11 Septiembre 2010 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
La cháchara, ruidos, palabras y otras cosas pueden convertirse en futilidades, especialmente en quienes aborrecen el silencio verdadero por el cual la Presencia Infinita, que es Dios, por medio de una atenta escucha, se nos manifiesta en las vicisitudes humanas.
No es que se está delante de Dios más que otros, sino que cada persona puede ser más consciente de que todo su ser es, a su vez, un modo de la presencia misma de Dios.
Ligados profundamente somos en Dios porque Él es profundamente en todos. Cuando oramos, empero, lo hacemos desde el ser, de cada persona, desde su realidad, como una forma, no una mero momento, de ser y estar en Dios y Dios en nosotros.
Fluye el ser divino en ti y en mí, en todos. Nuestro ser brota del ser divino. Al colocarnos en la transparencia de la luz divina, este acto también es orar. Reconociéndonos por lo que somos, por arriba de todo tener, vamos, despacio, sin prisa alguna, la grandeza de Dios en cada criatura, pues el amor y la santidad divina nos llevan por arriba de todos los pensamientos a percibir la realidad de cada ser, hombre o mujer, planta o mineral, y alabamos, adoramos a Dios, así también agradecemos, pedimos con auténtica piedad a Quien es el origen y la fuente de todo ser.
En la experiencia de Dios, sin embargo, lo personal emerge y configura muchos elementos que son tan fundamentales, pues la experiencia personal de Dios no forma parte de una forma de vivir sino de la totalidad de la existencia, es experiencia global.
by Makarios Kirilikus
30 Diciembre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
Si algunos ricos piensan o creen que dando lo que tienen se hacen pobres, porque lo que son en realidad pocos saben compartir, o porque, al final quien da nunca se hace rico, dice un adagio hecho por esos ricos pobres, seguramente desconocen qué es dar o en términos cristianos cómo es posible la caridad cristiana, por ejemplo. El “dad y se os dará”, a veces, entre los ricos pobres es motivo de falsificación de las palabras de Jesús, pues dan para que de algún modo retorne hacia ellos mismos, por el hecho de que dan o dieron, y ese nunca fue el sentido verdadero y auténtico de las palabras de Cristo. La cultura del dar es propia de quienes viven una espiritualidad y ética profunda tal que no es de cualquier modo su vivir en el mundo y en la sociedad. La sociedad Argentina necesita más ricos que sepan dar sin esperar nada a cambio, y no apenas cuando hay calamidades por doquier sino en cualquier ocasión y circunstancia donde hay una persona necesitada. El rico más rico de la Argentina es quien aprende a dar sin nunca mirar si por su dar se lo retribuyen algo a cambio.
| Por mario-cristiano | # Enlace permanente
En nuestra Argentina tenemos empresarios de todo tipo. Están aquellos que consideran que el objetivo principal de sus trabajos y servicios es ganar cuanto más mejor, aunque niegan, especialmente cuando se los interrogan, que ese es el motivo principal de la existencia de sus respectivos negocios.
Existen esas empresas cuyos fines es comprar barato pero vender en lo posible más caro, y es común observar cómo son tratados los empleados, en tantas ocasiones como una mercancía que ha de producir dinero, caso contrario se lo descarta, y no estoy ahora aniquilando el hecho de que toda empresa ha de ganar dinero para mantenerse como tal, sino cuáles son o pueden ser sus finalidades.
Si en realidad son los trabajadores quienes mantienen a la empresa, para que la misma no desaparezca, también los mismos dueños empresarios son responsables de que se otorgue o pague a cada empleado su salario correspondiente y no esperar que sea el estado que determine cuál es o será el salario que se tiene que pagar por sus servicios prestados.
Necesitamos empresarios que no promuevan la esclavitud, por medio de sus negocios, hacia las personas que trabajan a su favor y tampoco los trabajadores se conviertan en meros objetos a disposición de los objetivos empresariales.
La ética empresarial es muy poco cultivada en las empresas que tienen a las personas como medios para la obtención de los fines que se proponen conseguir sus dueños. Empresas éticas son muy pocas en la Argentina porque faltan empresarios éticos, antes de todo. La esclavitud empresarial es una de los principales obstáculos para que la democracia sea real y no ficticia. Una empresa que no hace participar de las ganancias o beneficios a todos sus empleados siempre es y será una empresa propensa a la esclavitud laboral de sus trabajadores.
Más no nos vale comenzar a abrir nuestros ojos y aprender a escuchar el grito, el clamor de nuestros trabajadores argentinos o no como para ponernos a decir cuáles empresas argentinas y extranjeras están alimentando nuevas formas de esclavitud en nuestra tierra.
