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La seguridad y la salud en el trabajo



La seguridad y la salud en el trabajo tienen por objetivo incidir en el medio ambiente laboral para garantizar la integridad psicofí­sica de los trabajadores.
Son números los agentes que pueden afectar la salud en los lugares de trabajo. Estos pueden clasificarse en dos grandes grupos, los orgánicos y los psico sociales. Los primeros son más evidentes en el sentido de que su vinculación con el trabajo. Los segundos son advertidos mediante una tarea de relacionamiento conceptual
Los riesgos orgánicos suelen subdivirse a su vez en cuatro grupos; mecánicos, fí­sicos, quí­micos y biológicos. Estos son los riesgos mas tí­picamente laborales en el sentido de que su vinculación con el trabajo es precisa, evidente por sí misma, y, por ende, indiscutible.
Los agentes psico sociales precisamente por su vinculación menos evidente con el trabajo, son poco valorados y, en cierto modo, poco conocidos, sin embargo, su potencialidad para provocar accidentes y enfermedades es cada vez mas clara.
A nivel invididual, estos factores pueden provocar errores humanos que son causa directa de los accidentes, en la mayorí­a de los cosas por distracciones y actos fallidos.
A nivel más general y abstracto las tensiones sociales propias del funcionamiento de la organización del trabajo, es capaz de generar las mas diversas alteraciones psicosomáticas individuales.
Las relaciones interpersonales entre compañeros, jefes y subordinados, la excesiva carga horaria, el ritmo inadecuado de trabajo, abusos en la rotación, la de promoción, salarios bajos, inadecuada calificación profesional y preocupaciones familiares, son algunos ejemplos de factores potencialmente causantes de afecciones distinta índole tales como úlceras, enfermedades cardiovasculares, etc., y también de accidentes.
De esta manera se propende a la humanización del trabajo persiguiendo la mejora de la calidad de vida y un mejor desempeño laboral que redunde en una mayor competitividad. El logro de este objetivo supone una acción cientí­fica interdisciplinaria. Los accidentes y las enfermedades profesionales no son producto del azar ni pueden reputarse inherentes al trabajo. Ocurren como consecuencia de causas cuya identificación y análisis permite instrumentar medidas para evitarlos o para disminuir su número y consecuencias.
Hay una sola forma de saber, hacer un trabajo aquella que no imponga que los trabajadores pierdan su vida o salud en el intento de abastecer las necesidades básicas personales y familiares.
Saludos cordiales, Sandro Enfermero

Miedo a denunciar y cuando se hace y no nos escuchan?

Denuncian a médico de guardia del Masvernat por abandono de trabajo y agresiones.
|| Fuente: RIO URUGUAY

La delegada zonal de UPCN, Victoria Torrea, denunció que un médico de guardia del nosocomio no se encontraba presente en su lugar de trabajo, cuando el sábado 13 de junio, por lo que una enfermera parturienta debió atender en soledad a una paciente que dio a luz; Como agravante, al conocer un informe interno que relataba el hecho, el médico cuestionado reaccionó agrediendo a la trabajadora del sector, quien es Jefa de Enfermería del hospital Masvernat.
“El viernes cuando andábamos haciendo la recorrida gremial nos encontramos con que un médico de maternidad había agredido a una enfermera, porque ella había pasado su parte diario que el sábado el doctor no estaba en su guardia”, resumió en un primer momento Torrea, en declaraciones al programa “Despertá con Nosotros” (Radio Activa).

Fue allí donde relató los pormenores del incidente, la imposibilidad de encontrar al profesional y “la causalidad que la Jefa de Enfermería fue ese día porque faltaba personal y se presenta una parturienta con antecedentes de cesárea”, prosiguió.

Al médico lo habrían buscado en su habitación de descanso, “donde tendría que estar con el otro médico de guardia”, pero no estaban ninguno de los dos, señaló la gremialista en su relato. Asimismo consignó que “la partera puede hacer algunos controles, pero no puede hacerse cargo de un parto”.

La historia tuvo su otro capitulo el pasado viernes, cuando “este doctor se presenta en el hospital, y se entera que en el parte diario estaba la denuncia de la Jefa de Enfermería”. A lo que el profesional respondió con insultos, y “arrojándole una carpeta de tapa dura en la cara” a la denunciante.

Ataques reiterados

La delegada de UPCN aseguró que “no es la primera vez que ese doctor nos arremete verbalmente”, pero “como siempre eran enfermeras y no eran Jefas, nadie se animaba a hacer la denuncia”, considerando que “llegó un momento en que colmó el vaso”.

Torrea destacó que la trabajadora agredida “cumplió con su deber haciendo la denuncia a la doctora Patricia Ledo, que es la Jefa del profesional, de que el médico no se encontraba en ese momento”. Destacando que fue la Dra Ledo la que “elevó la denuncia al doctor Elordi, director del hospital”.

En tanto que desde el gremio se elevó una denuncia a la Dirección de Trabajo por violencia laboral. “Le pedimos sumario a este profesional porque no es quien para agredir a una enfermera ni a nadie”, dijo Torrea. Valorando que “las enfermeras son el corazón del hospital” y pidió pensar en “la mujer que fue a hacer un parto”. Reiterando que el parto propiamente dicho se produjo alrededor de las 6 de la mañana y la asistió la partera, sin la presencia del médico solicitado.

Miedo a denunciar

Victoria Torrea aseguró que hechos como el relatado “pasan re seguido en el hospital”, pero lamentablemente “ninguna de las enfermeras se animan a denunciarlo, por el miedo de que después las agredan verbalmente”.

Declaró que “se lo venimos diciendo muchas veces al Dr. (Orlando) Elordi”, director del hospital “pero esto sigue igual. No tenemos una respuesta. No se ve un mejoramiento por ese lado”, se quejó. Apuntando que este tipo de ataques verbales “siempre pasa el fin de semana”. (LAVOZ901.COM.AR)

Planean formar 45 mil enfermeros en ocho años

Con la meta de formar 45 mil enfermeros para el año 2016, el gobierno nacional presentó hoy el proyecto de ley para poner en marcha el Plan Nacional de Desarrollo de la Enfermería , una especialidad clave para el sistema hospitalario que registra un déficit preocupante.

Infobae – © Tucumán Noticias | 25/10/2008-00:00 hs. | El proyecto fue presentado por la presidente Cristina Kirchner busca que la relación médico-enfermero sea de uno a uno, tal como establecen los estándares de calidad internacionales. Pero además, se busca aumentar el nivel de profesionalización de los enfermeros, de manera tal que ya no sean auxiliares, es decir, que están mejor capacitados para ofrecer un buen servicio a los pacientes, detalló el ministro de Salud de Buenos Aires, Claudio Zin .

El plan nacional prevé estimular a los jóvenes para que elijan la carrera de enfermería. En este sentido, se creará un sistema de becas destinado a los estudiantes y a los auxiliares que ya prestan servicio en los centros de salud para que se profesionalicen. A los que cursen el primer año de la carrera se les otorgará 900 pesos mensuales, mientras que a los de segundo 1.100 y a los del último año, 1.300 pesos. Además se les ofrecerán facilidades horarias para los que ya se encuentren trabajando.

A nivel nacional, el plan delineado por la cartera sanitaria para todas la provincias prevé también que los alumnos asuman el compromiso de trabajo en la provincia en la que se formaron por un lapso de dos año como mínimo.

Por otra parte, se anunció la creación de un fondo fiduciario para el financiamiento de la capacitación profesional que incluye, además de las becas para alumnos, subsidios a las instituciones formadoras.

En Tucumán

El director del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA), Manuel Avellaneda confirmó le pronta entrega de 4 mil becas para jóvenes estudiantes de enfermería.

