El que mucho aprieta poco abarca

Alguno dirá que éste título ya lo leyó en algún lado esta semana … http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1136535&high=grondona
Bueno, no te pongas nerviosho Clarín
, sé que estoy publicitando a la competencia, pero es que el título era JUSTO para este blog!!! Me copiaron esto de dar vuelta las frases!! jajaaj
Perdonado Grondona, perdonado… porque voy a sumarme a algunos de sus conceptos. No haré referencia a lo político, ésa es SU especialidad y no es el objetivo de este blog, pero sí lo referido a la psicología.
La frase al derecho es : EL QUE MUCHO ABARCA POCO APRIETA.
No encontré el origen de este dicho popular, pero sabemos que se refiere a que si alguien quiere abarcar muchas cosas al mismo tiempo, es posible que no se pueda dedicar bien a ninguna. O aquel que siempre quiere ir por más y más, pero no logrará tener nada en su totalidad. Para eso vendría a refutarlo el refrán que dice: Mas vale pájaro en mano que cien volando.
Aquí vemos a alguien que se entusiasmó y quiso abarcar más de lo que podía… y así le fue!
Pero volvemos para dar vuelta la frase: QUIEN MUCHO APRIETA POCO ABARCA.
La nota del renombrado abogado/periodista/escritor hace referencia a aquellas personas que quieren tener todo bajo control. Que quieren “apretar” por todos lados con esa intención, que nada se les escape.
El control absoluto es una ilusión, que no deja de traernos preciosos trastornos.
Los 3 disparadores de ansiedad según la Psicología Cognitiva son:
1. Aceptación/No aceptación
2. Competencia/ Incompetencia
3. Control/ Descontrol
Cualquier situación que INTERPRETEMOS que amenaza algunas de estas 3 áreas: la aceptación, la competencia o el control, nos traerá como consecuencia una ansiedad, generalmente exagerada, irracional, pero no por eso menos “real” para la persona.
El miedo a perder el control, es tanto el control del poder, el control de la autoridad, el control de los sentimientos de otras personas, el control de nuestra mente, el control de nuestros actos, etc.
El miedo a perder el control nos trae esas conductas “paranoides” (paraoide= de tipo paranoico), regresivas, en las cuales el mundo se convierte en peligroso.
Siempre asemejo a la ansiedad exagerada con un sistema de alarma defectuoso. Las alarmas deben “saltar” cuando alguien rompe alguna abertura. Pero la ansiedad disparada, descontrolada porque se tiene miedo de perder el control (así de paradójico), es una alarma que se dispara cuando pasa una hormiga.
Entonces la frase dada vuelta viene como anillo al dedo: el que mucho aprieta (el que mucho intenta controlar), poco abarca (poco puede controlar).
En estos casos sería cuestión de no ajustar tanto, no exigir tanto, no pretender tanto… dejar de culpar al resto si las cosas no salen como queremos y ocuparnos de mejorar lo nuestro, sin prisas y sin pausas.
Y por último pero no menos importante, hay algunos que quieren tener el control del amor!! Y el pensar en perderlo les genera una angustiosa ansiedad anticipatoria. Tal es asi que si el amor se va, su vida pierde el sentido!!
(Hermoso tema de Sin Bandera)

Magui, que entrada genial! Me cayó como guante a la mano….. en fin, muy interesante.
Gracias y besos