No es que quiera demostrar cuánto sé separar en sílabas.
Es que estoy un tanto obsesionada con el tema. Me corrijo: obsesionada no, NE CE SI TA DA. No sólo yo, toda la familia desde luego.
Tener un bebé es lo más maravilloso del mundo, pero es agotador. Además, la vida sigue. Y hay que estar a tono con todas las demandas.
Es cierto que al ser un viaje familiar no vamos particularmente a descansar. Pero cambiar de aire, ver el mar, estar en un lugar lindo, con la familia al 100%, eso ya descomprime. Además nos vamos con una familia amiga del jardín, así que Feli está súper ilusionado y nosotros también, por qué no decirlo. No para de preguntar “¿cuano (sin “d”) mamoz a da piashita mamá?” o de decir “¿noz vamoz de viaje mamá? Ya hizo su mochila con lo que no debe faltar: su Buzz Lightyear, Woody, dos cangrejos de plástico, un elefante, la regadera, algunas palas y baldes. Y yo, desde luego, me lo morfo.
Faltan unos días todavía. Mientras hay que seguir trabajando y atendiendo a los peques. Pero qué lindo es saber que en 15 días llegan esas vacaciones tan ansiadas.
No veo la hora de estar “en la piashita”.
V.
“Hola, Carmen? Ya volví de mis vacaciones. Te extrañé mucho. Fuimos en un bote requete grandote que tenía shopping adentro. Pero no tenía piratas. Los piratas me dan miedo. Aprendí a nadar. Solita, con mis alitas, en la pileta. Y también fui a la playa y al hotel. Me divertí mucho. Y comí muy bien y me porté muy bien, o más o menos. Y Benji también, pero se comía las piedras de la calle. Y me tiró del pelo algunas veces. Anduvimos en un autito, uno chiquito que manejaba papá y yo iba al lado. Mamá iba atrás con Benji. Pero no tenía cinturón. Y en la playa había unos peces moridos. Me puse triste, porque no tenían comida. Subí a la “wall” y trepamos mucho, y sacamos muchas fotos. Y también estuve en el hotel con muchos amigos nuevos. Tenía parque y juegos. Me hamaqué, me tiré del tobogán y también de la hamaca que sube y baja. Venime a visitar, porque te extraño. Ya no estoy más en Colonia el lugar de mis vacaciones, ya estoy en casita de Buenos Aires”.
Algo más o menos así fue la conversación telefónica de Sofi y su abuela cuando llegamos. El entusiasmo de la pequeña era digno de alguien que recién llegaba de estar un mes entero en Disney. Ella no tiene idea (todavía!) de qué es Disney, pero así lo sintió.
Déjenme hacer algunas aclaraciones al margen para que encuentren sentido a este relato:
1) Bote con shopping y sin piratas: buque con free shop
2) Benji se comía las piedas de la calle: y sí, a este niño le gustó el ripio, y no hizo más que levantar piedritas y llevárselas a la boca. Claro que sus padres evitaron que llegara al punto de tragarlas, sino el cuento sería otro. Definitivamente.
3) Anduvimos en un autito chiquito: alquilamos un carrito de golf para recorrer la ciudad. Altamente recomendable! Un placer pasear en semejante vehículo para evitar largas caminatas y pedidos de “upa” de las criaturas
4) La “wall”: muralla y Puerta de la Ciudadela en plena plaza principal, original de aquellos tiempos cuando esta ciudad era disputada entre portugueses y españoles. El “wall” es porque Sofi justo está aprendiendo la canción de “Hampty Dumpty sat on a wall…” (”Hampty Dumpty se sentó en la pared…”) en sus clases de inglés del Jardín. Convengamos que hizo una excelente asociación!
5) Hamaca que sube y baja: clásico subi-baja!
Creo que este relato resume lo bien que la pasamos. Excelente clima, vida al aire libre, mucho descanso y momentos inolvidables en familia.
Ahora sí, muchas pilas para encarar la semana! Les dejo una fotito!
Paula

Finalmente nos decidimos. Y reservamos. Este jueves nos escapamos. Cuatro días, familia completa.