El plan, que se aplicará con apoyo del Gobierno Nacional, busca cubrir el déficit de auxiliares de la salud que aqueja al sistema. La idea es entregar una suma fija a todos aquellos que decidan encarar la carrera universitaria de enfermería a fin de incentivarlos.

La ausencia de enfermeros en los hospitales fue confirmada por el director del del hospital Padilla, quien aseguró que se trata de un problema extendido a escala mundial.

Enfermeros desconocen la implicancia legal de no registrar sus tareas

Una investigación realizada en la carrera de Enfermería de la UNNE detectó un importante desconocimiento de los propios enfermeros respecto a la implicancia ética y legal de confeccionar registros de sus tareas. Por ejemplo, el 80 por ciento de enfermeros consultados sabe que las actuaciones realizadas deben quedar registradas pero no saben porqué.

La investigación fue realizada a través de encuestas en los hospitales públicos Escuela, Geriátrico, Llano, Pediátrico, Vidal e Instituto de Cardiología de la capital correntina, con el fin de valorar los conocimientos que sobre responsabilidad ético – legal tienen los enfermeros que se desempeñan allí, y evaluar las implicancias de los aspectos éticos legales en la elaboración de dichos documentos.

“Los resultados obtenidos en esta primera investigación nos conduce a una problemática situación de insuficiente conocimiento de la implicancia ético – legal en los registros de las tareas de enfermería” explicó Silvia García de Camacho, directora de la carrera de Enfermería de la Facultad de Medicina de la UNNE.

Comentó que si bien hay un gran porcentaje de enfermeros de nivel no profesional, eso no debería ser justificativo del desconocimiento y falta de ejecución de las normas vigentes de registro de las tareas.

La mayoría de los consultados respondió afirmativamente la existencia de los tres tipos de registros: paramétricos, informe y cuaderno de novedades, pero desconocen la normativa vigente sobre cómo estructurar esos registros y su alcance.

Por ejemplo, el 80 por ciento sabe que las actuaciones de Enfermería deben quedar registradas pero no explica el porqué, mientras que el 90% conoce la importancia del registro pero desconoce las características que deben reunir los mismos, el tipo de información y las implicancias éticos legales que resultan de éstos.

“Existe un importante desconocimiento relativo a la confección y aspectos éticos legales de los registros, de lo que se desprende que actualmente en el ámbito hospitalario se necesita capacitación en el tema con miras a minimizar cualquier tipo de demanda legal” dijo.

Señaló que hasta hace unos años no existían normativas provinciales explícitas sobre lo que debían registrar los enfermeros, ante lo cual el Ministerio de la Salud de Corrientes dispuso la existencia de un registro único en el que se precisan los criterios a tener en cuenta.

Pero más allá de esa medida, sigue siendo dificultoso el cumplimiento de esta obligación de los enfermeros en forma debida, algo que no es propio de Corrientes ni la región, sino de todo el país.

“Nuestra intención no es una crítica hacia los colegas que realizan sus actividades en un contexto complejo, sino avanzar en lograr una eficiente y óptima notificación de las tareas que desarrollan en esta área de la atención médica” aclaró.

Remarcó que hasta el momento se avanzó en una primera etapa del proyecto, el cual persigue profesionalizar la actividad pero por sobre todo liberar a los enfermeros de cualquier responsabilidad que pueda surgir de un deficiente registro de sus tareas, más aún en tiempos de auge de la “industria del juicio por mala praxis”.

García de Camacho recordó que el enfermero es responsable de la recogida de datos y la valoración del estado de salud de los paciente, de establecer un plan de cuidado de acuerdo a los objetivos y, consecuentemente, de reevaluar y revisar dicho plan.

Agregó que el conocimiento de estos aspectos éticos y legales implica tener en cuenta una serie de derechos y obligaciones que emanan de la Ley del Ejercicio Profesional y los derechos de los pacientes, normas que persiguen por un lado el adecuado desarrollo profesional del enfermero y por otro una atención de calidad.

“Los principios éticos de la práctica profesional exige del enfermero una conducta responsable pues en su tarea toma una serie de decisiones que repercuten positiva o negativamente sobre los usuarios de los servicios de salud y que deben quedar reflejados en los diferentes registros” detalló.

José Goretta

Revisión crítica de una interpretación del pensamiento de Virginia Henderson. Acercamiento epistemológico al libro de Luis, Fernández y Navarro

Xabier Irigibel-Uriz1

1Diplomado en enfermería por la Universidad Pública de Navarra/Nafarroako Unibertsitate Publikoa. Estudiante de la Maestría Ciencias de la Enfermería. Escuela de Enfermería, Universidad de Costa Rica, sede Rodrigo Facio. San José, Costa Rica

RESUMEN

La construcción teórica en enfermería se presenta como el camino por donde deben acontecer las transformaciones de la disciplina. En ese caminar este artículo tiene por objetivo contribuir al debate de la adecuación o no de la teoría de Virginia Henderson, así como de la interpretación que se hace de la misma. Para ello y por medio de la metodología historicista, se realiza un acercamiento epistemológico del libro “De la teoría a la práctica, el pensamiento de Virginia Henderson en el siglo XXI”, escrito por tres enfermeras docentes de la Universidad de Barcelona. Los resultados ofrecen una lucha paradigmática en la que la ideología que impregna a las autoras dificulta una concepción innovadora de los Metaparadigmas de enfermería.

Palabras clave: Construcción teórica de la enfermería. Teoría de Virginia Henderson. Método historicista. Metaparadigmas de enfermería.

Introducción

Este artículo, pretende promover la reflexión y el debate sobre la adecuación de la teoría de Virginia Henderson así como de la interpretación que se hace de la misma. Para propiciar dicha reflexión, y a través del historicismo, se realiza un acercamiento epistemológico al libro “De la teoría a la práctica, el pensamiento de Virginia Henderson en el siglo XXI”, escrito por María Teresa Luis Rodrigo, Carmen Fernández Ferrín y María Victoria Navarro Gómez,1 todas ellas enfermeras docentes de la Escuela Universitaria de Enfermería de la Universidad de Barcelona. La metodología historicista surge como reacción ante el cientificismo puro de las ciencias naturales y desde esta perspectiva se estudia la teoría desde matrices disciplinares y tradición investigativa, enfocándose más en la habilidad explicativa que en el análisis estructural.2 Meza señala que desde esta perspectiva “el descubrimiento de la teoría se ve como un proceso en vez de un producto que surge de la actividad científica”.3

Por medio del historicismo y partiendo del deseo de construir elementos que sirvan para propiciar una relectura de la esencia de la enfermería, se realiza un análisis epistemológico del libro en cuestión. Un análisis donde se trata de evidenciar el peso ideológico del ser y del saber enfermero en el hacer generalizado, esencia de la enfermería para el inconsciente colectivo. La reflexión, se orienta a resolver las siguientes cuestiones: ¿cuál es la orientación paradigmática de las autoras? Partiendo de los postulados de Virginia Henderson, ¿es posible interpretar los metaparadigmas de enfermería desde una perspectiva diferente a la que nos evocan las autoras?

El primer paso para tratar de responder al objeto de estudio y a las preguntas planteadas, será acercarse a las interpretaciones y a los planteamientos que las autoras hacen de la teorizante. Una vez aproximados al contenido del libro en cuestión, se procederá a realizar un acercamiento epistemológico en la que se abordarán los patrones del conocimiento, la forma del conocimiento y el paradigma desde donde se trata de construir el conocimiento. El artículo termina proponiendo diferentes anteojos desde donde reorientar los casos clínicos que analizan las autoras.

