Depilación femenina: ¿una selva misionera o el desierto del sahara?

Es verdad que en este tema es mas bien cuestión de gustos, pero conocer la opinion masculina o las historias que les hayan pasado, puede ayudar.
Particularmente me resulta una tortura la depilación, una preocupación recurrente mes a mes, algo de lo que no hay que olvidarse si uno esta en esos primeros meses de noviazgo en los que hay que hay que lucir impecable, con olor a jazmines recien cortados, y claro está con las piernas suaves como la piel de un bebe.
En nuestra sociedad no esta bien visto tener las piernas como un felpudo o un oso de peluche debajo del brazo, tampoco tener la selva misionera entre las piernas, y no estoy diciendo que quede atractivo ni mucho menos, pero convengamos que es una cuestión de costumbre que así sea.
No se exactamente donde comenzó esta historia de la depilación, es claro que Adan y Eva no contaban con maquinitas de depilar ni cera vegetal, o sea que esto tuvo algún comienzo. Si así no fuera hoy andaríamos pavoneando sin problema alguno por la calle nuestros atributos capilares y no tendríamos que andar en pleno verano con un jean a 40 ºC porque no tuvimos tiempo de depilarnos antes de salir de casa.
También es cierto que es engorroso depilarse, las que lo hacen con cera saben que si bien uno se acostumbra, no es agradable ese dolor y uno reprime cierto gritito, también es una inversion de tiempo si lo hace una en su casa (y nunca queda tan bien) y una inversion de dinero si vas cada 20 días a una depiladora. Las que lo hacen con una maquinita electrica si bien es muho mas rápido no deja de ser una inversión de tiempo porque hay que hacerlo a veces (dependiendo de cada una) hasta dos veces por semana. Y ni hablar de las que arrancamos de pequeñas usando la prestobarba de papá!, peor aún si somos aquellas que las hormonas masculinas nos fluyen y tenemos esos desagradables pelos negros en cantidades abundantes en los brazos, la peor ocurrencia fue ese comienzo cuyas consecuencias hoy todavía padezco, ¿de que hablo?, de los espantosos y duros “carpinchos” que salen depues de una depilación con maquinita de hombre, duros, pinchan y hay que pasarla todos los días. Así fue que terminé yendo a una depiladora con la cara roja de vergüenza.
Mi compañero de trabajo, casado y con tres hijos, terminó por pedirle a la mujer que fuera a depilarse a algún lugar porque no se aguantaba mas los pelos duros que le crecían, ¿No es humillante que te digan algo asi?, ¿Porqué esperó 12 años para decírselo?
Mi ex entendía de mis problemas de piel sensible y al parecer no tenía ningún problema en convivir cada tanto con algunos pelos rebeldes, sin embargo hoy me desespera pasar mi mano y sentir los insipientes vellitos en mi piernas.
La depilación no es un tema menor en la belleza femenina, ahora bien…¿Los hombres son concientes del trabajo que nos tomamos, el sufrimiento inecesario, las veces que dijimos “hoy no”para no rasparle la mano a nuestro candidato cuando nos acariciara las piernas?
¿Es verdad que si por ellos fuera preferirían que estuviéramos todas depiladas “íntegras”?
¿Es una cuestión de costumbre o realmente les molesta? ¿Porque nosotras debemos convivir con hombres que llevan un pullover tejido en pecho y a veces espalda o una peluca en cada pierna y no tenemos que quejarnos de que nuestra lengua quede enredada cuando lo estamos besando? ¿Y los que dicen que no les molesta, lo dicen de verdad, o con el tiempo viene una frase del tipo “Y si te depilas mas seguido”?

Cuando se pierde el glamour

Con el correr del tiempo en una pareja la confianza va ganando terreno y algunos tabúes o pequeñas cosas que nos daban vergüenza van cambiando. Según mi entender esto es perfectamente positivo siempre y cuando uno sepa hasta donde llegar.

Hablando de estos temas con varias personas, me encontré con algunas “confianzas” muy distintas a las mías, a saber:

Mientras tomábamos un café y hablábamos de temas varios, Ana me comentó que tendría que irse en un rato ya que tenía turno para depilarse y que ahora tenía que sacar turno porque su marido ya no tenía tiempo de depilarla…¿? Supongo que mi cara fue de un asombro absoluto y no pude evitar la obvia pregunta ¿Tu marido te depila?, ella claramente orgullosa me contó con lujo de detalles como un sábado al mes era el día en que su marido calentaba la cera mientras ella se preparaba para la sesión sacándose los pelos encarnados, como si fuera poco la patética imagen que se gestó en mi cabeza, culminó diciéndome que se salvaba si algún sábado ella estaba indispuesta, porque se ponía muy fastidiosa, ya lo habían intentado.