La verdad, no veo la hora de que llegue ese momento. Los últimos días fueron demasiado movidos en todos los aspectos. Mucho trabajo, mucho evento social, mucha corrida con los chicos, hasta incluso llegué a engriparme y casi podría asegurar que fue producto de tanta corrida.
Mi marido también tuvo mucho movimiento. Esta suele ser la época del año en la que más trabajo tiene. Y ahora que ya pasó la peor parte, nos disponemos a descansar unos días.
Y así me encuentran esta semana. Organizándome para dejar todo listo. Adelantando todo el trabajo posible, no sólo por esta escapadita, sino previendo la posible llegada de Cata. Espero que espere a mi vuelta, así nos deja más tranquilas a Vani y a mí. Pero llegará cuando tenga que llegar. “Tranqui Cata, no te sientas presionada”.
El destino? Colonia (Uruguay). Nos vamos en barco, a pesar del miedo que le causó esto a Sofi cuando le conté. “No me gustan los piratas”, me dijo asustada. “En nuestro barco no va a haber piratas, gorda. Los piratas están en los dibus”, respondí yo.
Paula
PD: Ya que no pienso conectarme con el mundo cibernético desde allá, el jueves van a tener que extrañarme porque no voy a poder postear. Salvo que Vani se anime y postee 3 días seguidos. Sino…nos leemos a la vuelta! Besos y abrazos!
PD2: ¡Muy feliz primavera para todos! ¡Y muy feliz día del estudiante para aquéllos que les corresponda!
Estoy en plena escapadita de fin de semana largo inventado… en Rosario. Un placer para el desenchufe de la cabeza y el descanso del cuerpo… bah… lo del descanso del cuerpo se los debo porque hay tantas cosas lindas para ver y para hacer, que ayer por ejemplo, terminamos agotados durmiendos sin cenar… pero es tan lindo Rosario… increíblemente no conocía esta ciudad que tan cerquita está de Capital Federal.
Nos volvemos por la tarde… claro que me quedaría unos días más. Un poco por el lugar y otro poco por el placer de sentirme turista. Nada más lindo que viajar, cualquiera sea el destino.
Mañana, vuelta a la rutina. Felipe retoma el jardín después de casi una semana de no ir por la fiebre y la diarrea (está mejor por suerte, pero los dos primeros días tuvimos que hacer los tres dieta obligada para que Feli no se tentara con lo que comíamos nosotros), y nosotros, a trabajar como siempre. Eso sí, con las pilas un poco más cargadas, después de este fin de semana largo inventado que nos da un envión para recibir a Cata algo más fresquitos… en unas pocas semanas…
V.
Cuando recién nos casamos con mi marido, no había feriado largo que no supiéramos aprovechar para hacer alguna escapada. Ya sea a la playa en los meses de verano, o a cualquier otro lugarcito recóndito de la Argentina el resto del año. No teníamos que planificar demasiado. Tomábamos la decisión en un par de días. “Pintó XX lugar, vamos!”
Con los chicos es diferente. Al menos en cuanto a la planificación (y si hacemos números, obviamente también se suma un costo adicional). Cuando tenés hijos la planificación es mucho más a largo plazo. No podés (o al menos a mí no me sale) decidir qué hacer de un día para el otro, y caer a la deriva en algún lugar sin saber mucho lo que te espera. Por darles un detalle nomás, no podría ir a ningún lugar cuyo baño sea únicamente ducha, porque los chicos son muy chicos todavía y sólo se bañan en bañadera.
Hace unos días, me enteré que mi marido tiene 2 días feriado en Septiembre. Un jueves y un viernes, por lo que tendríamos un fin de semana largo de 4 días.
Me encantaría poder irme de viaje a algún lugar divertido para los chicos. Y también me encantaría poder aprovechar que 4 días no es tanto, y dejar a los chicos con alguien para escaparnos los dos sólos. Un gran dilema. Nunca lo hice y sé que estaría buenísimo, pero con sólo pensarlo me da nervios.
Estoy investigando un poco lugares, precios y demás, como para ver cuál sería la decisión más acertada.
Sugerencias bienvenidas!
Paula