El libro se divide en tres partes: “La primera de las cuales, dedicada a los aspectos teóricos, contiene el soporte conceptual y metodológico necesario para comprender la segunda donde, mediante el desarrollo de casos, se ejemplifica nuestra propuesta”.1 El soporte conceptual y metodológico, se centra en el análisis del proceso de atención de enfermería, la taxonomía diagnóstica de la North American Nursing Diagnosis Association (NANDA), los modelos conceptuales de enfermería, el modelo conceptual de Virginia Henderson y en la relación entre los elementos de análisis identificados recientemente. La tercera y última parte contiene los anexos en donde se ofrecen una serie de instrumentos y datos a considerar para una mejor comprensión de la teoría de Virginia Henderson.

Virginia Henderson elaboró su modelo conceptual debido a su deseo de clarificar la función de las enfermeras. Para ello y basándose en las teorías sobre necesidades y desarrollo humano descritas por autores como A. Maslow, E. Ericsson y J. Piaget, desarrolló un modelo conceptual basado en 14 necesidades básicas. Desde la perspectiva de la teorizante, la disciplina de enfermería nace ante la falta de fuerza, conocimiento o voluntad para satisfacer cualquiera de las necesidades básicas de las personas, lo que da lugar a estados de dependencia y de falta de autonomía.

Desarrollo

La teoría del conocimiento o epistemología por la adaptación del termino inglés Epistemology, proviene del griego episteme (ciencia) y logos (tratado), esto es, tratado de la ciencia;4 y se refiere a la doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico. El conocimiento es el producto de la relación entre el sujeto (quién conoce) y el objeto (lo conocido). El sujeto no obtiene el objeto en si mismo, sino una imagen de él, una representación mediatizada por su experiencia y su proceso de socialización: “El resultado de este proceso cognoscente es producto de los determinantes personal, social e histórico”,3 los cuales, son los principales determinantes de la ideología del sujeto y en consecuencia, los condicionantes de toda representación.5 Partimos de que somos sujetos ideológicos y de que cualquier intento de conocer la teoría de Virginia Henderson estará mediatizada por la ideología que impregne a cada sujeto. Mayor influencia ideológica se desprenderá en el caso en que además de conocer la teoría, como en el caso de las autoras del libro, se de una “…visión o interpretación del modelo de V. Henderson”.1 Se enfatiza en la idea del sujeto ideológico debido a que más tarde, en las conclusiones, se retomará este aspecto para tratar de comprender el sentido de la necesidad de cambio de mentalidad en función de nuevos paradigmas de enfermería.

Se considera como unidad de análisis para este estudio, los patrones del conocimiento identificados por Carper.6 Estos se refieren al conjunto de conocimientos que al clasificarlos en diferentes patrones sirven para delimitar el horizonte de expectativas a los que se acotan. De este modo, Carper identificó cuatro patrones o cuatro horizontes de expectativas en cuanto al conocimiento de enfermería: patrón estético, empírico, ético y personal.

El primero, el patrón estético, se refiere al arte de la enfermería. Meza señala que “…se percibe a través de la descripción de las acciones, actitudes, conductas e interacciones de las y los enfermeros con otras personas”.3 Partiendo del mismo título del libro se hace evidente la voluntad de trabajar la teoría con fines prácticos, por lo que se identifica claramente la hegemonía del patrón estético. Hecho que se concreta con el desarrollo de los ocho casos clínicos enfocados a la descripción de las acciones, actitudes e interacciones de las enfermeras y los enfermeros con otras personas. Circunstancia esta que nos permite afirmar que el pragmatismo es la corriente epistemológica predominante en las autoras.

Sin embargo, el conocimiento que en última instancia se orienta a fines prácticos, nace del análisis y descripción de conceptos teóricos de Virginia Henderson. Nace del patrón empírico, entendido como: “Sinónimo de la ciencia positivista, el conocimiento es sistemáticamente organizado en leyes y teorías generales con el propósito de describir, explicar y predecir fenómenos o intereses especiales de la disciplina de enfermería”.7 En resumidas cuentas y en términos coloquiales, las autoras nos presentan un libro donde el conocimiento nace del saber de la enfermería (la teoría de Virginia Henderson), para de este modo, transformar el ser de la enfermería (patrón personal) y en consecuencia el hacer (fin deseado). Todo ello para que la atención que brindan las enfermeras sea de mejor calidad, lo que implicaría la repercusión de todos los anteriores patrones sobre el cuarto y último, el patrón ético. Como se puede observar, resulta imposible desprenderse del carácter dialéctico de los patrones, en donde el principio de desarrollo y de universalidad8 adquieren gran importancia al imposibilitar la clasificación rígida de la incidencia de dichos patrones.

Del mismo modo que los aportes de Carper han transcendido al conocimiento de enfermería, Meleis es otra enfermera teorizante que ha contribuido notablemente al desarrollo de ciencia de la enfermería. En su libro Epistemology: The nature of Knowledge,9 identifica tres formas que han contribuido a aprehender el conocimiento de enfermería: el conocimiento clínico, el conceptual y el empírico. El conocimiento empírico supondrían los resultados de las investigaciones, empíricas o no. El conocimiento conceptual trata de generalizar e ir más allá de las experiencias y se podría identificar como ejemplo, los aportes que hace Virginia Henderson. En última instancia se encuentra el conocimiento clínico, donde situaríamos este libro puesto que está orientado a conocer la problemática del cuidado de las personas y el compromiso con la práctica.

Dicen las autoras del libro que “…los modelos enfermeros están marcados por las grandes corrientes filosóficas de pensamiento imperantes en el momento en que vieron la luz”.1 Del mismo modo, estas grandes corrientes influyeron en el análisis y la interpretación que realizan las autoras sobre la teorizante. En enfermería se distinguen tres corrientes de pensamiento, tres formas de percibir el mundo. Denominadas paradigmas de enfermería, Kérouac10 describe las corrientes que brevemente señalan las autoras.

El paradigma de la categorización nació a finales del siglo XIX con la primera publicación de Florence Nightingale y duró hasta principios del siglo XX. Su principal característica es que el cuidado está orientado hacia la enfermedad bajo el principio de efecto-causa. El paradigma de la integración se caracteriza por centrar la atención en la persona integral y se extiende desde mediados del siglo XX hasta la década de 1970. El paradigma más moderno es el denominado como de la transformación o simultaneidad y se sitúa temporalmente a partir de la década de 1980. Su característica principal es que el cuidado se orienta desde un enfoque de apertura al mundo del que el ser humano forma parte. Una apertura que supone un cambio cualitativo al dejar de trabajar para las personas (categorización), al dejar de trabajar con las personas (integración), y pasar a estar con las personas (transformación) y desde ahí, trasformar las realidades.

Las autoras, sitúan los aportes de Virginia Henderson dentro del paradigma de la integración y al hacer apología de dicha teoría, se supone que se identifican con dicha corriente. Como lector del libro debo señalar que esta circunstancia me llamó mucho la atención puesto que no entendía como aún conociendo la evolución paradigmática de enfermería, se podían casar con un paradigma que supuestamente debiera ir cediendo espacio en función de los nuevos pensamientos y las nuevas formas de comprender el mundo que describe el paradigma de la transformación. De cualquier manera, se entiende que lo más importante no es en qué paradigma se clasifique la teorizante asumida por las autoras, sino la interpretación que hagan de la misma.

Es por ello por lo que se trató de que el análisis paradigmático se realizara a partir de la identificación de los significados que se extraen de los metaparadigmas de enfermería. Los metaparadigmas son los conceptos que suponen la mayor perspectiva global de la disciplina11 y se identifican como los ejes centrales o nucleares por donde transita cada disciplina. En enfermería se distinguen el de persona, salud, entorno y enfermería. Para el estudio que nos ocupa nos centramos en el concepto de persona y en el concepto de enfermería puesto que tanto en el libro como en la teoría misma de Virginia Henderson, no se ofrecen los elementos necesarios como para clasificar los conceptos nucleares de entorno y salud en uno u otro paradigma. Para ello se partirá del concepto de persona desde los paradigmas descritos por Kérouac y desde la orientación de la teorizante, y posteriormente se tratará de analizar y clasificar el concepto que utilizan las autoras.

