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LA FELICIDAD ES AMAR LO QUE UNO HACE

Es lamentable ver cómo la crisis económica, la desconfianza en el sistema y la falta de empleo llevan a las personas a conformarse con tener un trabajo cualquiera, abandonando pasivamente sus sueños, sus metas y, lo que es peor, su lealtad a sí mismos.

Muchas empresas retienen a su personal porque estos no tienen adónde ir, creen innecesario motivarlos, desarrollarlos, respetarlos o siquiera comprometerlos. Se olvidan de apasionar a su gente. 

Estas son empresas menos desarrolladas culturalmente que poco se preocupan por tener empleados satisfechos, creyéndolo un lujo innecesario, y limitando no solo el crecimiento de su gente, sino su propio desarrollo y el cumplimiento de sus metas de negocio. 

Estas organizaciones creen que la satisfacción y la pasión son componentes poco importantes del esfuerzo laboral, sin comprender que, justamente, la pasión por lo que uno hace es lo que genera los grandes aportes, las ideas innovadoras, y consigue esfuerzos y resultados extraordinarios.

Muy lejos de las anteriores, las empresas exitosas reconocen que la única manera de lograr sus metas es a través de la satisfacción de sus clientes, y que esta satisfacción solo se da si sus empleados están satisfechos (”si el empleado sonríe, sonríe el cliente”).

El exito de las empresas depende que estas asuman políticas coherentes con sus valores, actuen de manera consistente con lo que predican y que sean verdaderamente respetuosas de su gente. 

El personal debe trabajar a gusto. Buscar la satisfacción de los empleados no es una cuestión exclusivamente de dinero, sino que forma parte de una cultura empresarial que reconoce que el respeto es la base del éxito.

El reto es no abandonar jamás la búsqueda de la satisfacción en el trabajo, de la pasión por lo que hacemos. 

No conformarnos jamás por nada menos que hacer lo que nos mueve, lo que nos gusta realmente. 

Esa es la verdadera lealtad con uno mismo, la que nos hace sentir realizados, completos profesionalmente y con ganas de ir a la oficina cada día (bueno, casi cada día).

 Algunos tienen el privilegio de descubrir temprano su vocación, otros no debemos cejar hasta encontrarla.

 Aceptar menos es traicionar nuestra esencia, y solo nos conducirá a resultados mediocres y a vivir en un permanente estado de insatisfacción que ningún dinero en el mundo paga.

 La necesidad, las presiones externas o los paradigmas de éxito ajenos que muchos se imponen no son excusa suficiente para traicionar nuestro espíritu.

La felicidad profesional es amar lo que uno hace.

El celebre discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford con video subtitulado al pie


« en: Mayo 15, 2007, 03:31:35 »

Gracias.

Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestro comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué.

A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria.

Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre “conectar los puntos”.

Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé?

Comenzó antes de que yo naciera.

Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer.

Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña.

Así que mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada a medianoche preguntando:

“Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?”

“Por supuesto”, dijeron ellos.

Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.

Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula.

Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo.

Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien.

En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.

En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna.

Me encantaba.

Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

Os daré un ejemplo.

En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano.

Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía.

Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif, sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía.

Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí.

Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen.

Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde.

Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea.

Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados.

Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30.

Y me despidieron.

¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado?

Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte.

Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria.

Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley].

Pero algo comenzó a abrirse paso en mí — aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo.

No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.

Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida. Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa.

Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.

Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.

El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando.

No os conforméis.

Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis.

No os conforméis.

Mi tercera historia es sobre la muerte.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida.

Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante.

Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.

Hace casi un año me diagnosticaron cáncer.

Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir.

Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós.

Viví todo un día con ese diagnóstico.

Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía.

Me operaron, y ahora estoy bien. Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual:

Nadie quiere morir.

Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la Muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo.

Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro.

No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.

No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.

Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición.

De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.

Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google, era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número.

Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad.

En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si sois aventureros. Bajo ella estaban las palabras:

“Sigue hambriento. Sigue alocado”.

Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado.

Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso a vosotros.

Seguid hambrientos. Seguid alocados.

Muchísimas gracias a todos.

Nota: Si desea ver el VIDEO (con sub-títulos en Español) puede verlo



EL CAMBIO DE PARADIGMA EN UNA EMPRESA

El filósofo de las ciencias Thomas Kuhn dijo que los nuevos paradigmas son aceptados despacio si no sobre los cuerpos muertos, de quienes crecieron con los viejos.

Kuhn citó a muchos grandes científicos, desde Copérnico hasta Darwin y Maxwell, que tuvieron que luchar sin medida contra la resistencia de las mentes mediocres y fueron reconocidos recién mas tarde.

Max Plank lo expresó con las palabras más conocidas sobre el tema: “Una nueva verdad científica no triunfa por convencimiento de sus oponentes, haciéndoles ver la luz, sino mas bien porque sus oponentes eventualmente mueren y una nueva generación crece con la familiaridad de ella.”

Pero ¿por qué existen los oponentes en primer lugar?

Kuhn lo explica de manera sorprendentemente simple: Un nuevo paradigma o nueva visión tiene oponentes primordialmente porque los datos que la soportan no son persuasivos.

Einstein, por ejemplo, pudo haber rechazado la idea de que Dios juega dados con el universo [la mecánica quántica dice que el universo es esencialmente un lugar probabilístico e incierto] simplemente porque los datos que afirmaban el supuesto hábito apostador de Dios eran en aquel entonces ambiguos.

Después de suficientes hipótesis y pruebas, los datos confirmando la evolución de la mecánica quántica fueron innegables y hasta Einstein se convenció (aunque tal vez no estuvo muy feliz por ello).

Y ese es el punto: mientras los científicos y tecnócratas exhibirán su parte de pequeñez inercial, el rechazo de un potencial nuevo paradigma por parte de los expertos relevantes es inevitable debido al escepticismo institucionalizado, sin el cual la ciencia no lograría funcionar como medio para hallar conocimiento confiable.

Después de todo, hay innumerables descubrimientos espectaculares pero erróneos, por cada uno que soporta la prueba del tiempo. Con todas esas probabilidades en contra, el escepticismo es como un sistema inmunológico del conocimiento científico, que protege al cuerpo del conocimiento confiable que ha soportado el paso del tiempo, de las infecciones crónicas y fenómenos patológicos que pueden verse bien en los medios de comunicación, pero no pueden ser reproducidos en el
laboratorio.

El escepticismo es aun mucho mas importante al confrontar lo último en supuesta magia tecnológica, porque a menudo son vidas las que están en juego, no solamente inversiones.

Como dijera el Físico Richard Feynman, refiriéndose al desastre del trasbordador Challenger: “la realidad debe preceder a las relaciones públicas, porque la naturaleza no puede ser engañada”. Sin embargo ese no es el caso en la mayoría de la humanidad, científica o no.

Los buenos científicos son entrenados para ser escépticos y no ser engañados o,mas particularmente, para no engañarse a sí mismos. De hecho, en ciencia y tecnología no es vergonzante ser escéptico sobre nuevos paradigmas brillantes o descubrimientos notables, que demuestran años mas tarde ser verdaderos. Se lo considera simplemente parte del trabajo.

Eso nos lleva de vuelta a Kuhn, porque virtualmente cada descubrimiento paradigmático, sea científico o tecnológico, es lanzado desde una posición de evidente debilidad. Las mentes brillantes, los progenitores de nuevos paradigmas tecnológicos o científicos, son aquellos que pueden extraer la verdad cuando aun está hundida en el pantano de los datos conflictivos.

Por lo tanto, un nuevo paradigma es muy probable que atraiga oponentes: es propuesto cuando la evidencia que lo soporta es aun ambigua.

Muchos expertos se opondrán entonces por la razón correcta (la evidencia no es convincente), antes que por la errónea (la mente aferrada a los antiguos puntos de vista), a pesar de lo que Khun, la prensa, los acosados científicos o inventores puedan decir en contrario.

