Mentiras piadosas

Antonia se casó joven, a pesar de todos. Su madre no estaba de acuerdo y tampoco su padre, pero ella hizo caso omiso y se fue con ese señor que le llevaba dos décadas de ventaja , creyendo en sus promesas de amor eterno y  también , por que no decirlo, porque vislumbró una vida placentera y llena de emociones. La cosa no fue sencilla, apenas unos pocos meses de casados y la luna de miel se convirtió en una sucesión de molestas y tediosas costumbres maritales.

Antonia comenzó a sentirse aburrida, recorría los jardines extensos de aquella mansión que ocupaba una manzana entera del aristocrático barrio parisino con la mirada perdida, con el pensamiento ausente y con la nostalgia instalada sin remedio en su espíritu inquieto y algo extravagante.  Los años pasaron pronto y ni siquiera la maternidad logró revitalizar su monotonía. Era una perfecta mujer bien casada y bien aburrida, pero no iba a volver a su pueblo con la cabeza gacha y el orgullo vencido. Decidió que una separación era lo más digno para los dos y no dudó en aceptar todas las condiciones que el abogado le presentó. La casa y todos los bienes de su marido pasarían a las arcas de la única heredera hasta su mayoría de edad, y a ella le correspondía una suma miserable que apenas le alcanzaría para solventar alguna habitación de alquiler en la ciudad capitalina. Aún asi, vivir en Paris seguía teniendo sus encantos; sus bares y sus barrios suburbanos ofrecían una suerte de promesa de subsistencia glamorosa para alguien que como ella , venía de un pueblo confinado del sur.

La belleza natural que poseía la ayudaron bastante, siempre encontraba algún caballero dispuesto a socorrerla en sus apremios económicos y poco a poco fueron haciendosele costumbre  aquellas dádivas a cambio de un poco de alegría y sexo. Después se le hizo un medio de vida y comenzó a tener tarifa, y también a tener problemas con la policía.  Dos o tres veces la internaron por exceso de alcohol y otras cosas raras…  Hasta que una mañana cualquiera salió decidida de la pequeña y modesta habitación donde se alojaba, y se dirigió al centro de la ciudad. Contó el dinero que aún le quedaba en el bolso: le alcanzaba para comprarse un hermoso vestido , o un oportuno almuerzo en un lujoso restaurante, donde seguramente conseguiría un potencial cliente. Pudo elegir una vida mejor pero ya estaba acostumbrada a ésta y entonces ¿ Para qué cambiar? Era mejor ser una puta en Paris que una pobre campesina honorable en su pueblo natal, o al menos, era más emocionante.

No pensó que el tiempo pasaba tan rápido cuando la vida era ligera y muy pronto se le hicieron triza sus encantos y la sonrisa ya no causaba emoción, ni  incitación y lujuria sino una penosa provocación a la que todos rehusaban  a excepción de algún que otro  indigente o borracho de las calles. Al menos le quedaba el consuelo de que a su pequeña hija nunca le sucedería lo mismo; al menos su desgraciada vida sirvió para que alguien de su sangre llevase un apellido honorable y algún día todos sus familiares la reconocerían en aquella otra personita … Después de todo, nadie le quitaría el mérito de ser la madre de esa preciosa criatura a la que no veía desde aquella tarde que partió de la mansión.

Una noche fría y oscura , bajo el luminoso cartel del local nocturno más cotizado del barrio de los burdeles, dos hombres forcejeaban con una hermosa muchachita rubia que gritaba e insultaba mientras ellos seguían divirtiéndose , manoseándola. Ya era tarde y no había sido muy fructífero su día; los ramitos de violetas se le habían marchitado y ya no le quedaban ganas de meterse en lios ajenos. Fue quizá oír un nombre familiar lo que la obligó a dar vuelta la cabeza y casi sin darse cuenta caminó unos pasos hasta la escena. La muchacha seguía defendiéndose como gato entre la leña, mientras pronunciaba una frase que a Antonia le golpearon en la cara como una bofetada …

_ ¡Dejenmé en paz, malditos!  ya he dicho que no soy puta, busco a mi madre , me dijeron que ella anda por estos lugares.