Este concepto varía sensiblemente si nos remitimos a diferentes autoras que han analizado los postulados de la teorizante: de este modo, para Marriner, Virginia Henderson identifica a la persona como paciente y la consideraba como “…un individuo que requiere asistencia para obtener salud e independencia o una muerte tranquila. La mente y el cuerpo son inseparables”.12 Las autoras del libro sin embargo, refieren que para Virginia Henderson la persona: “Es un ser integral con componentes biológicos, psicológicos, socioculturales y espirituales que interactúan entre sí, y tienden al máximo desarrollo de su potencial”.1

Atendiendo a estas dos interpretaciones que las diferentes autoras nos ofrecen, podríamos decir que efectivamente la visión de persona de Virginia Henderson calza dentro del paradigma de la integración puesto que señalan el carácter integral del ser humano. Como dato a tener en cuenta se podría señalar que la interpretación de Marriner de los aportes de Virginia Henderson, aporta un significado de persona en donde enfatiza su carácter dependiente “…requiere de asistencia…”,12 lo que nos induce a pensar que todavía este concepto de persona está orientado hacia la enfermedad, puesto que identifica a la persona como dependiente. Esta misma circunstancia se identifica en las autoras del libro cuando en el primer caso clínico que describen, identifican a la persona que proporciona la información como “la enferma”.1 Este hecho de orientar la atención hacia la enfermedad se enfatiza cuando a la hora de sugerir los pasos para realizar un diagnóstico, señalan que “…incluyendo la situación desde la perspectiva médica, ya que es un elemento clave para enmarcar el análisis”.1 Cita que refleja claramente como los cuidados, en lugar de partir de las necesidades de la persona, parten de las implicaciones de las patologías diagnosticadas por los médicos, lo que nos lleva a visualizar en primera instancia la enfermedad y no la persona que padece la enfermedad.

La lucha paradigmática se percibe constantemente cuando por un lado enfatizan en el carácter integral y por el otro, todavía no se consigue desprender de cierta orientación categórica al referirse a la persona como el paciente; circunstancia ésta que expresa, aunque sea sólo literalmente, la condición de paciente de la persona, lo cual supone una ligera connotación de sujeto pasivo que no participa en los cuidados (categorización).

Al estudiar el concepto de persona en las autoras del libro, cabe señalar que se percibe cierta incongruencia entre la definición y su aplicación en función del proceso enfermero y de la taxonomía de la NANDA que proponen. Incongruencia que radica en señalar que Virginia Henderson entiende a la persona como un ser único, cuyas necesidades humanas se satisfacen de diferente manera, y por el contrario, ofrecen los protocolos, los planes estandarizados y la taxonomía NANDA para desarrollar el trabajo de enfermería. Esta circunstancia se trata de maquillar señalando la necesidad de individualizar los planes estandarizados, pero cabe preguntarse si es ético ofrecer un mismo esquema de actuación y de definición a todas las personas si en primera instancia se dice que todas las personas son diferentes.

Circunstancia esta que se agrava si tenemos en cuenta el significado de dinamismo que adquiere el concepto de persona desde el paradigma de la transformación. Desde este paradigma la persona no sólo es considerada como única sino que se hace mención a que está en continua evolución e interacción con el mundo del que forma parte. Traducido en un ejemplo práctico (caso clínico nº 3),1 nos llevaría a cuestionarnos la eficacia del plan de cuidados que proponen las autoras puesto que no indica la necesidad de valorar la persona, y el mismo plan, a lo largo de los tres días para los que se plantea.

En las conclusiones y en la cuestión de la clasificación de la orientación paradigmática del concepto de persona, se concluye que si bien se ofrece una definición de persona desde el paradigma de la integración, ésta no ha transcendido y sigue estando ligada a las connotaciones e implicaciones propias del concepto categórico, lejos de una visión transformadora.

El concepto de cuidado o como se denomina en el libro rol profesional, se describe en primera instancia cuando las autoras analizan el modelo conceptual de la teorizante. Luego de definir el rol profesional se desprende implícitamente y explícitamente diferentes características que las autoras atribuyen a dicho rol. En referencia a la visión de Virginia Henderson, las autoras señalan que: “El rol profesional es un servicio de ayuda a la persona en la satisfacción de sus necesidades básicas. Se orienta específicamente a suplirla cuando ésta no puede hacerlo o a ayudarla a desarrollar lo que le falta (fuerza, conocimientos o voluntad) para que logre su independencia y las satisfaga por ella misma”.1 En esta definición y a lo largo del libro, se percibe como el cuidado de enfermería puede enfocarse de muy diferente manera dependiendo de la interpretación que se haga de los planteamientos que realizan las autoras en función del modelo conceptual a analizar.

Por un lado y debido a que las explicaciones no son lo suficientemente concisas, se puede interpretar que el rol de la enfermería podría clasificarse dentro del paradigma de la categorización cuando refieren que “se orienta a suplirla” lo que sería equivalente al hacer para que plantea Kérouac y que se sitúa en el paradigma mencionado. Situación que aparece de nuevo cuando en relación a los diagnósticos de colaboración, las autoras refieren que “…la enfermera realice por él las actividades de tratamiento y control…”.1 Esta afirmación se reforzaría si atendemos que en la definición del rol se menciona la palabra “ayuda”, la cual responde a la influencia histórica de la enfermería que al estar ligada a estamentos religiosos, propició un hacer de enfermería en función de la caridad y la compasión en lugar de hacerlo desde una perspectiva de derechos humanos.13

La definición planteada recientemente también presenta la posibilidad de clasificar la asunción del metaparadigma de cuidado en el paradigma de la integración puesto que en la última parte, al referir que la enfermera puede ayudar a la persona a desarrollar aquello que le falta para lograr la independencia, está haciendo mención explícita a la responsabilidad y al papel que juegan las personas en sus procesos de salud. En esta parte de la definición la persona adquiere protagonismo y deja de ser un sujeto pasivo que asume los cuidados para convertirse en sujeto activo, que de la mano de la enfermera, trabaja para lograr su independencia. De cualquier manera, en las dos perspectivas se puede percibir cómo la interpretación de los postulados de la teorizante siguen estando centrados en una perspectiva de cuidado dominado por la enfermedad, puesto que en ambos casos se menciona la necesidad de procurar cuidados directos. Circunstancia que se refleja en las autoras cuando al desarrollar los casos clínicos, presentan en todo momento a las personas como personas enfermas.

Este hecho podría ser de muy diferente manera si las autoras del libro hubiesen hecho una interpretación de la teorizante desde el paradigma de la transformación.10 Desde este paradigma, los cuidados de enfermería se orientarían en lugar de hacia la enfermedad, hacia las potencialidades de las personas referidas por Virginia Henderson. Si se guiase el quehacer de la enfermería en función de lo que las autoras identifican como “Diagnósticos de salud”, podría traducirse en el desarrollo de casos clínicos con personas sanas que todavía tienen capacidad de desarrollar sus potencialidades (promoción de la salud).

Desde esta perspectiva la enfermería centraría su quehacer en el ser humano (paradigma de la transformación) en detrimento de un enfoque en el que la patología y las dependencias guían no sólo el hacer, sino el ser y el saber de la disciplina. Perspectiva que supondría una revolución en la disciplina puesto que vendría a transformar el actual hacer centrado en el modelo biomédico-intramuros, en pro de una enfermería basada en “estar con” las personas, y desde ahí, contribuir a fortalecer las capacidades y los potenciales de las personas y las colectividades.

Reflexiones finales

El modelo de Virginia Henderson, a la luz de lo analizado, ofrece pequeños espacios (potencialidades de salud y diagnósticos de salud) por donde transformar la enfermería, si bien dicha transformación debe realizarse por medio de una visión diferente de la que las autoras del libro están impregnadas.

