Posts etiquetados como ‘mamá y profesional’

Simplemente “la verdad”

En estos tiempos en que la vida y la cabeza de la mujer tiene a estar dividida entre su rol de mamá y su rol profesional, hay ciertas cosas que “quedan mal”. Aunque piense fuertemente qué incorrecto es esto, lo cierto es que priorizar a los hijos en el ámbito laboral no está bien visto.

En fin.

Por estos días, me estoy dedicando a retomar todo el listado de tareas pendientes que Pau me dejó ya que se fue de vacaciones, mi mamá está de vacaciones, mi suegra está complicada con temas familiares y no tengo a nadie que me ayude en casa. Nuevamente estoy en bolas para ciertas cosas.

Después de pensar y pensar qué era lo más “profesional” para decir ante el pedido de una reunión a la cual me iba a ser imposible asistir, opté por decir simplemente “la verdad”: a vos no te voy a mentir, estoy sin ayuda para cuidar a los chicos y salir de casa sin ellos me resulta muy complicado, ¿podemos arreglar todo por teléfono?… la respuesta fue afirmativa y desde ya, comprensiva 100%.

Ahora me encuentro trabajando y usando las tecnologías infocomunicacionales que para eso están y de paso aprovecho sus ventajas. Ir con la verdad, siempre suma. No lo duden. Y otra vez me planteo cuánto de real tiene esto de oponer la maternidad con el “ser profesional”. Cada vez más, creo que son actividades que el tiempo, la paciencia y la costumbre, las hacen más complementarias.

Sólo es cuestión de encontrarle la vuelta.

V.

Nunca es suficiente

¿Por qué será que los días previos a las fiestas siempre andamos corriendo atrás del tiempo? ¿Por qué siempre quedan cosas para último momento? ¿Por qué las horas de los días pre-navidad nunca alcanzan? ¿Por qué todos los eventos de fin de año se acumulan en las últimas dos semanas de diciembre? ¿Alguien tiene la respuesta?

Y a esto se suma, que la última quincena de diciembre los chicos generalmente no tienen clases, por lo que los tenemos en casa demandando paseos, programas y tiempo de juego.

Me pongo objetivos diarios a nivel laboral, y no logro cumplirlos.

Me pongo objetivos diarios a nivel personal, y tampoco logro cumplirlos.

Tengo la sensación de que no logro tildar como hecho ninguno de los tantos items que encabezan mi lista de prioridades.

¿Es necesaria tanta corrida? ¿Es sana?

Por mi parte, para hoy me propongo bajar un cambio.

Paula

Home made Colonia

Como les comentaba en posts anteriores, anoté a los chicos para la colonia de vacaciones, durante Enero y primera quincena de Febrero. Por lo que tengo resuelto mi tiempo de laburo durante todas las vacaciones, salvo estos días que quedan hasta fin de año.

Sofi terminó las clases el miércoles pasado y Benja las termina este jueves. Todavía no llegué al caos mayor, porque el hecho de que Benja siga yendo al jardín esta semana me libera un poco, bastante! De todas maneras, por más que Sofi sea tranquila e independiente y no demande demasiada atención, tenerla en casa implica menos productividad para mí, y ni hablar si surge alguna reunión, que por suerte en estos días son escasas.

Hablando de este tema con Vani, resolvimos hacer una “Colonia casera”, y juntarnos en algún lugar estilo McDonalds con pelotero para dejar a los chicos jugando un rato mientras nosotras trabajamos un poco. Lo mismo podría ser alternando nuestras casas, y así cumplir con dos metas: 1) Que los chicos no se aburran y salgan un poco, y 2) Poder trabajar un poco más de lo que haríamos teniéndolos cada una en su casa aburridos.

¿Qué les parece? Los halagos a Vani que fue la de la idea por favor…

Paula

El pulpo Paul

Ayer tenía que resolver un tema laboral mandando un mail. Y Feli recién había vuelto del jardín. Y Cata lloraba porque no se podía dormir.

La puse a Cata en el cochecito y la empecé a hamacar con la pierna. Feli se me sentó al lado con sus revistas para colorear y me pedía que le abriera un marcador.

En ese momento, respondí el mail porque no quería que me quedara pendiente.

¿Y vos te preguntás por qué estás cansada? me decía Blanca, mi “mano derecha” en casa.

¿No viste que sos un pulpo?

Ojalá la tuviera tan clara como los pulpos, Blanqui. Acordate de Paul, el del mundial.