En una conversación en la oficina entre 4 mujeres sobre tampones y toallitas, una de ellas comentó que dejó de usar tampones luego de que tuvo un inconveniente cuando se le cortó el hilo y tuvo que hacer malabares para sacarlo, a lo que otra respondió que eso le pasaba por no tener novio, “¿Cómo por no tener novio? dije yo, y ella procedió a contar que su novio (de 7 meses de antigüedad) había hecho ese trabajito engorroso de sacarle el tampón atascado, justo cuando iban a una cena.

En una ocasión escuche como le molestaba a una prima que su novio con quien convivía hacia un tiempo hiciera cosas que no le gustaban, tales como estar desnudo todo el tiempo por la casa, hacer sus necesidades con la puerta abierta porque le gustaba conversar mientras lo hacía, o que se despojara de sus flatulencias en la cama e hiciera “vientito” con la sábana porque le divertía.

Luego de esto tuve que replantearme lo que la palabra “confianza” significaba para mi y si estaba dispuesta a compartir estas cosas con una pareja. No digo que sea una mujeres de esas que no soportan nada y que hacen el amor bajo las sabanas porque no le gusta el cuerpo del hombre desnudo ni mucho menos, pero para mi la confianza pasa por otro lado y guardar un poco de glamour con la pareja no esta mal.

Por eso es que me pregunto ¿hasta donde puede uno perder el glamour?

Es gay?…o parece

Es probable que esto no les haya pasado a todas, pero si estoy segura que le pasó a mas de una.
Hoy por hoy es bastante común encontrar ese género neomasculino llamado “metrosexual” el cual es confundido en varias ocasiones con un gay y es algo que no les cae nada simpático a éstos últimos.
De todas formas no es de los metrosexuales de quienes quiero hablar específicamente, sino de aquellos novios, parejas, citas, etc. las cuales en ciertas ocaciones se comportan de manera un poco confusa, por decirlo de alguna manera.
Es verdad que el prototito de hombre es (o era) alguien muy masculino, con un cuerpo bien torneado, voz gruesa, mirada profunda, etc. Que las mujeres tenían fantasías con un jardinero rubio y musculoso que poda las rosas mientras exibe su brilloso torso desnudo, o con un plomero que con medio cuerpo escondido debajo de la alacena deja para el espectador unos preciosos gluteos que parecen salirse de esos ajustados pantalones de grafa azul, o con un médico especialista en lo que necesitamos, que deja ver entre el escote en v de su ambo blanco, un delicado vello en el pecho y mientras nos hace la revisación de rutina podemos contar las 124 formas de sonrisa blanca impecable que lleva consigo. Pero la realidad es que este “hombre masculino” de las fantasías esta entremezclandose con otro tipo de hombre que al parecer sigue al pie de la letra la selección natural de Darwin y para intentar sobrevivir en este mundo donde las mujeres cada día ganan mas terreno, ha decidido producir por motus propio mas hormonas femeninas en su cuerpo velludo, y claramente esto conlleva una confusion de generos para todos.
No es extraño encontrar que el hombre de hoy tiende a colaborar con las tareas domésticas, acto que se le atribuye a la nueva era de la mujer trabajadora que al no dedicarse exclusivamente a su casa y sus hijos, debe necesitar de la colaboración masculina. Allí comienza la cuestión, ¿hasta donde debe llegar el hombre?, hoy lo vemos lavando los platos, cambiando pañales, cocinando, limpiando, y hasta planchando en algunos casos. Ahora bien… a la inversa no se da el caso en la misma cantidad, es decir son pocas las mujeres mecanicas recostadas debajo de un auto, o que venga a arreglar nuestra instalación eléctrica una tal “Estela”, o que nos destape la cañería la hermana de un amigo. Entonces las mujeres, ¿estamos ganando territorio, o perdiendo territorio?.
Debo ser sincera y esto de que ayuden en la casa me parece maravilloso, para nada poco masculino, y estoy totalmente deacuerdo con compartir tareas, ambos trabajan afuera, ambos trabajan adentro. Pero todo tiene su límite, no se si esta dentro de mis parámetros compartir mis días con un hombre “demasiado sensible” que mire una telenovela con los pañuelitos al lado, que camine poniendo un pie delante del otro y moviendo las caderas, que haga las tareas domesticas pero no pueda clavar un clavo ni enchufar un velador porque le da miedo la electricidad, o que grite desaforadamente y se suba arriba de una silla porque una cucaracha pasea por el living.
No se si me explico, ¿Donde esta el límite donde me debo empezar a preguntar si es el nuevo hombre asendoso o si es el nuevo hombre que todavia no define su sexualidad o que todavia no la descubrio?.

Ellos lindos….ellas no tan lindas.