El paradigma de la transformación identifica un camino por donde guiar la nueva enfermería que se propone construir. Una nueva enfermería en donde la asunción de un solo modelo conceptual, como asumen las autoras, se presenta como un limitante puesto que estaríamos obviando el conocimiento construido por enfermeras tan prestigiosas como Martha Rogers, Hildegard Peplau, Dorothea Orem o Madeleine Leininger entre otras.

Puede ser válido asumir un modelo conceptual pero resulta necesario guiar la práctica con los aportes de otras teorizantes. Por poner un ejemplo cabe cuestionarse que las autoras del libro asuman el modelo de Virginia Henderson y lo justifiquen mencionando que es afín a los valores de su cultura cuando en la actualidad, sólo en Cataluña conviven casi 940.000 personas inmigrantes, esto es, un 13′1 % de la población total.14

Cabe cuestionarse si las autoras asumen que la cultura es Una en el Estado Español y si comparten la misma cultura las personas andaluzas, las inmigrantes (latinoamericanas, africanas, etc.), las catalanas o las navarras. En consecuencia, cabe cuestionarse que las autoras promuevan la utilización de un solo modelo conceptual y dejen de lado, a la luz de lo referido, teorizantes como Madeleine Leininger y su Teoría de los Cuidados Culturales.

Del mismo modo, y por poner un último ejemplo, cabe cuestionarse que las autoras omitan los excelentes aportes del enfoque de las Relaciones Interpersonales en Enfermería que ofrece Hildegard E. Peplau al planificar los cuidados de los 5 primeros casos clínicos, los cuales se basan principalmente, en establecer relaciones interpersonales de ayuda.

Frente al anquilosamiento de la concepción de los Metaparadigmas de enfermería, frente al saber eminentemente biomédico y la práctica intramuros, resulta necesario devolvernos a la esencia de la enfermería, reflexionar y transformarnos en función de las necesidades y potencialidades de las personas y de las colectividades.

En el prólogo de la segunda edición del libro estudiado, Concha García González nos invita a cambiar lo que somos, lo que pensamos, y la forma en que actuamos como enfermeras. Ojalá que la búsqueda de esa nueva enfermería nazca de la reflexión, la concientización, el análisis crítico y la apertura al mundo que promueve el paradigma de la transformación.

Bibliografía

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La Enfermería como disciplina profesional holística

Lic. Abdul Hernández Cortina1 y Lic. Caridad Guardado de la Paz2

Resumen

Desde hace algunos años las enfermeras/os han intentado desarrollar la práctica autónoma de la enfermería, quizás como ningún otro grupo profesional ha deseado convertir la especialidad en una disciplina científica, pocos no han sido los esfuerzos para delimitar un área particular de pensamiento que guíe la práctica, la investigación, la formación y gestión en enfermería. Por tal motivo se realizó una revisión de la literatura con la intención de describir cómo abordan distintos autores los conceptos de profesión, ciencia y holismo desde los orígenes de la especialidad así como las condiciones históricas y tendencias filosóficas que influyeron e influyen en la enfermería. Se demostró que la enfermería cumple con los criterios de profesionalización del sociólogo Povalko, tiene un método científico de trabajo, el Proceso de Atención de Enfermería, y un carácter profesional holístico al menos en su enfoque teórico.

Palabras clave: Enfermería, holismo, profesión, profesionalización.

Desde hace algunos años las enfermeras/os han intentado desarrollar la práctica autónoma de la profesión, quizás como ningún otro grupo ha deseado convertir la especialidad en una disciplina científica, pocos no han sido los esfuerzos para delimitar un área particular de pensamiento que guíe la práctica, investigación, formación y la gestión en enfermería. Esta actividad a través de la historia ha estado relacionada con la mujer, caracterizada por el temperamento maternal, idiosincrasia propia y muchas veces impuesta por diferentes sociedades. La discriminación a que estaba sometida la mujer, la obligaba, generalmente, a realizar solamente las actividades hogareñas y no se les permitía estudiar; esto junto con el desarrollo vertiginoso de la medicina, la atención de la sociedad hacia el médico y su método clínico influenciaron negativamente en el pensamiento enfermero.1 A mediados del siglo XIX por primera vez Florence Nightingale, cuando asiste como voluntaria a la Guerra de Crimea* y organiza un departamento de enfermería, desafiando los tabúes de la sociedad Victoriana Inglesa,2 escribe y enuncia una serie de postulados sobre su punto de vista acerca de la enfermería. Desde aquella época hasta la actualidad muchos han sido los autores y organizaciones que ofrecen una definición conceptual de enfermería. Los términos profesión, ciencia y holismo son más recientes en la historia de la enfermería y en ocasiones de escaso dominio por algunas de las practicantes. Por tal motivo se realizó una revisión de la literatura para describir cómo abordan distintos autores estos conceptos, desde los orígenes de la profesión así como las condiciones históricas y tendencias filosóficas que influyeron e influyen en la enfermería.

*Esta guerra ocurrió en 1854 entre los aliados ingleses, franceses y turcos contra los rusos, actualmente territorio de Ucrania.

Desarrollo

Muchas de las actuales especialistas del tema consideran a Nightingale como la primera teórica ya que aplicó un proceso consistente en la observación y le brindó especial atención al entorno que rodea al individuo. En sus apuntes (Notes on nursing. What it is and what it is not) conceptualizó la enfermería como la encargada de la salud personal de alguien y lo que la enfermera tenía que hacer era poner al paciente en las mejores condiciones para que la naturaleza actuara sobre él.3

Posteriormente no es hasta la década del 50 en el siglo XX que existe, si se puede decir así, un estallido de teóricas en enfermería que enuncian diferentes tipos de postulados y con ellos su punto de vista de lo que constituye la enfermería. Algunos ejemplos se exponen a continuación.

Ida Jean Orlando: consideró la enfermería como profesión independiente que funciona de manera autónoma, la función de enfermera profesional la describe como la averiguación y la atención de las necesidades de ayuda inmediata al paciente.2
Virginia Henderson: planteó que la enfermería era ayudar al individuo enfermo o sano a realizar aquellas actividades que contribuyeran a la salud y la recuperación, o a una muerte en paz y que estas actividades las podría llevar a cabo el individuo sin ayuda si tuviese la fuerza, la voluntad y los conocimientos necesarios.2

Myra Levine: la enfermería es una interacción humana cuyo objetivo es promover la integridad de todas las personas enfermas o sanas.2

Dorothy Johnson: es una fuerza reguladora externa que actúa para conservar la organización e integración de la conducta del paciente a un nivel óptimo en aquellas ocasiones en que la conducta constituye una amenaza para la salud física, social o existe una enfermedad.2

Martha Rogers: la enfermería es una ciencia con un conjunto organizado de conocimientos abstractos a la que se ha llegado por la investigación científica y el análisis lógico, es un arte en el uso imaginativo y creativo del conjunto de conocimientos al servicio del ser humano.2

Dorothea Orem: es una preocupación especial por las necesidades del individuo, por las actividades del autocuidado, su prestación y tratamiento de forma continuada para mantener la vida y la salud; recuperarse de enfermedades o lesiones y enfrentarse a sus efectos.2

Imogene King: proceso de acción, reacción e interacción por el cual el cliente y profesional de enfermería comparten información sobre sus percepciones en la situación de enfermería; incluye actividades de promoción de salud, mantenimiento, restablecimiento de la salud, el cuidado del enfermo, el lesionado y el moribundo.2

Betty Neuman: se ocupa de mantener estable el sistema del cliente mediante la precisión en la valoración de los efectos y los posibles efectos de los factores de estrés ambiental y ayudar a los ajustes necesarios para un nivel óptimo de bienestar.2

