Noviembre 23, 2009 | Por mariposat | # Enlace permanente

Quisiera, cenando juntos, sacarme uno de éstos zapatitos y acariciarte suavemente ahí, dónde sé que te gustaría, suavemente, hasta endurecerte todo….
Y después, mucho más tarde, comer(te) muy lentamente el postre…
Junio 12, 2009 | Por mariposat | # Enlace permanente

Les resumo lo que para mí sería bueno o malo:
AMANTE BUENO:
- Es dueño de un pene bien duro de tamaño medio (15 a 18/19 cm) y gordito.
- Gusta de probar distintas posiciones sexuales.
- Dura (en el bombeo) por lo menos 10 minutos.
- Es creativo (entiéndase se mueve, no es aburrido hacer el amor con él, habla, dice lo que le gusta y lo que quiere y te alienta -¡qué bien la chupas, nena!-).
- Te hace sexo oral durante largo rato (y notás que le encanta!!!).
- En mi caso me pajea con deditos, mientras me chupa el clítoris.
- La mayoría de las veces te deja satisfecha…
AMANTE MALO: - No le gusta hacerte sexo oral y cuando se lo insinuás lo esquiva, te lo hace un minuto nada más o te das cuenta que lo hace con “asquito”.
- No dura más de 10 minutos de bombeo, e incluso dura mucho menos: a veces uno, dos o tres minutos…
- Ama que se la chupes pero jamás devuelve favores.
- Cuando se la chupas es brusco, te empuja la cabeza y te dan arcadas.
- Su pene es pequeño (10 cm parado, por ej.).
- No es creativo: hace siempre lo mismo (se la chupás, cuando lo considera te la mete en posición misionero y acaba a los dos minutos).
- No habla.
- Te deja siempre insatisfecha.
Ojalá les sirva de referencia, muchachos de Clarín Blogs, y cualquier duda, pregunten…
… ¿Y podrían hacer la lista de AMANTE MALA Y AMANTE BUENA, así yo también aprendo?
Mayo 6, 2009 | Por mariposat | Claves: cantina italiana, cantobar, domingo, duplicidad, polvo, sábdo, sexo | # Enlace permanente
Viernes feriado: aburridísima en casa, abro el msn a ver si encuentro alguna antigua relación que me salve la noche de viernes y a ver si, además, se paga una cenita, o me acompaña, a oler algo de aire nuevo (y no el encierro de mi depto). Todos desaconectados, pero de pronto bingo!. Cartelito me anuncia que mi ex (30 años, un año y medio de novios, sin vernos hace ocho meses) se ha conectado. Charla va, charla viene y devenimos en cita post medianoche para “textualmente” emborracharnos con tinto en cantina italiana, que termina siendo cantobar y cerveza, a causa de que no se puede manejar ya, con tantos controles de alcoholemia. Misma excusa (”no puedo manejar así”) y, tras vasos y besos, terminamos en telo a diez cuadras del mencionado bar. Polvazo y polvito y taza-taza.
Sábado a la tarde: de compras con mi ex-marido. Regalos para sobrino en común que cumple años, un sexito oral en casa (polvo para él) y taza-taza.
Sábado a la noche: cine y cena con amigo-amigo (no novio). Película: Duplicidad, con Julia Roberts, que, entre paréntesis, no recomiendo para nada: me dormí a los 30 minutos. Y todo sin empolvar.
Domingo de niña buena en familia.
¿Duplicidad?
Marzo 2, 2009 | Por mariposat | Claves: bien dotado, bomberos, david de miguel angel, dotación, miembro, pene, soy berisso y me la piso | # Enlace permanente

Dialoguitos con mi ex:
-¿Vos que opinas de mi tamaño?, ¿es grande, es normal, es chica?
-Yyy……. no es la más grande que ví.
-Bueno, ¿pero qué dirías?
-Está en el promedio, me gusta más gordita, de largo bien… pero tiene que alimentarse.
-Todas las chicas con las que salí me dijeron que estaba muuuuuuyyyy bien…
-Te quieren levantar, ¿qué te iban a decir?, yo te digo lo que creo yo…
-Siempre te caracterizaste por la honestidad brutal y la falta de diplomacia.
-………………….
(pienso: ¿Y para qué preguntás?)
Postdata: qué lindos los rulitos del David!!!
Febrero 20, 2009 | Por mariposat | Claves: amor, cuernos, el otro, esa yegua, esposa, esposo, infidelidad, pareja | # Enlace permanente

“Borzone asintió con la cabeza.