La historia de la ciencia y la tecnología es escasa en ejemplos de nuevos paradigmas que fueron tan pesados que se aceptaron prácticamente sin oposición. La emergencia de la Biología Molecular es uno de ellos, como notara el biólogo Lewis Wolpert “La evidencia de la estructura del DNA y otros descubrimientos fueron tan persuasivos que prácticamente todo el mundo -ciertamente los jóvenes- fueron atrapados por la excitación de lo que es claramente una nueva era para la biología.”

O tomemos la Teoría de la Información, de Claude Shannon. Columna vertebral de la revolución digital actual. Cuando Shannon publicó su teoría en 1948, fue tan aplastante, recuerda el autor Mithcell Waldrop, que ‘explotó con la fuerza de una bomba’.

En el MIT la reacción fue: ¡Brillante! ¿Cómo no se me ocurrió antes?

Dicho de manera simple: la excitación de un nuevo descubrimiento legítimo supera en fuerza motivacional en ciencia, a los pequeños intereses personales.

En esta época, donde un potencial nuevo paradigma puede tener el valor de la riqueza de la OPEC, cuando un campo completo de la ciencia o tecnología puede emerger virtualmente de la noche a la mañana sobre la base de una sola publicación científica, el desafío consiste en diferenciar las auténticas renovaciones paradigmáticas de las fantasías glamorosas.

Ambas, en todo caso, ganarán apoyo y prensa copiosa, porque ambas prometen cosas grandiosas. La prensa, sin embargo, carecerá de valor para obtener opiniones sobrias; los reporteros apoyarán la visión de nuevo paradigma, porque es una historia mejor, aludirán a la gran cantidad de creyentes como prueba de que el nuevo paradigma es correcto.

En caso que los escépticos sean abundantes, los reporteros dirán que Kuhn estaba en lo cierto y que los expertos son envidiosos y de poca visión, antes que aceptar que la evidencia merece escepticismo.

La realidad es que un escepticismo vigoroso apuntado a un nuevo paradigma potencial, suele significar una de dos cosas y usualmente ambas: primero, que una espectacular revolución o un nuevo paradigma maravilloso es en verdad demasiado bueno para ser cierto y segundo, que
las razones para ser escéptico son realmente muy buenas.

Si la evidencia que soporta el nuevo paradigma alcanza un peso suficiente, entonces el escepticismo se diluirá. (Aunque, como sugiere la nueva economía, si esto sucede, deberíamos salvar nuestras cabezas).

Cuanto más permanece el escepticismo más probable es que el nuevo paradigma sea una ilusión y eventualmente se evapore en la dura luz de la realidad. Si usted apostó a su favor a pesar del escepticismo, entonces tendrá que asumir las pérdidas.

EL EMPRESARIO BIPOLAR


El trastorno bipolar es conocido por los estragos que puede llegar a causar en la vida de las personas. Sin embargo, en el caso de los empresarios, las consecuencias pueden ser mucho más graves debido a que pueden poner en riesgo a toda una organización.:: Trastorno bipolar, una enfermedad incurable:: 

Un exceso de seguridad a la hora de tomar decisiones, un optimismo sin límites y adquirir riesgos económicos sin importar la estabilidad de la empresa, son algunas de las características que podrían ubicar a un empresario con trastorno bipolar.

Los síntomas de este trastorno son iguales en todas las personas, “un estado de ánimo que se caracteriza por cambiosimportantes”, pero el programa se agrava en el caso de ejecutivos y empresarios, ya que pueden poner en riesgo a toda una organización por el exceso de seguridad.

“Lo que encontramos en los ejecutivos, empresarios y en la gente que padece esta enfermedad es que se sienten seguros y consideran que es el momento de someterse a créditos, pues es tal su optimismo que consideran que podrán superar”.

