Spam: te odio..!

Ya sé que hace meses que no escribo. Mi hijo menor ya camina y es casi imposible la realización de determinadas tareas, como sentarse a escribir, hacer artesanías, dormir de corrido o mear sin público.
También sé que la cosa por acá anda desierta, y que debería alegrarme de que al menos algún hinchapelotas se digne a comentar acá, aunque más no sea que para promocionar porquerías que no me interesan.
Sin embargo, ya que desde hace un tiempo largo se ha instalado aquí la obligación de asegurar que somos personas mediante el ingreso de un código bajo nuestros comentarios, uno supondría que los mensajes con publicidades o porquerías varias ya no tendrían que estar acá. Pero no es así.
Tengo a una joyería que repite comentarios viejos (que ni por asomo tienen que ver con lo escrito) y otros que me ofrece bolsos Gucci o lentes de sol Armani (si, te creo, papá) y que, encima, me doran la píldora con que mi post es buenísimo y que siga escribiendo, escritos totalmente en inglés, como para que pueda estar perfectamente segura que dicho comentarista, en realidad, no leyó ni bosta.
Quisiera saber, entonces, ¿para qué tanta complicación con los filtros anti spam, los captcha code y la mar en coche? ¿Para que me complican a mí la existencia cada vez que tengo tres minutos libres y quiero leer algún post y comentarlo? Y ni te cuento si por casualidad me olvido del maldito código o meto mal el dedo, porque pierdo todo lo escrito sin posibilidad de recuperarlo (será de Dios, una vez que me salió de una lo que quería decir, me obligan a pensar de nuevo, ¡Y, encima, se despertó el nene!)
Obviamente, no solo en el blog me joden de lo lindo. Mi casilla de mail ya tiene miles y miles de mensajes de herederos de media África que me piden mi tarjeta de crédito para transferirme cuantiosas sumas de dinero; una empresa que me ofrece propiedades en Puerto Madero (y no entienden que no tengo ni para comprarme una parcela en un cementerio privado); descuentos de $10000 para la compra de un 0km (salvo que el 0km valga $10500, no me interesa) y otras porquerías que ya no recuerdo (se nota la poca bola que les doy).
Yo no pido mucho… no espero que me borren todas las porquerías del mundo como por arte de magia. Solo espero que si invierten una fortuna y me complican la vida aplicando un programa anti spam, el mismo funcione. Y que si en las casillas de correo hay un botón de Correo no deseado, no me sigan llegando los mensajes que ya avisé que son basura y no los quiero. ¿Tanto les cuesta?
Como soy buena, les voy a dar un par de días para que busquen el modo de solucionarlo. De lo contrario, tengo un amigo medio piratón que ya me explicó como inundarles el centro de atención al cliente con fotos de Guido Süller y Lita de Lazzari en bolas. Ahí sí que se van a poner a laburar…
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Y si te venis un rato a Neron y pizza
ahi no hay spam
ahi hay gente como vos pero con ganas de divertirse un rato
saludos mi voto