—Ocurre que tal vez a usted le gusten, le enloquezcan, las milanesas a la napolitana, mi estimado amigo —planteó Reiner, como quien expone los fundamentos de un nuevo teorema matemático frente a una clase—. No hay comida en el mundo que pueda apetecerle más que una buena milanesa a la napolitana. Correcto. Pues bien. La sociedad, entonces, le impone comer, de aquí en más, todos los días, cada tres, o con la periodicidad que a usted le plazca, Borzone, sola, única y exclusivamente milanesas a la napolitana. Por los siglos de los siglos. Muy bien…con el paso del tiempo, de los años, de los lustros, Borzone, usted va sintiendo nacer en su ser un extraño e irreprimible deseo de comer tallarines. Acude entonces a un psicoanalista, que le recomienda variar el menú, sin abandonar la milanesa. Enriquecerlo, le dirá. “Cómo mantener ardiendo la llama de la pasión física”, arengará la revista “Chabela”. Le recomendarán, de esta forma, comer la milanesa con más orégano, con menos orégano, con ajo, con puré, con mermelada de durazno, con pimienta negra, sin la pimienta… Pero usted, Borzone, sentirá que quiere comer tallarines. Tallarines, mi amigo, tallarines.”
De Roberto Fontanarrosa, cuento: Una lección de vida, fragmento.
Yo creo que salir con otros hombres u otras mujeres estando en pareja es infidelidad… pero, aunque sea así, tal vez es un deseo irrefrenable… porque…
¿¿¿¿Quien quiere comer napolitana toda su vida????
YO NO!!!!! (por eso, no me caso).
Diciembre 28, 2008 | Por mariposat | Claves: amor, pareja | # Enlace permanente
Qué difícil es encontrar aquel a quien entregarse, encontrar a quien amar. Difícil es, también, que el milagro del amor suceda. Muy difícil, y más difícil, cuánto más crecemos. Y qué difícil encontrar quien valore las pequeñas cosas, que, para mí, son las esenciales, las importantes.
Yo no quiero grandes promesas de amor eterno.
Yo quiero compartir una cerveza fría en una tarde de verano, caminar de la mano, cerca del río, una noche y parar a besarnos en los portales.
Quiero compartir el sentido del humor y reír de las mismas cosas.
Quiero planear un fin de semana de besos y caricias. Y también ser impulsiva y hacer locuras acompañada de otro loco.
Quiero compartir la risa, las carcajadas, con alguien que me ame.
Pero, qué difícil es algo que debería ser fácil: compartir, reír, vivir pequeños momentos mágicos, relajarse, disfrutar, permitirse amar, entregarse a otra persona.
Mi deseo de Navidad: encontrarlo, encontrarte.
Y mi pregunta: ¿Por qué nos complicamos tanto en el amor?
Diciembre 19, 2008 | Por mariposat | Claves: amor, matrimonio, pareja, princesa | # Enlace permanente
Ayer tuve un sueño que me llevó a una reflexión. Soñé que estaba dándome un masaje y el masajista me provocaba deseos sexuales de los cuales no se percataba. En un momento se dio cuenta de mi estado y me preguntó:
-¿Querés ser la princesa rescatada por un príncipe o preferís ser la hormiguita que tiene muchas puertas-citas para explorar?
Ni siquiera tuve que pensarlo y elegí ser la hormiguita, con muuuuuuuuuuuuuuchas puertas-citas.
A partir de eso pensé que debemos haber diferentes tipos de mujeres, las que aman ser princesas y las que preferimos ser hormiguitas.
Las princesas desean casarse, tener hijitos, estar con un hombre para toda la vida.
Las hormiguitas deseamos vivir aventuras, no comprometernos “para siempre”, y divertirnos mucho.
Algunas veces, mientras crecía, tuve la duda acerca de qué tipo de mujer era yo. Varias veces me tentó la vida la princesa, pero siempre huí despavorida ante la perspectiva de una aburrida vida en palacio-hogar.
El peligro de ser hormiguita es quedarse sin un príncipe para siempre, pero también es cierto que muchos príncipes brillantes y maravillosos en principio, se transforman luego en Homeros gordos, que cerveza en mano, se tiran en el sillón de tu casa y miran tv mientras vos, que soñabas ser princesa para siempre, terminas siendo la cenicienta que lo atiende…
Ya van tres veces que cual novia fugitiva, termino huyendo de relaciones que implicaban compromiso a largo plazo (léase casamiento).
La razón fue siempre, en primer lugar, el pánico irracional que me produce imaginar la rutina de la pareja repetida por 30 años…
Solo imaginarlo me hace preparar el bolsito de huida.
