En estos tiempos en que la vida y la cabeza de la mujer tiene a estar dividida entre su rol de mamá y su rol profesional, hay ciertas cosas que “quedan mal”. Aunque piense fuertemente qué incorrecto es esto, lo cierto es que priorizar a los hijos en el ámbito laboral no está bien visto.
En fin.
Por estos días, me estoy dedicando a retomar todo el listado de tareas pendientes que Pau me dejó ya que se fue de vacaciones, mi mamá está de vacaciones, mi suegra está complicada con temas familiares y no tengo a nadie que me ayude en casa. Nuevamente estoy en bolas para ciertas cosas.
Después de pensar y pensar qué era lo más “profesional” para decir ante el pedido de una reunión a la cual me iba a ser imposible asistir, opté por decir simplemente “la verdad”: a vos no te voy a mentir, estoy sin ayuda para cuidar a los chicos y salir de casa sin ellos me resulta muy complicado, ¿podemos arreglar todo por teléfono?… la respuesta fue afirmativa y desde ya, comprensiva 100%.
Ahora me encuentro trabajando y usando las tecnologías infocomunicacionales que para eso están y de paso aprovecho sus ventajas. Ir con la verdad, siempre suma. No lo duden. Y otra vez me planteo cuánto de real tiene esto de oponer la maternidad con el “ser profesional”. Cada vez más, creo que son actividades que el tiempo, la paciencia y la costumbre, las hacen más complementarias.
No es que quiera demostrar cuánto sé separar en sílabas.
Es que estoy un tanto obsesionada con el tema. Me corrijo: obsesionada no, NE CE SI TA DA. No sólo yo, toda la familia desde luego.
Tener un bebé es lo más maravilloso del mundo, pero es agotador. Además, la vida sigue. Y hay que estar a tono con todas las demandas.
Es cierto que al ser un viaje familiar no vamos particularmente a descansar. Pero cambiar de aire, ver el mar, estar en un lugar lindo, con la familia al 100%, eso ya descomprime. Además nos vamos con una familia amiga del jardín, así que Feli está súper ilusionado y nosotros también, por qué no decirlo. No para de preguntar “¿cuano (sin “d”) mamoz a da piashita mamá?” o de decir “¿noz vamoz de viaje mamá? Ya hizo su mochila con lo que no debe faltar: su Buzz Lightyear, Woody, dos cangrejos de plástico, un elefante, la regadera, algunas palas y baldes. Y yo, desde luego, me lo morfo.
Faltan unos días todavía. Mientras hay que seguir trabajando y atendiendo a los peques. Pero qué lindo es saber que en 15 días llegan esas vacaciones tan ansiadas.
Pasaron las fiestas y como todavía no nos vamos de vacaciones, hay que volver a ponerse el cassette.
Como Pau, empecé la semana con adaptación en la colonia. Hoy también tuve pero mañana creo que todo volverá a la normalidad.
Qué difícil es arrancar de nuevo. Con tanto calor y tan pocas pilas. La cabeza la tengo puesta en las vacaciones pero como falta un mes entero para Febrero, prefiero ir ajustando clavijas y aunque sea ponerme a tono respondiendo mails “del año pasado” que estaban intactos en mi bandeja de entrada.
Así como en otras épocas estoy enchufada a 220, ahora estoy con una lentitud de tortuga espantosa. Pero todo pasa.
Me pongo el cassette del año nuevo y arrancamos, sí?
Dénme un día y estoy a punto para retomar la rutina.
Hola a todos, antes que nada, un muy muy muy FELIZ 2011 para todos!!! Que todo lo que se proponen y desean para este año se cumpla!
Mi año nuevo arranca con la Colonia de los chicos, lo que por suerte me permite volver a una rutina laboral razonable. Llegamos esta mañana super entusiasmados, mochilitas listas, traje de baño puesto y embalsamados con protector solar. Sofi a una sala con los más grandes, Benja a otra con los más chiquitos.
A Sofi apenas le digo adiós y ya se despide con una sonrisa de oreja a oreja y sin conocer a nadie se pone a charlar con todos sus nuevos compañeros y maestras.
A Benja lo acompaño a su sala y me piden que entre un ratito para la adaptación. ¿Para qué??? Me pregunté yo! Uff, sí, en realidad sonaba totalmente lógico. Sólo que no me imaginé que iba a tener adaptación en la colonia. De hecho, los había mandado con la vianda de almuerzo y todo, y me entero que el primer día la adaptación era de 1 hora y a casa!!!
En fin, cuando todo parecía negro, por suerte terminó bastante mejor. El tema es que la colonia con los que son tan chiquitos exige un tiempo de adaptación, pero es mínimo. Como para que los chicos entren en confianza y nada más. Benja ya estuvo yendo al jardín todo el año así que mucha adaptación no necesita. Sin embargo, hoy estaba prendido de mi pierna. Lugar nuevo, maestras nuevas, compañeritos nuevos…supongo que tiene que ver con eso.
Por suerte ya para cuando salieron a jugar a la terraza se había olvidado de mi existencia, y al retirarlo, charlando con la maestra, me dijo que íbamos a tomarnos sólo 3 días de adaptación entre 1 y 2 horas por día, y ya para el jueves lo puedo dejar en su horario completo (hasta las 2pm).
Me fui más tranquila, y feliz, sobretodo porque tanto Sofi como Benja (en su “semi-adaptación”) volvieron felices!!!
3) que los ventiladores y aires acondicionados no dan abasto
4) que no te da la cabeza para pensar mucho
5) que te cortan la luz cada media hora (y también el agua)
6) que envidiás profundamente a todos aquellos que tengan desde una mega piscina con palmeras caribeñas hasta una manguera, una pelopincho o una inflable.