Sí, me dijo (con su tono sabio de siempre). ¿Sabés qué es de la vida de Paul?

No, le respondí.

Se murió.

Así que empezá a repartirte porque no te van a dar las manos si seguís así cuando Cata sea más grande.

Y me quedé pensando en varias cosas.

¿Cómo es “repartirme”?

¿Cuánto puedo dejar llorar a Cata sin que le haga mal?

¿Cómo puedo hacer para que Feli juegue más tiempo solito?

¿Cómo me llevaré con el tiempo libre de Feli en sus vacaciones?

¿Cuándo se murió Paul? ¡Recién me entero!

V.

El tiempo

Cosas que hacer todo el tiempo. Eventos de fin de año. Responsabilidades que atender. Abuelas a las que acudir para cuidar a los niños. El tiempo que pasa y el reloj que hace tic-tac y me pone loca. Bah, no el tic-tac, ya no tengo relojes con tic-tac, pero sí esos numeritos digitales que pasan y te dicen que se te pasó la mañana y no resolviste la mitad de las cosas que tenías que resolver.

Mañana es feriado. Un paréntesis completamente necesario para mi cabeza, créanme.

V.

Veraneo resuelto

Uff…son tantas las cosas que hay que resolver para el verano! Y no estoy hablando de planificar las vacaciones, eso ya lo hice y ya les conté! Me voy la segunda quincena de febrero a la costa atlántica.

Pero más allá de eso, quedan otros temas por resolver, como ser, qué hacer con los chicos en el verano, coordinar tiempos de vacaciones propios con tiempos de vacaciones de Raquel, por ejemplo.

En fin…la semana que viene Sofi termina las clases, y la otra semana termina Benjamín. Por lo tanto, al tener a los chicos en casa, tengo que cambiar el horario de la suplencia de mi hermana para la tarde, horario en que viene Raquel, así puedo ir a trabajar mientras ella se queda con los chicos.

A la mañana trabajaré desde casa, y espero no surjan muchas reuniones ya que va a estar complicado poder coordinar todo. De todas maneras, las semanas previas a las fiestas suelen ser bastante tranquilas de trabajo, y sobretodo, de reuniones. Con tanto evento social por la tarde/noche nadie tiene ganas de reunirse para nada más.

Durante Enero y la primera mitad de Febrero, los chicos van a ir al ex jardincito de Sofi que tiene colonia de vacaciones, lo cual me dejará toda la mañana libre para trabajar, y a la vez, ellos tienen su “salida obligada” para no sentirse tan encerrados. Esta colonia es buenísima porque tiene juegos, agua, arenero gigante, masa gigante, murga, carnaval…en fin, hacen de todo y los chicos lo pasan genial!

Ya en Febrero nos vamos de vacaciones y volvemos el 27…el lunes 28 de febrero empiezan las clases, así que voy a tener que dejar uniformes y mochilas listas!!!

Y así se pasó el verano, qué me cuentan? Yo ya me estresé, jaja!

Paula

Programa chino

Así de la nada, me llamaron para dictar un seminario todo el día lunes.

Me encanta dar clases y en particular el tema de este módulo. El problema es que no puedo ausentarme tanto tiempo y más al estar amamantando. Fiel a mi costumbre, pedí perdón un millón de veces pero tuve que decir que no.

Al rato vuelven a llamarme con otra propuesta partida en dos módulos de 2 horas y media el mismo lunes, pero como para vaya y vuelva a casa.

Qué se yo. Dije que sí. Un chino total, pero dije que sí. Sin estar totalmente convencida acepté, espero que el lunes todo fluya.

Y el martes, les contaré cómo me fue.

¡Deseénme suerte!

V.

Una buena noticia

Ayer salí de casa maquinando mi cabeza con cuestiones del jardín de Felipe. Cuestiones que me están ocupando mucho la cabeza.

Dejé a los niños con mi marido que los lunes llega más temprano, y me fui a una reunión en la institución donde doy algunos cursos. Todo el camino de ida, pensaba y pensaba sobre este tema del jardín. Llegué allí y para mi sorpresa, me encontré recibiendo una propuesta de trabajo más que interesante.

Y de repente cambié el chip.

Me olvidé por completo del jardín, de la caca que no hace Cata que me tiene bastante preocupada y de los arreglos para las vacaciones de verano.

Y me encontré tirando ideas para un proyecto que me resultó sumamente interesante.