En segundo lugar, no estoy segura de querer tener más hijos (ya tengo una). Sé que los niños son hermosos (mi nena lo es y la amo), pero también sé que implican muchísimo trabajo sí querés criarlos bien, muchísima postergación de lo que harías si no los tuvieras (léase viajar, escalar el Aconcagua o salir con alguien el martes a la noche -lo cual también es impedido por un marido-príncipe-) y además son un compromiso de atención, cuidado y preocupación para toda la vida (o por lo menos 25 años).
Todos estos motivos me inclinaron hacia el lado de la hormiguita. Aunque obviamente tengo amigas princesas que aman su estilo de vida. Yo de solo imaginarme en ese life-style, me siento en el cuca-trap, jajajaja!
Lectora: ¿Vos que sos, princesa u hormiguita?
Lector: ¿Preferís ser príncipe o ser “hormiguito”?
Noviembre 11, 2008 | Por mariposat | Claves: mujer, poesía | # Enlace permanente
Mujer, dejame entrar en tu casa de niña,
que yo quiero
ser vencedor de tus curvas como olas
y principal catador de tu cintura.
Con manos como mil rosas,
acariciar tu piel de espuma,
y burlar los escondites de tus senos.
Ser contigo nube y mandarina,
Y a tu pelo de trigo dar color,
Con caricias como plumas,
Despertar tu libélula dormida,
morir en tu colorada rosa,
encontrarte la risa
y entrar en tu amor.
Noviembre 4, 2008 | Por mariposat | # Enlace permanente
Ella tenía 15, él 16.
Inesperadas sensaciones comenzaban a despertar sus cuerpos: él la imaginaba desnuda en medio de la noche, con un deseo desconocido pero avasallante e imperioso; a ella un calor le nacía entre las piernas, le subía por el cuerpo, le alcanzaba el corazón y no la dejaba dormir.
Eran vecinitos del barrio. Ella iba todas las mañanas a comprar el pan, como mamá mandaba, en ese verano caluroso, somnoliento e interminable. Él, desde la ventana de su cuarto, la miraba pasar y abrillantaba su deseo haciéndole sentir su mirada incendiaria, quemándole la piel.
Un día de lluvia, que sirvió para tranquilizar el suplicio caliente de la ciudad y también el de los ulteriores amantes, él se apareció en su camino, y en silencio, la acompañó.
Se convirtió en rutina este paseo y sus cuerpos se fueron haciendo amigos.
Una tarde de esas, cuando los padres de él no estaban y la casa suspiraba soledad, fue propicia para el aprendizaje de ambos.
Lo tierno de los besos, lo suave de las caricias, lo amoroso de las miradas y lo enamorado de la unión marcaron el fin de la inocencia y el comienzo de la pasión. El instinto los guió y le indicó al macho joven como aprovechar lo que la hembra le ofrecía. La penetró muy dulcemente y la sangre fue último testimonio de su niñez.
Incontables veces repitieron la ceremonia de este encuentro, durante lo que quedaba de adolescencia.
Juntos llegaron a la adultez y, fue ahí, cuando ya educados en amores, buscaron otras fronteras.
Octubre 30, 2008 | Por mariposat | # Enlace permanente
Había una vez un hombre dorado, cuya belleza era la de un dios. Él desconocía sus cualidades porque no tenía a mano brillantes espejos ni arroyos reflectantes, pero toda mujer que lo veía invariablemente deseaba enamorarlo, besarlo interminables minutos, cocinarle ricos platos, cantarle bellas canciones, entregarle mil veces su cuerpo, y tejerle coloridos pulóveres. Y él, vivía huyendo, ya cansado de libar flores de un solo color.
Muy lejos de allí, cruzando el mar, sufría una mujer multicolor porque nunca se había enamorado y creía que el amor era algo que solo les sucedía a sus amigas. Jamás había conocido a un hombre que hiciera contraer su corola entreabierta, ni había deseado beber un rocío afrodisiaco y vivía muriendo en una lenta entremuerte sedienta. Su oruga lúbrica y desnuda sólo se nutría frotes y de flores y todo ansiaba de todo, mientras duraba la eternidad que era la nada.
Cierto día una corriente de mar de brazos y de espaldas encauzó al dios y lo hizo desembocar en una oculta barra de tragos, bajo los raybanes enormes que ocultaban el desconsuelo de la mujer allende al mar y eran el visible testimonio de su tristeza.
Quiero conocerlo, pensó ella, y despojó sus ojos de raybanes para permitir la entrada de la belleza dorada, sin barreras de coral.
-¿Mate amargo?- dijo él.
-Mejor un cubata…-dijo ella.
Y entonces, como la camarera ibérica demoraba, ella le dió un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico y él besó sus bellos senos como magnolias y desde entonces……………………
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan
se rehuyen, se evaden, y se entregan
Y ya no pueden hablar más que de amor.
(Escrito con técnica de collage de
poesías de Oliverio Girondo.)
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