Se termina otro año y más allá de los lindos o malos momentos que vivimos, siempre me gusta agradecer.
Agradecer que lo transitamos en familia, que tuvimos trabajo, que concretamos proyectos, que soñamos con un 2011 superador, que se agrandó la familia y desde luego, que pudimos terminarlo. Suena muy drástico pero a la luz de todo lo que pasó durante este año, aprendí que tener treinta y pico no te hace dueño de la vida y por eso, hay que agradecer.
Si bien no soy partidaria de los balances a fin de año (ya les comenté que los balances los hago en mi cumpleaños que es a fines de mayo, o sea, justo en la mitad del año calendario) este año no pudo ser mejor. Cata llegó a nuestra familia y no tengo mucho más para agregar. Felicidad plena por ello. El resto, suma.
Mi deseo para el año que empieza es el mismo todos los años. Que entendamos que los años no “son” buenos o malos, a los años los “hacemos”, así que siempre a las 12, brindo por hacer del próximo año, un año constructivo, lleno de afecto y con trabajo para poder disfrutar de las cosas lindas de la vida.
Ojalá podamos hacer esto con el 2011 que está por empezar.
¡Chau 2010, gracias por todo!
V.
Pasó la Nochebuena y pasó la Navidad. Espero que lo hayan pasado lindo y en familia.
Así fue en mi caso. Nos preparamos? Sí, nos preparamos, hicimos arbolito y pesebre, nos pusimos lindos, etc.
Comimos? Síiii, como es usual en estas fiestas, el menú era de lo más amplio y variado, y uno suele comer de más.
Recibimos regalos? Uff, sí. Aunque uno compre sólo uno para cada integrante de la familia, cuando nos juntamos todos se suman los de los tíos, abuelos y demás…y los chicos terminan teniendo regalos a morir.
Hubo pirotecnia? Sí, esta vez (cosa que nunca) mi papá se copó y compró alguna que otra cosa, que sumado al show que dieron todos los vecinos, hizo que disfrutáramos de un cielo iluminado por demás.
Ahora…¿qué rescato de todo esto? La estupenda noche en familia que pasamos, disfrutando, riendo, compartiendo…ver las caras de sorpresa de los chicos cuando apareció Papá Noel (mi hermano mayor), sus caritas abriendo los regalos y compartiendo los juguetes una vez abiertos. Estar todos juntos.
Porque al final de todo, como alguien dijo alguna vez, LO IMPORTANTE ES LA FAMILIA.
Paula
Mañana es NocheBuena y pasado Navidad.
A los que encuentran en esta fiesta un motivo religioso de festejo, muy Feliz Navidad.
A los que aprovechan para reunirse con gente querida, que la pasen muy bien, que no coman tanto y no beban en exceso (si manejan, mejor no tomen, aunque sea difícil).
A los que los bajonean estas fechas, no se preocupen, pasan rápido.
A los que quedarán indigestados el 26, pero también el 2 de enero y lo mismo sucederá en las fiestas del 2011, 2012 y demás, cómprense un buen digestivo y disfruten sin culpa.
A los que están solos, intenten reunirse con alguien, aunque las fiestas no les sugieran nada, siempre es lindo estar acompañado en estas fechas y ver los fuegos artificiales con gente al lado.
Porque en definitiva, las fiestas de Fin de Año, deberían servir para eso, para festejar con gente querida el año que se va y celebrar el comienzo de otro que empieza con toda la esperanza de hacerlo lo mejor posible.
A todos, muy felices fiestas.
V.
¿Por qué será que los días previos a las fiestas siempre andamos corriendo atrás del tiempo? ¿Por qué siempre quedan cosas para último momento? ¿Por qué las horas de los días pre-navidad nunca alcanzan? ¿Por qué todos los eventos de fin de año se acumulan en las últimas dos semanas de diciembre? ¿Alguien tiene la respuesta?
Y a esto se suma, que la última quincena de diciembre los chicos generalmente no tienen clases, por lo que los tenemos en casa demandando paseos, programas y tiempo de juego.
Me pongo objetivos diarios a nivel laboral, y no logro cumplirlos.
Me pongo objetivos diarios a nivel personal, y tampoco logro cumplirlos.
Tengo la sensación de que no logro tildar como hecho ninguno de los tantos items que encabezan mi lista de prioridades.
¿Es necesaria tanta corrida? ¿Es sana?
Por mi parte, para hoy me propongo bajar un cambio.
Paula
Esta vez, en el plano laboral.
Veníamos algo preocupadas con Vani porque algunos proyectos se fueron estancando por cuestiones ajenas a nuestro negocio, y dispuestas a buscar la forma de resolver estas cuestiones y planificar nuestro 2011, cosa que haremos en breve en nuestra reunión interna de evaluación del año y proyección del siguiente.
De a poquito en estos días, fueron surgiendo pequeñas cositas, oportunidades de desarrollo de nuevos negocios, proyectos estancados que empezaron a reactivarse…
…así que felices. Cerramos el año con moño. De hecho, cumplimos casi totalmente con los objetivos que nos habíamos planteado para el 2010 (digo “casi” porque siempre faltan 5 para el peso, no? ja!)
En fin, ahora sólo resta planificar un desafiante 2011 lleno de oportunidades y crecimiento! (estoy optimista hoy, se nota?)
Paula
Chau 2009, ya te estás yendo.
¡Cuántas cosas nos hiciste pasar, por favor!
De las lindas tengo el mejor recuerdo (muy probablemente retratado en alguna foto ya que no salgo a ningún lado sin mi cámara). De las feas, espero saber sacar el jugo para crecer, para aprender y para mejorar.