La vuelta a casa fue pensar en eso y en cómo podría estructurar todo mi trabajo pendiente. Impresionante me resultó darme cuenta de cómo te libera el cambiar de aire, el pensar en otra cosa, el abrir tu cabeza al mundo.

Llegué a casa con mucha energía y ganas de seguir pensando.

Ahí mi marido me dijo que había estado todo ok y la gorda había hecho caca finalmente, tema que me tiene muy preocupada  ya tuvimos que hacer algunos análisis para descartar infecciones y demás.

No saben qué alegría sentí al recibir esa noticia. Volví a ponerme el chip de “Vanina Mamá” y creo que fue la mejor noticia que pude recibir para finalizar el día.

Qué loco esto, pensé después. Pensar que todo se resolvió en un “sacar y poner el chip”.

V.

Mal comienzo…por culpa del pescadote!

3 am:

- Mamá! Mamá! Estoy mojada!

- Eh? Uhh…vení que te saco la ropa…(intento cambiar a Sofi con un ojo abierto y en estado de zombie total, me levanto a cambiar sus sábanas).

Ya está lista tu cama, andá a dormir.

- Sí, mamá!

(Bueno, no fue tan grave, pensaba internamente mientras me volvía a acurrucar en la cama dispuesta a conciliar nuevamente el sueño)

- Mamá, hay un pez grandote en mi cuarto que me quiere comer. Puedo dormir en tu cama?

(Ante mi poca capacidad de reacción y 0 ganas de discutir a esa hora, la levanté y la acosté en mi cama)

Se terminó durmiendo alrededor de las 5am, por lo que yo me dormí tipo 6am. Imaginen cuando sonó el despertador a las 8am, nadie podía ni moverse.

Conclusión: llegada tarde al colegio, llegada tarde al trabajo, lavarropas que quedó funcionando lavando sábanas y pijamas, desayunos a medio tomar…en fin

Buena semana para todos, y que empiecen mejor que yo!

Paula

De aprendiz a vendedora junior

Como les conté, desde el 1ro de Septiembre que vengo reemplazando a mi hermana en la agencia de viajes durante su licencia por maternidad. Durante el primer mes, ella estuvo trabajando conmigo, capacitándome, por lo que gran parte del tiempo fue observar, escuchar, leer e incorporar. Recién cuando ella se fue es que empecé a poner las cosas en práctica y a convertirme en un ser un poco más funcional, profesionalmente hablando.

Octubre fue el mes de la práctica, los errores, aprendizajes, entender los por qué de algunas cosas, conocer más a la gente, etc. Es decir, Octubre fue mi mes de “aprendiz”.

Hoy por hoy, ya entrado Noviembre, creo que pasé a la fase de “vendedora junior”. Ya considero que aprendí:

- A ubicar los diferentes destinos en el mapa con sus correspondientes ofertas hoteleras (ampliiiiisimas por cierto!)

- A nombrar a las cosas por su nombre: apto es “aeropuerto”, dbl es una “habitación doble”, sgl es una “habitación single”, chd es un “child” (o sea un niño entre 3 y 12 años), infoa es un “infante” (menor de 3 años), AI es “all inclusive” (o dicho en criollo “como y tomo lo que quiero y no pago un mango, porque ya lo pagué, no porque me lo vayan a dar gratis!)…entre otros.

- A cotizar casi sin cometer errores (digo casi porque cuando vienen familiones que tienen 3 chd, 2 infoa, 8 adultos vuelan todos en diferentes vuelos y van a distintas categorías de habitaciones, seguro en algún punto de la cotización le pifio!!!)

- A liquidar (aunque todavía tengo algunos problemitas con el IVA, para qué habré tenido 5 años de Contabilidad!!)

Pero sobretodas las cosas, a ponerle voluntad y garra. El turismo es algo que me apasiona. Por el rubro en sí mismo. Porque me encanta viajar. Porque lo llevo en la sangre (de hecho, mis viejos se conocieron en una línea aérea pero eso es material para otro post!). Porque lo estudié profesionalmente (soy Técnica en Adm. Hotelera, les conté?). Porque me divierte. Y porque en este caso, se trata de un negocio familiar.

Estoy contenta de poder estar ayudando a la familia durante este período de tiempo y a la vez de poder seguir con mi propio emprendimiento. Y que a pesar de todo, me quede algo de tiempo para disfrutar de la familia, los amigos y los ratos libres.

Ahora sólo me queda definir mis vacaciones, y ser mi propio agente de viajes. Pequeño desafío.

Paula