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Oportunidades de Negocios en Internet: Cómo Evitar Enredarse en la Red de Engaños

Los expertos estafadores que venden oportunidades fraudulentas en Internet están tratando de hacer dinero sobre el potencial que ofrece la red. No deje que lo engañen. Aún cuando el Internet tiene vastas oportunidades comerciales, cada emprendedor que compra una “oportunidad” en línea no encuentra automáticamente una mina de oro.

Usted verá oportunidades fraudulentas de negocio de Internet promocionadas en sitios de la red y a través de solicitaciones de correo electrónico. Pero estos fraudes son también comercializados a través de métodos más tradicionales, incluyendo publianuncios (infomercials), anuncios clasificados y publirreportajes (advertorials) en los periódicos y revistas de mayor circulación, telemercadeo, presentaciones comerciales, seminarios y solicitaciones postales directas. Varias de las estafas tienen como objetivo a las personas menos informadas en tecnología. En efecto, muchos de los lances de venta parecen tomar ventaja sobre el desconocimiento de Internet del emprendedor.

La Comisión Federal de Comercio (Federal Trade Commission, FTC) ha encontrado que los expertos en estafas utilizan diferentes métodos para lanzar al mercado una variedad de oportunidades de negocio.

Se presentan a continuación varios ejemplos:

La Compañía Apromete a los consumidores que pueden ganar miles de dólares por mes si se incorporan a su plan de mercadeo multinivel.

El lance: Reclutar personas para vender aparatos que proveen el acceso de televisión a Internet.

El problema: Todos y cada uno pagan para incorporarse al programa. La compensación de los participantes se basa sobre la cantidad de personas que recluten en el programa, y no sobre las ventas minoristas de los productos a los consumidores. Esto hace del programa un esquema ilegal de pirámide, no un plan de mercadeo o de comercialización multinivel de buena fe. Los esquemas de pirámide son generalmente considerados como ilegales dado que por una necesidad de tipo matemática, aproximadamente cada uno de los que participan en la pirámide perderá su dinero. La compensación está basada en el reclutamiento de participantes y no en la venta de productos. Cuando no hay nuevos reclutamientos la pirámide colapsa.

La “Companía B dice que los consumidores pueden ganar mucho dinero proveyendo acceso a Internet.

El lance: Máquinas de venta o kioscos al paso que proveen acceso a Internet, por un cargo, en lugares públicos como por ejemplo aeropuertos, cadenas de hoteles y centros comerciales. Los consumidores gastan miles de dólares en las máquinas, las cuales, según promete la compañía, generarán ganancias “sorprendentes.” Aún más, la compañía promete muchas ubicaciones lucrativas para instalar las máquinas.

El problema: En vez de las ubicaciones de alto tránsito que promete el experto estafador, las máquinas son instaladas en bares y pizzerías. No hay modo de que los consumidores puedan obtener las ganancias que se les garantizaron.

La “Compañía C anuncia que los consumidores pueden ganar más de $150,000 como “Consultores de Internet.”

El lance: Patrocinar seminarios gratuitos para enseñar a los consumidores cómo “hacer dinero en Internet.”

El problema: El seminario es en realidad un lance de venta de alta presión para las páginas amarillas o publicidades en Internet de oportunidades de negocio de la Compañía C. La compañía promete proveer entrenamiento de Internet y de ventas por un cargo de varios miles de dólares. Los consumidores, con esperanza de lanzar una empresa lucrativa, nunca obtienen el entrenamiento prometido y nunca pueden ganar los montos prometidos.

La FTC lo alienta a investigar las oportunidades de negocio relacionadas a Internet tan cuidadosamente como verificaría cualquier otra oportunidad de negocio. Antes de que invierta o compre cualquier oportunidad de negocio:

  • Tenga en cuenta que los “entrenadores” o “consultores” de seminarios, están ahí con frecuencia para venderle una oportunidad de negocio, no para enseñarle los conceptos básicos de Internet. En realidad, puede que estén contando con su falta de experiencia en computación o Internet.
  • Investigue todas las afirmaciones con respecto a ganancias. Hable con otras personas que hayan comprado la oportunidad para ver si su experiencia respalda las afirmaciones de la compañía. Visite personalmente a los propietarios previos de franquicias y oportunidades de negocio para reducir el riesgo de ser engañado por “impostores” (*shills * en inglés) – personas pagadas para dar informes favorables. Nunca confíe únicamente en la lista de referencias del promotor debido a que puede incluir impostores.
  • Exija ver las afirmaciones de la compañía por escrito. De hecho, obtenga todas las promesas por escrito.
  • Pida un documento de revelación de datos informativos. Bajo la Ley de Franquicia de la FTC, la mayoría de las compañías de oportunidades de negocio son requeridas a proveer este documento. Dicho documento de revelación de datos debe de otorgar información detallada para ayudarlo a comparar un negocio con otro. Sea escéptico respecto de las compañías que no tengan documentos de revelación de datos.
  • Verifique la compañía con la agencia local de protección del consumidor, agencia estatal de valores, oficina del Fiscal General y Oficina de Buenas Prácticas Comerciales (*Better Business Bureau, BBB*) en su área **y ** en el área donde está ubicado el promotor. Un verificación ante la BBB no es a prueba de engaños, pero puede mostrar si se presentaron quejas contra el promotor.

La FTC trabaja en favor del consumidor para la prevención de prácticas comerciales fraudulentas, engañosas y desleales y para proveer información para ayudar a los consumidores a identificar, detener y evitar dichas prácticas. Para presentar una queja o para obtener información gratuita sobre temas de interés del consumidor visite ftc.gov/consumidor o llame sin cargo al 1-877-FTC-HELP (1-877-382-4357); TTY: 1-866-653-4261. La FTC ingresa las quejas presentadas por los consumidores a una base de datos segura y herramienta investigativa llamada Red Centinela del Consumidor (Consumer Sentinel) que es utilizada por cientos de agencias de cumplimiento de las leyes civiles y penales en los Estados Unidos y del extranjero.