Sister Callista Roy: un sistema de conocimientos teóricos que prescribe un análisis y acciones relacionadas con la atención de la persona enferma o potencialmente enferma; es necesaria cuando el estrés no habitual o el debilitamiento del mecanismo de afrontamiento hacen que los intentos normales de la persona para el afrontamiento sean ineficaces.2

Abdellah: es tanto un arte como una ciencia que moldea las actitudes, la capacidad intelectual y las habilidades técnicas de cada enfermera en un deseo de ayudar a la gente enferma o no, haciendo frente a sus necesidades sanitarias.2

La American Nurse Asociation (ANA): es el diagnóstico y tratamiento de las respuestas humanas ante problemas de salud reales o potenciales. 3

Como se puede observar, no existe un concepto universal de enfermería hasta el momento, este fenómeno está influenciado por las condiciones socioeconómicas de cada país, acontecimientos históricos que influyen en cualquier profesión y que la enfermería es una ciencia muy joven comparada con otras ciencias como la medicina, física, química, para citar algunas que tienen varios siglos de existencia. Aunque se observa una tendencia repetitiva en la literatura de determinados conceptos como son: ciencia, diagnóstico, respuestas humanas, cuidado y holismo, que pudieran ser los primeros pasos hacia la unificación conceptual, en opinión de los autores, el desarrollo de las comunicaciones y la tecnología ayudará, a la unificación de criterios.

Después de la descripción de los criterios en cuanto a la definición de enfermería, dados por teóricas y algunas instituciones, se tratará el término “profesión”. El diccionario filosófico lo describe como la acción de profesar y profesar es ejercer una ciencia, quedaría la pregunta, ¿ es la enfermería una ciencia? Este término ha sido utilizado hace mucho tiempo por los primeros pensadores de la humanidad, Aristóteles planteaba que era un conocimiento demostrativo.4 En la actualidad el término ciencia es definido como una forma de conciencia social, constituye un sistema históricamente formado de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social.4 La disciplina científica aporta las técnicas y métodos para obtener dicho conocimiento, debe tener su propio objeto de estudio y un método científico. La respuesta ante la pregunta es afirmativa. Aunque joven aún, la enfermería tiene un cuerpo de conocimientos en formación constituido por una serie de teorías y modelos conceptuales que forman la estructura actual del conocimiento enfermero y que abordan desde distintos ángulos los 4 conceptos meta paradigmáticos que constituyen el núcleo del pensamiento enfermero (salud, entorno, persona y cuidado).

En este momento la enfermería es una ciencia emergente, el método científico es el Proceso de Atención de Enfermería (PAE) y el objeto de estudio enfermero se centra en el cuidado en su dimensión más amplia. No es posible hablar de ciencia y teoría sin abordar el papel crucial de la investigación. Desde inicio del desarrollo científico han existido corrientes epistemológicas que desarrollan diferentes visiones entre teoría e investigación, el empirismo seguidor del pensamiento de Aristóteles basada su tesis en la obtención del conocimiento a través de la experiencia sensorial, empleaba un método inductivo (de lo particular a lo general) y colocaban en primera instancia la investigación y después la teoría.

El racionalismo, otra corriente epistemológica opuesta al empirismo, siguió a Pitágoras. Esta corriente utiliza el razonamiento lógico a priori para obtener el conocimiento, colocaban en primera instancia la teoría y después la investigación utilizando el razonamiento deductivo (de lo particular a lo general).

El positivismo, tendencia más reciente que las anteriores representadas por Bacon y Comte planteaban la investigación empírica y el análisis lógico como fuente de obtención del conocimiento, las proposiciones teóricas deberían ser corroboradas y experimentadas en busca de la verdad absoluta. Las tendencias epistemológicas actuales son más flexibles, tienen una perspectiva interaccionista, no aceptan la tesis de la verdad absoluta, a lo más que se puede llegar es a un consenso de la comunidad científica mediante el análisis y crítica de los trabajos escritos y publicados, es en resumen, un proceso interactivo entre las teorías formuladas y los descubrimientos científicos. La investigación en enfermería es reciente en el mundo. En Cuba se comienza a presentar investigaciones con alto nivel científico en congresos proyectados hacia el cuidado como objeto de estudio, aunque queda mucho por recorrer en este campo.

A continuación se analizará la enfermería como profesión, y esto es un debate no resuelto.

Flexner (1915) identifica 6 criterios para que determinado grupo de trabajo adquiera el estatus de profesional: la actividad del grupo debe ser profesional, las actividades deben estar basadas en conocimientos que puedan ser aprendidos, tener actividad práctica, tener técnicas susceptibles de la enseñanza con un trabajo educacional profesional, ser altruistas y tener el deseo de proveer el bien a la sociedad.5 Posteriormente muchos han sido los autores que han escrito adicionando otros 2 términos, como la existencia de un cuerpo de conocimientos único del grupo de trabajo, establecido a través de la investigación y el análisis científico y la presencia de un código de ética. Es necesario recalcar que no todo grupo de trabajo puede alcanzar este estatus y alguna que otra actividad ya profesional varía en el cumplimiento de algunos de los criterios de Flexner. En la enfermería el camino ha sido largo debido a que el prestigio y estatus ha estado influenciado por las leyes de otros grupos como, por ejemplo, la medicina, un ejemplo lo constituye la matrícula de estudiantes de licenciatura donde muchos tienen como verdadera vocación la de ser médico, optando después el cambio de carrera.

Consecuentemente y para comprender mejor los criterios de Flexner se analizará un modelo escrito por el sociólogo Povalko que describe la secuencia lógica desde la ocupación hacia la profesión que atraviesa la enfermería. Ese proceso dinámico a través del cual una ocupación experimenta cambios certeros y cruciales en sus características en dirección hacia la profesión se denomina profesionalización (Vollmer Mills 1966). Este modelo incluye 8 categorías aplicables a cada grupo de trabajo.

  1. Teoría: el grupo de trabajo es valorado en la medida que su actividad esté basada en un cuerpo sistemático de teorías y de conocimientos abstractos.5 Para formar este cuerpo de conocimientos abstractos se hace necesario la investigación, que en la enfermería comenzó en 1933 aproximadamente y sigue un curso acelerado creándose las bases científicas para la práctica de la enfermería, o sea que la investigación es directamente proporcional a la formación y enriquecimiento de un cuerpo de conocimientos abstractos. En la enfermería existen numerosas teóricas que han aportado sus estudios (tabla 1).

Tabla 1. Teorías importantes en la enfermería

Autor

Modelo

Caracterización

Betty Neuman

Modelo de los sistemas

Basó su modelo en teorías y no en la investigación.

Utiliza un método abierto y dinámico. Es uno de los modelos más utilizados en la investigación de enfermería.

Dorothea Orem

Modelo de autocuidado

El fundamento del modelo es el concepto de autocuidado considerado como el acto propio del individuo que sigue un patrón y una secuencia que cuando se lleva a cabo eficazmente contribuye en forma específica a la integridad estructural, el funcionamiento y desarrollo de los seres humanos.

Imogene King

Teorías de la consecución de objetivos. Describe el proceso de interrelación enfermero-paciente, el cual conduce a la consecusión de objetivos (personal).

Evelyn Adam

Modelo conceptual para la enfermería

Afirma que cada modelo indica el objetivo de la profesión, se necesita un sistema claro y explícito sobre el cual basar el trabajo.

En Cuba el tema de las teóricas es novedoso, no se puede decir que exista un modelo conceptual cubano hasta el momento, aunque se aplica la teoría del PAE en el área asistencial y la docente. Ha ocurrido algo interesante, existe un amplio programa a escala nacional que obliga a las enfermedades a investigar funcionando con un sistema de créditos, existe la Revista Cubana de Enfermería, donde se publican excelentes trabajos, se realizan jornadas científicas a diferentes niveles así como congresos de enfermería; sin embargo no hay teóricas cubanas; aunque, se están comenzando a realizar diplomados y maestrías específicas del tema que, en opinión del autor, contribuirán a la creación de teorías y modelos cubanos que desarrollarán el cuerpo de conocimientos abstracto de la enfermería universal.