Sin embargo, luego de ese exceso de confianza pasan a un estado de depresión baja en el estado de ánimo y “entonces viene una desesperanza y sienten que no van a poder con su vida y si adquirieron una deuda caerán en episodios de mayor angustia que cuando estuvieron en su primera fase de seguridad”.

Es vital que se identifique este padecimiento de manera inmediata, para evitar que haya desórdenes que puedan afectar a un conjunto de personas.

Hay dos tipos de trastorno bipolar: 

tipo 1 y tipo 2; 

En el caso del tipo 1 es fácil de diagnosticar “pues dejan de dormir y siguen trabajando sin ningún agotamiento ni cansancio.

 En el caso del tipo 2  no hay cuadro franco, pero normalmente las personas presentan un aceleramiento que dura dos o tres días, se sienten muy seguros de sí mismo, 

Es demasiado sociable, se pone a hablar por teléfono, se siente creativo; pero desafortunadamente esto sólo dura dos días, entonces vienen los episodios depresivos.

“Hay muchos empresarios y ejecutivos que presentan estos síntomas, incluso dejan de dormir por días, creen que es necesario tomar decisiones inician proyectos e incluso adeudan a la empresa.

Hay que estabilizar el estado de ánimo para prevenir o mitigar episodios de manía o depresivos.

 Entre los procedimientos de este tipo que han demostrado su eficacia tener un referente o bastoncillo que reporte los estados de animo (se recomienda un amigo), está el deporte, la meditación, los grupos de autoayuda y en casos extremos recurrir al psiquiatra o al psicoanalisis.

El exito o el fracaso de un emprendimiento depende de la estabilidad emocional del empresario

Sun Tzu – EL ARTE DE EJERCER LIDERAZGO CON CARACTER

“El general que en la avanzado no busca la fama personal, y en la retirada no se preocupa por evitar el castigo, pero cuyo único propósito es el de proteger a su gente y promover los mejores intereses de su soberano, es la joya preciada del estado. No existen muchos (lideres) así.”
 En base a este modelo, los ejecutivos deberían fortalecer su carácter, no su imagen; deben dar el ejemplo con sus acciones, no con palabras; deben compartir las preocupaciones de los empleados; motivarlos emocionalmente y aclarar las tareas, evitar el solapamiento y la confusión. 
Es necesario asegurarse de que la estrategia conduzca a la organización, en lugar de dejar que la organización sea la que conduzca a la estrategia.

TOMAR DECISIONES

La toma de decisiones es una actividad de vital importancia dentro de cualquier grupo social llámese familia, club social, empresa, institución, etc. Esta actividad por lo general es exclusiva del líder del grupo o de un alto funcionario. Este personaje debe de tener características y conocimientos básicos que le permitan tomar decisiones que sustenten el seguimiento de objetivos, la sustentabilidad del grupo o su supervivencia.

La acción de decidir engloba toda una acción en la toma de decisiones y en las empresas la oportunidad de estar ala vanguardia tecnológica no se debe de pasar por alto y deben de existir ejecutivos y personas cada vez más facultadas para tomar decisiones de vital importancia, conociendo el proceso de la toma de decisiones en su elaboración de premisas, su identificación, el líder bebe tener los suficientes elementos y conocimientos para evaluarlas para que al final tomen una decisión sobre estas alternativas la cual debe de ser la más viable.


Existen diferentes modelos de los cuales este tomador de decisiones puede apoyarse, desde la toma de decisiones racional, la normativa hasta “el cubo de basura” sin olvidarse de técnicas más básicas como la lluvia de ideas.


El éxito de una empresa y la supervivencia de un grupo social puede depender de la habilidad y capacidad del líder desde la resolución de un problema cotidiano hasta la decisión de un problema de vital importancia; En una familia los padres toman decisiones importantes para garantizar la seguridad de la misma al decidir asuntos cotidianos sobre sus actividades y en una empresa los altos funcionarios podrían estar decidiendo la producción del siguiente año o una inversión que garanticen su supervivencia como empresa. Ya sea familia o empresa este núcleo representa a una nación y su habilidad para enfrentar problemas globales garantizará el futuro de un país entero.