Hacia una democracia donde las distintas formas de esclavitud existentes no permitan a nuestros gobernantes cerrar sus ojos, para luego dedicar todo el tiempo que les sea necesario para combatirlas. Este también es uno de mis deseos para el año 2010.
16 Diciembre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
El gesto, la imagen, el sonido, etc. no son meros objetos retóricos, así también por medio de los significantes, especialmente venidos de la lingüista, sino que sobrepasan todas las connotaciones estructurales o no que por un análisis y trabajo puedan llegar a determinar sus connotaciones. Por otra parte, no son términos estructurados, que deberían, sí o sí, de algún modo u otro, hacer referencia a la metáfora, a la metonimia, por ejemplo. Podrían ser definidos como mensajes, aún no definidos, como tales, y si resultan ser mensajes recibidos, derivados de los mensajes emitidos, puesto que en el mundo real no hay mensajes recibidos si no son emitidos, entonces, el gesto, el sonido, la imagen, como tales, no pueden llegar a ser definidos como tales, en forma abstracta a no ser remitiéndose a qué o quiénes lo emiten y a quiénes son los que los reciben. Un gesto, una imagen por sí misma no existe, a no ser que exista su emisor, como decíamos, tampoco hay recibidor, recipiente de un sonido sino en referencia al emisor. Entre la relación del emisor y recibidor del gesto, de la imagen, del sonido, es por donde se ha de comenzar, si se quiere, a obtener la comprensión de los mismos. ¿Qué es lo que indica o remite un gesto, una imagen, un sonido…? ¿Qué es lo que se lee, por primero, en una imagen televisiva, por ejemplo, donde alguien presenta un producto a través de palabras? Dilucidar esto es también a ponerse a filosofar. Pensemos sobre el hecho de que existen imágenes sin palabras cuyas significaciones no podríamos determinar mirando los gestos de quienes lo representan, aunque a partir de los mismos (productores de imágenes) bien que podríamos cogitar algunos significados, posibles porque, de algún modo u otro, es lo que primero vemos a partir de la imagen en cuestión. Se tendría que analizar qué imágenes están o no construidas a partir de sonidos, de palabras o de textos. Tendríamos, por otra parte, recurrir al descubrimiento de la intención de sus autores, de las imágenes, y no atenernos apenas a las imágenes presentadas en la pantalla chica, si es que se desea adentrarse un poco más en el análisis sobre qué significados propios albergan los sonidos, las imágenes, los gestos, etc. que realiza alguien en una presentación de un producto “x” por medio de una propaganda televisiva, y, empero, como puede verse, desde ya, es ponernos a pensar el por qué de muchas cosas, las causas últimas, sin que por ello ser aristotélicos o atenernos a ciertos principios filosóficos que son o se presentan como los espejos por los cuales se han de leer a todas las realidades que nos circundan, las preguntas y las respuestas que se encuentran ateniéndonos no más que a un modo de filosofar. El buscar las causas últimas sería, de este modo, aristotélico, tomista, tal vez, pero no si dicha búsqueda no se lleva a cabo por medio de categorías que pertenecen exclusivamente, o casi, a dichos sistemas filosóficos.
14 Noviembre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
Cuando alguien guarda rencor contra otra persona, lo mejor que se puede hacer no es reprocharla, en principio, sino dirigir las justas palabras con alegría y bondad, ya que vivir en la paz de Dios es un don divino que hay que pedírselo, constantemente, a la Paz Eterna, que es el mismo Dios. Vivir en paz, entre las personas, es una santa bendición que se recibe de Dios todos los días. A la manera que ese don no recibimos, entonces la paz se hace imposible. Estamos hablando de aprender a recibir todas las bendiciones de Dios por las cuales podemos salvarnos, o mejor dicho, es Dios quien nos salva cada instante hacia la salvación definitiva y eterna que recibimos de El. Dejemos que sea Dios, entonces, quien se apodere de todo nuestro ser a través de la paz, que es uno de sus dones. Vivir en paz también es vivir cercanos a Dios.
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Dios no es apenas un huésped del alma humana, como muchos creen, sino que es en todo lo que es el ser humano. Cuando encuentras a alguien que te consuela, por ejemplo, ahí puedes encontrar, al mismo tiempo, al consolador eterno que es Dios, pues el Eterno se hace presente en todos los consuelos humanos, que también son verdaderos alivios para el espíritu.
En tus fatigas, tienes siempre a alguien que es tu Descanso. En tus llantos, Dios viene hacia ti, siempre, por medio de una u otra palabra de consuelo que te dan, recibes o das a otros. Cuando visitas a un enfermo, sea en su casa o en los hospitales, es Dios en ti quien llega a ellos.