2. Relevancia y valores sociales: esta categoría es la justificación de la existencia de la profesión y la identificación ante la sociedad con valores propios. Una ocupación no tiene una justificación de existencia ni valores relevantes sociales. O sea, se refiere a la necesidad de existencia y el reconocimiento social que está íntimamente relacionado con el aporte de esa profesión a la sociedad; que la enfermería en general lo tiene aunque falte quizás en algunos sectores la comprensión de un único servicio independiente de la medicina; el autor afirma que la enfermería ofrece un servicio vital a la sociedad con reconocimiento social ascendente.
3. Entrenamiento o período educacional: Povalko divide esta categoría en 3 subcategorías: duración de la educación, grado de especialización y contenido.
Duración: generalmente la ocupación requiere de cortos períodos de tiempo para su preparación; en el caso de la profesión se requieren años para formar un profesional, en Cuba el nivel medio son 3 años y el universitario 5 años.
Grado de especialización: en el mundo existen especializaciones en enfermería así como programas de maestrías, diplomados y doctorados en enfermería. En Cuba este tema recién comienza y en estos momentos se cursa una maestría en enfermería, se han realizado numerosos diplomados pero aún no existen doctores en ciencias, se está trabajando en lo último y se espera que en un futuro no muy lejano se alcancen estos niveles.
Contenido: constituye un grupo de valores, normas y roles que se inculcan a los educandos y que forman una subcultura profesional única que distingue a un grupo de trabajadores de otros. La enfermería en Cuba requiere de un largo período de formación para tener un profesional tanto de nivel medio como universitario, en este período se inculcan valores, normas y roles que distinguen al enfermero de otros grupos de trabajo (subcultura distintiva) y quizás el punto más débil sea la especialización y educación posgraduada.
4. Motivación: esta categoría se define como el grado de deseo del grupo de servir al público como primer objetivo y no de servir por un interés propio.5 La enfermería se define como una profesión de servicio. La actividad de enfermería es identificada por la sociedad como de ayuda, de servir a las personas y de cuidar de su salud, esto es denominado altruismo. Los autores consideran que existen en Cuba problemas en el hecho de que los estudiantes que ingresan muchas veces no tienen la motivación y sus aspiraciones son las de cambiar hacia otra carrera, generalmente la de medicina ya que existe un mayor reconocimiento social para el médico que para la enfermera; a veces el que ingresa no tiene el conocimiento de en qué consisten los estudios ni la importancia de la actividad; por otra parte existe una gran cantidad de bajas en el sector salud hacia otras actividades con mayor remuneración. Estos problemas afectan el proceso de profesionalización en gran medida.
5. Autonomía: Povalko la define como la libertad del grupo de regular y controlar su propia conducta laboral. Usualmente la ocupación está regulada por un control externo proveniente de un grupo de trabajo superior y diferente. En el caso de la profesión tiene una autorregulación y controles internos establecidos por los propios miembros del grupo. En la enfermería existen aspectos positivos y negativos como muestra la tabla 2.

Tabla 2. Aspectos que influyen en la autonomía de la enfermería

Positivo

Negativo

Creación de áreas particulares de tratamiento y diagnóstico de problemas, de las cuales las enfermeras son responsables (definición de enfermería dada por la NANDA, en 1973 comienzan reuniones bianuales para la elaboración de diagnósticos de enfermería, extensión del uso del PAE más allá de la práctica docente).

Muchas enfermeras creen en la supremacía de la autoridad médica sobre su trabajo y no se ven como profesionales con conductas diagnósticas y tratamientos de respuestas humanas que sólo la enfermera es responsable y capaz de resolver; esta conducta atenta contra la identidad, independencia y autoridad al tiempo que le resta autonomía a la profesión.

Creación de guías estandarizadas para la práctica de enfermería, en Cuba existen normativas propias elaboradas por la Dirección Nacional de Enfermería (carpeta metodológica) .El objetivo de estos documentos es fortalecer el control interno de la enfermería por enfermeros.(as).

En otros países algunas instituciones emplean a enfermeras donde tienen un pequeño o ningún control sobre estipulaciones laborales, en Cuba hay una ventaja ya que existe un Sistema Nacional de Salud.

Creación de sociedades donde se agrupan gran cantidad de profesionales.

Los autores consideran que aunque en determinados sectores se considere la enfermería como de menor rango que la medicina y que debe ser controlada por la medicina, se nota un desarrollo en espiral ascendente en los últimos años que habla de la autonomía de la profesión.

6. Sentido de responsabilidad: la responsabilidad está basada en el grado de congruencia entre lo personal, profesional y organizacional a la hora de plantear objetivos y propósitos. Estudios hechos en el extranjero (Garder 1992) demuestran una alta responsabilidad de las enfermeras hacia su trabajo durante el primer año laboral y que va disminuyendo en los siguientes años. Generalmente la responsabilidad es pobre, es posible que esté relacionado con los roles que tiene que desempeñar la mujer de madre, esposa y que se ve obligada a abandonar el trabajo y retornarlo cuando sus hijos han crecido (del 80 % de las enfermeras empleadas en EE.UU. la tercera parte trabaja solo un tiempo; (Aiken Mullinix 1987). En Cuba no se está muy lejos de esos problemas, existe gran cantidad de licencias de maternidad, certificados médicos y otros problemas que afectan este punto profesional.
7. Sentido de comunidad: está definido como el deseo de sus miembros de compartir una identidad y distinción común y poseer una subcultura distintiva que influye significativamente en la conducta laboral.5 La enfermera cubana tradicionalmente está simbolizada por el uniforme blanco, cofia o sombrero característico. No es raro encontrar opiniones de los estudiantes en los activos de la FEU que piden una identificación que diferencie al profesional universitario del de nivel medio. Otro punto de vista son las asociaciones en el ámbito mundial y nacional que reúnen gran parte de las enfermeras como la ANA con un estimado de 207 000 enfermeras en 1997 que representan un 9,4 % de las enfermeras de EE.UU. y Canadá, otra organización es la Nursing Profesional Organization fundada en 1987, la American Organization of Nurse Excutives (AONE) y la liga Nacional de Enfermería (NLN). Muchas de estas organizaciones han estado en contradicciones y con problemas internos como la apatía de sus miembros ya que refieren que pertenecer a una organización no aumenta su estatus profesional según la RN magazine sin embargo otros estudios realizados por Yeager y Kline 1983 demostraron que los enfermeros desean pertenecer a una organización profesional e identifican los beneficios de las mismas. En Cuba existe la Sociedad Cubana de Enfermería que agrupa a la gran mayoría de los enfermeros nacionales, que cuenta con sus estatutos y reglamentaciones. En este aspecto, y a pesar de algunos problemas, las enfermeras(os) se encuentran organizadas (os) y agrupadas(os) en una sociedad y un gran porcentaje identifica la necesidad de pertenecer a las mismas.
8. Código ético: la última categoría es la presencia de un código ético. La complejidad, el número de capítulos y las relaciones que describe debe incrementar y convertir al grupo de trabajo en más profesional. La ANA escribió su código en 1950 y ha sido revisado y reelaborado a través de los años. La Sociedad Cubana de Enfermería no tiene aún código de ética.

El modelo de Povalko ofrece una guía que permite identificar en qué puntos se debe trabajar en los próximos años para fomentar y consolidar el estatus de la enfermería como profesión.