 

Fuentes de Información:

Vit. (2003). Business inteligence. Toma de decisiones estratégicas Editorial McGraw-Hill Companies.
William A. Spurr, (2003). Toma de decisiones en Administración. Editorial Ediciones Ciencia y Técnica S.A.
Paúl E. Moody. (2003). Toma de decisiones gerenciales. Editorial McGraw-Hill Companies
Harold K. y Hennz W. (2002). Administración una perspectiva global. 12ª. Edición Mac Graw Hill.
Beranek y William, (1989). Análisis para la Toma de Decisiones Financieras.

LA NEGACION ES LA PRINCIPAL CAUSA DEL FRACASO DE UNA EMPRESA

La negación es una de las principales causas del fracaso de la empresa, el empresario y los ejecutivos no pueden enfrentarse con la realidad, niegan la información negativa, justifican la falta de rentabilidad y excusan todo dato que preanuncie la no viabilidad de un proyecto o planificación empresaria.La negación consiste en la invalidación de una parte de información desagradable o no deseada y en vivir la propia vida como si aquella no existiera. Es un mecanismo de defensa que no permite gestionar al empresarios y a los ejecutivos con eficiencia y eficacia generando rentabilidad, por lo que es necesario capacitarse y rodearse de un equipo de personas proactivas, que reconozcan las situaciones problemáticas y planteen soluciones. Si no se enfrenta y plantea la situación problemática es imposible exponer una solución. La negación de los ejecutivos a veces se escuda en un excesivo optimismo sobre un plan o proyecto. En síntesis, el empresario debe valorar toda información desagradable, verificar la objetivad de los datos y las fuentes, sometiéndola a un análisis exhaustivo recordando que siempre hay una forma de solucionarlo, solución que siempre pasa por la toma de decisiones.

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El LIDERAZGO EMPRESARIAL

 El líder es aquella persona que es capaz de influir en los demás. Es la referencia dentro de un grupo (ya sea un equipo deportivo, un curso universitario, una compañía de teatro, el departamento de una empresa, etc.). Es la persona que lleva “la voz cantante” dentro del grupo; su opinión es la más valorada. El liderazgo no tiene que ver con la posición jerárquica que se ocupa: Una persona puede ser el jefe de un grupo y no ser su líder y, al contrario,puede ser el líder sin ser el jefe. El jefe decide lo que hay que hacer en virtud de la autoridad que le otorga su posición jerárquica. El líder, sin disponer necesariamente de esta autoridad jerárquica, tiene también capacidad de decidir la actuación del grupo en base a la influencia que ejerce, que viene determinada por la “autoridad moral” que ejerce sobre el resto del equipo. A los miembros del grupo les inspira confianza saber que al frente del mismo se encuentra el líder. Lo que caracteriza al líder es su habilidad para conducir equipos: Consigue que cada miembro trabaje y aporte lo mejor de sí mismo en la lucha por alcanzar un objetivo común (sea ganar el campeonato, mejorar los resultados de la empresa, ganar las elecciones políticas, etc.). Además de esta capacidad innata para gestionar equipos, el líder se caracteriza también por su visión de futuro. Es una persona que mira al largo plazo, que marca unos objetivos muy ambiciosos para la organización y que consigue ilusionar a su equipo en la búsqueda de los mismos. El líder anticipa los cambios, se adelanta a los competidores. Una persona que no tuviera esta visión de futuro podría ser un buen gestor, un buen coordinador, pero nunca un auténtico líder. En las metas que plantea el líder persigue tanto el bien de la empresa como el particular de cada uno de sus miembros. Consigue así que las personas se identifiquen con las metas marcadas, que las hagan propias y luchen por ellas con todo el empeño. Una persona a la que tan sólo le preocupara su bienestar futuro difícilmente podría ser el líder de una organización. Esta terminaría por rechazarlo. Una vez que el líder tiene definida su visión de futuro, luchará con auténtica pasión para lograr los objetivos. El líder representa para el resto del grupo un auténtico ejemplo de dedicación, de entusiasmo y de coraje. Una persona que tuviera una gran visión de futuro pero que careciese de capacidad de ejecución podría ser un buen estratega, pero nunca un líder. Por último, hay que señalar que no es líder quien quiere sino quien puede. Para ser líder hay que tener unas cualidades personales muy sobresalientes que no todo el mundo posee. Algunas personas poseen esas cualidades de manera innata, aunque también se pueden adquirir a través del aprendizaje y de la experiencia.