LA IMPORTANCIA DE LA VIDEOCONFERENCIA EN LAS EMPRESAS Y LAS INDUSTRIAS: La videoconferencia simple, simple.

videoconferencia online En Ekko.tv ( http://www.ekko.tv/)puedes crear una sala de videoconferencia sin instalar nada, de forma totalmente online. De hecho ni tan siquiera necesitas registrarte. Lo único que tendrás que hacer es entrar aqui: videoconferencia gratis ( http://servigratis.wordpress.com/2008/05/26/la-videoconferencia-simple-simple ) y poner el nombre que deseas a la sesión, una vez hecho esto te aparecerá una dirección que podrás pasar a quien quieras que entre. Si no tienes cámara no pasa nada, podrás participar igualmente y verás a los demás aunque tu estés en modo ’solo audio’.

Se trata de un sitio muy parecido al ya comentado Mebeam solo que usando una interfaz flash estéticamente mejor.

Ambos los hemos visto en WWWhatsnew.

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Videoconferencia online gratis.

Videoconferencia gratis Sin instalar nada, como a tí te gusta. Se trata deMeBeam, un sitio en el que podremos, sin necesidad de registro, comunicarnos con otros usuarios usando la webcam y el micro. El funcionamiento es de lo más sencillo, tan sólo tenemos que entrar aMeBeam (http://www.mebeam.com/) y elegir un nombre para nuestra sala. A continuación, nuestros amigos tan solo tendrán que entrar en la página y escribir el nombre de la sala que habíamos elegido (en realidad da igual quien la creara, tu o cualquier otro).

El hecho de que las salas sean todas públicas implica que podemos entrar a cualquiera de ellas, con lo cual no hay garantías de privacidad alguna, pero puede ser de lo más útil en ciertas situaciones.

Visto hace ya días en WWWhat’s new http://wwwhatsnew.com/2008/01/07/mebeam-salas-de-video-chat/.


ADELANTE DE CADA EMPRESARIO HAY UNA COMPUTADORA Y ESTA CONECTADA A INTERNET

EFICIENCIA – EFICACIA. UN CAMBIO DE PARADIGMA


Se dice que la administración es una “ciencia ecléctica”, que los que nos dedicamos a su estudio y difusión somos pragmáticos y oportunistas. Los señalamientos surgen porque, cada vez que aparece alguna teoría o herramienta en otras ciencias como la economía, la psicología, la sociología, etc. que pueda resultar útil para el trabajo empresarial y gerencial, enseguida los “especialistas” las incorporan al sistema conceptual de la administración y a los textos para su enseñanza. Una respuesta pragmática a estas diatribas es que las organizaciones y el trabajo de dirección son sistemas complejos y, para su interpretación y manejo, hay que utilizar e integrar muchos y variados sistemas y enfoques conceptuales y herramientas de diferentes disciplinas científicas.

Sucede que, a veces, paradigmas importados en la “ciencia” y la práctica de la administración, procedentes de otras ciencias, se hacen obsoletos o insuficientes para el manejo de las organizaciones. En esos momentos es que los especialistas en administración deben alertarnos.

La eficiencia es un “paradigma importado” de la teoría económica, que ha orientado el trabajo de las organizaciones y sus dirigentes durante décadas, desde los trabajos de los economistas clásicos, Adam Smith y David Ricardo a mediados del siglo XVIII. Su planteamiento esencial es la relación entre insumos (gastos) y resultados (ingresos), su expresión es la reducción de los costos, o los costos mínimos. Tiene una lógica contundente, usted tiene que “producir con los costos más bajos posibles”, o dicho de otra forma, “obtener los mayores resultados con los mismos recursos (gastos)”.

La eficiencia actúa en el ámbito interno de la empresa, ahí es donde usted puede trabajar para reducir sus gastos. Pero ¿qué pasa en un entorno turbulento? se preguntan los especialistas, donde usted tiene que estar al tanto de lo que está pasando “afuera” de la empresa, para ajustar sus estrategias y acciones de manera que pueda aprovechar las oportunidades o neutralizar las amenazas que se presenten.

Ante esto, Drucker dice “No basta con hacer las cosas correctamente (eficiencia), hay que hacer las cosas correctas (eficacia)…”. Menguzzato, especialista española, en su libro sobre Dirección Estratégica expresa: “…la experiencia demuestra que el éxito y supervivencia a largo plazo de la empresa depende más de los progresos en su eficacia que en su eficiencia…”.

Si usted se preocupa sólo de la eficiencia, puede llegar a ser el productor más eficiente de algo que no le interese a la gente. La bibliografía sobre el tema ofrece abundantes ejemplos de empresas que eran las más eficientes en su actividad, pero que no percibieron a tiempo los cambios que se estaban gestando en el entorno, no modificaron sus estrategias y, a la larga, tuvieron que salir del negocio. Ese es el caso de la Owen Illinois, la empresa productora de envases de cristal más eficiente de los EEUU, que no percibió a tiempo las preferencias por los envases plásticos. Cuando lo comprendió, era demasiado tarde.

La eficiencia hace énfasis en: los medios, hacer las cosas correctamente, resolver problemas, ahorrar gastos, cumplir tareas y obligaciones, capacitar a los subordinados, aplica un enfoque reactivo.

La eficacia (o efectividad) hace énfasis en: los resultados, hacer las cosas correctas, lograr objetivos, crear más valores (principalmente para el cliente), proporcionar eficacia (empowerment) a los subordinados, aplica un enfoque proactivo, es decir, en lugar de reaccionar, anticiparse.

La eficiencia se concentra en cómo se hacen las cosas, de qué modo se ejecutan. La eficacia en: para qué se hacen las cosas, cuáles son los resultados que se persiguen, qué objetivos se logran. La pregunta básica de la eficiencia es ¿Cómo podemos hacer mejor lo que estamos haciendo?. La de la eficacia es: ¿Qué es lo que deberíamos estar haciendo?.

