Posts etiquetados como ‘deseo’

Afrenta

Regaré de sal y alcohol
sobre la tierra de tus heridas,
cavando una oscura cueva
en tu caprichoso y dócil corazón.

Serás mi piel ajena,
la amarga sangre
que se estancará
en mi paladar.

Trasvestiré a tu ángel,
lo compraré con opacas piedras
para meterlo en un laberinto
de espinas y dulces venenos.

Tu estrella mas brillante
conduce un río
de residuos cloacales
que se clavan en mi alma.

Seré el abusador
de tus frágiles sueños,
que mutilará tu inocencia
con palabras de deseo.

Beberé de tus saladas lágrimas,
le pondré una correa a tus miedos,
obligándolos a rascarme las rodillas
con sus propias pestañas.

Seré la fiebre de tus primaveras,
el pétrio silencio
en que eyacularán todos
tus cristalinos zumbidos.

Extraviaré mi oxidada daga
debajo de tu cama deshecha.

Me odiarás por siempre,
aún así…

Seré lo mejor de tu vida.

Impeler

Latido se hace hemorragia,
clavado por el rumor de una piedra,
desgaja mirada altiva,
garfio ranurado en el deseo.

Quejido se hace noche,
vahído por la grasa de las prosas,
ensambla sabores estrujados,
tifón atablado en el augurio.

Suspiro se hace huella,
varado por la luz de los ciegos,
embalsama agudos morados,
cofre encadenado en la docilidad.

Húmedo fuego de las llagas,
erguido por la ceniza de los truenos,
abotargando horas alambicadas,
ampolla detonada en la inconsciencia.

Safe Creative #1005126277366

El fino arte

Enjambre de su voz castaña
se esparce sobre mis pupilas,
saliente textura costal,
acunada por la sombra de mis palabras.

Sobre el campo del deseo,
segamos y cosechamos los raptos y las tiranías
del instinto y el placer (animal, no-animal)
tejidos remojados en amoníaco.

Una vigilia clavada de a moretones,
gotera de un cántaro de vino,
cuerpo signado de caídas,
vigor colmado de desespero.

Ahorca su diminuta sensatez,
suspendida en la inquietud de mi mirada.

Cuerpos tallados en el abismo,
abandonados coágulos de ternuras voraces,
intenso perfume de su carne,
caricias con sabor a muerte.

Puente

Lengua, carne tuyo,
brota el sabor del deseo,
huelo el calor de tu piel,
suspendo esos ojos penetrantes.

Me muerdo los labios
hasta que destilen sangre,
las lagrimas ruedan en el cuarto,
vibran en el plástico tullido.

Blanca magia en polvo
se embarran en la garganta
que descienda en los poros
y se enajene el espíritu.

Con mis manos construiría un puente
entre tus tímidos senos.

Besos asfixiantes,
nubarrones oscuros forman
un tornado en tu ombligo,
se derrama un mar dulce entre tus piernas.

Madama de un corazón apretado,
de cristal, sucio y dañado.

Pétalos desangrados,
tibio furor de roja noche.
Noche entre mis brazos,
sombras soldadas de espejos ocultos.

Me dejas entrar.

Tensa mariposa retraída
con vuelos retardados.
Retorciendo los recuerdos
en el reptante silencio.

(Lengua, carne, tuyo)

Nada y todo

Lobo, cazador
cerca, lejos,
lejos, muy lejos
¿Qué mirás?
sarbalap nos

Mucho gusto de desconocerlo

Cazador, lobo
tibio, frío, muy frío, helado,
otro estadio,
otro juego,
distorsionado.

¿Lo encontraste?
sarbalap nos
y nada mas
¿Te entra?
A mi me sale,
me brota,
mi lagrima de cristal.

Abogo,
deseo
¿Podés ver la nada?
Yo te lo digo,
es nada,
era nada,
soy nada
¿Qué sos vos?

Me cansa ser explícito
mi querido visitante
sarbalap nos,
en cualquier orgía,
en las burbujas de champagne
o en las de tu copa de jabón.

Cazador
¿Cazaste la onda
o la onda te cazó a vos?
Te regalaría mi consciencia
pero tengo que limpiar el piso.

Abogo al lobo
¡achiiiissss!
solec sol a ocigrela
y a todos los paridos
bienvenidos y maldecidos,
epm y modular,
alud de silencio
de sin párroco
a esta enfermedad.

Schedule,
wide,
tired,
out of mind.

No como de esta basura,
solo me revuelco,
te saludo y te despido,
te aprieto la mano,
te toco la cara.

El lobito parece un perro
pero no puede dejar de ser
lo que es.

Escorpiones en la cama

Manchas de vacío,
cuartos sin sendas,
manos desprendidas,
no alivian avalanchas.

Alas en llamas,
victoria destripada,
alicaída esbelta,
¿de egoísmo o dignidad?

Deseo desmoronado,
noche demorada,
sueño desmovilizado,
cama demoníaca.

Simuló una caída perfecta
para sacar a relucir sus escorpiones.

Mi yo y tu vos

Mi ghetto de estrellas desamparadas.
Tu asedio de espina infestadas.
Mi ilusión de rayos tapizados.
Tu inundación de mariposas apuñaladas.
Mi extravío de nubes agónicas.
Tu sabor de pesadillas rebeldes.
Mi aire de ruedas neuróticas.
Tu atropello de teñido de caprichos
Mi derrumbe de cascada irreversible.
Tu dulzura de días suicidas.
Mi fantasma de delirios sucios.
Tu mirada de árbol degollado.
Mi indagación de luces crudas.
Tu pared de concretas ignorancias.
Mi pesadez de seda maldirigido.
Tu vestido de alambre de púas.
Mi deformidad de espejo simple.
Tu ola de herrumbre eslabonada.
Mi máscara de silencio enarbolada.
Tu párpado hundido de lobreguez.
Mi desvelo de caricias ausentes.
Tu tempestad de gritos redimidos.
Mi cruz de desierto excomulgado.
Tu genio de polvo de zozobra.
Mi deseo de que me entiendas.
Tu deseo de que te entienda…

Sucumbimos en los egos.

Mi fetiche

Ponételo,
y no digas nada,
ese, mi preferido,
satisface mi pensamiento abstracto.

Ponételo,
quedate ante mis ojos,
y no preguntes por qué,
reluce mi costado mas perverso.

¿Puedes creer que algo
tan simple, tan banal
pueda encender mi deseo?
Decime que creés.

Te vistes para ser tomada con dureza,
para ser destrozada por el placer,
así explotas mi debilidad,
llevándome hasta el límite.

Este juego morboso,
que nos gusta,
es una obsesión
peligrosamente adictiva.

Encaramada en tus tacos,
enaltecida por la imponencia,
brillando en las luces negras,
confundiéndote en el humo.

Déjatelos,
puedo sentir tanto,
no necesito tocarte
para envolverme de pasión.

No te lo saques,
aquí ante mis ojos,
complace mi inspiración,
crée en eso tan insignificante.

Esta parafilia,
que nos gusta,
es una obsesión
peligrosamente adictiva.

Y aún tras tu ausencia,
podré saborear la esencia
que viciaste
en el aire y en mis cosas.