RELACION ENTRE EL EMPRESARIO, EL EMPRENDIMIENTO, EL EXITO Y LA ACTITUD POSITIVA

Desde el ensayo de Ralph Waldo Emerson ¨LA CONFIANZA EN UNO MISMO¨ -siglo diecinueve- se tomo conciencia y se comprendio cuan importante es para las personas creer en si mismo, en su fuerza, en su fortaleza, el la capacidad de lograr lo inalcanzable, en esa fe innata que puede logra lo que se proponga.

En el tema que nos ocupa debemos tener en claro que el gran desafío es llevar un negocio rentable. La rentabilidad es el objetivo. El manejar una empresa presenta otro reto, y es el de mantener una actitud muy positiva siempre, aun en los momentos difíciles.

Podemos contar con los mejores productos y servicios, el mejor equipo de asesores de ventas, una publicidad excelente y, sin embargo, si se vienen abajo las ventas nuestra actitud puede derrotarnos. Muchas empresas llegan hasta el límite de irse a la quiebra sencillamente por la actitud negativa de sus líderes.

La actitud positiva es una disposición que se genera en nuestro interior para afrontar los retos que nos trazamos y de cuyo desarrollo somos responsables.
Cada uno de nosotros, todos los días, cada hora, cada minuto, cada segundo, somos arquitectos de nuestra propia actitud para los negocios, especialmente de la actitud con la que nos enfrentaremos a esos momentos en los que los negocios no van bien.
LA DISPOSICION POSITIVA ES QUE:
- Retomemos los informes financieros de los últimos cinco años (si el negocio tiene más de ese tiempo, si no, los años y meses que tengamos disponibles) y elaboremos una investigación para reconocer cuáles son los días y meses mejores y en cuáles necesitamos concentrarnos.
Por ejemplo: Si comparamos, revisemos si los ingresos se han mantenido igual, si es así luego revisemos las ventas día por día, por ejemplo, el lunes de cada semana, y veamos si se han mantenido constantes. Si eso es cierto podemos empezar a sacar conclusiones. Cómo es el mes y en qué días tenemos que esforzarnos mucho más. Eso nos permitirá saber la cantidad de personal que debemos tener y qué días, cuándo comprar más producto y cuándo no hacerlo. Esto hay que hacerlo mes por mes. Si nosotros sabemos cómo actuar cada día del mes y cada mes del año y nos preparamos para afrontarlo, eso mantendrá nuestra actitud positiva.

- Si el caso es que los meses iguales reflejan ingresos diferentes, hay que estudiar las causas que propiciaron un incremento o decrecimiento de las ventas. Saber las causas nos ayudará a saber qué hacer y a tener planes de acción de emergencia. Cuando una situación aparezca de improvisto, no nos tomará con los brazos cruzados. Una actitud positiva se fortalece cuando sabemos lo que tenemos que hacer siempre. Tener un plan nos ayudará a que la actitud sea exitosa.