Pero como a mí me gusta la palabra “gracias”, quiero agradecer a este año que me permitió disfrutar de mi hijo, encontrar un espacio como este para pensar sobre los temas que me movilizan, conocer a muchos amigos virtuales con los que compartimos experiencias y pensamientos, crecer como profesional encarando nuevos desafíos, darme el lujo de preguntarme si realmente el camino que elegí es el que llena profundamente mi vocación, cuestionarme si este es el país que quiero para ver crecer a mi hijo, darme cuenta de que formar una familia no es moco de pavo y hasta descubrir cuando alguien parte de este mundo que su obra fue más trascendente para mí de lo que me imaginaba.
Por todo eso, gracias 2009, prometo hacer del 2010 un año de esos que vale la pena recordar.
Mi deseo para ustedes es que disfruten mucho: de las fiestas, de la gente querida, y de la vida. Y si es posible, que no pidan tener un buen año para el 2010, sino que traten de “hacer el mejor año posible”. Porque los años se hacen, no vienen prefabricados, no se los encarga en algún lado tipo delivery y te lo llevan a tu casa. Hay que hacerlos, con la mejor de las voluntades, con la mejor de las intenciones.
Y si se equivocan, acuerdense que siempre, todo vuelve a empezar.
¡Excelentes fiestas de fin de año para todos!
V.
Personalmente no soy de las personas que amen esta época. Me gusta planificar y tener todo organizado y Diciembre es un mes por naturaleza caótico. Eso no me divierte ni un poquito.
Por otro lado, es un mes para festejar. Te reunís con amigos y gente querida, recibís regalitos, y con la llegada del nuevo año, se abre un nuevo comienzo lleno de posibilidades.
Por eso, creo que Diciembre es un mes particular. Un mes con humor propio. Cada persona lo resignifica como quiere y como puede.
Algunos aman las Fiestas: programan cosas, compran regalos, organizan cenas y eventos. Otros, quisieran dormirse y despertarse el 2 de Enero. Esa frase la escuché en varios adultos mayores.
Yo desde que tengo a Feli resignifiqué un poco el sentido de estas fechas. Todavía es muy chiquito, pero quisiera que sea feliz esperando ansioso a Papá Noel, que se divierta en la cena de Nochebuena y que espere las 12 en el año nuevo como si todo fuera a cambiar. Es sólo una cuestión de ilusiones. Y de expectativas.
También quisiera que entienda que la Navidad no es sólo recibir regalos. La ostentación grosera de regalos nunca me gustó y está muy lejos de lo que espero hoy y siempre esperé de la Navidad. Ojo! esto no quiere decir que voy a privar a mi hijo de recibir regalitos. Y mucho menos, que voy a privarme de ver su cara de felicidad cuando reciba algo que lo llene de alegría.
Pero sí me gustaría que tenga la sensibilidad suficiente para entender que Navidad es otra cosa. Para pensar en los demás (sentimiento que espero que lo acompañe a lo largo de todo el año) y ayudar a los que más lo necesitan. Estas fechas son particularmente especiales en ese sentido. Ojalá pueda trasmitirle esto cuando sea algo más grande.
En realidad, no tanto más grande, para entender la solidaridad no hace falta ser adulto.
Es más, quizás para eso, tengamos que aprender un poco de los más chicos.
V.
Se acerca la fecha de mis vacaciones. Tan esperadas por un lado. Tan complicadas por otro. No complicadas en sí mismas, todo lo contrario. Sino complicado el timing, la organización de todo, llegar con todos los pendientes, dejar “la casa en orden”, y todo lo que vengo comentando en posts anteriores.
De todas maneras, nunca tan bienvenidas. Necesito unos días de descanso. De no pensar en nada. De disfrutar de los lindos momentos en familia.
Así que así ando. Entre lavarropas y valijas. Entre las últimas compras y los últimos mails. Organizándome para hacer todo lo que me falta en los dos días que me quedan.
Y como probablemente este sea el último post del año, saludar con todo cariño a todos nuestros lectores, que pasen un fin de año espectacular cerca de sus seres queridos, y con el ánimo de reencontrarnos en un 2010 lleno de cosas lindas para todos.
Pero no los dejo solos. Los dejo en compañía de Vani y sus historias. Sigan disfrutando, y gracias por acompañarnos durante este año.
Los voy a extrañar! Felicidades!!! 
Paula
Generalmente no se me olvidan las cosas. Incluso, los que me conocen bien suelen halagarme mi buena memoria. Pero estos días ando bastante distraída.
Ayer, me olvidé dos fuentes de comida en el horno (apagado, por suerte! pero nunca las guardé y quedaron ahí una noche entera).
Ayer tenía que comprar algo para compartir en la salita de mi hija, ya que hoy le hacían una despedida en el Jardín porque no va a estar en la Fiesta de Fin de Año. Y me olvidé. Tuve que salir de raje esta mañana a preparar todo.
Anoche me olvidé de preparar la vianda de mi hija para hoy (siempre lo hago la noche anterior para acortar los tiempos de la mañana que suelen ser acotados).
Ayer me olvidé de enjuagar un body del bebe, que previo lavado en el lavarropas necesitaba una enjuagada. No voy a dar detalles, pero quedó así sucio en el canasto, perfumando (más de lo normal) al resto de la ropa sucia.
¿Qué me pasa? No sé, supongo que muchas cosas en la cabeza y me siento algo abrumada. Fin de año ya es abrumador de por sí, y se me suma el tema del depto, los preparativos para las vacaciones, los pendientes laborales, las compras de Navidad que tengo que dejar hechas, las cuentas que tengo que dejar pagas…en fin.
¿Algo más? Ya me olvidé.
Paula