_ ¿Cómo se llama tu madre, muchacha? preguntó Antonia ,con la voz cortada por la emoción.

_ Se llama Antonia, y me han dicho que es prostituta, y que la han visto vendiendo flores en este barrio. ¿Acaso la conoces, vieja?

Esta última pregunta le recordó que en verdad era tarde, hacía frío, y ese lío le pertenecía. Tal vez por eso, escondió el ramito de violetas, pateó el trasero de los muchachos y le respondió a la jovencita:

_ Creo que ha muerto, pero me ha dejado dicho que si la buscaban , dijera que nadie merece sufrir por ella.

Al otro día  hallaron su cuerpo  sin vida en la bañera … No fuera a ser cosa que además de todo su hija  descubriese que era mentirosa.

M.F.G.

SENTIMIENTO PATRIO

noemifau2


Patria, gloriosa tierra bella
es este crisol de razas
donde izamos la bandera,
orgullosos de habitar en ella

Patria es ese sentimiento
que no puede definirse
algo que late en el pecho
y que llamamos “raices”

Patria y Dios, se asemejan
aunque en distintos sentidos
con la misma devoción
sentimos ser de ellos hijos

Es de todos y no es nadie
es la epopeya y la épica
es honrar con nuestra vida
sin renunciar a quererla

Patria, sin algún calificativo
sagrado se llama el suelo
en el que yacen los huesos
y en el que hemos nacido

¡FELIZ 25 DE MAYO!

María Ferretti Gaich

Tributo al Poeta

385662_412509558764043_100000150069533_92214866_203915256_n

Tributo poético

Poeta , que transitas como un animal marino

la faz de la tierra en busca de alcanzar el cielo

Riegas las resecas tierras con tus dulces versos

Y surcas, en vuelos bautismales, el firmamento


Poeta, que ansías con el frenesí de un ciego

ese haz de luz que ilumine tus pensamientos,

para llenar las alforjas del peregrino sediento

con mieles de tu cosecha y el vino de tu huerto


Poeta, que no descansas ni cesas en tus desvelos

acaricias las palabras y tejes con terciopelo

cada estrofa con tesón del laborioso labriego

es tu afán el conjugar como el trinar al jilguero


Poeta, tus poemas son canciones que viajan

a través del tiempo atravesando las estrellas

golondrinas que migran afinando su huella

crisálidas coloridas que su perfume nos dejan


Poeta, que en tu versar a todas las enamoras

con pasión arrolladora y frases superlativas

regalas a cada una lo que cada una implora

más, tu amante es una sola y se llama: Poesía.


María Ferretti Gaich

Tributo al Poeta

385662_412509558764043_100000150069533_92214866_203915256_n

Tributo poético

Poeta , que transitas como un animal marino
la faz de la tierra en busca de alcanzar el cielo
Riegas las resecas tierras con tus dulces versos
Y surcas, en vuelos bautismales, el firmamento

Poeta, que ansías con el frenesí de un ciego
ese haz de luz que ilumine tus pensamientos,
para llenar las alforjas del peregrino sediento
con mieles de tu cosecha y el vino de tu huerto

Poeta, que no descansas ni cesas en tus desvelos
acaricias las palabras y tejes con terciopelo
cada estrofa con tesón del laborioso labriego
es tu afán el conjugar como el trinar al jilguero

Poeta, tus poemas son canciones que viajan
a través del tiempo atravesando las estrellas
golondrinas que migran afinando su huella
crisálidas coloridas que su perfume nos dejan

Poeta, que en tu versar a todas las enamoras
con pasión arrolladora y frases superlativas
regalas a cada una lo que cada una implora
más, tu amante es una sola y se llama: Poesía.

María Ferretti Gaich

Lamento Toba

549260_3744802825506_1439320840_3373586_368276633_n

Llora el monte su tala indiscriminada
en cada rama que cae, un indio toba se desangra.
Penando está la Pachamama humillada,
al ver la sangre correr entre lágrimas ultrajadas.

Soy tu voz atravesando el quebracho
intentando ser el eco de tus antepasados,
testigos y herederos de una raza sin tiempos,
sin opresiones malignas, bajo los cielos dorados.

