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Un pirulo más

Hoy es mi cumple. Un pirulo más, como dicen los viejos. Pero yo de vieja no tengo nada. Cumplo 36 de edad y 20 de espíritu! Ja! No sé por qué pero a veces siento que el tiempo no pasa y que todo sigue siendo igual que cuando tenía 15, o más o menos. Tampoco exageremos.

En fin, este fin de semana inauguramos una seguidilla de festejos que no termina hasta fin de mes.

El domingo fue el cumple de mi marido. Mismos años que yo, pero él es 2 días más viejo ;) Festejamos en familia y con gran fiesta gran, pero de regalo, porque teníamos un casamiento a la noche. Fuimos todo el grupo de amigos, así que más allá de acompañar a los novios, él también tuvo su festejo.

Esta noche vamos a salir a comer y/o al cine. Todavía no me decido. Pero lo importante es que ya tenemos la baby sitter confirmada para dejar a los peques.

Y así sigue la agenda. Este viernes hacemos festejo conjunto en casa con todos los amigos, el domingo día de la madre, el 30 cumplimos 6 años de casados, y así siguen los eventos.

Eso sí, arranqué con el pie izquierdo, por varios motivos:

1) Esta madrugada me despertó Sofi a las 5:30 am con un “Mamá, quiero hacer pipí” que terminó por desvelarme como hasta las 7am, hora en la que volví a conciliar el sueño y por supuesto cuando nos teníamos que levantar para los colegios, nos quedamos dormidos y salimos todos a las corridas, llegando tarde a todos lados.

2) Mi celular no anda. Simplemente no quiere funcionar. No llama ni deja recibir llamados. No envía mensajes ni me deja recibirlos. Nada. Llamé a la compañía de teléfono y no me saben solucionar nada (para variar, no esperaba mucho más que eso!)

3) Esta mañana me olvidé de sacar la traba de la puerta de servicio. Raquel fue a buscar a Benja al Jardín y cuando quiso entrar a casa, obviamente no pudo! Tuvo que esperarme 1 hora afuera con Benja muerto de hambre y de sueño. Porque claro, me llamó por teléfono pero mi celular no la atendió!!!

4) Mi reloj tampoco anda. O más bien, sí anda pero se movieron las agujas y dice cualquier cosa menos la  hora.

5) Ahora que estaba dispuesta a atender mis llamados cumpleañeros desde el teléfono fijo, se me acabó la batería del inalámbrico!

En fin, espero terminar el día mejor de lo que lo empecé. Manden buenos augurios a ver si me levantan el ánimo!
Besos!

Paula

Ser antisocial

Esta semana me encontró particularmente llena de eventos y programas de todo tipo. Por un lado, aquellos agendados alegremente por mí, de los cuales no me quejo, en absoluto. Y entre ellos, está el “Baby Shower” de Vani, que festejamos este jueves en casa, del cual tendrán novedades seguramente en algún otro post.

Por otra parte, están los eventos familiares típicos, de los cuales no se puede prescindir. No estoy diciendo que no quiera tenerlos, al contrario. Si hay alguien familiero en este mundo, esa soy yo. Me encanta la familia y adoro la vida familiar. Sólo que a veces se da todo junto, sin que uno lo planifique.

Finalmente, están los eventos…cómo llamarlos? No tengo una definición. Pero podría llamarlos algo así como “eventos infantiles”. Sí, porque mis peques son tan peques aún, que todos SUS eventos, pasan a ser MIS eventos por propiedad transitiva.

Yendo a la práctica, una compañerita del colegio invitó a Sofi (y a 3 amigas más) a almorzar y jugar mañana a su casa. Por ende, vamos también las 3 mamás (a almorzar y charlar, no creo que nos pongan a jugar, o sí?)

De ahí, tengo que salir casi corriendo porque Sofi tiene un cumple de otra amiguita a las 4:30, y como todavía no se quedan solas (Sofi en realidad sí se queda!), van también todas las mamás.

El jueves, Sofi tiene otro cumple, de una amiguita de su Jardín anterior, al que obviamente (por propiedad transitiva nuevamente!) estoy invitada. A éste sí que no voy a ir, porque me coincide con el shower de Vani, así que la niña tendrá que quedarse con sus amistades sin buscar de reojo la mirada de mamá.

La verdad que Sofi es super sociable, y no tiene ningún drama (nunca lo tuvo) en quedarse sola en la casa de una amiga o en un cumpleaños. Pero yo suelo ir a estos programas, porque forman parte de otra cosa: de entablar relación con las mamás de las amigas de mi hija, de compartir experiencias, de conocer las casas de las amigas a las que mi hija probablemente vuelva a ir más de una vez, conocer a sus padres, el entorno familiar en el que se mueven, etc. Digamos que la cosa es mucho más profunda, y por eso no me gusta dejar de participar en este tipo de cuestiones.

Sólo que cuando uno intenta llevar un negocio adelante, sumado a reuniones y llamados, sumado a una suplencia por unos meses, sumado al trabajo general de la casa, sumado a cuidar y educar dos peques y sus quehaceres diarios, sumado a la vida social de ellos y de uno, sumado a tener ciertos momentos para compartir en pareja, sumado a…”

¿Hiciste la cuenta? Es simple. El tiempo no alcanza. Necesito convertirme en un ser antisocial. Urgente.

