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A Lilith

Forjada por inmundicia y sedimento,
huíste del paraíso
para no renunciar a la igualdad,
amante de lengua de fuego.

Voluptuosa prostituta,
virgen inviolable e insumisa,
la justicia en tu sangre
y en la dulce leche de tus mamas.

En el lado oscuro de la luna,
agitaré mi cuerpo desnudo
siendo una hoja amarilla
zamarreada por el aullido del viento.

Mujer escarlata,
princesa de los súcubos
te entrego mis sueños húmedos,
mi polución nocturna.

En tus rojizos cabellos
se encuentran enredados
los jóvenes corazones
que sucumbieron a tu hechizo.

Madre…

Tu amor es murciélago rabioso,
tu confianza; una gárgola de granito,
tus palabras son la furia del volcán,
tu nombre; el himno de los desechados.

A la serpiente tentadora,
al inconsciente mas profundo,
a la oscura belleza,
a la luna negra.

eSCuCharAdo

Di lo que
quiero escuchar

y te

diré lo que
quieres escuchar

(es tan simple que asusta)

Este

s
i
l
e
n
c
i
o

me

a
s
f
i
x
i
a

Camino sobre tierra
hacia ninguna parte

Un nombre me

a b r e

la cabeza

pero…

ya
estuve
aquí

Aún
conservo
el sabor…

de-lo-que-fue-es-y-sigue-siendo
lo-que-fue-y-es-para-seguir-siendo

v A c Í o

La velocidad de la noche

Sacude la difuminación
antes del abarcamiento
con los raptos del destino
y la querida prudencia.

Pagas por el frío
en los callejones nocturnos
son los inválidos fracasos
y los números zombies.

Se arrastra a un lado
que no hay retorno,
sinfonía de gritos plateados,
desarmados y misteriosos.

La velocidad de la noche,
carcome a los ciegos
en las sombras que contrastan
con las mariposas luminosas.

Conoce tu nombre
¿Será por siempre?
Enfermaré en el invierno,
acudiré a la llama eterna.

Lluvia en tu rostro,
rememorando el abandono,
sostén tu júbilo
y tu desequilibrada sed.

Una reacción de vida

Dominio voraz,
cruza el nombre de la ciudad
junto al silencio
que resucita el sueño.

Depresiva belleza,
cosecha de soledad intolerable,
insondable abismo ruín
de pasos transparentes.

Ella revolucionaba sus pliegues
con humo y cenizas,
inmovilidad vibrante
de desgracias prerrogativas.

Oxidado destino empeñado
a punto de asediar su modelo
incansable declinación
que vigoriza trastornos.

Pienso y pensaré

La ternura es espacial, su órbita acapara rincones del corazón sumergido, en mares desiguales y desínteresados de herdor. Su oxígeno es perfume, su lazo interminable, su gravedad tan intermitente e indescifrable en momentos que no cabe de entendimientos.
Luces tenues que no dañan ojos curiosos y ajenos, se promuelga un poco de libertad juvenil, eran bellos aquellos tiempos, cuando la nostalgia pega, y pega. Sol que sale para todos y cada uno, dejé escurrir una canción que desconocía, y como ya sabés la curiosidad mata al ser. El precio pesará en cuanto el tiempo corra y haga su propio jugo del destino.
La cercanía mata, me quema la idea de estar tan cerca y lejos a la vez de tus brillos. Inmensa bendición de lo que sos.
Pienso y pensaré, es tu legado el que dejaste en el aire. La idea me desidratará, no es tu culpa, siempre es al mía, pero buscaré rincones de palabras que adornen lo que pasó y deseo que pase.
Pienso y pensaré, en tu olvidado nombre y en lo que en el fondo significarás para otros. No te excuses que soy de desconfiar en ajenos.
Y aunque no dije nada, te dije todo, es mi forma de ver las cosas, se necesita digerir con suavidad. No te pude oír, y no me lo perdonaré jamas, porque las palabras son oro y su entonación ese brillo tan endulzante. Pienso y pensaré, en lo que se rescató, no hay salidas, es mi obligación, a favor de la visión e interés. Pienso y pensaré, hasta mi último suspiro.