En el proceso de formulación de la estrategia de una empresa el enfoque que debe prevalecer en la formulación de objetivos y estrategias es el de la “eficacia”. El enfoque de la eficiencia “entra” en el momento en que se definan los planes, los presupuestos y las acciones para poner en práctica la estrategia. La eficacia se centra en el “¿Qué?”, la eficiencia en el “¿Cómo?”.

Cuando trabajo el tema, en talleres o consultorías, me gusta utilizar un pensamiento de José Martí, el Héroe de la Independencia de Cuba, considerado con justicia uno de los pensadores latinoamericanos más notables del XIX cuando expresó:

“Emplearse en lo estéril,
cuando se puede hacer lo útil;
ocuparse de lo fácil,
cuando se tienen bríos para intentar lo difícil;
es despojar de dignidad al talento.

Centrarnos en la eficiencia puede conducirnos a “bajar costos a toda costa”. Basta con recorrer todo el proceso de la empresa y determinar dónde “debemos” rebajar los costos. Trabajar por la eficacia es más difícil, hay que pensar en lo que sucede afuera, en cómo generar valor para los clientes, y con esto, para la propia empresa, qué tendencias podemos avizorar, qué está haciendo la competencia, entre otras cuestiones.

Cuando se comentaron las tendencias en el marketing, en artículo anterior, se mencionó cómo: la atención personalizada, el servicio de postventa, la satisfacción, el producto “ampliado”, el valor que perciben, son cosas que los clientes aprecian mas que “el precio más bajo”. La gente prefiere comprar una computadora más cara, si puede contar con una red de mantenimiento y atención, que otra más barata, en una empresa que no le garantice lo demás.

La necesidad de que los directivos presten una atención preferente a lo que está pasando en el entorno, más que lo que sucede internamente en su empresa, la resalta Drucker en las siguiente propuesta:

“…en las condiciones actuales y más en el futuro, una de las grandes habilidades que deben adquirir los directivos es recibir información desde el exterior; tiene que salir, analizar las percepciones que tiene sobre la economía, los mercados, los valores de los consumidores, su psicología. La actividad de las compañías y sus directivos principales en los próximos 15 años es desarrollar el suministro de información del exterior…”
.

No se trata de que prescindamos de la eficiencia. El uso más racional de los recursos, la reducción de los costos y el ahorro, son objetivos que deben atenderse, no solo por las empresas, sino también por las entidades públicas, ONGs, organizaciones sin ánimo de lucro, en fin por cualquier tipo de organización.

De lo que se trata es de tener claro a qué debemos darle prioridad en el momento de definir nuestra estrategia, de identificar qué es lo que debemos estar haciendo, antes de ocuparnos de cómo hacemos, lo que estamos haciendo. Un especialista presenta un enfoque interesante, en el que integra ambos enfoques cuando define la “Nueva fórmula del Éxito”, de la siguiente forma:

Éxito = Eficacia (Efectividad) + Eficiencia + Innovación y cambio

¿Cuál es la lógica de esto?. Sencillamente, que la empresa debe:


  • primero, identificar qué es lo más conveniente que debe hacer (para aprovechar una oportunidad o neutralizar una amenaza);
  • después, tratar de hacerlo de la forma más eficiente posible (con el mínimo de gastos):
  • pero, no se puede limitar a esto, la competencia puede estar haciendo lo mismo, por tanto, debe tratar de innovar constantemente, de crear nuevas formas de satisfacer necesidades y generar productos y servicios de alto valor para el cliente.
“La eficiencia es muy importante. Sin ella, no habría organizaciones; con ella hay menos organizaciones…los expertos en eficiencia están más contentos cuando hay menos costos, incluso si esto implica que haya menos clientes..”.- Minztberg.

Sun Tzu – EL ARTE DE EJERCER LIDERAZGO CON CARACTER

“El general que en la avanzado no busca la fama personal, y en la retirada no se preocupa por evitar el castigo, pero cuyo único propósito es el de proteger a su gente y promover los mejores intereses de su soberano, es la joya preciada del estado. No existen muchos (lideres) así.”
 En base a este modelo, los ejecutivos deberían fortalecer su carácter, no su imagen; deben dar el ejemplo con sus acciones, no con palabras; deben compartir las preocupaciones de los empleados; motivarlos emocionalmente y aclarar las tareas, evitar el solapamiento y la confusión. 
Es necesario asegurarse de que la estrategia conduzca a la organización, en lugar de dejar que la organización sea la que conduzca a la estrategia.

TOMAR DECISIONES

La toma de decisiones es una actividad de vital importancia dentro de cualquier grupo social llámese familia, club social, empresa, institución, etc. Esta actividad por lo general es exclusiva del líder del grupo o de un alto funcionario. Este personaje debe de tener características y conocimientos básicos que le permitan tomar decisiones que sustenten el seguimiento de objetivos, la sustentabilidad del grupo o su supervivencia.

La acción de decidir engloba toda una acción en la toma de decisiones y en las empresas la oportunidad de estar ala vanguardia tecnológica no se debe de pasar por alto y deben de existir ejecutivos y personas cada vez más facultadas para tomar decisiones de vital importancia, conociendo el proceso de la toma de decisiones en su elaboración de premisas, su identificación, el líder bebe tener los suficientes elementos y conocimientos para evaluarlas para que al final tomen una decisión sobre estas alternativas la cual debe de ser la más viable.


Existen diferentes modelos de los cuales este tomador de decisiones puede apoyarse, desde la toma de decisiones racional, la normativa hasta “el cubo de basura” sin olvidarse de técnicas más básicas como la lluvia de ideas.


El éxito de una empresa y la supervivencia de un grupo social puede depender de la habilidad y capacidad del líder desde la resolución de un problema cotidiano hasta la decisión de un problema de vital importancia; En una familia los padres toman decisiones importantes para garantizar la seguridad de la misma al decidir asuntos cotidianos sobre sus actividades y en una empresa los altos funcionarios podrían estar decidiendo la producción del siguiente año o una inversión que garanticen su supervivencia como empresa. Ya sea familia o empresa este núcleo representa a una nación y su habilidad para enfrentar problemas globales garantizará el futuro de un país entero.