Navegando por la web me encontré con una pregunta que creo toda mujer se ha hecho alguna vez en la vida…¿Cómo puede ser que él sea tan lindo y ella tan fea?…a quien no se le ha cruzado este pensamiento, tal vez con la novia de algún amigo apuesto, la mujer de nuestro hermano o primo, o simplemente la pareja que nos cruzamos en la calle y que sorprendentemente llama nuestra atención. Bien, dejenme contarles que tanto en mi ámbito de trabajo como de estudio me encuentro rodeada de hombres de una gran variedad de edad, desde 65 años hasta 20 años, y parte de mi numerosa familia cuenta con ejemplares adolescentes de 18, por lo cual tengo una amplia gama en lo que respecta a la visión masculina. La realidad es que me lleve un par de sorpresas, una de ellas fue cuando mi compañero de trabajo de 35 años de edad, bastante buen mozo, con físico pronunciado y una panza yo diría atractiva, prununció una vez mas la tan gastada frase “Que buena esta esa mina”, claro está que sin disimular y para dar mi veredicto me di vuelta a ver y envidiar a alguna jovencita de larga cabellera rubia, pechos bien pronunciados, piernas largas y torneadas, y hermosos ojos azules, dado que por su expresión no era menos lo que esperaba encontrar. Sin embargo me quedé muda al encontrarme con una poco agraciada mujercita de pelo al viento que se había quedado entre ser enrulado y ser lacio, con ojos que bien se pueden encontrar por docenas en cada metro de cuadra de la capital, unos pechos que yo diría los olvidó en su casa y una naríz que bien podría ser para dos personas, con esto no quiero decir que era fea ni es mi intención herir a nadie ya que correspondo mas a este prototipo de mujer. El punto es que no es lo que esperaba ver ante tal exclamación. Mi compañero con cara de asombro y boca abierta pudo decirme lo “interesante” que le parecía esa mujer. Así fue como me puse a pensar y a prestar atención a todos estos hombres que me rodean tratando de buscar un patrón de la nueva belleza femenina que en algún momento en el que no me di cuenta dejaron de ser las rubias bonitas. La siguiente sorpresa me la llevé con el guardia de seguridad de uno de los lugares donde trabajo, alli esta lleno de espectáculos teatrales, de circo y variedades. Dos de los espectáculos transcurren con un grupo de chicos y chicas de unos veintipoquitos años digamos que con ropa veraniega porque asi lo requiere su espectáculo. En mi investigación, al conversar con el guardia sobre las bellezas femeninas que nos rodeaban yo insinué una sana envidia por una de ellas que sinceramente era muy atractiva, pelo largo ondulado al viento, ojos claros, cuerpo muy pero muy trabajado, un prototipo de rubia bonita, a lo que el guardia me respondió “NO!! yo estoy enamorado de ella”….creo que mi cara fue lo suficientemente expresiva para que agregara “que no te gusta?”, “ella”, medía 1.50 si llegaba (como yo), pelo muy cortito, muy colorado en distintas gamas, algunos rollitos y eso si, una sonrisa impecable y una simpatía avasallante!, asi que no pude contenerme en mi siguiente pregunta “Que es lo que te gusta exactamente?” la cual responió con una calma y una sonrisa que me llevaron al clasico gesto de “mira vos” con las cejas levantadas y los labios hacia abajo, él me dijo “Tiene una actitud que no se….es increible”….y asi era!, pero no imagine que la “actitud” le ganara a esos culos manzanita, esas tetas perfectas y fisicos impactantes que la rodeaban. Porque claro está, estamos hablando del gusto a primera vista, sin conocer a la persona!. Otro compañero de trabajo, esta vez de 65 años, muy bien llevados y chapado a la antigua, comento lo “sexy y linda” que se veia una señorita de unos 32 años, con un peso muy excedido, morocha, con el cabello tupido de rulos pequeños a la que estuvimos observando largo rato, y el señor ya mayor, felizmente casado y con hijos ya mayores, no paraba de repetir lo “seductora” que le resultaba. La última sorpesa que les comento me la dio mi compañerito de 21 años, volviendo en el colectivo luego de una reunion de trabajo. Como es costumbre a esa edad no paraba de mirar y alabar a cuanta mujer se le cruzaba, lo extraño era la selección que hacía entre el tumulto que nos acompañaba en el colectivo y aquellas que se veían caminando por la calle. Se quedo fijo mirando una morocha de pelo lacio hasta la cintura, con unos rollitos “atractivos” según él, luego lo cautivó una sonrisa de dientes no tan perfectos con ojos picarones que lo miraron, lo omnubilaron y no le permitieron observar la cantidad de aros que tenia en todo el cuerpo, ni la escasez de rollos, panza u otra cosa que había en su cintura (si es que tenía), ponderó las hermosas pecas de una colorada que lo miró fijo y en la que se pudo leer en sus ojos “que me miras idiota” y dijo la frase “Con esa me caso” por una morocha arrepentida que parada esperando el colectivo lo mas atractivo que tenía eran sus sandalias negras. Asi que tengo que pensar que el gusto a primera vista masculino esta mutando? Sera que la nueva clave esta en ser “interesante” “sexy”y tener “actitud”? Que será de los cirujanos plásticos? tendran que implantar narices y extirpar tetas? o sera solo una simple moda masculina? o solo una moda de los hombres que me rodean?.