El mundo de los gritos masculinos (I)
El grito es un instante de supremacía que nos eleva a un micro estado perdición, es como una necesidad en la que amedrentamos las convicciones a través de nuestra exitación para ponernos en firme y seguir marchando como fichas en la calle donde nos atrevimos a gritar… por lo menos así lo entiendo yo.

El tipo de grito que me cautiva es el que emiten esos hombres de voz suave y aguda, son quienes en realidad callan al mundo y lo estremecen con su potencia; es en particular porque su testosterona es especial, casi como selecta, untada con ‘gotas ajenas’ que puso una mujer en su inconsiente para hacerlo feliz… sólo nos pasa a quienes con determinación la recibimos, y es que al parecer al resto de Adanes les parece risoria la idea de una sensibilidad por miedo a comprometer su fuerza y aspiración.
Mientras exista la posibilidad de hacerlo nadie nos callará en nuestras explosiones repentinas porque sólo restaría gritar de ira por alguna razón pero este no sería un estallido sensato. Más allá de la rabia hay gritos de desepero, de alegría, de tristeza, de dolor e incluso grtios placenteros y de sensualidad, esos nos desmaterializan lo verdaderamente humano y nos ponen en posición de gloria, algo que no lograría describir.
El grito sensual se asemeja al de una tortura, quizá en el segundo exacto de cuando vivimos la entreda vulgar de un objeto de hierro a nuestro cuerpo y que somos testigos de la cortada a nuestra piel y vemos cómo nos rasgan un tejido inexplorado y sensible pero que nos provoca dolor…esa fue una de las cosas que en realidad hasta hoy he disfrutado gritar.
*Fotografía Luizo Vega, www.luizovega.net
ph: Ginger Studio BCN
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El grito es una expresión como… todo terreno! Liberadora independiente del motivo y un arma doble filo a los oidos ajenos. Los uso y a veces, abuso.
Me gustó mucho tu forma de escribir, uno pasea por las letras. Me suscribo y andaré seguido por aqui a pesar del laburo que me dan los cambios de clarin.
Un abrazo y mi voto a los gritos