- Con esta información debemos hacer un FODA (son las iniciales de Fortalezas – Oportunidades – Debilidades – Amenazas).
HAGA una lista de todas las fortalezas que tiene nuestro negocio. Por ejemplo: ofrecemos productos de primera necesidad, tenemos el liderazgo en ventas, etcétera. Esto depende de nosotros y de lo que hacemos con nuestro negocio.
Luego elaboremos una lista de las debilidades que tiene el negocio. Un ejemplo puede ser que pagas un local muy caro. Esto también depende de nosotros y de lo que hacemos con nuestro negocio.
Continuemos luego con las oportunidades que podría tener el negocio. Un ejemplo de ello puede ser la diversificación de productos que podríamos llegar a ofrecer. Esto no depende de nosotros directamente pero podemos convertirlo en una fortaleza.
Por último, revisemos las amenazas que el negocio pueda llegar a tener con las cuales podemos llegar hasta a perderlo todo. Un ejemplo real de ello es el incremento en los precios de los productos derivados del petróleo. Esto está fuera de nuestras manos, sin embargo debemos mantenernos alerta.
- Debemos hacer también una encuesta a nuestros clientes más frecuentes y preguntarles por qué hacen negocios con nosotros, qué les gustaría que hubiera nuevo, qué deberíamos cambiar, etcétera. Hagamos una lista de sus recomendaciones y reflexionemos sobre ellas. Posiblemente no en todo tengan la razón, pero encontraremos en sus opiniones excelentes recomendaciones.

- Luego de tener el FODA y la encuesta a los clientes, hay que empezar a elaborar planes de acción. Si nuestro negocio tiene cosas muy buenas, lo que debemos hacer es ser creativos para fortalecerlas. Sobre las cosas que no están caminando bien y debemos hacer algo, debemos ser innovadores.
Para mantener siempre nuestra actitud positiva en los negocios, aun cuando las cosas no caminen bien, es necesario estar preparados. Te invito a que leas el artículo “Cómo desarrollar la actitud positiva” en el área de desarrollo personal y empresarial.

- El éxito siempre estará en la decisión que tomemos sobre nuestra actitud. Recordemos que cada uno de nosotros, todos los días, cada hora, cada minuto, cada segundo, somos arquitectos de nuestra propia actitud para los negocios.
Si necesitas apoyo, consejos y/o ideas para fortalecer y desarrollar tu actitud positiva, escríbenos con toda confianza, estamos para apoyar tu desarrollo humano y empresarial.

LOS INCREMENTOS DE LOS SALARIOS Y LAS RETRIBUCIONES DE LOS EMPLEADOS DE UNA EMPRESA DEBEN TENER RELACION DIRECTA CON LA PRODUCTIVIDAD

