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Atmósfera nocturna

La noche tiene ojos de pupilas dilatadas y largas garras que acarician. Se percibe un bramido de resquemor, un estrépito interior confabulado por aureolas fogosas. Estrellas de color sazón, ineludibles de movimientos infalibles insertándose en las sombras que vadean por la atención de los buitres galanteados, agazapados, armados filosamente preparados para los descuidos y las caídas.
Crecen los cementerios a raíz de los desencantos. Los halagos son la moneda corriente que gira con una eternidad brillante. Pero las mentiras están hechas de mentiras y nada mas.
Evolucionan las horas dentro de la música de fondo que puede perturbar, angustias que bailan con hondos espasmos.
La noche impregnada en el cuero, siempre con una actitud amenazante que parece tambalear en el abismo.
Son las féminas, los seres mas bellos que creó este mundo, reinas sin coronas que no se cansan de transgredir con ese sepulcroso silencio falseado de necesidad.
Somos los perpetuos obnubilados que yacen en la tormenta de luces artificiales, la dicha de una muerte salvaje y digna. Cuerpos magnetizados por la furia y el descontrol, que la vida se encarga de reprimirnos, desinhibidos por las tinieblas, es la sed ardiente en la que los corazones desgarrados ahogan como rebeliones de mil gritos de dolores acumulados.

Impetu (gramos de luz)

Aturdido,
con las manos lastimadas
¿Cómo se logra despertar?
Miseria concreta.

Juego circense,
arraigo sin Dios
ante las desdichas
¿Qué mundo es posible?

Entre la resignación
y la comformidad
¿Cuál es el color
de la homonidad?

Calamidad unánime
desdichas injustificables,
duermo al callar
ligandome al sometimiento.

¿Quién quiere aceptar?
¿Quién quiere rendirse?
¿Quién quiere negarse
ante el eco del no?

Cuando-Aterrado-Onírico-Subversiono

Destruida así imagen mi,
tomó un voto silencio,
tras su acción
tratando-matando- espejo de pie,
últimas palabras.

Esperanzas agonizan,
parpadeas palabras volcánicas,
quebrando estructuras, deformes
convertido polvoriento,
cuerpo-periférico.

Mentiras – filosas
lastimar podes rasgar tus piernas
largas no llego al tren
súbito, subido a tu incoherencia
llevado-arrastrado.

Ojos anaranjados
danzan al pulso de tu pronóstico,
calma- a veces – tormenta
horizonte ebrio gasto
persignar – sus signos.

Obtengo-nada, reparo-aire
aureola mitad aguahhalcohoL
llora en sus lagrimales
puentes de cartón corrugado
plastico-vacío

Mariposas de cemento
respiran ansiecdad tuya
destruya inocencia rosa
hamacada por la fragilidad
exótica-devota

Es fácil perderte,
es sabor perderte,
agrio helado reflejado
impaciente-chocado
con viento pálido.

Atrás no-guías
orgías de oscuridad,
sobre tus manzanas podridas,
serpiente-ser-eremos
comidos sin freno.

Reinaremos absoluta nada
unas cuantas eternidades
abracemos vestigios
rojos – color-titubeante
Andrajo-de mi-nos.

Furia de piedra
estaca atravesante
contemplo mis extrañas
cuadro-de-honor
y sumo vestigio, mutuo.

Cerebro de caL,
beso la arena
el mar te evoca
blanco-remordimiento
adornas tu frío.

Vomitas plumas
quemadas orgánicas,
sin vuelos póstumos
reencuentro-perdido
un poco mas hondo.

Jugamos perverso
tragamos aireados
platos estallados
cubiertos desafilados
cera de vela-aromática.

Torta de licor
desgaste en hígado
en huracanes filosos
ruinas-fugitivas
bolsillos agujereados

Es difícil alcanzarte,
es difícil controlarme,
arrodillado en la tierra
seca-esteril
lo intentable acaecer

Conectado nube artificial
tus risas me denigran
no sabía esperar siempre
voces-atroces
su salsa de ironía.

Me mantengo al tonto
con fiebres de letanías,
leche esbelta agriedad
mantel-testigo
platónicos estallados.

Atardecer calabaza,
la plaza espanto
fumigamos reunidos
convalecientes-sinlatidos
en los regalos flores

Un cuadro mal puesto
en tus quejas precoces
apagué mi sentido calor
verde-aguamarina
ciego malinterpretaste.

Gran tanque de algodón,
municiones de chinches
traspapelado reciclé
un jubilo-febril
en cajón olvidado

Trigos despides
con cárcel abierta
peces de bronce
esclavo-manía
en llaves marcadas.

Macho fulgo
coco erecto
no siempre me tiro así
novo-cansino
robot imperfecto.

En cama tu huella
temporal devastado
amarillo proyecto
olvido-perdido
local estado de sitio.

Ojos de bisonte,
carnero guerrera
pastizales refractados
principe-ardor
otro supo ganar.

En su mejilla
escupo vino
ardiente y concentrado
dios-destino
atrapas inalcanzable.

Territorio

Febo se esconde,
hora de aprisionarse,
en este lugar
no está permitido saludar.

Decapita tus miradas
u otro lo hará por vos,
todos se desconocen
como la suciedad en las uñas.

El ambiente hediondo
de basura quemada
y el hartazgo
de tanta grasitud sonando.

Por tu propio bien,
por la luz ausente,
deja las cortesías
y olvídate de rezar.

Bajo mi razón de cartón,
arrugando mis ilusiones
Espero que algún día
nunca pases por acá

Porque mis ventanas transpiran
gotas frías de temor,
donde los escarabajos se avecinan
y las lagartijas adornan mi oasis

Porque tengo un monstruo inmenso
que es imposible detener su crecimiento,
que descreo en su apariencia vegetal
que alimenta este misterio.

Ser vecino del infierno,
ser una flor sin color,
solo un poco de clemencia
a estos inentendibles dioses

El filo de los cambios

El murmullo de su voz
raspa mis rodillas,
todo lo onírico
se toma por insulso.

La sangre se hace humo
y confunde mis fogatas.
Partes el frío,
estrella de la nada.

Tanto suplicio, otra vez,
arrastra a esa alma ingenua.
Generador-renegador
de lastimas bien certeras.

El color de sus pasos
atraviesa mis tormentas,
toma sus designios,
perforando los sueños.

Fue sin fin

I

Intenté venderle la historia de mi corazón,
ese tan esquivo, que nunca conoció el amor.
Armonicé sus oídos y le ofrecí mi reflexión
eso que estaba ido, deshidratado de humor

Ahora se fue

Cuidé así mis líneas, de los miedos y el error,
contra esos fantasmas, abrigo días sin sol.
Velé por sus mentiras, sin verdadera razón
eso que estaba ciego, contrariado y sin color.

Ahora me fui

Hice de sus palabras, doblegadas de intención,
esas que enciendo cuando todo es confusión.
Enumeré mis motivos, los convertí en fusión
eso que estaba roto y ausente de solución.

Ahora me fue.

II

No fue lo mejor que me paso en la vida,
aún así conservo sus escarabajos,
en mi mente, en mi retina.
Quizás algo desconocido
se apoderó de ella,
arrancando mis deseos
y conservando mis impurezas.

Es triste no saber.