Ruge la selva misionera, un bramido de pavor.
En cada brazo de sus hijos desamparados,
hay una profana herida, dolor y agonía,
abatiéndose en cada silente corazón.

Dominante acucian las fatuas manos
alzando guadañas de febril destrucción,
sesgando los trinos de pájaros libres…
Se siembran semillas de exterminación.

Por la huella latente de los montes yertos,
un milenario sueño canta amanecido,
bajo la luna toba, de esplendor sereno,
lamentos del alma, emigran al cielo.

¡Oh, Dios del viento! Ven y sopla con fuerza
pues tirano es el tiempo en su marcha sin fin,
la madre naturaleza, gime devastada
y en sus hijos lentamente, la vida se apaga.

Autoras: Garde Farinelli – María Ferretti Gaich

Leda y el Cisne

Lena y el Cisne

Leda y el Cisne

Serena la bella se mece en el agua

en el río corren ondas azuladas

sobre un cielo vuelan unas alas blancas

posando  sobre ella su blanco Carrara


Con grácil destreza procuró besarla

hurgando su pico de dorado malva

arguyó, solemne, escarpar al águila

sutil seducción de posesión profana


Vaivén y aleteo dulces se cruzaban

Incauta la bella de la oscura trama

apartarlo intenta de su piel rosada

su lascivia aumenta en vez de apagarla


Resistencia vana cuando un dios se empeña

la pasión primó antes de caer el alba

Era en otoño. Y sobre la hiedra dorada

fueron dos amantes , el Cisne y la Dama.

María Ferretti Gaich

Sobre qué es la Patria.

265031_209430242433527_187613924615159_589350_4331902_n

Me quiero referir, en modo figurativo

A algo más subjetivo de lo que significa Patria.


Para el gringo que creció , desmenuzando cardales

que fueran himnos triunfales los que su pecho exhalara

Cuando la brisa peinara, el oro de sus trigales

Para ellos Patria es Tierra que sufre, que sangra y duele


Otro sentir diferente lleva el hombre de ciudad

Que lucha con voracidad para ganarle al reloj

Y sudar en el  trajinar,  la indiferencia  de la urbe

donde el héroe y el villano a veces se le confunde

la idea de lejanía se le dibuja en un mapa

Para él Patria es esperanza de un mañana mejor


Para los que miran el panorama más allá del horizonte

Viendo un país que va al norte y a los diez años al sur

Como el velámen de un barco , según le soplen los vientos

Ni a la izquierda ni a la derecha le encuentra ya algún sentido

Patria es sentir el hastío de no hallar nunca el camino.


Entonces, amigos míos, vuelvo a la inicial pregunta

¿Patria es algo que trasunta todos estos avatares?


O es algo que nos invade de emociones familiares

cuando gloriosa flamea nuestra bandera en el cielo

o cuando un tango pregonero resuellan los bandoneones

o se ensillan  cimarrones en un pedazo de suelo


Mis pesares se hacen leves  y se levanta la frente

Para decir con orgullo:

¡ Patria es sentirme argentina, argentina para siempre!

María Ferretti Gaich

Abril se dice Malvinas

malvinas3

No dejaré de sentirte, oceánica provincia mía

aunque te nombren distinto, has de llamarte Malvinas

Sentimiento de hidalguía , de valor y patriotismo

sintieron nuestros soldados que todavía eran niños


Bajo el  cielo azul y gélido, indistintos , hoy la abrazan

los caídos de mi pueblo y los de sangre británica

Vencedores y vencidos , ¿Quién puede determinar?

Si el rigor de dominarlas es de quien las quiso más


Ambiguas aspiraciones los pusieron frente a frente

uno con pobre fusil y otro con armas potentes

Tienen las luchas armadas, una triste concordancia;

los pueblos con sufrimiento y las madres enlutadas


Demagogias y oportunismos siguen buscando la gloria

yo quisiera hacer notoria una cuestión primordial

para al fin recuperar la ansiada soberanía

deberá ser Argentina en verdad más Federal


No me puedo distanciar de mi alma de poeta

Y así , soñando despierta, sueño que todo ha pasado

Y que en  Puerto Deseado al fin se iza mi bandera

Abril, se dice Malvinas, sin renuncias ni reyertas.


María Ferretti Gaich.