 

Fuentes de Información:

Vit. (2003). Business inteligence. Toma de decisiones estratégicas Editorial McGraw-Hill Companies.
William A. Spurr, (2003). Toma de decisiones en Administración. Editorial Ediciones Ciencia y Técnica S.A.
Paúl E. Moody. (2003). Toma de decisiones gerenciales. Editorial McGraw-Hill Companies
Harold K. y Hennz W. (2002). Administración una perspectiva global. 12ª. Edición Mac Graw Hill.
Beranek y William, (1989). Análisis para la Toma de Decisiones Financieras.

LOS INCREMENTOS DE LOS SALARIOS Y LAS RETRIBUCIONES DE LOS EMPLEADOS DE UNA EMPRESA DEBEN TENER RELACION DIRECTA CON LA PRODUCTIVIDAD

Si los aumentos salariales reflejaran aumentos en la productividad laboral, habríamos dado un paso positivo para evitar aquellos aumentos salariales que no tienen sustento y provocan aumentos de costos y precios, incentivan la informalidad, reducen la competitividad y desalientan la inversión. ¿Pero es ésta una mecánica práctica y posible?. Seguramente no es practicable en el sector público, donde no existen indicadores de productividad. Los aumentos de salarios públicos deberían haber sido postergados hasta que los impuestos extraordinarios y tasas exorbitantes que afectan la competitividad hubieran sido eliminados; y la racionalización del empleo público excedente creara márgenes genuinos para pagarles mejor a los que permanezcan empleados. ¿Es la productividad una buena guía para aumentos de salarios privados?. Es mejor que nada, si los indicadores existen y son confiables, pero es un indicador limitado que puede conducir a errores importantes. Ante todo, los aumentos de productividad (medida ésta como la relación entre la producción de las empresas y el número de sus empleados) pueden obedecer a que la empresa invirtió en una tecnología más moderna, que requiere menos empleados, y no responder al hecho que sus empleados sean más productivos. Si este fuera el caso, los mayores ingresos de la empresa deberán destinarse fundamentalmente a repagar la máquina, no habrá margen para, ni necesidad de, pagar más a los mismos asalariados. Esto es lo que ocurrió en buena medida durante la Convertibilidad, cuando el atraso cambiario y la desgravación de bienes de capital importados incentivaban la adopción de tecnologías modernas que prescindían de mano de obra. El otro tema crítico es que, aún mediando aumentos de la productividad atribuibles a los empleados, no necesariamente eso se traduce en mayores ingresos de la empresa. Esto puede ocurrir cuando la empresa se enfrenta simultáneamente con precios declinantes para su producto. Cualquier empresa particular puede enfrentar la competencia de un productor local más eficiente, que lo obliga a bajar su precio. Pero lo que es macroeconómicamente relevante en la actual coyuntura internacional, es el efecto generalizado de la competencia china y brasilera (para mencionar sólo los casos más emblemáticos). El ingreso a los mercados mundiales de China y muchos otros países de salarios bajos (en relación a su productividad), enfrenta a la mayoría de los sectores industriales con la necesidad de competir con precios mucho más bajos que los históricamente conocidos.  ¿Se necesita una política salarial? Pero entonces, ¿sobre qué bases hay que fijar la política salarial?. Sobre ninguna. No tiene que haber una política de ingresos, hay que dejar que las empresas negocien libremente con sus empleados. ¿Pero esto no hará que los empresarios se aprovechen para pagar salarios miserables?. En el corto plazo estamos condenados a salarios reales bajos, por razones de oferta y de demanda. La razón de oferta es que el mercado laboral está todavía afectado por una elevada tasa de desempleo. Mientras el desempleo no se supere, es lógico que, con libertad salarial, los aumentos en la demanda laboral se reflejarían más en aumento del empleo que en aumentos del salario real. Una vez superado el desempleo, el crecimiento del salario real tendería a aumentar, pero cuánto lo haría dependerá de la competitividad de nuestra industria. Es aquí donde se torna crítica la estrategia comercial externa, pues si nos inclinamos a proteger a los sectores industriales más ineficientes y más afectados por el síndrome chino, la capacidad de la industria para generar empleo y mayores salarios será limitada en el mediano plazo. Pero si la libertad salarial nos condena en lo inmediato a salarios bajos, ¿la intervención estatal no es positiva?. Absolutamente no, los aumentos del salario mínimo, los aumentos por decreto y los convenios privados “forzados” políticamente, mejoran la situación de los asalariados formales a costa de los informales, con consecuencias nocivas para el crecimiento de largo plazo. Aumentos salariales sin sustento suben costos y precios y aumentan la pobreza entre los trabajadores informales que quedan al margen de los aumentos. También los afecta indirectamente el hecho que los aumentos salariales disminuyen la demanda de empleo formal y así mantienen la sobreoferta laboral y los deprimidos salarios marginales. Las consecuencias nocivas para el largo plazo son la ineficiencia productiva asociada a la permanencia de la informalidad y la menor competitividad de los sectores más eficientes de la economia. Y entonces, ¿qué hacemos?. El gobierno debe dejar de intervenir en la determinación de los salarios privados y retomar la prudencia inicial en materia de salarios públicos y jubilaciones. Generar empleo, aumentar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso no son objetivos alcanzables en el corto plazo con voluntarismo político. Esos objetivos dependen de las mismas políticas que determinan el crecimiento general de la economía, esto es: •Dar confianza para aumentar las inversiones y no desincentivar el empleo formal con encarecimientos artificiales del salario.  •Adoptar una estrategia de apertura que incentive la expansión de los sectores más eficientes, reduciendo el peso del Estado y realizando una apertura en serio al comercio internacional y •Mejorar la calidad educativa, pues sin capacitación nuestra mano de obra podrá competir en la globalización sólo percibiendo bajos salarios. En materia laboral todavía tenemos una mentalidad y una legislación laboral propias de un modelo corporativo de economia cerrada. Ese modelo de negociación política de los salarios es absolutamente incompatible con una estrategia de crecimiento liderada por las exportaciones, en las que el salario debería ser la resultante de los progresos en materia de inserción internacional y de las mejoras de la calidad educativa. Invertir el orden y pretender aumentar los salarios al margen de la realidad de la globalización y de las capacidades de nuestra fuerza laboral, solo hará abortar el proyecto aperturista y volveremos a un modelo de economía cerrada que agotará rápidamente nuestra capacidad de crecimiento. 