Paula

1er Aniversario

Tengo ¿la virtud? ¿el defecto? de recordar cuanta fecha de eventos se me cruce por la vida. Sí, cumpleaños y aniversarios son un clásico, pero también recuerdo fechas de reuniones de consorcio, de la primera vez que le corté el pelo a Feli, del día que se me inundó la cocina, y blablabla. No categorizo, no es por importancia el recuerdo. Me lo acuerdo y ya.

Tanto, que tengo miedo que cuando sea viejita y me llegue el Alzheimer, lo único que pueda hacer es torturar al mundo hablando de fechas.

Pero, justo hoy que festejamos el primer año de Benja (¡Feliz cumple Benja!), recordé que por estos días, se cumple el primer año de nuestro blog. Por un tema de cambios de plataformas (empezamos en otro lado y nos mudamos un tiempo después a Clarín) se me confunden las fechas. Y no lo puedo creer. Cómo mi mente viene a fallar en semejante dato.

En el archivo no está desde el primer post, así que no lo puedo confirmar. Pero sí recuerdo a la perfección, que una de las primeras entradas (la segunda o tercera, no más) fue la de “Paula, mamá por dos”, donde les contaba sobre la llegada de Benja, esperando que Pau, más repuesta, se los contara en primera persona.

Y así empecé a recordar entradas. Recordé la de Maru Botana, porque pensé que quedaría muy frívola dentro de este espacio, pero después me dí cuenta de que todos entendieron a la perfección lo que quise transmitir, recordé “La verdad sobre mi cartera” de Pau, que me pareció genial para mostrar cómo vamos resignificando todo lo nuestro para adaptarlo a nuestra realidad de hoy. Me acordé también de la infinita cantidad de notas dedicadas a las pestes del invierno y a los peques afiebrados. Los posts dedicados a entender cómo organizamos el tiempo entre reuniones y guarderías, o la innumerable cantidad de entradas dedicados al sueño de los chicos. También la del cafecito de Buenos Aires o todas las dedicadas a nuestros proyectos concretados y los que quedaron truncos.

Y sí, recuerdo con especial cariño, la escueta entrada en la que les conté que estaba embarazada. ¡Ah, ahora recuerdo también aquella entrada donde les conté que la panza se llamaba Catalina! Esa me gustó mucho también.

Y las vacaciones, y los saludos de fin de año, y todo.

Francamente, este blog es un resumen muy acabado de nuestro día a día. Puede aburrirte si no estás en el tema, o puede intrigarte si tu mundo es muy distinto al nuestro. Quizás podés identificarte con nuestras historias o contarnos qué hiciste vos cuando te pasó lo mismo.

Lo que siempre está presente, es el comentario de nuestros amigos bloggers, esos que no conocemos personalmente, pero que su opinión enriquece nuestra visión de los asuntos, y desde luego, enriquece este blog.

A un año de empezarlo, estamos súper contentas de hacerlo. Y lo tomamos como un trabajo, con esa dedicación y esa responsabilidad que cargamos en cada aspecto de nuestra vida.

Gracias por leernos, gracias por comentarnos, gracias por desarrollar esos blogs tan lindos de los que también aprendemos otros mundos y los conocemos un poco más.

Gracias Piper, Sire, Juanita, Miss Sunshine, Ceci, Contradictoria, Amy, mujerde30, Gloria, Carla, Ramiro, medio-loca, suenos, anagabriela, Milly, quimeykiltru, Pottercita, andrea, Jaker2ilustrado, maria-cristina, lely, brujita-cachivache, y tantos otros amigos que estamos conociendo a través de este medio. Gracias a los comentaristas “Anónimos” y a los lectores silenciosos que no comentan pero les interesa lo que leen y vuelven a entrar al blog.

Gracias a todos. Este es nuestro humilde homenaje a todos los que tratamos de ser los mejores padres posibles sin dejar nuestra individualidad, nuestras actividades y nuestros intereses de lado. Es un gran desafío. Tal como hacer este blog todos los días.

V.

El primer cumple

Mañana es el cumple nro. 1 de Benja. Y la verdad, no sé bien cómo expresarles lo que siento. Por empezar, emoción pura.

En primer lugar, porque lo veo crecer y me emociona. Está muy grande, y muy personaje. Me hace reir mucho, tiene una cara de atorrante que me mata, y a la vez te compra con sus sonrisas todo el tiempo.

Por otro lado, también lo siento como un gran logro. Como comenté varias veces en distintos posts, la crianza de Benja me costó mucho más que la de Sofi. No sé si por ser el segundo, por ser varón (y consecuentemente más inquieto), por simple personalidad, por…lo que sea. Pero me costó más. Y eso hace que el logro se sienta mayor. Llegar al año en la educación de un hijo es un gran paso, y tanto mi marido como yo nos sentimos orgullosos de haberlo logrado. También influye el finalmente exitoso “Duérmete Niño”. Nos costó esfuerzo, ansiedad, algo de angustia, y muchas horas de sueño. Pero lo logramos. Hoy Benja se duerme solito y toda la noche de un tirón. Algo que hace tan solo unos días parecía imposible.

