Una buena noticia
Ayer salí de casa maquinando mi cabeza con cuestiones del jardín de Felipe. Cuestiones que me están ocupando mucho la cabeza.
Dejé a los niños con mi marido que los lunes llega más temprano, y me fui a una reunión en la institución donde doy algunos cursos. Todo el camino de ida, pensaba y pensaba sobre este tema del jardín. Llegué allí y para mi sorpresa, me encontré recibiendo una propuesta de trabajo más que interesante.
Y de repente cambié el chip.
Me olvidé por completo del jardín, de la caca que no hace Cata que me tiene bastante preocupada y de los arreglos para las vacaciones de verano.
Y me encontré tirando ideas para un proyecto que me resultó sumamente interesante.
La vuelta a casa fue pensar en eso y en cómo podría estructurar todo mi trabajo pendiente. Impresionante me resultó darme cuenta de cómo te libera el cambiar de aire, el pensar en otra cosa, el abrir tu cabeza al mundo.
Llegué a casa con mucha energía y ganas de seguir pensando.
Ahí mi marido me dijo que había estado todo ok y la gorda había hecho caca finalmente, tema que me tiene muy preocupada ya tuvimos que hacer algunos análisis para descartar infecciones y demás.
No saben qué alegría sentí al recibir esa noticia. Volví a ponerme el chip de “Vanina Mamá” y creo que fue la mejor noticia que pude recibir para finalizar el día.
Qué loco esto, pensé después. Pensar que todo se resolvió en un “sacar y poner el chip”.
V.

Está buenísimo eso de cambiar el chip, es como sentir que dentro de una misma conviven varias personas, por ejemplo: Vanina mamá, Vanina profesional, Vanina amiga, Vanina docente, Vanina mujer, etc…….
Es sumamente necesario cambiar de aire y despejar nuestra cabecita para andar mejor…
Me gustó mucho este post…
Besos y suerte con toda la planificación