Disección a un cigarro ya consumado
-El corto falo ya murió-, esas serían las palabras de la Policía Cigarrona al llegar al lugar. Atrás quedarían los instantáneos tres minutos de suplicio que hicieron parte de él, ahora la imagen es de un muerto abierto en vísceras y está representado en la escena del crimen por un ‘aparato’ de tres filtros, unas últimas esquirlas de tabaco picado que se mueven a compás del viento y otras que por más tornado que se haga quedarán impávidas en color negro, sirviendo de apoyo al cuerpo forense que intentará descifrar la etnografía del malhechor que se ha chupado al resto de la población.





Hómer: como soy una atrevida no pedí permiso y tomé una de tus obras con la cual realicé unad transformaciones digitales que publiqué en mi blog http://blogs.clarin.com/clarinarte2/ . Espero que te gusten. Saludos en la distancia sudamericana y la proximidad digital, Hilda.