La palabra holístico proviene de las raíces griegas olos que significa todo, es la filosofía de la totalidad o integralidad. Fue introducida por primer vez por el mariscal de campo sudafricano Jan Chistian Smuts en el libro “Holismo y Evolución” 1926 6 donde interpreta en un sentido idealista la irreductibilidad del todo a la suma de sus partes, atribuyéndole al factor de totalidad, principios no materiales e incognoscibles con carácter místico. La introducción de este término en las ciencias de la salud no responde a la filosofía de este pensador; más bien a partir de los años 60 con el auge de la llamada medicina alternativa, practicada en general por personas sin formación médica académica que se autodenominaron médicos holísticos, estos practicantes realizaban técnicas preventivas, diagnósticas y terapéuticas no empleadas por la medicina moderna y propiciaron un enfrentamiento que aún persiste con menor fuerza en la medida que el desarrollo científico comprueba la eficacia de estas técnicas y establece una metodología científica para su aplicación. Cuba es uno de los primeros países que aboga por la integración de la medicina natural y bionenergética a la medicina alopática. Esta integridad ha llevado a introducir el término holístico que según la Sociedad de Medicina Holística de EE.UU. lo conceptualiza como una forma de diagnosticar, tratar y prevenir las enfermedades desde un punto de vista integral lo que implica tratar también al medio ambiente que la circunscribe.

Lo novedoso de este término es que trata de excluir del proceso del pensamiento lo heredado de la filosofía cartesiana que predominó en el siglo XVII basado en el dualismo y el estudio separado de las cosas. Lo que no interesa del pensamiento cartesiano no es su concepción materialista de la naturaleza, es sencillamente el método de estudio basado en el mecanisismo.

Decartes (Filosofo francés nacido en 1596 con corrientes mecanisisticas y racionalistas). Sus publicaciones más importantes (Discurso del Método 1637, Meditaciones Metafísicas 1641 y Los Principios de la Filosofía 1644) en su Discurso del Método desarrolla un materialismo mecanicista que ha influido hasta nuestros días fragmentando el estudio del hombre, excluyendo la integridad que existe entre las funciones fisiológicas, los procesos del pensamiento y la espiritualidad. Sin embargo la visión del individuo como un todo se encuentra en las antiguas culturas orientales donde el rasgo más importante de su concepción del mundo era la conciencia de unidad e interrelación mutua existente entre todas las cosas y fenómenos.6 En la vida diaria no estamos conscientes de esta unidad sino que dividimos el mundo en sucesos y objetos separados. Esta división es necesaria para enfrentarnos cada día al entorno que nos rodea pero no constituye un rasgo fundamental de la realidad, es una abstracción creada por el intelecto discriminador y categorizante. Puede ser que lo que hoy se denomina holístico, los chinos le llamaban el Tao, los budistas el Dharmakaya y así cada cultura antigua a pesar de su visión mística de la realidad concibió la integralidad de todos los fenómenos.

La enfermería surge en el siglo XIX en Europa bajo la influencia del mecanicismo que aún persiste en la actualidad y existen una gran cantidad de teóricas que prestaron más importancia a uno que otro fenómeno del metaparadigma de la enfermería (salud, entorno, cuidados y persona) por ejemplo Florence Nightingale prestó especial atención al entorno, Virginia Henderson a necesidades o cuidados, Martha Rogers a la persona y Dorothea Orem a los cuidados. Sin embargo hay otros modelos y teorías que enuncian la necesidad de una atención integral en enfermería como Neuman que expresó “….la enfermería es la única profesión en la cual se manejan todas las variables que afectan la respuesta del individuo al estrés”. Patricia Iyer “La enfermería se ocupa de los aspectos psicológicos, espirituales, sociales y físicos de la persona y no sólo del proceso médico, por ende se centra en las respuestas globales de la persona que interactúa con el entorno”.1 Donalson y Crowley (1978) “La Enfermería estudia la integralidad de la salud de las personas, reconociendo que las mismas están en constante interacción con el entorno”. Otro punto a favor es la tendencia organicista y de cambio de algunos modelos en cuanto a la relación entre los diferentes conceptos meta paradigmáticos de la enfermería como profesión holística según muestran las tablas 3 y 4.

Tabla 3. Elementos de las tendencias filosóficas organicistas y mecanicisticas

Organicismo

Mecanicismo

Holismo

Elementarismo

Expansionismo

Reduccionismo

Organicismo activo

Organicismo reactivo

Cambios cualitativos y cuantitativos

Cambios cuantitativos

Tabla 4. Elementos de las tendencias filosóficas: cambio y persistencia

Cambios

Persistencia

Crecimiento

Estabilidad

Variabilidad

Invariabilidad

El cambio es natural

Cambio sólo por la supervivencia

El cambio es continuo

El cambio es raro

Progreso

Conservación

Realización

El alcance de la práctica de enfermería incluye actividades de valoración, diagnóstico, planificación, tratamiento y evaluación de las respuestas humanas observadas tanto en las personas sanas como enfermas, estas respuestas humanas son de naturaleza cambiante y dinámica (visión organicista), son diversas y exclusivas para cada individuo siendo reflejo de su interacción con el entorno. Las diferentes respuestas humanas identificadas por la Asociación Norteamericana de Diagnóstico de Enfermería (NANDA) demuestran finalmente el carácter holístico de la enfermería. La NANDA surgió en 1973 y celebra reuniones bianuales para la elaboración de diagnósticos de enfermería. Los diagnósticos están agrupados en 9 patrones y trata al hombre como un ser social con dimensiones internas (biológico y psicológico) y externas (entorno), por ejemplo, déficit de volumen de líquidos, disfunción sexual (biológico); afrontamiento individual inefectivo (psicológico); alteración de los procesos familiares, atención a la familia, deterioro de la interacción social (social); sufrimiento espiritual (espiritual). No solo se diagnostican respuestas alteradas sino respuestas potenciales que puedan causar un problema al paciente (alto riesgo de intolerancia a la actividad, alto riesgo de asfixia) y también diagnósticos de bienestar de salud que su objetivo es elevar aún más el nivel de salud alcanzado por el individuo, la familia y la comunidad (lactancia materna eficaz y conductas generadoras de salud). Tanto la tendencia organicista de las bases teóricas, el PAE y los diagnósticos de enfermería denotan, en opinión de los autores, el carácter holístico de la profesión.

Se puede concluir que la enfermería va en dirección ascendente en el camino de la profesionalización, cumple con los criterios de Povalko para que determinado grupo laboral alcance el nivel profesional, en este caso se considera a la enfermería una profesión de ayuda; tiene un cuerpo de conocimientos abstractos formado por una serie de teorías y modelos conceptuales que abordan los conceptos meta paradigmáticos que constituyen el núcleo del pensamiento enfermero, este es enriquecido a través de la investigación y le da estatus de ciencia a la actividad con un método científico (PAE) y el cuidado en su dimensión más amplia como objeto de estudio. La forma de valoración, diagnóstico, tratamiento y evaluación del individuo, la familia y la comunidad tiene definitivamente carácter hostílico por lo que se puede afirmar que la enfermería es una disciplina científica profesional con carácter holístico.

Summary

For some years, nurses have been trying to develop the autonomous practice of nursing. Maybe as no other professional group, they have desired to turn the specialty into a scientific discipline. Great efforts have been made to delimitate a particular area of thinking that guides the practice, research, training and management in the field of nursing. To this end, a literature review was made to describe how different authors deal with the concepts of profession, science and holism since the origin of the specialty, as well as the historical conditions and phylosophical trends that influenced and influence on nursing. It was proved that nursing fulfills the professionalization criterion of the sociologist Povalko, that it has a scientific working method, the nursing care process, and a professional holistic character at least in its theoretical approach.

Key words: Nursing, holism, profession, professionalization.

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Recibido: 13 de mayo de 2003. Aprobado: 21 de junio de 2003.
Lic. Abdul Hernández Cortina. Calle 78 e/ 11 y 13 No. 1112. La Habana, Cuba.
Teléf. 2 030378.

1 Licenciado(a) en Enfermería. Profesor(a) Asistente.