Y mañana es su gran día. Mañana es especial. Mañana quiero pensar y dedicarle todo el día a él. A disfrutarlo, a compartir su cumple en el Jardín (con la familia festejaremos el fin de semana), a compartir su juego a la tarde, a disfrutarlo a pleno. Y que Sofi también lo disfrute.

Benja cumple un año. Sabe aplaudir, saludar con la manito, bailar (a su modo), decir “Hola”, y una mezcla de “mamá” y “papá”. Sabe tirar besos con la mano, y también dárnoslos (llenos de baba) en el cachete. Pero sobretodo, sabe comprarnos con su mirada pícara, con sus sonrisas permantentes, con su cara de atorrante simpático, y con sus movimientos constantes.

En estos días logró también dos grandes cosas: 1) cortar el primer diente (síii, aunque no lo crean, todavía no tenía ninguno) y 2) dar unos pasitos (así muy sutilmente tirándose de un mueble a otro, con un pasito intermedio).

Podría seguir escribiendo mucho más. Porque son tantas las cosas que pasan en un año, y más cuando se trata de criar a un hijo. Y más aún cuando lo que uno escribe expresa el amor de madre. Así que no los aburro más. Me voy a cocinar su torta!!!

Buena semana para todos!

Cumplir años

El sábado fue mi cumpleaños. 32, para ser exacta.

¡Cuántas cosas remueve esa bendita fecha!

Es un día como todos. Y cuando te querés dar cuenta, ya pasó. Pero es inevitable hacer una especie de balance, de pensar cómo fue el año que terminás y cómo querés que sea el que empezás. Me parece más provechoso hacer esto cuando uno cumple años, que el 31 de Diciembre, ya que en definitiva, es un período de tiempo estipulado de manera masiva y por los mayas,  aztecas, o no sé quiénes. En otras palabras, marca muy poco para mí, que llegue fin de año. De hecho, fin de año, es la mitad de mi año. Por eso, toda esta cuestión emocional del balance, del cómo me fue, del qué quiero para el próximo año, viene el 29 de Mayo, no el 31 de Diciembre.

Y este año, me lo tomé muy en serio. Con muchas ganas de festejar, y con muchos proyectos por concretar.

El balance por suerte, fue súper positivo. Tengo miles de pendientes. Esos que son los que evaluaré el 29 de Mayo del año que viene esperando que otra vez, el saldo de a favor.

¡Excelente semana para todos!

V.

Embalaje

Sí señores. Arrancó el caos en casa. Vinieron los del servicio de mudanzas y empezaron a embalar. En menos de diez minutos, mi depto se había convertido en una especie de librería desordenada. Cartones y cintas de embalar por todos lados. Papel madera, film, y alguna que otra frazada para envolver muebles.

En el medio, Benja gatea por el living entre las cajas y los muebles. Pasa justito justito, cual embarcación veneciana en el más angosto de los canales.

Creo que el día va a ser largo. Y encima anoche Sofi se despertó con fiebre. Mal momento, no?

Lo que sí, el festejo de su cumple estuvo espectacular. Tranquilo, en familia, con su torta rosa de princesas tal cual ella la había soñado. Con juegos en familia de los de aquéllas épocas: juego del paquete, baile de las estatuas, globos, etc. Por supuesto que ella fue la ganadora en todos los casos.

Así que así andamos. Entre emociones y caos.

Buen resto de semana! Paula

Como María Leal

Los que son un tanto viejos como yo se acordarán de aquél programa de TV que conducía María Leal: “Hasta las manos”. Así me siento hoy.

Fin de semana trabajando un poco en una propuesta (muy interesante por cierto) que tenemos que presentar hoy, por lo que el resto del día estaremos trabajando en eso.

Mudanza en puerta con fecha definitiva: sábado 27 (o sea, este sábado!).

Embalaje coordinado para Jueves y Viernes.

Miércoles feriado y cumpleañero: Sofi cumple 3 años! Y todavía no pude ir a comprar su regalo! Ya lo tengo visto y elegido, pero aún no pude efectivizar la compra.

Mañana martes es el festejo en el Jardín. Programa de hoy? Preparar la torta y demás menesteres para llevar mañana.

A esto se suman trámites varios relacionados con el depto nuevo, pintores, pulidores, plastificadores, electricistas, una canilla que pierde, una amiga que está al parir y probablemente vaya a visitar al Sanatorio, otra amiga que cumple años hoy y probablemente festeje en algún momento de la semana, Benja que está terriblemente molesto (creo que finalmente están por aparecer sus primeros dientes), empleada nueva en casa…en fin, no sigo porque no quiero atosigarlos.

Es sólo un pequeño justificativo o excusa de mi posible desaparición de la blogósfera durante los próximos días.

Que tengan una linda semana (o más tranquila que la mía al menos!). Y pongámosle mucha onda que al menos son 4 días!!!

Paula