Al dedicar tiempo de tu vida a favor de las víctimas de abuso, de todo tipo, haces lo que es propio de Dios. Cuando haces compañía a una persona en su soledad, no apenas alivias la soledad de alguien, sino que junto a Dios acompañas muy de cerca a quien en su soledad se siente solo y abandonado.
Eres quien eres porque decidiste no ser un egoísta y retener a Dios en tu propia vida, sino que donas todo lo que recibes de El porque es eterna donación de amor absoluto que Es. Quien de verdad recibe a Dios en su propia vida es capaz de desprenderse de todo lo que recibe de Dios a favor de los desamparados, abandonados de esta tierra.
El que no es capaz de desprenderse de Dios para dar a Dios a otros, nada o muy poco sabe acerca de Dios. Si de Dios en realidad recibimos nada menos sino lo que es Dios, no hay otra alternativa que dedicar la vida, si se quiere, dar a Dios sin esperar más nada a cambio por parte de nadie.
Dios te hace ser lo que es El.
13 Noviembre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
No es tan importante vivir y preocuparse por la posibilidad de que algún día vamos a morir, sino amar a nuestros semejantes de tal modo que el vivir nunca sea para sí mismo sino para el bien de los otros.
Saber vivir para los otros es un saber que hay que pedírselo a Dios, pues estando en unión con Dios, o dejando que sea Dios quien viva en nuestro corazón, porque es vida eterna presente en cada ser humano, es por donde el camino del vivir en Dios y para Dios se logra, poco a poco, todos los días, mejor aprender a dejar vivir, hacer vivir, permitir vivir a los demás, especialmente a los que son más necesitados de esta tierra.
El reino del amor de Dios está presente en cada corazón humano, habrá que estar muy dispuesto para recibirlo de verdad como se merece recibiendo al prójimo, al mismo tiempo. Si no amamos haciendo el bien es como dejar que se mueran en vano los necesitados de esta tierra. Vivir una existencia no dedicada a amar concretamente es una contradicción, es como perderla, es pasar por el tiempo de una manera totalmente irreparable.
Vivir en vista del reino del amor de Dios, presente en todas las personas, de esto se trata, es siempre una tarea, y al mismo tiempo un reto.
Vivir en Dios también es ir aprendiendo a vivir a Dios desde el ser de cada persona, pues ahí es totalmente presente. Vivir en Dios es ir aprendiendo, por otra parte, no vivir para la propia gloria y satisfacción, sino por lo que es de Dios, y los necesitados también lo son.
Amar concretamente a alguien, desde Dios, se nos abre el camino y la perspectiva, ahora, no después, de la eternidad que anhela nuestro corazón.
La paradoja: en el amor de Dios descubrimos todas las contradicciones de nuestros amores.
23 Octubre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
Las personas no actúan del mismo modo. Unos, por ejemplo, producen para la obtención del lucro, otros, en cambio, producen con la intención de mejorar la sociedad y el bienestar de sus semejantes. Existe una gran diferencia entre los comportamientos humanos, pues mientras que unos producen y trabajan para la vida otros para el mercado, el dinero. Hay quienes trabajan para extender su poder en la sociedad y someter a sus semejantes a su voluntad insaciable de ganar y ganar más dinero. Son los “aparentes señores del dinero” que acomodan, utilizan a las personas para lograr que sus propios fines se lleven a cabo. Hay hombres de ciencia que investigan, no tanto para el bien de la humanidad, como lo primero y fundamental, sino para reforzar sus propios poderes sobre los que en apariencia compiten con nuevas tecnologías. ¿Quiénes controlan la sociedad? ¿Quiénes deciden qué es lo que los ciudadanos “debemos” o no adquirir?
16 Octubre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
Escuchamos discursos de ciertos prelados, eclesiásticos, etc. que luego hicieron eco entre los distintos medios, incluso en los púlpitos de las iglesias católicas. Me refiero a los dichos del Papa, Benedicto VI, que la pobreza escandaliza y entre los católicos, hay quien ha ido un poco más lejos, y no sin razón, y en ello comparto esta visión: el escándalo no son los millones de argentinos, empobrecidos o pobres sino que el escándalo también es la presencia de esos ciudadanos, si así merecen nombrarlos, que se transformaron en apropiadores y la misma prensa los minimiza llamándolos ricos. Ya es conocido por todos, por otra parte, o al menos para quien tuvo la oportunidad de leer los diarios, que pusieron en primera plana palabras de Bergoglio, el Papa, deque la pobreza escandaliza sin ser capaces de percibir, o a lo mejor les es muy bueno emitir o dejar de ver bajo los prismas, y dada la situación de continuas peleas que tienen con agentes del gobierno, les cayó como anillo en la mano las palabras de la Iglesia (¿oficial de la Argentina?).