En un sueño

Me invadiste sorpresivamente, en una noche de sumo calor, adornando mis oscuridades, haciéndolas mas brillantes, con la femineidad que te caracteriza y me atrae. Liado en algunas nubes superfluas, te renombro de maneras familiares, cómodas a mi memoria (fuera de este mundo, recuerdo muy bien tu nombre).
En esos momentos, volcabas tu atención en mí, es mas descubrirías todo aquello que creé a partir de tu esencia. Las canciones que indirectamente te invocan, las melodías elocuentes que hubiese querido que escuches. Los poemas, las mil palabras movedizas que se disfrazan de lado a lado dibujando tu tímido rostro en el papel. Atravesado por tu dulce voz extasiadora y narcotizante. Me otorgarías la oportunidad que en realidad nunca tuvimos y que seguramente lo echaría a perder. Esto tatuado en mi inconsciencia.

Sueños cohibidos

Festivos pájaros sobresaltados,
permanecen en mis manos.
La misma, en la cama,
demasiado rojo y amarillo.

De la mano con desesperación
como un pelaje de tiempo perdido.

La carne se arroja en lagrimas
encontraría de esa manera
mi garganta olvidada,
pájaros descubiertos al final.

Para pelear…
estás equivocado,
de nuevo, esta noche,
despacio, esperando.

Respiro resplandeciente,
tantos oscilantes,
distantes aires,
mira fijamente.

Miraba para descubrir,
que diría…
respirando sin decir palabras,
y morir por dentro.

Lentamente, no cambies
el camino a casa hasta tu cama.
Demostramos cambiar, ayudarte amor,
astutamente como enfurecidos.

Figura de furia,
las texturas,
los oscuros,
y los niños durmiendo.

Susurro apretado
y me apresuré, otra vez,
a oscurecer tu cabeza,
que era tan pura.

Valiente salvaje,
exaltada, señalándome,
a salvo de su misma bestia
y de su propio veneno.

Ojalá
las palabras calladas,
cubran su piel,
hasta desvanecerte.

Beso sombras…
de personas,
de sonidos,
de soledad.

Los luminosos por el piso rabioso,
si tan solo soñaran sobre lo gris.

Te mataré con mucho amor,
aplastándome con abandono,
congelando tus miedos
de un pasado desconocido.

Me chocaría…
con tus uñas,
tus ojos, tu piel,
tu nombre, tu olor.

Interpretabas…
mi historia,
mi cuerpo,
mi cara.

Los dibujos de tu sangre,
mis ojos brillantes,
recuerdos ruidosos,
en sus sueños cohibidos.

Tantas súplicas
se deslizan liberando,
su palidez atascada,
la dejan desgastada.

Silencio violento para pelear,
así de soledad se ha llenado.

Revivir (No es una imagen tan lejana)

La sed que grita tu nombre
en tu voz mas sombría
la tenebrocidad en las ansias

Rastro de lues ahogadas
en tus ojos peligrosos,
retroactivos, impulsivos

Vino vertiginoso de una mera altanería
que supimos beber sin disimulos,
que porfiamos y ongruimos en la tez,
que perseguimos a fin de quemarnos.

(No tan lejos)
Enajamos el espíritu,
apaleamos los destinos,
blanqueamos las horas,
concluímos sin espacios.

Revivimos las ruinas…
con gracia y suplicio.

Partiendo

Coraza que no sirve,
sueño que no anda,
contaminados por la radiación,
cotidiana e imperceptible del día.

Los escapados de un mundo partido,
perdido, lejano y hundido.

Joyas que no relucen,
cambian su nombre por basura
incorporándonos al nuevo aroma,
distinto y acostumbrante.

Pedazos que caen,
la cueva será la cripta
de los momentos y las trampas,
perfeccionándose al paso del tiempo

Duda que destroza el cerebro
confundiendo, proyectando y errando.

Pasadizos cambiantes,
abultada fineza y decepción.
Glorias olvidadas muriéndose
de desnutrición de halagos.

Partiendo hacia las sombras
que los aclaman y reconocen.

Extraño lugar
que no extraña la luz
y en donde la luz
se hace olvidar

…de su densidad
…de su posibilidad
…de su magnitud
…y significación.