Posts etiquetados como ‘estrellas’

Mordiendo la sórdida sed

(La noche
me balbucéa
que tus labios
son racimos
de gatas siamesas
que sangran
gemidos trepidantes…)

 

Florecen negras olas machacadas
en el corazón de mi torax,
ásperas y gigantes, salpican,
como una llamarada chupando mis pies.

Tengo una pálida fiebre,
una tormenta de abismos
quemándome con radiaciones
hasta descascarar mis nudillos.

Tu sol tiene silueta de víbora,
mi esperanza es un mar de piojos,
cruje tu paciencia como un ombú
atacado por las sombras de los cuervos.

Hielo era tu cuerpo degradado
como los cisnes de mi tren,
blanco sobre blanco y alcanzamos,
para revertir el canto de los órganos.

Enjambre de palabras descompuestas,
sueños de estambre que cubren
con arañas de azúcar negra,
torbellino de ciénagas apremiadas.

Degollado emplumado invisible,
mastica el ruido de la ansiedad
que pinta con estrellas apuñaladas
las grietas de tu hoguera mental.

Quiebra tus manos de agua,
mete la lengua en mi exhalar
la empuñada muerte que sortéa
a esas hienas con aletas en la cabeza.

 

Safe Creative #1006256673974

myspace  web counter

web counter code

A la ave

Ave que quiere doblegar sus barrotes,
deja que la luz nocturna la inflame,
parásito de tela, propulsión y desconfianza,
apala con sus alas sedimentos de plantas grises.

Cristales de estrellas pulverizadas,
sucio hocico que devora paciencia,
un remo diminuto entre los dedos
es el malabarismo de estos ventosos días.

Ave que se pasea, que ama al gusano,
amena dulzura en granitos de arena,
pegada en los abdómenes dorados
que murmuran desgraciadas frecuencias.

Angosta actitud de desenfreno,
difuminados dibujos con plumas,
trazan modestos animales de humo,
se estampan en las frentes grasientas.

Borde

Besos de alud color bronce,
helados médanos encrespados
espejeando un tumultuoso espíritu
que se resquebraja al tiempo.

Sueños empedrados que tiemblan,
el surco tatuado en la tierra.

Un hueco en la inconsciencia,
un mazo de mariposas tiesas,
un rayo de tormenta bajo mi cama,
una lágrima colgada al borde de la ventana.

El filo de un fuego gris,
un extraño extrañar…
Desangrante

Verdugo de promesas rodantes,
el cortejo de una bruma incandescente,
túnica plateada que todo lo llena,
menos una hambruna de carne nerviótica.

Sobre un manto de estrellas oscuras,
cazando pelusas con formas de lagartijas,
pliego mis dedos de ceniza caucásica
y traigo una nevada montaña de ruido.

Cabalga sobre un globo de cristal,
sodomiza su escuálida cordura,
aprieta el polvo de su piel
y lo arrulla como a un bastardo sin techo.

Afuera…
se descascaran los corazones
en el frío interior.

Suspiros desgajados,
son caños acariciados por el viento,
son recuerdos que se amotinan en el cerebro,
son días grises que se hacen chicle.

Dominios

Ojos inyectados de lujuria,
lame el músculo, gastándolo,
cuerpo que cruje en cada abrazo,
un charco de sangre violeta.

Indagando en la carne mullida,
crepita susurros templados,
piel desahuciada en el tiempo,
destilan los deseos por los poros.

A la retención
de movimientos frenéticos,
de súplicas y ruegos.

En los dominios,
el control,
encontrarse para perderse.

En las entregas,
el descontrol,
perderse para encontrarse.

Embriaguez de noches sin estrellas
de lunas llenas inhibidas,
lluvias otoñales en primaveras.

Es en la súbita penumbra
donde se raspan los tobillos.

Pupilas colgantes

El zorro quiere de su zorra:
todas las noches,
una fiebre litúrgica,
un enjambre de abejas furiosas,
un hospital incendiado,
un fantasma payaso,
una cama de vidrio,
una silueta escamosa,
un calor oscuro,
una luna desgarrada,
unos huesos en polvo,
un transplante de vida,
mil noches de noches,
labios púrpuras,
pensamientos muertos,
el ardor y el salpullido,
el aleteo de un canto,
o el alarido animal,
joyas de azúcar,
saladas con obsesiones,
un príncipe sin corona,
una daga filosa,
una órbita de estrellas,
un rezo del infierno,
pupilas colgantes,
en puentes colgantes,
en cuadros colgantes,
en amantes colgantes.

Almas de sal

Ojos que miran ausencias,
soledad descuartizada,
martillo pegajoso
que golpea en las ansias.

Esculcando estrellas colgadas
que parecen inertes,
construyendo charcos verdes
que parecen hogares de sapos.

Sombras de cristal rajado
que degluten materia gris.
Las voces en sueños malsonantes
se entierran en los deseos.

Telarañas de luces dicroicas
acomodan el delirio en las paredes
manchadas de despecho y jugueteos
donde arraigó cenizas y aserrín.

Pesadilla real

La locura del cemento,
se pasman los flacos árboles deformes,
la luz con su látigo magnético
intimida a esta noche de piedra.

Criados por el escalofrío,
ignorando el cólera de Dios,
hambre de frágiles ojos verdes,
resuena la carcajada de oro.

La humanidad sangra
y se oculta en su oscura cueva,
la garganta se crespa,
las estrellas lloran lágrimas ácidas.

El sudor en la piel
¿Despertando o desvaneciendo?
tratando de digerir la pesadilla.
¿Desvaneciendo o despertando?

Los dulces cadáveres ya no están,
solo los zombies de la realidad.

Suspendido en el aire

Ebrio de atmósfera azul,
signos y estrellas.
Desgarrando la frente
que el hechizado arrastra.

El escalofrío aireado,
florece la improvista
en los sueños de siestas,
abigarrada en personajes.

La sombra traga su grito,
espera la huella de la luna,
silba el viento,
golpeando las ventanas.

Con el pecho atravesado
por el hado gris,
enterrado desnudo
en un bosque de cemento.

Sagrada flor que tanto hilo,
escarba el vientre crepuscular,
falseada en pulcritud,
se atisba y desciende en órbitas.

Haikus 1°selección

1)
Duro invierno,
solo menos salidas
y mas soledad

2)
¿Qué es este silencio
que ataca mis ruidos?

3)
Plaza derruida,
los monoblocks la vigilan.

4)
El calor del sol,
degusto una bebida
sabor plástico.

5)
La niebla se adueñó del parque,
solo quiere jugar.

6)
Un patrullero ruidoso y luminoso,
a toda velocidad
La pizza que se enfría.

7)
Sus labios se mueven,
me hablan de muerte y política.
Yo solo pienso en besarla.

8)
Demoras en el tren.
¿Alguien decidió
renunciar a su vida?

9)
La lluvia cae,
reflejo de la nostalgia
que le escondo al mundo.

10)
Noche en la jungla de cemento.
Las estrellas
parecen que no existen.

11)
Tras de las sombras,
un hombre trata de verderse
como una mujer.

12)
El espejo refleja
a alguien que no me agrada.
¿Será él o yo?