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Oportunidad

Me soltó su suave mano
para soltar su oportunidad…

De que las sombras tropiecen con su ser,
de que sus ventanas se empañen de otro aliento,
de que sus barrotes cambien de color,
de que sus palabras azucaradas consigan otra presa,
de que sus negros humos afinen toda su confusión,
de que los árboles pueden ser talados con los dientes,
de que el tiempo y el espacio no significan nada,
de que aún hay manos que anhelan posarse en su cuerpo,
de que hay ojos devorando su vasta inocencia,
de que hay distintas tonalidades de temblores,
de que hay derechos, precios y errores muy caros,
de saber que no se vive de ilusiones y amor,  
de saber que los fantasmas te comen la cabeza,
de saber que su necesidad es una víctima,
de saborear que la lujuria está en cualquier esquina,
de cambiar los matices de los ojos que la contemplan,
de montarse en un remolino que no lleva a ningún lugar,
de degustar lenguas con sabor a vacío, 
de creer que los poetas son decepcionantes,
de confirmar que el amor es un juego manipulador,
de que su confianza es una serpiente danzante,
de que la toga en el alma solo tapa las heridas y no las cura,
de que el ego puede pasar por encima de todos,
de que el dolor no entiende de cuerpos y es ineludible,
de que un abandono no tiene gusto a crimen,
de que todo puede ser nada y nada puede ser todo…

De seguir a las nubes que huyen
en vez de su herido corazón.

Safe Creative #1008287168214

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Núbil espíritu

Cortando en derredor de sus palabras,
musgo violáceo forjado de óbitos,
su intuición es un muro de resortes,
su punción desarticulada espinada de beldad.

Garabatos de sombras pisadas,
furia de agujas desincronizadas,
destellos de pájaros verdes,
abertura de jaula invisible.

Caigo en razones dibujadas,
caigo desde edificios de telgopor,
caigo sobre ascuas negras,
caigo hasta tergiversar los sueños.

Piel que se le despega de su nariz,
despertares encapuchados de lluvias,
su consecuencia entretejida en los dedos,
su desgarro a borbollón y mezcolanza.

Salpicados de luces traccionadas,
lenguas de a miles lenguas,
rompiente de relámpagos aceitados,
grieta en donde escarba con candor capricho.

Caigo en vacíos llenos,
caigo desde olas de hiel,
caigo sobre colchones de basura,
caigo hasta tener que aprender.

Lecho de tiniebla

Abrazado por la silenciosa sombra,
benevolencia de los desgraciados
con carboneros humos desbocados
y lagrimas de aceite caliente.

Arrodillado ante el que chilla,
nada me pides, todo te doy,
solo por tu abrigo en mis fríos huesos,
por el fuego de tus ojos en los míos.

(No se trata de creencias)

El crujido de unos pasos pesados,
apacigua la ansiedad de los perdedores,
corrompe desangrando nuestras lenguas,
gotean las palabras atormentadas.

(No se trata de modas)

Carne de los fracasados,
ser la ofrenda de los sentimientos,
palabras escritas con sangre
en una pared de algún callejón oscuro.