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Puente

Lengua, carne tuyo,
brota el sabor del deseo,
huelo el calor de tu piel,
suspendo esos ojos penetrantes.

Me muerdo los labios
hasta que destilen sangre,
las lagrimas ruedan en el cuarto,
vibran en el plástico tullido.

Blanca magia en polvo
se embarran en la garganta
que descienda en los poros
y se enajene el espíritu.

Con mis manos construiría un puente
entre tus tímidos senos.

Besos asfixiantes,
nubarrones oscuros forman
un tornado en tu ombligo,
se derrama un mar dulce entre tus piernas.

Madama de un corazón apretado,
de cristal, sucio y dañado.

Pétalos desangrados,
tibio furor de roja noche.
Noche entre mis brazos,
sombras soldadas de espejos ocultos.

Me dejas entrar.

Tensa mariposa retraída
con vuelos retardados.
Retorciendo los recuerdos
en el reptante silencio.

(Lengua, carne, tuyo)

eSCuCharAdo

Di lo que
quiero escuchar

y te

diré lo que
quieres escuchar

(es tan simple que asusta)

Este

s
i
l
e
n
c
i
o

me

a
s
f
i
x
i
a

Camino sobre tierra
hacia ninguna parte

Un nombre me

a b r e

la cabeza

pero…

ya
estuve
aquí

Aún
conservo
el sabor…

de-lo-que-fue-es-y-sigue-siendo
lo-que-fue-y-es-para-seguir-siendo

v A c Í o

Alas de intuición (de cuervo y mariposa)

Perdí una canción en el viento,
sacudí un sentimiento extraño,
nada fácil de digerir,
el sabor de la tragedia.

Caen las hojas.

Nos hacen creer
lo que parece.

La peor alimaña esperaba el reto,
transformado por accidente,
disfrutaba los móviles junto
a los cuervos de los necios.

Se quiebra la mariposa.

Esperé su aliento
como una redención.

Escuché la esencia agitada,
atrapada en una campana dorada,
aleteando nostalgias de piedra,
barajando para asesinar silencio.

Crujen sus pestañas.

Ahora no brilla
como solía hacerlo.

Pedazos irrecuperables

En las manos del desierto,
grieta inmóvil que brota del vacío,
un volcán dormido en el corazón,
reprimiendo tumores de seda.

Diluvios de luces en vidas quebradas,
sol entumecido en sangre espesa,
los traspasos punzados con deliberamiento,
las escamas en los cuellos verdosos.

Llamas viciosas en pesadillas rodantes,
sabor desaparecido en bosque de vidrio,
sabor familiar en nube de oro,
sabor nostálgico tatuado en la memoria.

Sombras temblorosas amargando la carne,
rogando por el fuego derretido,
los sueños socavados de estrellas,
realidades deshidratas a nada.

Fragilidad atróz, anemia encerrada,
las heridas atascadas, infectadas,
promisiones espectrales rugosas,
ha aceptar la descoordinación.

Mi yo y tu vos

Mi ghetto de estrellas desamparadas.
Tu asedio de espina infestadas.
Mi ilusión de rayos tapizados.
Tu inundación de mariposas apuñaladas.
Mi extravío de nubes agónicas.
Tu sabor de pesadillas rebeldes.
Mi aire de ruedas neuróticas.
Tu atropello de teñido de caprichos
Mi derrumbe de cascada irreversible.
Tu dulzura de días suicidas.
Mi fantasma de delirios sucios.
Tu mirada de árbol degollado.
Mi indagación de luces crudas.
Tu pared de concretas ignorancias.
Mi pesadez de seda maldirigido.
Tu vestido de alambre de púas.
Mi deformidad de espejo simple.
Tu ola de herrumbre eslabonada.
Mi máscara de silencio enarbolada.
Tu párpado hundido de lobreguez.
Mi desvelo de caricias ausentes.
Tu tempestad de gritos redimidos.
Mi cruz de desierto excomulgado.
Tu genio de polvo de zozobra.
Mi deseo de que me entiendas.
Tu deseo de que te entienda…

Sucumbimos en los egos.

Fuimos victimarios y víctimas

Sus labios invisibles
dibujaban susurros,
disfrazando lo desbordante
y arrastrándose a la corriente.

Abriendo fuegos nos indagamos
yo en su piel desgastada,
ella en mi débil ser,
fusionándonos con el ambiente.

Apoderada vibración,
respiración acelerada,
la aprisioné en mis brazos,
degustando sus besos sabor a ansia.

Su lengua recorrió mi torso
hasta estremecerme,
lamiéndome, deleitándose,
aplacando mis heridas.

