Posts etiquetados como ‘caprichos’

Nigromancia

Malverso el volcán de los inviernos,
edematoso corazón de pulpa podrida,
se arrastra por los adagios púrpuras,
haciendo bruñir los desparpajos.

Acodillo los negros humos de tu cerebelo,
hincando un cardumen de presagios sensatos
que atrofian mi preeminente quimera
como un murciélago herido por la luz solar.

Ensamblado a una tribulación espiritual,
méntula que hesita los ribetes de algodón,
paronimia de caprichos enjaulados
que desmembran la blanquecina honestidad.

Fatal alud de rocas foráneas,
infectan las luces de mi faro
y me adosan a tu analogía
de que veré la luna sin sentir amor.

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Mi yo y tu vos

Mi ghetto de estrellas desamparadas.
Tu asedio de espina infestadas.
Mi ilusión de rayos tapizados.
Tu inundación de mariposas apuñaladas.
Mi extravío de nubes agónicas.
Tu sabor de pesadillas rebeldes.
Mi aire de ruedas neuróticas.
Tu atropello de teñido de caprichos
Mi derrumbe de cascada irreversible.
Tu dulzura de días suicidas.
Mi fantasma de delirios sucios.
Tu mirada de árbol degollado.
Mi indagación de luces crudas.
Tu pared de concretas ignorancias.
Mi pesadez de seda maldirigido.
Tu vestido de alambre de púas.
Mi deformidad de espejo simple.
Tu ola de herrumbre eslabonada.
Mi máscara de silencio enarbolada.
Tu párpado hundido de lobreguez.
Mi desvelo de caricias ausentes.
Tu tempestad de gritos redimidos.
Mi cruz de desierto excomulgado.
Tu genio de polvo de zozobra.
Mi deseo de que me entiendas.
Tu deseo de que te entienda…

Sucumbimos en los egos.

Brindis post morten

Por los demonios en tu cabeza,
por la mugre de tus ideas,
por la levadura de tus carnes,
por la calamidad de tus besos,
por la solemnidad de tu grieta,
por la ineficacia de tus juegos,
por la lentitud de tus tiempos,
por la amargura de tu sangre,
por la dama invisible de tus cuentos,
por el genocidio de tus halagos,
por el torrente de tus persecuciones,
por la extinción de tu fuego,
por las palabrerías de tu ocaso,
por la indecisión de tu luna,
por la tiranía de tus versos,
por la esperanza de tu esclavitud,
por lo diminuto de tu ingenio,
por los colores de tu barbarie,
por la eternidad de tus reflejos,
por el aire de tu condena,
por la opacidad de tu tacto,
por la defenestración de tu dulzura,
por la paranoia de tu delicia,
por el aplastamiento de tus sueños,
por el derrumbe de tu pasividad,
por la rebeldía de tu miseria,
por el humo de tu ingratitud,
por el tumulto de tus desgracias,
por la histeria de tu decadencia,
por las tinieblas de tu necesidad,
por la irreverencia de tus lagrimas,
por la inclemencia de tu rostro,
por el augurio de tu obnubilación,
por las lacras de tu tesoro,
por el aroma de tu vergüenza,
por el yacimiento de tus injurias,
por la vigilia de tu agonía,
por la violencia de tu sufrir,
por la proliferación de tus pesadillas,
por la neurosis de tu sombra,
por la expansión de tu malicia,
por el polvo de tus nubes,
por la urgencia de tu pasión,
por el sepulcro de tus caricias,
por la repulsión de tus caprichos,
por el rebrote de tu aflicción,
por la actitud de tu gracia,
por el goce de tu crueldad,
por el extravio de tu dicha,
por la ternura de tu falsedad,
por el desequilibrio de tus impulsos,
por el deslumbre de tus desgarros,
por la bendición de tu perversidad,
por las espinas de tu jactancia,
por la inhibición de tus secuestros,
por el filo de tu tacitud,
por las moléculas de tu cólera
por la lujuria de tu infidelidad,
por el desmedro de tu vulgaridad,
por la pulcritud de tus parásitos,
por el embargo de tu atención
por los arrebatos de tu intensidad,
por el imperio de tus bacterias,
por la ilusión de tu vacío,
por la cabeza de tu demonio mayor,
POR TODO ESTO Y MUCHO MÁS,
¡SALUD!

La emperatriz de arena

Tus dedos de violencia,
tus palabras huracanadas,
tus saltos omnipotentes,
las furtivas consecuencias.

Tus traicioneros caprichos,
tus giros atentatorios,
tus juntas moribundas,
las sacras reminiscencias.

Tus entrelazados pelos,
tus alarmas sin sentido,
tus prisiones de oro,
las heridas del destino.

Tus políticas para el olvido,
distorsionan nuestros caminos.