Posts etiquetados como ‘ansias’

Aí_no_ga

Un espectro de escarcha,
se mueve como bailando un vals,
tiene la sonrisa de la muerte
colgando de un ritmo parpadeante.

Sopla cenizas en cada auspiciosa noche
su plateado susurro se me impregna,
gotea en las ruinas de mi esperanza,
pétalos de sal, espinas de azúcar.

Duermo en la mugre de sus garras
para fundirme en el jardín de la mudez,
encadenando instintos precoces,
arrollando columnas de luces y humo.

Vengo de donde vendieron mi viento
y opacaron mis túneles de luz,
donde cegaron mis eléctricos alaridos
y enterraron mis cristales corrosivos.

Su navaja es un vientre sin luna
que me acaricia fríamente en la nuca,
resucita esas pegajosas moscas
que se arrancan las alas con ansias.

Converjo en un estallido telúrico,
bolsa de precios anudados
a los desgastados cráneos
que profano en colerizados aires.

Se cierra un muro de penumbras,
clavándose un silencio de sepulcro,
roen espasmos de obcecación
para descarnar esas certezas.

 

Safe Creative #1006096555737

myspace web counter

web counter code

Dueño de nada

Rasgando el tejido de la noche,
que condensan las ansias carceleras.

Opacas esferas de cavidades triangulares,
donde traspasan los espectros murmullosos.

Respirando el rojo vapor de los hechos,
sueños de terciopelos húmedos y deformes.

Rodando por el suave tráfico de tus gestos,
la cristalina insolencia de vajillas extraviadas.

Tullido de tus pupilas subrayadas,
estremeciendo con hálito cada veloz gramo.

Ávidos vértices cabalgantes,
pieles que pugnan por desgastarse.

Sin juguete

Envuelto en soles negros,
el vacío me lame las manos.

Una marcha en los oídos,
una mancha noctámbula (en el iris).

Pieles de ardillas albinas,
se adhieren a mi suelo pegajoso.

Una masa en las ansias,
una mano orgánica (de desuso).

Estremecido por los reflejos,
el zócalo de mis deseos transpirados.

Una marea en los nervios,
una marioneta deformada (sin brazos).

Volver a los suburbios

Nadie vió el tiempo,
simplemente se abrió como una herida amortajada,
no necesito de tangos sin música,
ni tormentas subjetivas
para arrastrar mis huesos demacrados.

No sonrío…

Las palabras son anchas,
taladran tu sien hasta secarte los ojos,
no necesito escuchar por escuchar,
ni dulzuras adjetivas
para confiar mi viejo corazón a las palabras.

No espero…

Se resbala la noche,
se encienden las sombras
sedientas de caricias,
sembrando ansias pegajosas.

Cada palabra
parece un cuchillo.
Pensamientos
me cohiben,
si no hay acción,
no hay expresión.

No sirven…

Si los dedos de mis manos
brillaran como el oro,
los gatos
lamerían los dedos de mis pies.

Mi reina,
no soy rey, tampoco águila,
solo un ciego cuervo
con las alas en llamas.

La noche
me abre la puerta,
no me espera
pero no me ignora.

Escurridizo

Lánguida rapsodia parpadeante,
agota las fibras del tacto.
Infiltraremos banderas ocres,
arrastrando el desconsuelo de los aires.

Es cursi escribir en tu corazón de papel
aunque tenga ojos obtusos y contaminados,
que mis rubios dedos carguen un alto capricho
con diluvios de intuición y espasmos de contrAdicción.

Pecho sacrificado por la oscura atmósfera,
las paredes no pueden sostener el globo.
Plañido del mas acá, rostro bipolar,
la trampa del ser, la jaula del espíritu.

Especie reclamada de muda mesura,
gritas con silencios, emparchada con semblantes,
eso desgarra mi cerebro cuadriculado,
rompe mis poros en ansias y vacíos.

Resbala la blasfemia en mi sonrisa,
naufrago como un astro seco,
lamiendo lo que parecen ser semillas
de algún cactus indebido.

La realidad es un murciélago emplumado
infestado de sífilis ultravenal.
No se puede esconder a la muerte
como se puede tensar la carne.

Olvido voraz que eructa fobias,
mis amapolas venenosas tienen gusanos
que no celebran terrones de azúcar
ni nubes estiradas de complacencias.

Te dejaré cuando se marchite mi lengua
y me estallen los oídos,
cuando el terremoto en mis manos
se haga imparable e inevitable.

Almas de sal

Ojos que miran ausencias,
soledad descuartizada,
martillo pegajoso
que golpea en las ansias.

Esculcando estrellas colgadas
que parecen inertes,
construyendo charcos verdes
que parecen hogares de sapos.

Sombras de cristal rajado
que degluten materia gris.
Las voces en sueños malsonantes
se entierran en los deseos.

Telarañas de luces dicroicas
acomodan el delirio en las paredes
manchadas de despecho y jugueteos
donde arraigó cenizas y aserrín.

Revivir (No es una imagen tan lejana)

La sed que grita tu nombre
en tu voz mas sombría
la tenebrocidad en las ansias

Rastro de lues ahogadas
en tus ojos peligrosos,
retroactivos, impulsivos

Vino vertiginoso de una mera altanería
que supimos beber sin disimulos,
que porfiamos y ongruimos en la tez,
que perseguimos a fin de quemarnos.

(No tan lejos)
Enajamos el espíritu,
apaleamos los destinos,
blanqueamos las horas,
concluímos sin espacios.

Revivimos las ruinas…
con gracia y suplicio.

Oculto

Sos un talento oculto,
por todos los pasos quebrados,
por cada sueño convertido
en pesadillas de antaño
por cada juego perdido.

Mira la zona arder en si,
conmuevan las ansias… (sin ganancias)

Por todos y por nadie
saltan inocentes por culpables
en lugares tan brillantes,
los hacen acegables.

Profundas

Las ansias profundas.
Las ansias que arden,
el desconsuelo,
la tardanza.
Los egos,
las maldiciones.
Los presagios,
los modos,
el tiempo y su forma.
Las expresiones que caducan.
Los intereses se hacen obstáculos.

El ciego que cae…
una y otra vez
ése, el que tiene ojos…
y no sabe ver.

La intriga

Entras y crepitas
en mi ser,
desbordando mi alma,
enjuiciándola

Un desdichado
como embrujado,
por lo que es
y la fatalidad

¿Qué estabas haciendo
antes de mi veneno?
Cuándo empecemos
estaremos secos.

Tormentosa y pura
es la verdad,
no puedo alcanzar,
si no depende de mí.

Abraza al desconocido y solitario
que se enfría y conmueve
a velocidad… de la luz.

(Sombría es la llama de la esperanza)

Ansias salvajes
como inútiles,
coronan mes miedos,
dejan a merced

La nada irresoluta (escucha las risas)
¿Quién pone atención? (alguien mira)
en lo intrascendente (eso es ciego)
La nada tiene tus ojos.