Me aprehendí de su cuerpo
y empecé a acariciar su sexo,
fue una imagen tan dulce como malévola,
su vientre me sugirió entrar.

En los embates de la piel,
ella me apretaba,
pidiéndome mas vértigo,
estallamos de placer.

Todo era rojo ardiente,
los meneos y los gemidos,
todo un torrente impetuoso,
morimos con la noche.

Dejamos secuelas
de temblor y escalofríos,
así nos olvidamos
de nuestra quejosa soledad.

I5la

Sabor fresca,
carne de flor,
tantos excesos,
tanta abundancia.

Olor a sexo
infestado en la piel,
sin movimientos,
sin pensamientos.

Ojos embelesados,
escena de caricias,
para la totalidad,
para la realidad.

Sonidos quemados,
muero de placer,
ante el abandono,
ante el desamparo.

Los aguijones de la ira

Lagrimas errantes
tomando decisiones
en formas coléricas,
en giros perpetuos.

Furiosas…
embestidas por la confusión.

Compadecido por tanta lastima
penas que engendran
dolor en mas dolor,
jauría de remordimientos.

Lagrimas sofocantes
sobornando pensamientos
que yacían enterrados
en días vividos.

Furiosas…
desvestidas por la resignación.

Compadecido por tanto descenso
penas que no esperan
sabor sin mas sabor,
bandada de suplicios.

Cuando-Aterrado-Onírico-Subversiono

Destruida así imagen mi,
tomó un voto silencio,
tras su acción
tratando-matando- espejo de pie,
últimas palabras.

Esperanzas agonizan,
parpadeas palabras volcánicas,
quebrando estructuras, deformes
convertido polvoriento,
cuerpo-periférico.

Mentiras – filosas
lastimar podes rasgar tus piernas
largas no llego al tren
súbito, subido a tu incoherencia
llevado-arrastrado.

Ojos anaranjados
danzan al pulso de tu pronóstico,
calma- a veces – tormenta
horizonte ebrio gasto
persignar – sus signos.

Obtengo-nada, reparo-aire
aureola mitad aguahhalcohoL
llora en sus lagrimales
puentes de cartón corrugado
plastico-vacío

Mariposas de cemento
respiran ansiecdad tuya
destruya inocencia rosa
hamacada por la fragilidad
exótica-devota

Es fácil perderte,
es sabor perderte,
agrio helado reflejado
impaciente-chocado
con viento pálido.

Atrás no-guías
orgías de oscuridad,
sobre tus manzanas podridas,
serpiente-ser-eremos
comidos sin freno.

Reinaremos absoluta nada
unas cuantas eternidades
abracemos vestigios
rojos – color-titubeante
Andrajo-de mi-nos.

Furia de piedra
estaca atravesante
contemplo mis extrañas
cuadro-de-honor
y sumo vestigio, mutuo.

Cerebro de caL,
beso la arena
el mar te evoca
blanco-remordimiento
adornas tu frío.

Vomitas plumas
quemadas orgánicas,
sin vuelos póstumos
reencuentro-perdido
un poco mas hondo.

Jugamos perverso
tragamos aireados
platos estallados
cubiertos desafilados
cera de vela-aromática.

Torta de licor
desgaste en hígado
en huracanes filosos
ruinas-fugitivas
bolsillos agujereados

Es difícil alcanzarte,
es difícil controlarme,
arrodillado en la tierra
seca-esteril
lo intentable acaecer

Conectado nube artificial
tus risas me denigran
no sabía esperar siempre
voces-atroces
su salsa de ironía.

Me mantengo al tonto
con fiebres de letanías,
leche esbelta agriedad
mantel-testigo
platónicos estallados.

Atardecer calabaza,
la plaza espanto
fumigamos reunidos
convalecientes-sinlatidos
en los regalos flores

Un cuadro mal puesto
en tus quejas precoces
apagué mi sentido calor
verde-aguamarina
ciego malinterpretaste.

Gran tanque de algodón,
municiones de chinches
traspapelado reciclé
un jubilo-febril
en cajón olvidado

Trigos despides
con cárcel abierta
peces de bronce
esclavo-manía
en llaves marcadas.

Macho fulgo
coco erecto
no siempre me tiro así
novo-cansino
robot imperfecto.

En cama tu huella
temporal devastado
amarillo proyecto
olvido-perdido
local estado de sitio.

Ojos de bisonte,
carnero guerrera
pastizales refractados
principe-ardor
otro supo ganar.

En su mejilla
escupo vino
ardiente y concentrado
dios-destino
atrapas inalcanzable.