CLAVES DEL EXITO EMPRESARIAL

a) La óptica con que se mira: No se pueden evaluar los resultados por las cosas que se han hecho mal, sino por las que se han hecho bien. A largo plazo la diferencia entre evitar errores y “hacer” es la clave del éxito.

b) Ejecutar es estrategia: Decía Cronwell que el que llega mas lejos es el que no sabe donde va. Peters dice que empezó a cultivar su jardín sin tener un plan y al final consiguió cosas que no se imaginaba. En esta línea prefiere fracasar deprisa y seguir adelante una y otra vez.

c) Voy a ahorraros una lección: Cuando cerreis el presupuesto del año, restadle el 25% e invertidlo en personal. La verdadera marca de una empresa es el talento de sus empleados.

d) Contrata a personas que sonrian: Haz el perfil blando de la parte dura del proceso de selección. Si vas a poner un tipo a recibir malas noticias, que al menos te las cuente luego con buen humor.

e) No hay una última palabra: Hacer algo para que dure es una estupidez. Mi empresa favorita es Netscape. Llegó, revolucionó el mercado y murió. Encuentra una flor que dure eternamente.

f) El público de hoy: Parece mentira que a estas alturas pocosse hayan dado cuenta de que nuestro principal nicho son los mayores de 45 años, que no han llegado ni a la mitad de su etapa de consumidor adulto y las mujeres que en realidad son las que toman las decisiones en el mundo.

LA COMUNICACION EMPRESARIAL

Algunos empresarios y directivos de nuestro país, así como muchos periodistas profanos en la materia, utilizan el nombre de relaciones públicas de manera errónea, aunque quizá ellos no tengan la culpa de ello, habida cuenta de la poca pedagogía que se ha hecho al respecto. Es habitual su uso para calificar tareas que nada tienen que ver con la disciplina en cuestión. Disciplina que, dicho sea de paso, se imparte en una licenciatura, la de Publicidad y Relaciones Públicas, rama de las Ciencias de la Comunicación. Empezaré por definir el error y luego continuaré con la significación real de su necesidad como técnica de comunicación. El error de interpretación se basa en la confusión entre los llamados “guest relations” (relación con invitados) y los “public relations” (relaciones con los diferentes públicos de una marca o empresa). Los guías de viajes, los organizadores de eventos simples o los representantes de marcas, cuyo objetivo no es más que bienquistar, son los llamados “guest relations”. Su cometido es lícito, profesional y honorable, pero no son relaciones públicas.Los relaciones públicas son aquellos profesionales que, mediante briefing del cliente, trasladan a los públicos de interés de la empresa o marca, su esencia y su voluntad de mantener relaciones cordiales con esos públicos. ¿Para qué lo hace? Por varias razones que explicaré con amplitud. El ser humano se mueve, desde hace dos millones y medio de años, por dos razones: por necesidad física y por emociones. No se mueve por nada más.Cuando hablamos de necesidad, hablamos de dinero, comida, propiedad, egoísmo, vivienda, poder… Cuando hablamos de emociones, entendemos amor, cariño, salud, sentimientos, riesgo, altruismo, etc. A las empresas les ocurre lo mismo. Se mueven por necesidad física y por emociones. Tienen un ojo puesto en las cuentas de explotación y el otro fijo en el posicionamiento de sus marcas y productos. El precio es una variable muy importante a la hora de tomar decisiones de consumo, pero no es la única: de ahí que Nike, o Danone, por citar algunos ejemplos, siendo las marcas más caras del mercado, sean líderes en ventas. El factor marca, o dicho en clave del artículo presente, el factor emocional, es capital para la toma de decisiones.Por eso el marketing avanza hacia el marketing percepcional, sin dejar de lado el marketing estratégico; y el branding (gestión de marcas) se ha configurado como una técnica importantísima para la supervivencia de las empresas en un entorno cada vez más competitivo. Cuando hablamos de marcas no hablamos de naming, sino del llamado equity brand, es decir, el valor que esta marca tiene en el mercado. Dicho valor no se enmarca solamente en cuanto al patrimonial que la empresa propietaria de la marca tiene, sino de todo el valor real actual, más las expectativas que esta marca posee. Por eso los relaciones públicas son tan necesarios: con su disciplina colaboran a dotar de más contenido a las marcas, o lo que es lo mismo, a través de su actividad las marcas adquieren mayor contenido, mayor esencia y consiguen que se establezca un nexo de comunicación entre ellas y sus clientes; los consumidores o usuarios tienden a incrementar su propensión al uso o consumo de las mismas y, lo que es más importante, ello contribuye a restar fuerza a la variable precio. Esto quiere decir que, con los mismos costes, las marcas queridas por la sociedad pueden competir con precios más elevados y, por ende, los empresarios tienen mucho más margen comercial, lo cual equivale a mejorar sus cuentas de explotación. Estoy convencido de que cualquier lector empresario de este artículo, empieza a entenderme. Doy por seguro que cualquier empresario va a comprender que la tarea que acabo de explicar no es sencilla y que no basta con quedar bien, o montar una fiestecita o, simplemente, salir unos segundos en la tele o en la radio. Eso, además de ser caro, es tirar el dinero en el vano intento de agasajar el ego de las personas.Debe haber una estrategia detrás; debe existir una complicidad entre los relaciones públicas y los propietarios o empresarios: Una complicidad que implique espíritu de lucha, trabajo en equipo e ideas claras de lo que se pretende. Porque, al fin y al cabo, el empresario lo que quiere es el afán de lucro, pero en su exacta medida y siguiendo criterios y modelos de la más exquisita ética empresarial. Los relaciones públicas, en solitario, no consiguen los objetivos marcados. El mundo empresarial y comercial está afecto por multitud de variables que inciden directamente en el éxito o fracaso de los proyectos: La publicidad coadyuva al posicionamiento; la fuerza de ventas es la infantería empresarial; la calidad de los productos es condición sine qua non para que éstos arraiguen en un mercado y el precio de equilibrio es pieza clave para que el producto tenga éxito. Hay muchas más y todas ellas son origen del éxito o el fracaso. Por eso es importante equilibrar todas las variables. Pero es también muy importante (los seres humanos somos así) la parte emocional. Como decía Gary S. Becker, todos los seres humanos actuamos por interés, sea éste crematístico o económico, o sea éste emocional. Nadie es amigo de nadie que no le dirija la palabra. Los productos, como afirman publicitarios tan destacados como Jacques Séguéla, Joaquim Lorente, Bill Bernbach o el gran Marçal Moliné, tienen personalidad propia, aunque no tengan alma. Marçal Moliné, quizá el publicitario vivo más prestigioso del mundo, afirma que todas las marcas tienen ADN. Y todo el mundo sabe que el ADN está formado por millones de combinaciones. Si queremos ser competitivos en un mercado, tenemos que realizar siempre relaciones públicas. No hemos de pensar solamente en las notas de prensa como la panacea de la disciplina. Hemos de hacer converger los criterios con nuestros accionistas. Éstos han de estar, no tan sólo informados de la evolución de la empresa, sino que han de ser informados con asertividad y con entusiasmo. Nuestros proveedores han de sentirse orgullosos sirviéndonos sus productos. Nuestros operarios, asesores y cuadros directivos han de sentirse cómodos trabajando para nosotros. La administración pública ha de confiar plenamente en nosotros. Y los medios de comunicación deben transmitir esas buenas vibraciones. No podemos desperdiciar nuestra energía y la que exportamos a los demás. Con el tiempo, esas vibraciones, esa energía, dotará a nuestras marcas de más poder, de más confianza versus nuestros consumidores y usuarios. Y como meta final, nuestra inversión en relaciones públicas tendrá consecuencias económicas favorables, o lo que es lo mismo, ganaremos expectativas de supervivencia y mejora y, lo que es mejor, mucho dinero. Las relaciones públicas no es una disciplina de la diplomacia, o del buen gusto, es una disciplina de las Ciencias Económicas. Su objetivo final es construir estrategias que ayuden al branding y su consecuencia final, ganar eco público favorable para que las marcas ganen dinero. Un buen relaciones públicas es capaz de organizar eventos relevantes y de adecuarlos al eco público positivo generando newsmaking; de arropar los actos con acciones de promoción; de coordinar las acciones de comunicación interna con los cuadros directivos de recursos humanos y formación. Es el mejor colaborador para diseñar operativas de información a los accionistas; es nuestro mejor aliado para trasladar nuestras inquietudes y parabienes a los medios de comunicación. Siguiendo la política de bidireccionalidad propuesta en su día por el genial James Grunig, es nuestro principal aliado para hacer un lobbying que nos ayude a mejorar nuestras relaciones con la administración pública, entendiendo y profundizando en el ordenamiento jurídico existente en cada comunidad y país. Es el profesional más indicado para convocar workshops trascendentes. Es quien, a fin de cuentas, sabe cómo solucionar situaciones de crisis y, lo que es mejor, proponer políticas profilácticas para evitar que sucedan o, en su defecto, permanecer atentos por si éstas suceden y saber cómo resolverlas sin merma de la imagen de las compañías. Esto es lo que hace, entre otras muchas más cosas, un relaciones públicas. ¿Qué le parece, querido lector? ¿A que ahora está más predispuesto a escuchar ofertas de un gabinete de relaciones públicas para que le proponga estrategias que le ayuden a mejorar su dinámica empresarial? Una inversión de un euro, puede convertirse, a medio plazo, en beneficios contables de mayor magnitud. Nadie, ya sea una persona física o jurídica, está exento de que los demás nos vean de una manera u otra. Es por ello muy importante que nos vean como nosotros queremos que nos vean, y esta percepción, que nos produce beneficios económicos a medio plazo, los relaciones públicas la realizan a la perfección. Claro está, los buenos y verdaderos relaciones públicas, no los guest relations.

