El centro del debate
Este espacio (nos) sirve para la reflexión acerca de la crianza de nuestros hijos en un contexto en que sus padres trabajan y quieren darle lo mejor desde lo emocional hasta lo concreto (lo mejor que podamos, claro está).
Estos días en que escuchamos hasta el hartazgo posiciones encontradas sobre el matrimonio homosexual y su influencia en la crianza de los más chiquitos, tenía ganas de compartir algunas impresiones personales aquí también.
Con el respeto al máximo por la opinión distinta del otro como bandera, pero también con el respeto hacia mi propia opinión, me pregunto un par de cuestiones:
(1) ¿Qué entendemos por “ley natural”? ¿un hombre y una mujer teniendo hijos? ok, perfecto. Entonces, hagamos un piquete en cada centro de fertilidad del país, porque que estas instituciones atentan claramente contra la ley natural. También protestemos contra la adopción de los solteros (cosa que ya se da en la actualidad) porque allí entran todos en la misma bolsa, gays y heteros, y nadie les consulta si no es perjudicial para el chico ser criado por una sola persona independientemente de no estar en pareja (para los papeles).
(2) ¿ Por qué no entendemos que se trata de una nueva concepción de familia que no “es contagiosa” porque no hay nada malo para contagiar y porque cada ser homosexual, surgió “naturalmente” de una mamá y un papá hetero?
(3) ¿ Por qué no nos retrotraemos a unos 30 ó 25 años atrás (no tengo idea del tiempo exacto) en que el divorcio no existía y la sociedad se cuestionaba justamente esto, un nuevo concepto de familia? Algunos podrán decirme que hoy se divorcia cualquiera, después de 15 días de haberse casado. Puede ser. Pero al menos, el que realmente lo necesita y piensa en el bien de su familia y en la felicidad profunda de todos los que lo rodean, puede hacerlo también, evitando años y años de desdicha y de hipocresía manteniendo en pie una familia que no es tal.
(4) ¿Por qué el centro del debate pasa por entender el concepto de familia (nuevo o viejo) a través de una papá y una mamá? ¿ Qué pasa acaso en familias heterosexuales donde el padre/la madre los abandona y siguen con uno sólo de sus miembros como cabeza de familia? Pasa lo mismo si alguno de los dos muere. Y ni hablar cuando los benditos padres biológicos cometen aberraciones (de todo tipo) con sus hijos. ¿Allí entra el concepto de “ley natural”?
En fin. Como no me gustan los grises y este tema me llamó la atención tanto como me impresionó la capacidad de debatir con eufemismos que tienen algunos legisladores, sólo quería aprovechar este espacio de reflexión sobre la crianza de nuestros hijos para compartir con ustedes algunas de las preguntas que todo este debate me dispara en lo personal.
Y tratar de entender la lógica de un debate que para mí está caduco, ya que lo único que necesita esta ley, es sancionarse para seguir a la lógica de la realidad, que ya se viene dando desde hace un tiempo largo.
Hablando de nuestros chicos específicamente, el centro del debate no pasa por el nuevo concepto de familia que se construiría, sino por aceptar el (nuevo) concepto de familia que se está dando en la realidad desde hace mucho y que esos chicos (producto de adopciones o de fertilizaciones asistidas absolutamente legales) no tienen los mismos derechos que nuestros hijos, que son producto de familias heterosexuales.
Se trata de ellos, no de ser homosexuales, ni de una familia con dos mamás o dos papás. Todo eso ya se está dando en la realidad. Que la ley siga a a la realidad y sirva para incluir a los más chiquitos en el mismo marco de contención legal que tiene cualquier hijo de vecino.
V.

El debate acerca de si sí o si no al matrimonio gay nos está haciendo crecer como sociedad. Es que ya ha dejado de hablarse del tema puntual y se está además dialogando sobre temas que me parece fantástico que se hable: la familia, el matrimonio, lo natural, la cultura, la religión, los derechos humanos, el amor.
Estoy feliz de que nuestro país evolucione.
Todo mi apoyo a la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo. Todo mi apoyo a que esas familias sean reconocidas como tales y puedan adoptar o inseminarse.
Todo mi apoyo a reconocer la realidad, sacarla a la luz y sentirnos en plena igualdad ante la diversidad.
Me encantó tu post.
Beso