7) que mi productividad laboral descendió a niveles inimaginables.
¿Por qué será que los días previos a las fiestas siempre andamos corriendo atrás del tiempo? ¿Por qué siempre quedan cosas para último momento? ¿Por qué las horas de los días pre-navidad nunca alcanzan? ¿Por qué todos los eventos de fin de año se acumulan en las últimas dos semanas de diciembre? ¿Alguien tiene la respuesta?
Y a esto se suma, que la última quincena de diciembre los chicos generalmente no tienen clases, por lo que los tenemos en casa demandando paseos, programas y tiempo de juego.
Me pongo objetivos diarios a nivel laboral, y no logro cumplirlos.
Me pongo objetivos diarios a nivel personal, y tampoco logro cumplirlos.
Tengo la sensación de que no logro tildar como hecho ninguno de los tantos items que encabezan mi lista de prioridades.
¿Es necesaria tanta corrida? ¿Es sana?
Por mi parte, para hoy me propongo bajar un cambio.
Como les comentaba en posts anteriores, anoté a los chicos para la colonia de vacaciones, durante Enero y primera quincena de Febrero. Por lo que tengo resuelto mi tiempo de laburo durante todas las vacaciones, salvo estos días que quedan hasta fin de año.
Sofi terminó las clases el miércoles pasado y Benja las termina este jueves. Todavía no llegué al caos mayor, porque el hecho de que Benja siga yendo al jardín esta semana me libera un poco, bastante! De todas maneras, por más que Sofi sea tranquila e independiente y no demande demasiada atención, tenerla en casa implica menos productividad para mí, y ni hablar si surge alguna reunión, que por suerte en estos días son escasas.
Hablando de este tema con Vani, resolvimos hacer una “Colonia casera”, y juntarnos en algún lugar estilo McDonalds con pelotero para dejar a los chicos jugando un rato mientras nosotras trabajamos un poco. Lo mismo podría ser alternando nuestras casas, y así cumplir con dos metas: 1) Que los chicos no se aburran y salgan un poco, y 2) Poder trabajar un poco más de lo que haríamos teniéndolos cada una en su casa aburridos.
¿Qué les parece? Los halagos a Vani que fue la de la idea por favor…
Ayer tenía que resolver un tema laboral mandando un mail. Y Feli recién había vuelto del jardín. Y Cata lloraba porque no se podía dormir.
La puse a Cata en el cochecito y la empecé a hamacar con la pierna. Feli se me sentó al lado con sus revistas para colorear y me pedía que le abriera un marcador.
En ese momento, respondí el mail porque no quería que me quedara pendiente.
¿Y vos te preguntás por qué estás cansada? me decía Blanca, mi “mano derecha” en casa.
¿No viste que sos un pulpo?
Ojalá la tuviera tan clara como los pulpos, Blanqui. Acordate de Paul, el del mundial.
Sí, me dijo (con su tono sabio de siempre). ¿Sabés qué es de la vida de Paul?
No, le respondí.
Se murió.
Así que empezá a repartirte porque no te van a dar las manos si seguís así cuando Cata sea más grande.
Y me quedé pensando en varias cosas.
¿Cómo es “repartirme”?
¿Cuánto puedo dejar llorar a Cata sin que le haga mal?
¿Cómo puedo hacer para que Feli juegue más tiempo solito?
¿Cómo me llevaré con el tiempo libre de Feli en sus vacaciones?
Cosas que hacer todo el tiempo. Eventos de fin de año. Responsabilidades que atender. Abuelas a las que acudir para cuidar a los niños. El tiempo que pasa y el reloj que hace tic-tac y me pone loca. Bah, no el tic-tac, ya no tengo relojes con tic-tac, pero sí esos numeritos digitales que pasan y te dicen que se te pasó la mañana y no resolviste la mitad de las cosas que tenías que resolver.
Mañana es feriado. Un paréntesis completamente necesario para mi cabeza, créanme.
Uff…son tantas las cosas que hay que resolver para el verano! Y no estoy hablando de planificar las vacaciones, eso ya lo hice y ya les conté! Me voy la segunda quincena de febrero a la costa atlántica.
Pero más allá de eso, quedan otros temas por resolver, como ser, qué hacer con los chicos en el verano, coordinar tiempos de vacaciones propios con tiempos de vacaciones de Raquel, por ejemplo.
En fin…la semana que viene Sofi termina las clases, y la otra semana termina Benjamín. Por lo tanto, al tener a los chicos en casa, tengo que cambiar el horario de la suplencia de mi hermana para la tarde, horario en que viene Raquel, así puedo ir a trabajar mientras ella se queda con los chicos.
A la mañana trabajaré desde casa, y espero no surjan muchas reuniones ya que va a estar complicado poder coordinar todo. De todas maneras, las semanas previas a las fiestas suelen ser bastante tranquilas de trabajo, y sobretodo, de reuniones. Con tanto evento social por la tarde/noche nadie tiene ganas de reunirse para nada más.
Durante Enero y la primera mitad de Febrero, los chicos van a ir al ex jardincito de Sofi que tiene colonia de vacaciones, lo cual me dejará toda la mañana libre para trabajar, y a la vez, ellos tienen su “salida obligada” para no sentirse tan encerrados. Esta colonia es buenísima porque tiene juegos, agua, arenero gigante, masa gigante, murga, carnaval…en fin, hacen de todo y los chicos lo pasan genial!
Ya en Febrero nos vamos de vacaciones y volvemos el 27…el lunes 28 de febrero empiezan las clases, así que voy a tener que dejar uniformes y mochilas listas!!!
Y así se pasó el verano, qué me cuentan? Yo ya me estresé, jaja!