Posts etiquetados como ‘silencio’

Diezmado

Solo me veo cabalgando un rayo que se estrellará en un tanque de gas, al borde del filo de un cuchillo, siento mi debilidad que brilla en mis uñas y solo me llena ahogarme en la laguna de mi gris sangre.
Sucumbir en mentiras que tengo que escupir, vi el estupor de tu cuerpo explotar en gotas dulces que doraban mi columna aún inflamada de eternas y sólidas tristezas…

Solo te puedo dar el silencio como respuesta a tus avasallantes preguntas.

Perdón.

 
Safe Creative #1006146587503

free web hit counter

free invisible web counter

Aí_no_ga

Un espectro de escarcha,
se mueve como bailando un vals,
tiene la sonrisa de la muerte
colgando de un ritmo parpadeante.

Sopla cenizas en cada auspiciosa noche
su plateado susurro se me impregna,
gotea en las ruinas de mi esperanza,
pétalos de sal, espinas de azúcar.

Duermo en la mugre de sus garras
para fundirme en el jardín de la mudez,
encadenando instintos precoces,
arrollando columnas de luces y humo.

Vengo de donde vendieron mi viento
y opacaron mis túneles de luz,
donde cegaron mis eléctricos alaridos
y enterraron mis cristales corrosivos.

Su navaja es un vientre sin luna
que me acaricia fríamente en la nuca,
resucita esas pegajosas moscas
que se arrancan las alas con ansias.

Converjo en un estallido telúrico,
bolsa de precios anudados
a los desgastados cráneos
que profano en colerizados aires.

Se cierra un muro de penumbras,
clavándose un silencio de sepulcro,
roen espasmos de obcecación
para descarnar esas certezas.

 

Safe Creative #1006096555737

myspace web counter

web counter code

Anómalos impactos

El perdón cava un estruendo,
en mis ojos,
en los tuyos.

Tus palabras eran un narcótico
que degustaba en silencio,
un pájaro agonizando en las sombras,
un alud aplastando a una cabra.

El aleteo de los instantes,
en mis manos,
en las tuyas.

Tus palabras eran una ventana
que empañabas con tu aliento,
una jauría hinchada de fiebres,
una estatua chorreando alquitrán.

La desnudez de las heridas,
queman en mi piel
y en la tuya.

Tus palabras eran un corazón
que convulsionaba y vomitaba sangre,
un alarido en la oscuridad,
un tañido en la sien.

 

Safe Creative #1006046511448

Afrenta

Regaré de sal y alcohol
sobre la tierra de tus heridas,
cavando una oscura cueva
en tu caprichoso y dócil corazón.

Serás mi piel ajena,
la amarga sangre
que se estancará
en mi paladar.

Trasvestiré a tu ángel,
lo compraré con opacas piedras
para meterlo en un laberinto
de espinas y dulces venenos.

Tu estrella mas brillante
conduce un río
de residuos cloacales
que se clavan en mi alma.

Seré el abusador
de tus frágiles sueños,
que mutilará tu inocencia
con palabras de deseo.

Beberé de tus saladas lágrimas,
le pondré una correa a tus miedos,
obligándolos a rascarme las rodillas
con sus propias pestañas.

Seré la fiebre de tus primaveras,
el pétrio silencio
en que eyacularán todos
tus cristalinos zumbidos.

Extraviaré mi oxidada daga
debajo de tu cama deshecha.

Me odiarás por siempre,
aún así…

Seré lo mejor de tu vida.

Hasta la luna

Lo que muerdo,
lo mancho con sangre,
será posible que esos barcos de papel
no encuentren sus charcos.

Disfrazado de insomnio,
agitador de deseos,
será que esas mariposas de cristal
no supieron hacer reventar esas mentiras.

Murmullo secreto,
señales de voces silvestres,
serán esos ecos goteantes de ácidos
no templan la sed de piel.

Migajas de luces,
traigo el golpe del silencio,
serán que esas sombras diluidas
no giran en torno a la soberana.

Llegar e irse
por nada
por siempre
y
solo
para ella,
por el.

Alma de holograma

El mercado del destino,
espíritu alborotado,
la necesidad insaciable
pegada en las paredes del cráneo.

La mentira que soy,
la verdad que soy,
veo doble…
Alma de holograma.

Turbia luz
de cuerpo desnudo,
el calor de la sombra
abrazando los pies.

Reliquia alucinada,
silencio petrificado,
pájaro desamparado
de canto ignorado.

Paréntesis

Quiero algo que quiera,
magnífico,
ostentoso,
delirante.

La luna es mi mar
y mis jaquecas
el oleaje.

Todo me pone nervioso,
todo me hace desconfiar,
pienso en su carne

tiemblo

es un ruido en mi paladar,
es un golpe en la nuca,
es un ardor en el ventrículo.

Agarra una estrellas con los dientes,
escúpela,
deposítala
en tu bolsillo.

Cielo encapotado de adjetivos,
pólvora de pirotecnia taiwanesa.

Un guerrero en el silencio,
la sombra se hace chacal,
babea hambre,
decepción.

Sus ojos rojos
brillan
en tanta oscuridad,
en tanta contención.

La sombra del silencio

De forma impía, sepulta mi corazón
con una mano fría como la muerte
clava las falanges, sus uñas preparadas,
escarbando como si fuera pulpa desabrida.

Una noche oscura y fresca
donde escucho la queja de los árboles,
como crujen las ventanas
y como se enciende mi abandono.

Cada palabra que escupe mi boca,
cada adjetivo pincelado por reflejo,
cada verbo estimulado y excitado,
es la densidad de las cadenas que arrastro.

La hemorragia en mi antebrazo, me bendecirá,
consagrará la sombra del silencio,
engarzando con fuego y sal gruesa
toda intuición contaminada.

Se deterioran las capas,
pétreo idioma del cerebro.
¿Por qué te llenas de mierda?
¿Por qué no puedo inyectarte paz?

Puente

Lengua, carne tuyo,
brota el sabor del deseo,
huelo el calor de tu piel,
suspendo esos ojos penetrantes.

Me muerdo los labios
hasta que destilen sangre,
las lagrimas ruedan en el cuarto,
vibran en el plástico tullido.

Blanca magia en polvo
se embarran en la garganta
que descienda en los poros
y se enajene el espíritu.

Con mis manos construiría un puente
entre tus tímidos senos.

Besos asfixiantes,
nubarrones oscuros forman
un tornado en tu ombligo,
se derrama un mar dulce entre tus piernas.

Madama de un corazón apretado,
de cristal, sucio y dañado.

Pétalos desangrados,
tibio furor de roja noche.
Noche entre mis brazos,
sombras soldadas de espejos ocultos.

Me dejas entrar.

Tensa mariposa retraída
con vuelos retardados.
Retorciendo los recuerdos
en el reptante silencio.

(Lengua, carne, tuyo)