LOS ERRORES DE LOS NUEVOS EMPRENDIMIENTOS


Con tantas decisiones y tareas que tienes que realizar al principio, es casi imposible no cometer errores. Pero no te preocupes. Es normal que cometas errores de principiante. La clave aquí es que tus errores caigan dentro de la normalidad, y no cometas algún error que te aniquile totalmente. Lo demás, lo aprenderás en el camino. A continuación presento los principales errores de un emprendedor nuevo. Considéralos, analízalos y piensa cómo puedes evitarlos para que tu negocio marche mejor. Con esto, seguro aumentarás las posibilidades para alcanzar tus metas. 1. Pensar Que Empezarás A Ganar Dinero Desde El Primer Día. Este es uno de los errores más comunes y decepcionantes para el nuevo empresario. Ganar dinero desde el principio es casi imposible. El curso normal de un negocio nuevo indica que pasarán por lo menos seis meses antes de generar ganancias. Es lógico. Al principio, tendrás que conseguir nuevos clientes, promover tu nuevo negocio. No es fácil darte a conocer. Además, los clientes potenciales tomarán su tiempo en darte la oportunidad y probar tus productos o servicios. Aunque generes ventas desde el primer día, te tomará tiempo generar ganancias. Primero tienes que acostumbrarte al negocio. Experimentar y mejorar tu productividad. Darte cuenta de tus costos y gastos reales. El problema es que el no estar preparado con el flujo de caja necesario para mantener tu negocio, te puede obligar a cerrar las puertas. Que quede bien claro, los problemas de operación, el mercadeo, y otros problemas se pueden corregir con tiempo, la falta de dinero te puede eliminar instantáneamente.2. Mala Planificación Del Dinero Para Empezar. Un gran número de emprendedores nuevos cometen este error. Hacen presupuestos para empezar basados sólo en ideas vagas de costos y gastos generales. Se les olvida incluir los gastos que están escondidos. Tales como: retrasos de construcción, sobrecargos de contratistas, gastos adicionales en requisitos y permisos, gastos para contratar empleados, y la baja productividad del principio del negocio. Reitero. La falta de capital te puede “sacar de la jugada en un instante”. Lo peor es que a nadie le gusta prestar dinero a negocios que están urgidos por falta de planificación. Esta es una muy mala señal. ¿Cómo prestarle a alguien que está a punto de hundirse? Por eso es mejor que tengas dinero extra. No necesariamente tiene que ser efectivo. Tampoco necesitas tener los fondos en tu cuenta de banco. Pero sí, es importantísimo que sepas de dónde podrás sacar fondos adicionales en caso de necesitarlos. Créeme. Los necesitarás. (Un fondo del 15% del presupuesto quizás sea una buena base.) 3. Falta De Seguros De Negocio. Muchos tenemos la tendencia de pensar que no nos pasará. Una tragedia no debe pasarnos. ¿Por qué a mí? Pensamos. ¿Por qué no? Te contesto. ¿Quién eres para que no te pase ti? Los seguros de negocio son muy necesarios y no son tan costosos como generalmente se cree. Usemos un poquito el sentido común. Si empiezas como muchos empresarios, comenzar tu negocio requerirá mucho esfuerzo y dinero. Dinero proveniente de tus ahorros, préstamos familiares, tarjetas de crédito, etc. Tanto en riesgo y ¿no protegerlo? ¿No te suena ilógico? Quizás las probabilidades de que te pase lo peor son muy pocas, pero creo que yo dormiría más tranquilo sabiendo que estoy protegido. Pregunta a otros dueños de negocio y seguro tendrán recomendaciones de agentes que te pueden brindar buenos servicios. Nunca pongas todos los huevos en una misma canasta sin protegerla.4. No Tener Un Concepto De Negocios Bien Definido. Muchos emprendedores tienen una ida de cómo hacer dinero pero no la han definido. Es decir, saben qué es lo que quieren hacer con su negocio pero aún no saben los detalles. Se les hace fácil empezar y luego irse acomodando a los detalles y necesidades. Esto muchas veces no es bueno. Quizás suene un poco teórico pero sinceramente te lo digo: La mayoría de los negocios exitosos que yo conozco tienen una visión clara de lo que quieren hacer. Claro, como es normal, tienen que hacer ciertos cambios de dirección pero nada de 180 grados.
Tienes que definir tu concepto de negocio lo más detallado posible. Visualiza. Imagina. Has como si tu negocio ya estuviera en pleno funcionamiento. ¿Qué vez? ¿Es esto lo que quieres? Entonces, anótalo y desarróllalo. 5. Hacer Una Gran Inauguración Sin Estar Listo. Hay dos estrategias comunes para el gran día de la inauguración. Les llamaremos la inauguración caliente y la tibia. La caliente, es cuando haces tu gran apertura el mismo día que abres tu negocio. Esto puede ser muy bueno o muy malo. Si no estás listo y tienes deficiencias, toda la gente que logres convocar se enterará de ello. Puedes “quemar” tu negocio desde el primer día. Recuerda que toma tiempo aclimatarte a las necesidades de un nuevo negocio.Por otro lado, tenemos la inauguración tibia. Esta apertura es cuando abres tu negocio antes de la inauguración y lo operas sin darte mucho a conocer. Aprendes y mejoras basado en las necesidades que detectas con los clientes que tuviste. Ya una vez preparado. ¡Bang! La gran apertura. Entonces toda esa gente que convoques verá que estás preparado y con gusto te recordará. Considera las dos estrategias y aplica la que más te convenga.6. Pensar Que Lo Que Te Gusta A Ti, Es Lo Que Le Tiene Que Gustar A Tus Clientes. Empresarios exitosos dicen que al mercado se le tiene que dar lo que el mercado pide. Es decir, tu obligación como emprendedor es encontrar las necesidades de la gente y resolverlas con tu negocio. Muchas veces esto va en contra de lo que a ti te gusta. Lo que tú quieres y disfrutas no importa. Importa lo que tus clientes quieren o disfrutan. Abre tu mente y pregúntate lo siguiente: ¿Cómo tomará esto mi mercado de enfoque? ¿Qué es lo que mis clientes quieren o necesitan? Si siempre usas esta práctica, podrás llegar a la excelencia. Por los menos así lo van a percibir tus clientes. Después de todo, tu negocio vive gracias a ellos. 