La palabra de hoy 6 de enero de 2012
El Señor tiene su trono sobre las lluvias;
el Señor reina por siempre.
El Señor fortalece a su pueblo;
el Señor bendice a su pueblo con la paz.
Salmos 29:10-11
El pueblo del Señor tiene muchos enemigos. Estos enemigos siempre están acechando, amenazando, tramando, conspirando y preparándose para hacer todo el daño posible al pueblo escogido por Dios. Pero de la misma manera que el pueblo de Dios tiene tantos enemigos, así también el pueblo de Dios cuenta con la fortaleza y la protección del Creador. Aquel que formó al universo con su palabra y a quien obedecen prontamente y sin rechistar todas las fuerzas de la naturaleza es quien se encarga de que a su pueblo no le pase nada malo y pueda mantenerse siempre en pie a pesar de los numerosos obstáculos de todo tipo que se le presentan en el camino.
¿Conoces la fuerza del huracán y su capacidad para destruir todo lo que se atraviesa en su camino? ¿Has visto las aguas de los ríos cubrir extensas llanuras de lo que antes parecía ser tierra firme y segura? ¿Has notado como sólidas estructuras de concreto y acero se derrumban ante el temblor de la corteza terrestre? ¿Has contemplado la ardiente lava fluir de la boca del volcán para a gran velocidad quemar y arrasar todo aquello que se interpone en su sendero? Ese mismo poder destructor también es utilizado por Dios para evitar que las fuerzas del mal vayan más allá de donde se les ha permitido llegar. Nada se puede oponer al poder de Dios. Confiemos, pues, en ese inmenso poder que nos permite vivir en paz y seguridad de acuerdo a la perfecta voluntad de Dios. ¡Sólo a Dios sea la gloria!


Bendito sea el Señor que me protege y no me abandona a pesar de mi ingratitud..¡A Dios sea la gloria por siempre!!!….¡Gracias Pacifista por enviarme la palabra a diario!!!..el Señor ha respondido a mi angustia…¡Gracias!!!