Posts etiquetados como ‘mundo’

Seco

Caricias de tedio,
globos en bocas húmedas,
inflados con mentiras
de menesteres reflejos.

Despliega tus alas,
mueve tu carne y tus huesos,
abraza al témpano si puedes,
hazlo todo sin amor.

Péndulo de huellas pesadas,
la mochila del mundo,
en hombros amorotonados,
titila como un fantasma engrosado.

En su taza rajada
llena de garzos multicolores.

(Podría hacerte creer
que evito quererte
solo para arrancarte
tus hermosos ojos)

Rótula,
apego,
amorfo,
piedra.

Dudo seriamente
que estés
de brazos cruzados…
Ahí, a su lado.

En la atmósfera,
no hubo reconocimiento.

Andrajo

Arrastrando
alas de ave enferma,
cuerpo subterráneo
sitiado en espinas.

La palabra en la boca
tiembla como una hoja.

Derramando
el grito de labios sin saliva,
cáscaras de miedo y espesura
se segregan en los dedos.

La astilla en el ojo
vibra en un tedio de piedra.

Atragantado
en la pelusa deforme,
chapuzón de descuido,
médula famélica de ocio.

Pica el puñal del mundo
alojado en la espalda.

Derretido
en la fiebre de la inmolación,
enquistado en los pensamientos
como orilla de rocas picudas.

Sentado en el banco de una plaza
viendo como copulan las palomas

(In)existencia(lismo)

Una desesperación inmóvil,
como una romántico por inercia
al mundo y la realidad,
un repugnante humano.

Al camino mas estrecho
lo cubre una espesa niebla
¿O serán mis ojos?
decide el instinto.

Cada vez que beso el pavimento,
trato de aprender de ello,
no ser otra cosa mas
que lo que me hago.

Enmascarar la angustia,
ser un arrojado, un abandonado,
sin excusas, responsable.
Condenado a ser libre.

Soy el cuerpo destripado de un perro
tirado en una autopista
con una pregunta post-mortem
¿Cómo llegué hasta aquí?

Haikus 1°selección

1)
Duro invierno,
solo menos salidas
y mas soledad

2)
¿Qué es este silencio
que ataca mis ruidos?

3)
Plaza derruida,
los monoblocks la vigilan.

4)
El calor del sol,
degusto una bebida
sabor plástico.

5)
La niebla se adueñó del parque,
solo quiere jugar.

6)
Un patrullero ruidoso y luminoso,
a toda velocidad
La pizza que se enfría.

7)
Sus labios se mueven,
me hablan de muerte y política.
Yo solo pienso en besarla.

8)
Demoras en el tren.
¿Alguien decidió
renunciar a su vida?

9)
La lluvia cae,
reflejo de la nostalgia
que le escondo al mundo.

10)
Noche en la jungla de cemento.
Las estrellas
parecen que no existen.

11)
Tras de las sombras,
un hombre trata de verderse
como una mujer.

12)
El espejo refleja
a alguien que no me agrada.
¿Será él o yo?

Atmósfera nocturna

La noche tiene ojos de pupilas dilatadas y largas garras que acarician. Se percibe un bramido de resquemor, un estrépito interior confabulado por aureolas fogosas. Estrellas de color sazón, ineludibles de movimientos infalibles insertándose en las sombras que vadean por la atención de los buitres galanteados, agazapados, armados filosamente preparados para los descuidos y las caídas.
Crecen los cementerios a raíz de los desencantos. Los halagos son la moneda corriente que gira con una eternidad brillante. Pero las mentiras están hechas de mentiras y nada mas.
Evolucionan las horas dentro de la música de fondo que puede perturbar, angustias que bailan con hondos espasmos.
La noche impregnada en el cuero, siempre con una actitud amenazante que parece tambalear en el abismo.
Son las féminas, los seres mas bellos que creó este mundo, reinas sin coronas que no se cansan de transgredir con ese sepulcroso silencio falseado de necesidad.
Somos los perpetuos obnubilados que yacen en la tormenta de luces artificiales, la dicha de una muerte salvaje y digna. Cuerpos magnetizados por la furia y el descontrol, que la vida se encarga de reprimirnos, desinhibidos por las tinieblas, es la sed ardiente en la que los corazones desgarrados ahogan como rebeliones de mil gritos de dolores acumulados.

