REINOS PERDIDOS:MERCOSUR JESUÍTICO (PROVINCIA PARAGUARIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS (1600-1767)

450px-Ruinas-san-ignacio800px-Ruinas-saomiguel13estancias-jesuiticaslacandelariaLa Compañía de Jesús (1570) fue la respuesta militante a la reforma protestante en Europa que tuvo una amplia misión en América, en la región que organizada la provincia Paraguaria con sede administrativa en la Provincia de Córdoba. Su estructura se componía de la casa central, el colegio y las estancias de la zona que le daban sustento, las reducciones Tupí Guaraní en el Alto Paraná y sobre el Uruguay con estancias en la Banda Oriental con centro en Yapeyú, las procuradurías de Santa Fe y Buenos Aires cada uno con diversos establecimientos de apoyo y diversos colegios en otras regiones en un sistema territorial integrado que abarcaba nuestro país y paises limítrofes, un territorio muy parecido al Mercosur de hoy.-

La organización de las reducciones en núcleos urbanos, aglutinó a los dispersos indígenas, la concentración facilitó el adoctrinamiento y un control tributario (los indígenas tenían autonomía respecto a la administración española). Se respetó el idioma y las estructuras político-sociales indígenas, sin la presencia de los españoles y sus sistemas de encomienda. Desde principios del siglo XVII los jesuitas organizaron las primeras doctrinas de los indios guaraníes en el Alto Paraná. Debido a la destrucción de las mismas por los ataques de los bandeirantes paulistas que buscaban esclavos, debieron trasladarse río abajo hacia la zona del Paraná y Uruguay, consolidando 30 pueblos que llegaron a tener más de 100.000 habitantes, es una cifra que vale la pena comparar con los 7 mil habitantes que tenía la Ciudad de Buenos Aires por esos tiempos.-

Las estancias cordobesas de la Compañía, por su escala en el potencial humano, con un promedio de 300 esclavos tenían una capacidad de producción y diversidad muy diferente comparadas con una estancia bonaerense que en general se movía con un capataz y menos de 10 hombres esclavos o las reducciones con 30 pueblos o las reducciones con 30 pueblos con una población de alrededor de 4 mil personas a comienzos del siglo XVIII.Una diferencia que se establecía entre este tipo de establecimientos organizados y administrados por una estructura integradora superior y las estancias bonaerenses particulares es su expresión material y significativa.-

La organización jesuítica y su eficacia como sistema contrastaba con la sociedad española donde cada cual trataba de vivir en una sociedad de castas con prejuicios sobre el valor del trabajo. Las iglesias el principal espacio religioso y simbólico se construyeron por hermanos que conocían de carpintería, herrería y muchas otras cosas. Esta carencia relativa resultó ser un valor en dar forma a una iglesia singular adaptadas a las condiciones del lugar, y a la búsqueda de un espacio integrado. Todo concentra la atención en el presbiterio con su altar y como fondo un retablo magnífico.-

A través de la Compañía de Jesús se difundieron muchos de los modos de la arquitectura y la tecnología de la construcción europea de la época. Contaba con un sistema de control  férreo y centralizado de las distintas actividades en todas las regiones del mundo. Apareció una arquitectura imponente que de todos modos estaba muy lejos de aquellas fachadas barrocas, presentes en ciudades ricas como Lima o México. La influencia jesuítica se hizo notar por el constante aporte de los artesanos de las misiones, cuya destreza los volvió necesarios en toda la región, constituyendo mano de obra calificada.-

La actividad y desarrollo de la Compañía en la región se puede dividir en cuatro períodos: La primera desde su instalación en 1610 hasta el gran éxodo de la región de la Guaira bajo presión bandeirante. Es el comienzo y poco queda de las instalaciones relativamente precarias. En 1641 se asientan en las misiones donde se construyen instalaciones más o menos consolidadas. En Córdoba se organizan las estancias y se construyen sus primeras instalaciones, este período llega casi a fines del siglo. Luego, hasta 1730  se reorganizan y amplían las instalaciones en las reducciones, las estancias ylas iglesias, colegios y procuradurías en diversos centros urbanos Santa Fe, Buenos Aires, Cuyo, Córdoba. El último período es hasta su expulsión en 1767.

La producción industrial, constructiva y artística había alcanzado al cabo de cien años un nivel comparable con muchas ciudades americanas y europeas. Un siglo y medio de un sistema que mediante educación, trabajo, e ingenio transformó una realidad.-

Texto: Arq. Carlos Moreno en Diario del Viajero del 19-10-2011 pag. 3.-


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, , FELIPE DEMAURO dijo

MUY ESTIMADO JUAN CARLOS
Como siempre muy interesante tu rescate. Cuando ví las dos primeras fotografías que preceden al relato, volví a recordar un viaje que realizamos con mi mujer Amelia hace ya algunos años, hacia las Cataratas del Iguazú, haciendo escala en las Ruinas de San Ignacio. También en otras ocasiones estando en las Sierras de Córdoba, en Alta Gracia hemos podido ver más resabios de los legados Jesuíticos.
Te dejo mi cordial afecto.
FELIPE DEMAURO

, , Ada dijo

Què maravilloso legado!!!
Aunque gran parte estè en ruinas, todavìa puede LEERSE e intentar comprender la sabidurìa de la que eran depostarios los Jesuitas.
Tanto en San Ignacio, Santa Ana, las estancias jesuìticas de Còrdoba, no dejan de alertar la conciencia para hacer luz de comprensiòn dentro de cada uno ,desentrañando verdades y principios universales de los que nos aparta la poca claridad y el olvido de la vida actual.