7. El Dueño Actúa Como Empleado. Es casi un requisito que al principio, el dueño tiene que envolverse en la operación del negocio. Quizás tendrás que embolsar, limpiar mesas, ser cajero, chofer, etc. Esto no tiene nada de malo. Lo malo está en que ahí te quedes. En que te conviertas en un empleado más. Esto sucede casi sin que te des cuenta. El negocio te absorbe y consume. Un dueño de negocio, o sea, un emprendedor, casi por naturaleza tiene que ser más que un empleado. Tiene que ser poli-funcional. Pero tiene que ser más dueño que empleado. El empleado se dedica principalmente a la operación. El dueño debe dedicarse más a lo estratégico. A crecer el negocio, a buscar nuevas oportunidades, a manejar el flujo de efectivo, analizar las ventas, los costos, a ver que funciona y que no, etc. Si el dueño siempre está con el uniforme de empleado, seguramente el uniforme de dueño está en el closet, y…un negocio sin dueño está predestinado al fracaso. 8. Evitar Los Impuestos A Como De Lugar. Uno de los errores más costosos para un empresario que quiere trascender, es no pagar los impuestos correspondientes. Los nuevos negocios tienen más flexibilidad en sus declaraciones de impuestos porque recién comienzan, no tienen los libros 100% al día, reciben mucho efectivo, muchos de los empleados son familiares, etcétera, etcétera. Por tal motivo, es muy tentador reportar menos ganancias y menos ventas para evitar pagar los impuestos requeridos. En un año puedes ahorrar $15,000 -$20,000 fácilmente. El problema es que cuando quieras crecer, expandir, adquirir nuevo equipo, o comprar un inmueble, el banco financiero te pedirá tus reportes de impuestos. Mucho del financiamiento dependerá de tu capacidad de pago. Esta sólo la puedes justificar con los impuestos reportados. ¿Vez las repercusiones? Por ahorrarte $15,000, ahora no podrás comprar ese trailer, esa maquina, o ese local para que crezcas. Es decir, el no pagar tus impuestos te impone una barrera enorme que impide tu crecimiento. Ojo. Mucho ojo.9. No Tener Sistemas De Contabilidad. Una de las herramientas más poderosas para un negocio nuevo, es un sistema de contabilidad. Con esta herramienta podrás contabilizar todos los detalles financieros de tu negocio. Tus ventas, tus costos, tus cobros, tus deudas, tus deudores, en fin, todo. Después de un tiempo de operación, estos detalles y reportes son de suma importancia porque te dan una visión clara de cómo le va a tu negocio. Existen muchos negocios que pierden dinero en ciertas áreas sin darse cuenta. Como en otras áreas les va muy bien, cubren las pérdidas de las áreas malas sin percatarse de ello. No importa cuan sencillo o complejo sea un sistema de contabilidad, es importante adquirirlo. Esta herramienta no cuesta mucho y es relativamente fácil de usar. Adquiere un sistema de contabilidad para tu negocio y te estarás preparando para el futuro.10. No Definir Tu Mercado: Tratar De Complacer A Todos. Por más tentador que esto sea, no te conviertas en un “todologo”. No trates, (ni puedes) complacer a todos. Si intentas darle a todo mundo lo que todo mundo quiere, al final de día, tendrás clientes confundidos, no tendrás especialidad, tu negocio será muy complicado, y de paso, te quedarás sin identidad. Define bien tu concepto y tu mercado. Ya una vez que esto esté definido, entonces dedícate a satisfacer las necesidades de tu mercado. La gente siempre recuerda al especialista no al “todologo”. Los mejores tacos. El mejor café. El agente confiable. La mejor comida cubana. ¿Tú cómo quieres que recuerden a tu negocio? 11. No Poner Atención En La Mercadotecnia. Aunque tengas el mejor producto o servicio del mundo, si nadie lo sabe, de nada te sirve. Por otra parte, si ofreces un producto relativamente bueno, y todo el mundo lo conoce, te irá muy bien. En resumen, no subestimes el poder de la mercadotecnia. Es mucho más que simple promoción. La mercadotecnia analiza el producto o servicio, el precio, la promoción, y la distribución. Además, te da una guía clara y sencilla para tu mercado de enfoque, tus promociones y tus ventas. El motor de tu negocio es la mercadotecnia. Debes ponerle atención, dedicarle tiempo, y darle su afinación. Sin este motor, tu negocio está destinado a grandes truncamientos. 12. No Apoyarte En Profesionales. Muchos empresarios nuevos quieren hacer todo ellos mismos. No se apoyan en los que ya recorrieron ciertos caminos. Creen, erróneamente, que ellos mismos tienen que solucionar todas sus necesidades. No es así. Hay gente que se especializa en ciertas áreas, que pueden ser muy útiles y ahorrarte mucho tiempo y dinero. Por ejemplo, un abogado (para crear la entidad legal de tu negocio), un diseñador (logotipo, sitio Web), un contador (sistema de contabilidad, impuestos), un agente de seguros (seguros de negocio), técnico en computación (computadoras, impresoras, Internet), asesor de negocios (imagen, precios, contactos de negocio, ventas, etc.). Sorprendentemente, muchos de estos profesionales no son muy caros. Sus servicios son profesionales y pueden ser una excelente fuente de recursos.Ya con esto dicho, sinceramente te deseo mucho éxito en tu negocio. Hagas lo que hagas, trata de hacerlo bien.

