Una sensación…
Hace tiempo que vengo con ganas de contarles de mi experiencia en el área docente. Experiencia que además de gustarme por demás, me acompañó desde los tres meses de Felipe, con lo cual, también sirvió “de una manera terapéutica” (je!) para empezar a trabajar el despegue con él.
Pero ayer me movilizó mucho una situación que viví y quería compartirla con ustedes en este espacio.
En pleno barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires, ví como impunemente un tipo con una gorra que cubría la mitad de su cara y una pistola (nunca había visto un arma que no estuviera encajonada en algún museo o algo así!) salía de un edificio apuntando a unos hombres que estaban adentro y empezó a correr hasta que una moto que venía en contramano lo subió y se fue.
¿Contexto general? 4pm. Autos miles por todos lados. Amenábar y Virrey del Pino.
Y la gente como yo, paralizada, apenas atinaba a llamar a la policía o al 911…
El solo hecho de pensar que en algún momento se me cruzó por la cabeza ir para allá con Felipe por si se me hacía tarde me pone la piel de gallina.
Yo estaba en la esquina esperando para cruzar y el tipo con ese chumbo plateado a 30 metros mío. Claro que no se percató de mi presencia, estaba “ocupado con otras cosas”.
Lo único que yo quería hacer era cruzar la calle y llamar a alguien (como estaban haciendo todos). “¿Qué pasa si se le escapa un tiro? ¡estoy embarazada!” (pensaba entre mí) Quería cruzar frenéticamente la calle pero la cantidad de autos y el semáforo en verde me lo impedían.
Impunidad total, plena luz del día, lleno de gente y gritando a más no poder. Cero reacción por parte de los vecinos que no por falta de voluntad sino por falta de tiempo porque todo fue muy rápido, no pudieron comunicarse con la policía (o con alguien) en tiempo y forma.
Y después nos hablan de “sensaciones”… qué descaro.
V.

Horrible lo que te pasó Vani… me imagino como te temblarían las piernas del susto!!!
Si de sensaciones hablamos, esto amerita una terrible sensación de impotencia mezclada con una bronca enorme, no? Pero lo que se dice “sensación de inseguridad”, qué es eso???
Quieren hacernos quedar como locos… por favor!
Suerte en las agitadas calles porteñas…