido

me arrastren y me pierdan, despiadados”.

Pintura -autor desconocido-

  • Sin Comentarios
  • Sin votos

El amor en ocaso

La mansa certidumbre que agita mis pesares,

Desgaste de las horas que pasan sin señal.

Aquí estoy yo y mi congoja.

Allí estarás tú, tus ojos y tu piel.

Mi corazón doliente de náufrago sin rumbo

Se pierde entre penumbras de fría soledad.

Destellos de tus brillos inundan mi tormento

Lacerando la carne al filo de tu adiós.

Rebelde de renuncias, peregrino en las sombras

Las dichas de tu nombre, son tristezas del ayer.

Absorto en tu recuerdo, me pierdo entre la bruma,

Ansiando en mi agonía volver al tiempo aquel.

Al barrio de los sueños, refulgente de dicha

En calles de dulzura, donde te acunó mi luz.

Recuerdos anegados en rutas peregrinas,

Remansos otoñales donde se extravió tu amor.

Querer recuperarte más allá del ocaso,

Soñar con tu imposible, inventar un nuevo sol.

Mas allá de las sombras, de los silencios huecos,

Descubrir nuevamente tu corazón en flor.

Pero es vana quimera, no puedo descubrirte,

Ahora sólo habito este pálido ocaso,

La sequedad de arenas donde se tejió ese adiós.

Volver la vista tierna del ansia y de la dicha

Al mismo centro frío del insondable dolor.

Quisiera reencontrarte en las calles de tierra,

Pasear tus alegrías del brazo del amor.

Maravilla que acechas detrás del suave trino

De pájaro cegado por un vano esplendor.


  • Sin Comentarios
  • Sin votos

IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog