Posts etiquetados como ‘caricias’

Seco

Caricias de tedio,
globos en bocas húmedas,
inflados con mentiras
de menesteres reflejos.

Despliega tus alas,
mueve tu carne y tus huesos,
abraza al témpano si puedes,
hazlo todo sin amor.

Péndulo de huellas pesadas,
la mochila del mundo,
en hombros amorotonados,
titila como un fantasma engrosado.

En su taza rajada
llena de garzos multicolores.

(Podría hacerte creer
que evito quererte
solo para arrancarte
tus hermosos ojos)

Rótula,
apego,
amorfo,
piedra.

Dudo seriamente
que estés
de brazos cruzados…
Ahí, a su lado.

En la atmósfera,
no hubo reconocimiento.

Volver a los suburbios

Nadie vió el tiempo,
simplemente se abrió como una herida amortajada,
no necesito de tangos sin música,
ni tormentas subjetivas
para arrastrar mis huesos demacrados.

No sonrío…

Las palabras son anchas,
taladran tu sien hasta secarte los ojos,
no necesito escuchar por escuchar,
ni dulzuras adjetivas
para confiar mi viejo corazón a las palabras.

No espero…

Se resbala la noche,
se encienden las sombras
sedientas de caricias,
sembrando ansias pegajosas.

Cada palabra
parece un cuchillo.
Pensamientos
me cohiben,
si no hay acción,
no hay expresión.

No sirven…

Si los dedos de mis manos
brillaran como el oro,
los gatos
lamerían los dedos de mis pies.

Mi reina,
no soy rey, tampoco águila,
solo un ciego cuervo
con las alas en llamas.

La noche
me abre la puerta,
no me espera
pero no me ignora.

Ciclones imperativos

Luz de manos,
sangre de caricias,
azul terrestre,
sueños que aullan.

Hermosas extravagantes,
buscando confusiones,
pisando miradas,
ignorancia indiferente.

Secretos guardados,
déspotas labios,
ultrajenados, inyectados,
veneno sulfatado,

Voluntad diaria,
pérdida intangible,
confusión trascendental,
reclamando olvidos.

Mi yo y tu vos

Mi ghetto de estrellas desamparadas.
Tu asedio de espina infestadas.
Mi ilusión de rayos tapizados.
Tu inundación de mariposas apuñaladas.
Mi extravío de nubes agónicas.
Tu sabor de pesadillas rebeldes.
Mi aire de ruedas neuróticas.
Tu atropello de teñido de caprichos
Mi derrumbe de cascada irreversible.
Tu dulzura de días suicidas.
Mi fantasma de delirios sucios.
Tu mirada de árbol degollado.
Mi indagación de luces crudas.
Tu pared de concretas ignorancias.
Mi pesadez de seda maldirigido.
Tu vestido de alambre de púas.
Mi deformidad de espejo simple.
Tu ola de herrumbre eslabonada.
Mi máscara de silencio enarbolada.
Tu párpado hundido de lobreguez.
Mi desvelo de caricias ausentes.
Tu tempestad de gritos redimidos.
Mi cruz de desierto excomulgado.
Tu genio de polvo de zozobra.
Mi deseo de que me entiendas.
Tu deseo de que te entienda…

Sucumbimos en los egos.

I5la

Sabor fresca,
carne de flor,
tantos excesos,
tanta abundancia.

Olor a sexo
infestado en la piel,
sin movimientos,
sin pensamientos.

Ojos embelesados,
escena de caricias,
para la totalidad,
para la realidad.

Sonidos quemados,
muero de placer,
ante el abandono,
ante el desamparo.