Me temo, por otra parte, que más de un periodista se dedica a publicar afirmaciones de obispos tales que no tocan a sus empresas, para las cuales trabajan, y hacen de las palabras eclesiásticas como fines para fines ideológicos, puesto que si tanto les interesara lo qué dice la Iglesia, tal vez, vivirían publicando, y eso todos los días, otras cuestiones. Ya es bien sabido qué medios en la Argentina usan a la Iglesia católica para propagar sus ideologías mientras que, en realidad, muchos de esos periodistas que escriben siquiera son y pertenecen a la Iglesia. Manipulan a toda la Iglesia, una vez que usan de algunas doctrinas de ellas y otras las combaten o lo desprecian, ridiculizan. Siempre en esta Argentina fue así, medios que publican parte de la doctrina de la Iglesia, justamente aquélla que va con sus fines de lucro y su ideología en nombre de la libertad de prensa.
Es verdad, por otra parte, que en el mundo en que nos toca vivir ya no es viable un país sin riquezas y sin acumulación, y surgen cuestiones y demás problemas acerca de la riqueza acumulada por pocos. El país también está siendo saqueado por aquellas personas que tienen la concentración de riquezas y su no distribución, o distribuyen de tal modo que más esclavitudes surgen de sus maniobras. Unos piensan que la solución está en producir más riquezas, multiplicarlas, pero poca atención se presta en su distribución. El escándalo no es solamente la pobreza, algo abstracto, sino los pobres, los empobrecidos, así también los ricos apropiadores. ¿Quién será tan insensato en el gobierno, en la Iglesia, en medios, etc. de querer atacar a la pobreza, de los pobres, si no tiene capacidad como para ponen en evidencia el enriquecimiento de los poderosos de este país, del enriquecimiento de los ricos?
La Iglesia católica, eso veo, teme decir qué empresas, quiénes son las personas ricas que empobrecen a las personas y que los pobres también son causa del enriquecimiento de muchos ricos. Falta una Iglesia católica capaz de hablar de los ricos apropiadores, a ejemplo de Jesús quien no temía lo qué dirán los opulentos si se los reprochara de sus comportamientos que generaban discriminaciones y pobrezas en los prójimos, semejantes.
2 Octubre 2009 | Por mario-cristiano | # Enlace permanente
Hay lugares que no se pueden entrar, no porque sean prohibidos sino porque al amanecer y al atardecer de la vida uno se acerca hacia la entrada y encuentra deseos de bienvenida, de quienes por ahí transitan, porque a muchos les molesta que otros también transiten por esos mismos lugares, pero dado que nadie es un verdadero guardián de ningún lugar, a no ser de su propia alma, si quiere, es posible que todos se encuentren entre los espacios donde son bienvenidos. Juntos es que nos encontramos y bienaventurado quien ha venido, lado a lado, se sientan porque hay concordia y aprecio mutuo. El amor se expresa en sus propios cuerpos cuando se saludan estrechándose sus manos, se unen. El hablar entre ellos es otro modo en el cual se expresa el amor, pues no hay verdaderas y auténticas palabras, actos verbales que no sean de amor y los que son contrarios al amor no hace a nadie más humano y las relaciones menguan con el pasar de tiempo. Se eterniza el cotidiano vivir por medio de las palabras dichas con amor. Todos ahí, en otros lugares, se encuentran y al partir continúan pensándose cómo se aman, pero no se trata de meros actos mentales de amor o deseos de amar como ven que otros en realidad se aman, puesto que las mentes de todos pueden muy bien ser totalmente diferentes sin embargo el amor los hace como uno, sin nadie perder su propia originalidad e identidad. Siempre nos queremos bien si hay esa chispa de amor que por el camino no encuentra a ningún enemigo. Es el amor que transforma la mirada y el conocimiento hacia quienes hasta ese momento fueron considerados como nuestros enemigos, sea por la razón o sin razón que fuere. Y también para no tener enemigos es posible aplacar todos esos pensamientos que nos posibilitan pensar que los tenemos o que otros son enemigos. Permanecer en el amor es el comienzo de la desaparición, de nuestra mente, pensamientos, de nuestro ser, toda visión del mundo por la cual uno mismo pudiera encontrarse con otra persona y reconocerla como enemiga, y no hay, no hubo, no habrá peor enemigo de cada hombre que él mismo. Vencer al enemigo que cada uno se ha transformado para sí mismo es el principio por el cual nos permite que nadie en ningún lugar es o se consituye en mi enemigo, aunque así se presente y se presuma que es.