Posts etiquetados como ‘sal’

Inútil

Su lástima en mi tintero
es un esmalte amarillo
que me apuñala ventanas
en convulsiones de desiertos.

Aplasta,
me pasa por encima
quiere mi última gota
de nada, absoluta.

Libertad que arde
en cada ampolla de mis pies…

Sus ojos son espejismos,
relucientes duraznos de plástico,
un diluvio de sal en cubos
y lágrimas de sol que saben alcohol.

No necesito de tus dedos
en mis llagas sangrantes…

Puesto en cuarentena,
cuento mis plateados pasos,
y nadie entiende
que estoy donde pertenezco.

Soy la enfermedad de lo pábilos,
un juego de llamas frías
que acarician silencios
y que su lengua absorbe como esponja.

Safe Creative #1007236903562

free web counter

web counter

Aí_no_ga

Un espectro de escarcha,
se mueve como bailando un vals,
tiene la sonrisa de la muerte
colgando de un ritmo parpadeante.

Sopla cenizas en cada auspiciosa noche
su plateado susurro se me impregna,
gotea en las ruinas de mi esperanza,
pétalos de sal, espinas de azúcar.

Duermo en la mugre de sus garras
para fundirme en el jardín de la mudez,
encadenando instintos precoces,
arrollando columnas de luces y humo.

Vengo de donde vendieron mi viento
y opacaron mis túneles de luz,
donde cegaron mis eléctricos alaridos
y enterraron mis cristales corrosivos.

Su navaja es un vientre sin luna
que me acaricia fríamente en la nuca,
resucita esas pegajosas moscas
que se arrancan las alas con ansias.

Converjo en un estallido telúrico,
bolsa de precios anudados
a los desgastados cráneos
que profano en colerizados aires.

Se cierra un muro de penumbras,
clavándose un silencio de sepulcro,
roen espasmos de obcecación
para descarnar esas certezas.

 

Safe Creative #1006096555737

myspace web counter

web counter code

Afrenta

Regaré de sal y alcohol
sobre la tierra de tus heridas,
cavando una oscura cueva
en tu caprichoso y dócil corazón.

Serás mi piel ajena,
la amarga sangre
que se estancará
en mi paladar.

Trasvestiré a tu ángel,
lo compraré con opacas piedras
para meterlo en un laberinto
de espinas y dulces venenos.

Tu estrella mas brillante
conduce un río
de residuos cloacales
que se clavan en mi alma.

Seré el abusador
de tus frágiles sueños,
que mutilará tu inocencia
con palabras de deseo.

Beberé de tus saladas lágrimas,
le pondré una correa a tus miedos,
obligándolos a rascarme las rodillas
con sus propias pestañas.

Seré la fiebre de tus primaveras,
el pétrio silencio
en que eyacularán todos
tus cristalinos zumbidos.

Extraviaré mi oxidada daga
debajo de tu cama deshecha.

Me odiarás por siempre,
aún así…

Seré lo mejor de tu vida.

Fracción insomnia

Claveles heridos,
tierra removida,
escombros distraìdos,
reflejos encauzados.

Ruedan tirabuzones descendentes,
planeando en pelusas blancas,
como trozos de carbòn quemado,
como rostros de niños desvaídos.

Rojos ocelos de la frente,
tiznando los espejismos de anoche,
con piedras percutidas de hollìn,
que descarnan los secretos silenciados.

Ecos atrapados en los puños,
que diluvian a mansalva los instántes,
en bramidos de sal gruesa,
quemando en los tañidos depurados.

Campanas aturdidas,
trastazos quejumbrosos,
lagos destilados,
condensando infiernos.

Realizado junto a lokdos: http://lokdos.blogspot.com

 

Safe Creative #1005086230098

Enlutándonos

Enluta…
          Mi consciencia

Estatua de sal,
zumbido de abeja reina.

Enluta…
          Su cordura

Relámpago de algodón
repica en los nudillos.

Enluta…
          Mi horizonte

Dorada llave que todo
lo abre y lo cierra.

Enluta…
          Su sensatéz

Delirio calcinante
fuego derramado en mis manos.

Romance necrófilo

La paciencia me arranca la piel
con la espátula oxidada del tiempo
son esas sanguijuelas grisáceas
que me explotan en la cara.

Poso mi pie frío en su caliente vientre,
un enjambre de polillas color ocre,
alimentándose de sus húmedos ojos
que vociferan por lo trémulo y la coalición.

Su sombra se hace cascadas
inundan los parásitos de mi cuerpo
que violan mis memorias polvorientas,
profanando mis cenizas ácidas.

Estallante y nauseabundo olor,
atascado espíritu que no riega,
mas que el amarillento bilis hepático
que lo junta con su lengua.

Una oscura nube parió gotas de sal,
desmembrando mi helado corazón.

Sin máscaras

Pirañas doradas del cerebro,
cuerpo de arena mojada,
enquistada,
en alcohol del dolor,
en humos de burbujas.

La dulce perdición,
besos mentolados,
teñidos de lujuria ocre,
castores en celo,
mar que todo lo brota.

La bravura del temblor,
y los ríos de sed,
unen
tanto a la reina
como al mendigo.

Se devoran
para devorarse.

Dominios y dominados
dulce y sal,
heridas que gritan,
almas magulladas.
cicatrices mudas.

En collage de limbos

Garfios por manos,
triste descendiente
de amaneceres chatos,
aúlla un quejoso viento verde.

Trémulos labios carnosos,
escupen abejas paranoicas,
dibujan árboles en el aire,
doman sin anestesia, perlas de plásticos.

Burbuja consagrada de sombra,
ser una obsesión medular…

De las palabras que no se entienden,
de los buitres merodean tes,
de los juegos sin reglas,
de las proporciones perceptibles.

La sal de la trasgresión,
la herida maquillada,
la adrenalina y la vergüenza,
el placer y la inhibición.

Ser nada,
ser demasiado,
ser lo justo,
ser lo injusto.

La sombra del silencio

De forma impía, sepulta mi corazón
con una mano fría como la muerte
clava las falanges, sus uñas preparadas,
escarbando como si fuera pulpa desabrida.

Una noche oscura y fresca
donde escucho la queja de los árboles,
como crujen las ventanas
y como se enciende mi abandono.

Cada palabra que escupe mi boca,
cada adjetivo pincelado por reflejo,
cada verbo estimulado y excitado,
es la densidad de las cadenas que arrastro.

La hemorragia en mi antebrazo, me bendecirá,
consagrará la sombra del silencio,
engarzando con fuego y sal gruesa
toda intuición contaminada.

Se deterioran las capas,
pétreo idioma del cerebro.
¿Por qué te llenas de mierda?
¿Por qué no puedo inyectarte paz?