LEY DE PARETO DEBE SER TENIDA EN CUENTA POR EL EMPRESARIO


En 1906, el economista italiano Vilfredo Pareto creó una fórmula matemática para describir la distribución desigual de la riqueza en su país, observando que el 20% de las personas poseían el 80% de la riqueza.

En los años 40 el Dr. Joseph M. Juran atribuyó (no del todo acertadamente) la regla del 80/20 a Pareto, llamándola “Ley de Pareto”.

 Más allá de lo correcto de su nombre, La Ley de Pareto puede ser una herramienta muy efectiva para ayudar a administrar de manera correcta.

De dónde viene Después de que Pareto hizo sus observaciones y estableció su fórmula, otros observaron fenómenos similares en sus propias áreas de conocimiento.

El Dr. Juran, pionero del movimiento por la Calidad Total en los años 40, estableció la existencia de un principio universal que denominó “los pocos esenciales y los muchos triviales”.

Como resultado, la observación del Dr. Juran sobre el principio de que “20% de algo siempre es responsable del 80% de los resultados se conoció como Ley de Pareto o “Regla del 80/20″. Qué significa La Regla del 80/20 significa que el 20% de algo es esencial y el 80% es trivial.

 Juran estableció que el 20% de los defectos causaban el 80% de los problemas. Los Gerentes de Proyecto saben que el 20% del trabajo (el 10% inicial y el 10% final) consume el 80% del tiempo y los recursos.

La regla del 80/20 también se aplica a las ventas (el 20% de los clientes produce el 80% de los beneficios; o el 20% de los vendedores realiza el 80% de las ventas) o a cualquier otra cosa (el 20% del diario trae el 80% de las noticias importantes, o que el 20% de los empleados causan el 80% de los problemas).

 Para qué le sirve El valor de la Ley de Pareto es que nos recuerda que debemos dar preferencia al 20% que importa y que produce el 80% de los resultados.

De las cosas que uno hace durante el día, el 20% produce el 80% de los resultados. Ese 20% “esencial” debe ser identificado, y los esfuerzos deben enfocarse en esas cosas.

 La Regla del 80/20 puede servir como un recordatorio diario para enfocar el 80% de nuestro esfuerzo en el 20% de nuestro trabajo que realmente produce altos rendimientos.