Falun Dafa no es una secta

Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) no es una religion. No tiene ninguna adoración, rituales o prácticas de devoción. No hay ni deidad ni cualquier personalidad a seguir, pero aun así, Falun Dafa comparte objetivos y temas con las religiones tradicionales: enfatizando sobre las altas normas morales, ofreciendo una visión sobre los misterios y la verdad del universo, entendiendo el objetivo de la vida humana y dirigiendo el cumplimiento espiritual. Sin embargo, Falun Dafa no tiene ningún templo, ritos, ceremonias, clero o algo que lo definiría como una religión. Quizás a veces este error ocurre porque los practicantes hablan de su creencia en Falun Dafa o de su fe en Falun Dafa. Las palabras creencia y fe a menudo llevan a pensar en la religión pero para los practicantes, “la creencia en Falun Dafa” o “la creencia en Dafa” es la creencia en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

fuente: mingui-es.org

Secta implica que Falun Dafa es una subdivisión o una rama de alguna otra religión. La cuestión de religión ya fue discutida arriba. Falun Dafa no es una ramificación de ninguna religión ni de ninguna otra práctica espiritual. Es autónomo. En algunos países europeos, la palabra “secta” significa culto o tiene un significado negativo similar, implicando que los miembros son distanciados de la sociedad y recogen mucho dinero.

Falun Dafa no es un “culto”. Los cultos dominan todos los aspectos de las vidas de sus miembros controlando sus mentes y cuerpos negativamente. Los miembros entregan todos sus bienes materiales, para enriquecer al propio culto y son completamente dependientes del culto. Los cultos típicamente viven en comunidades, con miembros que se privan de sueño y comida, todo el rato lavándose el cerebro con la doctrina del culto.

Por el contario, todas las actividades de Falun Dafa son libres y completamente voluntarias. Los practicantes llevan las vidas normales, con sus propias familias en sus propias casas y cada uno mantiene sus respectivos trabajos. Ellos se integran como miembros de la sociedad cotidiana. Al hacer los ejercicios y meditación, se aconseja a los practicantes que lo hagan bajo el mando de su conciencia principal. Esto es diferente de otras meditaciones, usted no entra en trance pero está mentalmente claro, consciente y a cargo de usted mismo.