Brindis post morten

Por los demonios en tu cabeza,
por la mugre de tus ideas,
por la levadura de tus carnes,
por la calamidad de tus besos,
por la solemnidad de tu grieta,
por la ineficacia de tus juegos,
por la lentitud de tus tiempos,
por la amargura de tu sangre,
por la dama invisible de tus cuentos,
por el genocidio de tus halagos,
por el torrente de tus persecuciones,
por la extinción de tu fuego,
por las palabrerías de tu ocaso,
por la indecisión de tu luna,
por la tiranía de tus versos,
por la esperanza de tu esclavitud,
por lo diminuto de tu ingenio,
por los colores de tu barbarie,
por la eternidad de tus reflejos,
por el aire de tu condena,
por la opacidad de tu tacto,
por la defenestración de tu dulzura,
por la paranoia de tu delicia,
por el aplastamiento de tus sueños,
por el derrumbe de tu pasividad,
por la rebeldía de tu miseria,
por el humo de tu ingratitud,
por el tumulto de tus desgracias,
por la histeria de tu decadencia,
por las tinieblas de tu necesidad,
por la irreverencia de tus lagrimas,
por la inclemencia de tu rostro,
por el augurio de tu obnubilación,
por las lacras de tu tesoro,
por el aroma de tu vergüenza,
por el yacimiento de tus injurias,
por la vigilia de tu agonía,
por la violencia de tu sufrir,
por la proliferación de tus pesadillas,
por la neurosis de tu sombra,
por la expansión de tu malicia,
por el polvo de tus nubes,
por la urgencia de tu pasión,
por el sepulcro de tus caricias,
por la repulsión de tus caprichos,
por el rebrote de tu aflicción,
por la actitud de tu gracia,
por el goce de tu crueldad,
por el extravio de tu dicha,
por la ternura de tu falsedad,
por el desequilibrio de tus impulsos,
por el deslumbre de tus desgarros,
por la bendición de tu perversidad,
por las espinas de tu jactancia,
por la inhibición de tus secuestros,
por el filo de tu tacitud,
por las moléculas de tu cólera
por la lujuria de tu infidelidad,
por el desmedro de tu vulgaridad,
por la pulcritud de tus parásitos,
por el embargo de tu atención
por los arrebatos de tu intensidad,
por el imperio de tus bacterias,
por la ilusión de tu vacío,
por la cabeza de tu demonio mayor,
POR TODO ESTO Y MUCHO MÁS,
¡SALUD!

El tormento de los condenados

El deseo cual dulce veneno,
carcomía la desgastada razón,
mis torpes caricias marcan el rumbo,
mi incontrolable sonrisa drogada de su presencia
dejó fluir mis fantasías.

Deseos de retención
cortándose en el filo del eterno horizonte
en el astro incandescente,
sobre las sombras frondosas.

Aún no lo sé
pero seguro que ella es un ángel.

El día en que el sistema falló,
vivimos en sombras
y el sol brilla siempre en otro lugar,
el tormento de los condenados,
la necesidad fluye en mi,
cada uno se transforma en aquello que hace.

Todas las inquietudes

Desgarrando tu piel de ángel,
me transformo en nocivo,
cubriendo el alrededor,
todas las inquietudes afuera.

Suave pedazo de brisa
me transformo en dulce,
extasiando el alrededor,
todas las formas en caricias.

Fantasma de capricho aullante,
me transformo en torrente,
desintegrando el espíritu,
todas las promesas rotas.

Pretendo

Pretendo tus caricias,
te daré mis tristezas,
no es justo pero así es la vida.

Pretendo tus ojos,
te daré mis canciones,
no te gustarán pero es lo mejor que puedo dar

Pretendo tus manos,
te daré mil palabras,
no tienen sentido pero lo puedes imaginar

Pretendo tus voces,
te daré mis ideas,
no son buenas pero aún te puedo soñar

Pretendo tus luces,
te daré mi oscuridad,
no es algo necesario pero te puede servir.

Cuando estoy en vos

Cuando estoy en tus redes
mi oscuridad pierde sentido,
mis heridas parecen salar
y todo se resume en tus caricias

Cuando estoy en tus brazos
puedo sentir un alivio,
mis cargas quedan atrás
al menos lo siento en tus caricias

Cuando estoy en tu boca
despiertas mi instinto bestial,
sacas a relucir al desconocido
y todo cuando me devoras

Cuando estoy en tu piel
descubro todo ese sentir,
me haces anhelar mas
y todo se resume en tu ser.