Inefable

Mundo fulminante y perturbador,
espejo oscuro de mi alma,
reflejo de visiones atropelladas,
la atmósfera convulsiona,
se inflama y estalla en asperezas.

Coherencia irracional,
consciente del trastorno,
esto es inefable,
esto no me alcanza.

La herida luminosa,
tenebrosa esperanza,
vaciar el silencio
para encontrar algo.

Necesito de los fragmentos,
disolverme con los verbos,
las imágenes adjetivadas
y toda la cascada que sube.

Ruidos derrumbándose,
adheridos a la lengua,
fatal condena invertebrada,
de la soledad y la aislación.

Sintomatizando
lo que no sé descubrir.
Descendiendo
sobre el sendero derruido.

Mundo…
fulminante…
y…
perturbador.

Delicado cadáver

Este tiempo respira lagrimas,
corazón extraviado del que sueña,
insertado en el filoso crepúsculo,
la melancolía contaminada de ciudad.

El frescor gatea sigilosamente,
es el delicado cadáver de mi sombra.

Este mundo escupe agobio,
ojos gastados de suma aflicción,
expulsados de la quebrante aurora,
la esperanza espectral de ilusos.

El calor revienta estrepitosamente,
es el delicado cadáver de mi sombra.

Este cuerpo arrastra escepticismo,
mente contrariada de recia convicción,
aquietada en la fulgente noche,
la sorpresa adyacente de esencias.

El temple equilibra las aguas,
es el delicado cadáver de mi sombra.

Momentos

Solo dame momentos,
sin horas, ni días.

En la angustia
de toda soledad,
en el desamparo
de un mundo hostil.

Las espinas de la tormenta,
el resplandor de la falsedades,
la ególatra comprensión,
el pájaro arrastrado por el viento.

Puedes encontrarme,
en ojos desiertos, perdidos.

En la penumbra
de poca pluralidad,
en el séquito
de las obsesiones.

Las flores decapitadas,
el eclipse cerebral,
la pasión agitaga,
el pez sin respiración.

Solo dame momentos,
asimétricos a este mundo.

El lugar

En las arrugas de tu sabana
solía esconderme
cuando saboreaba tu capullo
y activaba tu palpitar.

Cada sonido bañaba mi alma,
socavándola, estirándola,
eran tiempos sabrosos
de suma fe y llamas.

El mundo se reducía,
toda expresión valía.

Cuando el cielo era una lagrima
desplegándose en los rincones
donde las palabras eran mudas
y cantaban las miradas.

Danzantes espíritus jóvenes
nos hacíamos de frescuras,
embrigándonos de sombras,
soledades y dolores.

Cuando las tinieblas no eran
mas que meras nubes negras.

Nos ocultábamos de las miserias
que nos atormentan en cada día,
con tantos vestigios de piel,
nutriéndonos de pasión y deseos.

En un sueño

Me invadiste sorpresivamente, en una noche de sumo calor, adornando mis oscuridades, haciéndolas mas brillantes, con la femineidad que te caracteriza y me atrae. Liado en algunas nubes superfluas, te renombro de maneras familiares, cómodas a mi memoria (fuera de este mundo, recuerdo muy bien tu nombre).
En esos momentos, volcabas tu atención en mí, es mas descubrirías todo aquello que creé a partir de tu esencia. Las canciones que indirectamente te invocan, las melodías elocuentes que hubiese querido que escuches. Los poemas, las mil palabras movedizas que se disfrazan de lado a lado dibujando tu tímido rostro en el papel. Atravesado por tu dulce voz extasiadora y narcotizante. Me otorgarías la oportunidad que en realidad nunca tuvimos y que seguramente lo echaría a perder. Esto tatuado en mi inconsciencia.