Si los aumentos salariales reflejaran aumentos en la productividad laboral, habríamos dado un paso positivo para evitar aquellos aumentos salariales que no tienen sustento y provocan aumentos de costos y precios, incentivan la informalidad, reducen la competitividad y desalientan la inversión. ¿Pero es ésta una mecánica práctica y posible?. Seguramente no es practicable en el sector público, donde no existen indicadores de productividad. Los aumentos de salarios públicos deberían haber sido postergados hasta que los impuestos extraordinarios y tasas exorbitantes que afectan la competitividad hubieran sido eliminados; y la racionalización del empleo público excedente creara márgenes genuinos para pagarles mejor a los que permanezcan empleados. ¿Es la productividad una buena guía para aumentos de salarios privados?. Es mejor que nada, si los indicadores existen y son confiables, pero es un indicador limitado que puede conducir a errores importantes. Ante todo, los aumentos de productividad (medida ésta como la relación entre la producción de las empresas y el número de sus empleados) pueden obedecer a que la empresa invirtió en una tecnología más moderna, que requiere menos empleados, y no responder al hecho que sus empleados sean más productivos. Si este fuera el caso, los mayores ingresos de la empresa deberán destinarse fundamentalmente a repagar la máquina, no habrá margen para, ni necesidad de, pagar más a los mismos asalariados. Esto es lo que ocurrió en buena medida durante la Convertibilidad, cuando el atraso cambiario y la desgravación de bienes de capital importados incentivaban la adopción de tecnologías modernas que prescindían de mano de obra. El otro tema crítico es que, aún mediando aumentos de la productividad atribuibles a los empleados, no necesariamente eso se traduce en mayores ingresos de la empresa. Esto puede ocurrir cuando la empresa se enfrenta simultáneamente con precios declinantes para su producto. Cualquier empresa particular puede enfrentar la competencia de un productor local más eficiente, que lo obliga a bajar su precio. Pero lo que es macroeconómicamente relevante en la actual coyuntura internacional, es el efecto generalizado de la competencia china y brasilera (para mencionar sólo los casos más emblemáticos). El ingreso a los mercados mundiales de China y muchos otros países de salarios bajos (en relación a su productividad), enfrenta a la mayoría de los sectores industriales con la necesidad de competir con precios mucho más bajos que los históricamente conocidos.  ¿Se necesita una política salarial? Pero entonces, ¿sobre qué bases hay que fijar la política salarial?. Sobre ninguna. No tiene que haber una política de ingresos, hay que dejar que las empresas negocien libremente con sus empleados. ¿Pero esto no hará que los empresarios se aprovechen para pagar salarios miserables?. En el corto plazo estamos condenados a salarios reales bajos, por razones de oferta y de demanda. La razón de oferta es que el mercado laboral está todavía afectado por una elevada tasa de desempleo. Mientras el desempleo no se supere, es lógico que, con libertad salarial, los aumentos en la demanda laboral se reflejarían más en aumento del empleo que en aumentos del salario real. Una vez superado el desempleo, el crecimiento del salario real tendería a aumentar, pero cuánto lo haría dependerá de la competitividad de nuestra industria. Es aquí donde se torna crítica la estrategia comercial externa, pues si nos inclinamos a proteger a los sectores industriales más ineficientes y más afectados por el síndrome chino, la capacidad de la industria para generar empleo y mayores salarios será limitada en el mediano plazo. Pero si la libertad salarial nos condena en lo inmediato a salarios bajos, ¿la intervención estatal no es positiva?. Absolutamente no, los aumentos del salario mínimo, los aumentos por decreto y los convenios privados “forzados” políticamente, mejoran la situación de los asalariados formales a costa de los informales, con consecuencias nocivas para el crecimiento de largo plazo. Aumentos salariales sin sustento suben costos y precios y aumentan la pobreza entre los trabajadores informales que quedan al margen de los aumentos. También los afecta indirectamente el hecho que los aumentos salariales disminuyen la demanda de empleo formal y así mantienen la sobreoferta laboral y los deprimidos salarios marginales. Las consecuencias nocivas para el largo plazo son la ineficiencia productiva asociada a la permanencia de la informalidad y la menor competitividad de los sectores más eficientes de la economia. Y entonces, ¿qué hacemos?. El gobierno debe dejar de intervenir en la determinación de los salarios privados y retomar la prudencia inicial en materia de salarios públicos y jubilaciones. Generar empleo, aumentar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso no son objetivos alcanzables en el corto plazo con voluntarismo político. Esos objetivos dependen de las mismas políticas que determinan el crecimiento general de la economía, esto es: •Dar confianza para aumentar las inversiones y no desincentivar el empleo formal con encarecimientos artificiales del salario.  •Adoptar una estrategia de apertura que incentive la expansión de los sectores más eficientes, reduciendo el peso del Estado y realizando una apertura en serio al comercio internacional y •Mejorar la calidad educativa, pues sin capacitación nuestra mano de obra podrá competir en la globalización sólo percibiendo bajos salarios. En materia laboral todavía tenemos una mentalidad y una legislación laboral propias de un modelo corporativo de economia cerrada. Ese modelo de negociación política de los salarios es absolutamente incompatible con una estrategia de crecimiento liderada por las exportaciones, en las que el salario debería ser la resultante de los progresos en materia de inserción internacional y de las mejoras de la calidad educativa. Invertir el orden y pretender aumentar los salarios al margen de la realidad de la globalización y de las capacidades de nuestra fuerza laboral, solo hará abortar el proyecto aperturista y volveremos a un modelo de economía cerrada que agotará rápidamente nuestra capacidad de crecimiento.