Posts etiquetados como ‘jaula’

Ácaro

Cabeza de bomba,
despliega intenciones tardías,
ruedas de acero oxidable
con sigilos hediondos a cadáver.

Mañana es un fantasma
con dedos de picos
de pájaro carpintero que se arrastra
en su jaula de alambre.

Sin falanges,
con sueños de diosoma,
busca una nube eléctrica
que despiste sus pies.

Arrugar el ego,
como una lámina de cartulina,
parece ser el signo
de dispersión y acumulación.

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Núbil espíritu

Cortando en derredor de sus palabras,
musgo violáceo forjado de óbitos,
su intuición es un muro de resortes,
su punción desarticulada espinada de beldad.

Garabatos de sombras pisadas,
furia de agujas desincronizadas,
destellos de pájaros verdes,
abertura de jaula invisible.

Caigo en razones dibujadas,
caigo desde edificios de telgopor,
caigo sobre ascuas negras,
caigo hasta tergiversar los sueños.

Piel que se le despega de su nariz,
despertares encapuchados de lluvias,
su consecuencia entretejida en los dedos,
su desgarro a borbollón y mezcolanza.

Salpicados de luces traccionadas,
lenguas de a miles lenguas,
rompiente de relámpagos aceitados,
grieta en donde escarba con candor capricho.

Caigo en vacíos llenos,
caigo desde olas de hiel,
caigo sobre colchones de basura,
caigo hasta tener que aprender.

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Liviano y vulnerable

Cicatrizan las palabras
casi desterradas,
tiemblan los labios,
unísono a los ojos.

Tiroteo de algodón mitigado
envuelto en la asfixia,
en las nubes mullidas
que quiebran una tormenta.

Se despoja lo oculto,
Se incendia el secreto,
especie de libertad
tan desnudo como vulnerable.

Mochila de muselina,
ves el animal imperfecto
que contempla de extraña manera
su jaula.

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Escurridizo

Lánguida rapsodia parpadeante,
agota las fibras del tacto.
Infiltraremos banderas ocres,
arrastrando el desconsuelo de los aires.

Es cursi escribir en tu corazón de papel
aunque tenga ojos obtusos y contaminados,
que mis rubios dedos carguen un alto capricho
con diluvios de intuición y espasmos de contrAdicción.

Pecho sacrificado por la oscura atmósfera,
las paredes no pueden sostener el globo.
Plañido del mas acá, rostro bipolar,
la trampa del ser, la jaula del espíritu.

Especie reclamada de muda mesura,
gritas con silencios, emparchada con semblantes,
eso desgarra mi cerebro cuadriculado,
rompe mis poros en ansias y vacíos.

Resbala la blasfemia en mi sonrisa,
naufrago como un astro seco,
lamiendo lo que parecen ser semillas
de algún cactus indebido.

La realidad es un murciélago emplumado
infestado de sífilis ultravenal.
No se puede esconder a la muerte
como se puede tensar la carne.

Olvido voraz que eructa fobias,
mis amapolas venenosas tienen gusanos
que no celebran terrones de azúcar
ni nubes estiradas de complacencias.

Te dejaré cuando se marchite mi lengua
y me estallen los oídos,
cuando el terremoto en mis manos
se haga imparable e inevitable.

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